La economía moderna aún discute dos preguntas que Adam Smith y David Ricardo plantearon hace más de 200 años: ¿Qué hace crecer a un país y cómo se reparte ese crecimiento? Si quieres entender productividad, salarios, comercio y desigualdad sin ruido ideológico, aquí tienes el marco clásico explicado con precisión y ejemplos.
En el debate actual sobre globalización, política industrial, salarios reales e inflación, Smith y Ricardo funcionan como “lentes” analíticas. No son recetas automáticas, pero sí modelos útiles para separar mecanismos (incentivos, precios, escasez) de opiniones.
Este artículo conecta sus ideas con conceptos contemporáneos como productividad total de los factores (PTF), cadenas globales de valor, renta económica y distribución funcional del ingreso. La meta es que puedas interpretar noticias económicas y políticas públicas con criterio verificable.

- Adam Smith y David Ricardo: contexto histórico de la economía clásica y la Revolución Industrial
- ¿En qué se diferencian la “mano invisible” y la teoría del valor-trabajo en Smith y Ricardo?
- Ventaja absoluta vs. ventaja comparativa: fundamentos del comercio internacional y la especialización productiva
- ¿Cómo influyen la renta de la tierra, salarios y beneficios en la distribución del ingreso según Ricardo?
- Vigencia y límites hoy: productividad, globalización y política económica a la luz de Smith y Ricardo.
- Adam Smith y David Ricardo en 3 preguntas
- Referencias relacionadas y complementarias
Adam Smith y David Ricardo: contexto histórico de la economía clásica y la Revolución Industrial
Smith (1723–1790) escribe en el auge del comercio atlántico y el declive del mercantilismo; Ricardo (1772–1823) analiza una Gran Bretaña ya inmersa en la Revolución Industrial. Ambos intentan explicar cómo se crea riqueza en una economía de mercado y qué fuerzas determinan precios, salarios y beneficios.
En La riqueza de las naciones (1776), Smith observa el salto productivo de la división del trabajo con ejemplos como la fábrica de alfileres: especialización, aprendizaje y ahorro de tiempo multiplican la producción. Su preocupación central es el crecimiento sostenido vía mercados, competencia e instituciones que permitan inversión y comercio.
Ricardo escribe en un contexto de guerra napoleónica, presión sobre precios de alimentos y debate político por las Corn Laws (aranceles al grano). Su análisis conecta escasez de tierra fértil, costos de subsistencia, salarios y rentas; por eso su teoría es clave para entender tensiones entre terratenientes, capitalistas y trabajadores en la industrialización.
| Variable | Adam Smith (1723–1790) | David Ricardo (1772–1823) |
| Contexto Económico | Auge comercial, pre-revolución industrial masiva. | Plena Revolución Industrial, guerras napoleónicas. |
| Foco de Análisis | Creación de riqueza, división del trabajo, eliminación de monopolios. | Distribución del ingreso, rendimientos decrecientes, comercio internacional. |
| Problema Principal | El mercantilismo y las restricciones al comercio. | Las Corn Laws (aranceles al grano) y la inflación de alimentos. |
| Obra Clave | La Riqueza de las Naciones (1776). | Principios de Economía Política y Tributación (1817). |
¿En qué se diferencian la “mano invisible” y la teoría del valor-trabajo en Smith y Ricardo?
La “mano invisible” en Smith describe cómo, bajo competencia y reglas básicas (propiedad, contratos), la búsqueda del interés propio puede coordinar producción y precios sin un plan central. La teoría del valor-trabajo en Ricardo explica precios relativos de largo plazo por el trabajo incorporado y la tecnología, facilitando el análisis de distribución entre salarios y beneficios.
En Smith, la “mano invisible” no es un eslogan de laissez-faire absoluto: funciona mejor cuando hay mercados competitivos, información razonable y límites a privilegios. Smith critica monopolios, colusiones y restricciones corporativas; en lenguaje moderno, identifica fallas por poder de mercado y captura regulatoria.
Sobre el valor, Smith usa varias nociones: valor de uso vs. valor de cambio, y un enfoque laboral más aplicable a sociedades “primitivas” sin capital acumulado. Ricardo endurece el modelo: en el largo plazo, los precios relativos dependen del trabajo directo e indirecto (incluido el contenido en bienes de capital), aunque reconoce que diferencias de intensidad de capital complican la medición.
Puntos clave para escanear la diferencia:
- Smith (mano invisible): coordinación descentralizada, incentivos, competencia y crecimiento por especialización.
- Ricardo (valor-trabajo): precios relativos de largo plazo y una puerta de entrada a la distribución (salarios vs. beneficios vs. renta).
En ambos, el corto plazo puede desviarse por shocks, guerras, cosechas o crédito; el foco es el equilibrio de largo plazo.
Ventaja absoluta vs. ventaja comparativa: fundamentos del comercio internacional y la especialización productiva

Smith defiende el comercio por ventaja absoluta: cada país se especializa en lo que produce con menor costo absoluto y comercia el excedente. Ricardo demuestra que el comercio es beneficioso incluso si un país es menos eficiente en todo, gracias a la ventaja comparativa, basada en costos de oportunidad relativos.
La ventaja absoluta es intuitiva: si Portugal produce vino con menos recursos que Inglaterra, y Inglaterra produce paño con menos recursos que Portugal, ambos ganan especializándose. Esto se conecta con productividad sectorial: tecnología, clima, infraestructura y organización determinan dónde un país es realmente eficiente.
Ricardo va más lejos con un argumento que sigue vigente en manuales y en política comercial: lo relevante no es “ser el mejor”, sino “ser relativamente menos malo” en algo. Ejemplo clásico: si un país A es 2× más productivo que B en todo, aun así puede convenir que A se concentre donde su superioridad relativa sea mayor, dejando a B producir el otro bien.
Implicaciones modernas (con ejemplos reales de política económica):
- Cadenas globales de valor: un país no exporta “un bien”, exporta etapas (diseño, ensamblaje, logística). La ventaja comparativa se fragmenta.
- Tipo de cambio real y costos logísticos cambian la competitividad efectiva, incluso si la tecnología no varía.
Los ganadores agregados no eliminan perdedores sectoriales; por eso hoy se discuten compensaciones: reentrenamiento, seguro de desempleo, políticas regionales.
¿Cómo influyen la renta de la tierra, salarios y beneficios en la distribución del ingreso según Ricardo?

En Ricardo, la distribución del ingreso se explica por la interacción entre renta de la tierra, salarios y beneficios bajo rendimientos decrecientes de la agricultura. A medida que se cultivan tierras menos fértiles, sube el costo del alimento, aumentan salarios de subsistencia y cae la tasa de beneficio; la renta aumenta por diferencial de fertilidad.
Su mecanismo central parte de la escasez relativa de tierra fértil: cuando la población y la demanda de alimentos crecen, se incorpora tierra marginal (menos productiva). El precio del grano tiende a reflejar el costo en esa tierra marginal; las tierras mejores capturan una renta diferencial.
Como los salarios reales están ligados al costo de subsistencia (en el modelo clásico), el encarecimiento de alimentos empuja salarios monetarios al alza. Eso comprime beneficios industriales: si el empresario paga más salario para que el trabajador compre lo mismo, el margen cae, y con él la inversión (en el marco ricardiano).
Traducción a un lenguaje actual de análisis distributivo:
- Renta de la tierra ≈ renta económica por activo escaso (tierra, ubicación, permisos).
- Beneficios ≈ excedente del capital; influye en inversión y acumulación.
- Salarios ≈ poder adquisitivo condicionado por precios básicos (alimentos/energía/vivienda).
Parte de estas “rentas” hoy se observan en suelo urbano, propiedad intelectual, plataformas digitales y sectores con concentración.
Vigencia y límites hoy: productividad, globalización y política económica a la luz de Smith y Ricardo.

Smith y Ricardo siguen siendo vigentes como marcos para entender productividad, especialización, comercio y distribución funcional del ingreso, pero sus modelos simplifican instituciones modernas (bancos centrales, Estado de bienestar, finanzas globales). Son útiles para diagnóstico, no para copiar políticas del siglo XIX en economías con servicios, tecnología y oligopolios.
La parte más “smithiana” que sigue funcionando es el vínculo entre competencia, innovación y crecimiento de la productividad. En sectores con entrada libre, reglas claras y baja captura, la asignación de recursos por precios se parece más al ideal competitivo; donde hay concentración, la “mano invisible” se debilita y aparecen rentas de monopolio.
En Ricardo, el énfasis distributivo reaparece cuando suben rentas por activos escasos: vivienda, energía, cuellos logísticos o patentes. Sin embargo, su ancla de “salario de subsistencia” es limitada en economías con negociación colectiva, salario mínimo, capital humano y políticas fiscales; además, la agricultura ya no es el cuello de botella dominante en países desarrollados.
Límites y ajustes necesarios (útiles para política económica 2025):
- Globalización con fricciones: aranceles, seguridad nacional y “friend-shoring” rompen la especialización pura.
- Cambio tecnológico sesgado: automatización e IA alteran la demanda de habilidades y la distribución salarial.
- Política macro moderna: inflación (IPC), política monetaria restrictiva/expansiva y expectativas no están en el núcleo clásico.
Adam Smith y David Ricardo en 3 preguntas
¿Cómo explica Ricardo la diferencia entre “valor” y “riqueza”?
Ricardo distingue que la riqueza son los bienes abundantes disponibles, mientras que el valor depende de la dificultad de producción. Una mejora tecnológica puede aumentar la riqueza de una nación (más bienes) pero disminuir el valor unitario de los productos (menos trabajo necesario).
¿Aplican estos modelos a la economía de servicios e Inteligencia Artificial?
Sí, especialmente el concepto de ventaja comparativa. La IA reduce el costo de tareas cognitivas, desplazando la ventaja humana hacia habilidades de empatía, juicio estratégico y creatividad, redefiniendo la división del trabajo global.
¿Qué es la “Renta Diferencial” en términos de negocios modernos?
Es el beneficio extra que obtiene una empresa por tener un recurso exclusivo (mejor ubicación, patente, o datos exclusivos) comparado con un competidor que no lo tiene. En analítica, se mide como el retorno sobre el capital por encima del promedio del mercado.
Interpretar a Smith y Ricardo en 2026 no es un ejercicio de historia, sino de eficiencia algorítmica. Sus modelos sobre precios relativos y costos de oportunidad constituyen la lógica base de la logística global moderna y la asignación de recursos en Big Data. Entender la ‘renta’ ricardiana es vital para analizar los márgenes de beneficio en la economía de plataformas digitales.
Jhon Mosquera
Referencias relacionadas y complementarias
- Gabriel, A., & Manganelli, M. (2010). Teoría del valor trabajo: los enfoques de Smith y Ricardo. Disponible: Universidad del CEMA.
- Hollander, J. H. (1911). The development of the theory of money from Adam Smith to David Ricardo. The quarterly journal of economics, 25(3), 429-470.
- Letiche, J. M. (1960). Adam Smith and David Ricardo on economic growth. The Punjab University Economist, 1(2), 7-35.