Economistas: las 8 escuelas del pensamiento económico
Los grandes economistas se agrupan en ocho escuelas de pensamiento —clásicos, neoclásicos, keynesianos, monetaristas, institucionalistas, del desarrollo, del comportamiento y contemporáneos— que se distinguen por su respuesta a tres preguntas: qué determina el valor, cómo se coordina la economía y qué papel juega el Estado. Conocer las escuelas es la vía más rápida para entender por qué los economistas discrepan.
Última actualización: 2026-07-04
Contenido de esta página
- ¿Por qué agrupar a los economistas en escuelas?
- Las 8 escuelas del pensamiento económico, de un vistazo
- Los clásicos: los fundadores y el mercado que se autorregula
- Los neoclásicos: la revolución marginal y el equilibrio
- Los keynesianos: cuando el mercado falla y el Estado interviene
- Los monetaristas: el dinero, la inflación y las reglas
- Los institucionalistas: las reglas del juego deciden
- La economía del desarrollo: por qué unos países son pobres
- La economía del comportamiento: la gente no es un robot racional
- Los contemporáneos: desigualdad, Estado innovador y medición
- Cómo usar este silo de economistas

Cuando en Colombia se debate si subir el salario mínimo, tres economistas pueden dar tres respuestas opuestas en el mismo panel de televisión, y no porque uno mienta o los otros no sepan sumar. Uno dirá que encarece el empleo y dejará gente por fuera; otro, que pone plata en el bolsillo de la gente y dinamiza el consumo; un tercero, que el problema real es la informalidad y el poder de negociación desigual. No están viendo datos distintos: están mirando el mismo problema desde tres escuelas de pensamiento distintas. Eso que parece caos —”los economistas nunca se ponen de acuerdo”— tiene, en realidad, un mapa.
Esta página es la guía del silo de autores de este sitio: el lugar donde los grandes economistas dejan de ser una lista de apellidos sueltos y se ordenan en las corrientes que fundaron o continuaron. Aquí no encontrarás la biografía completa de cada uno —esa vive en la página de cada escuela y de cada economista—, sino el mapa que los conecta: por qué agruparlos en ocho escuelas es la manera más eficiente de entender doscientos cincuenta años de discusión económica.
¿Por qué agrupar a los economistas en escuelas?
Una escuela de pensamiento económico es un grupo de autores que comparten una forma de entender cómo funciona la economía: qué determina el valor de las cosas, cómo se coordina la producción, hasta dónde llega el mercado y qué le toca al Estado. Agrupar a los economistas por escuelas —en lugar de estudiarlos uno por uno— revela que casi ningún economista pensó solo: cada uno respondió a los que vinieron antes, y esa conversación es la historia real del pensamiento económico.
La economía no avanzó en una fila ordenada donde cada generación confirma a la anterior. Avanzó a golpe de discusión. Adam Smith escribió contra los mercantilistas de su época; los marginalistas de 1870 derribaron la teoría del valor de los clásicos; Keynes desmontó el optimismo automático del mercado cuando el mundo se hundió en la Gran Depresión; y Milton Friedman, décadas después, contraatacó a Keynes. Ubicar a un autor en su escuela es, en el fondo, saber a quién le estaba respondiendo.
Por eso las escuelas enseñan más que las biografías sueltas. Saber que Friedman ganó el Nobel dice poco; saber que fundó el monetarismo para responderle a Keynes sobre el origen de la inflación lo dice todo. Cada escuela es una posición en tres grandes ejes —el valor, el mercado y el Estado—, y una vez que uno reconoce esos ejes deja de ver economistas aislados y empieza a ver un debate de siglos con bandos identificables.
Conviene una advertencia: las escuelas son un mapa, no una jaula. Muchos economistas caben en más de una casilla y algunas etiquetas se discuten. Friedrich Hayek suele agruparse con Friedman como defensor del mercado, pero pertenece a la escuela austríaca, no al monetarismo de Chicago [8]. Con esa salvedad, este silo organiza a los economistas en las ocho escuelas que estructuran la enseñanza de la economía.
Las 8 escuelas del pensamiento económico, de un vistazo
Las ocho escuelas que organizan este silo abarcan desde 1776 hasta hoy, y cada una respondió a un problema de su época: los clásicos a la naciente industria, los keynesianos al desempleo masivo, los del desarrollo a la pobreza de la periferia, los del comportamiento a la irracionalidad humana. Esta tabla resume la idea central, la época y los economistas representativos de cada una. Es el índice del silo: cada escuela tiene su propia página a fondo.
| Escuela | Idea central | Época | Economistas representativos |
|---|---|---|---|
| Clásicos | El mercado se autorregula; el valor nace del trabajo y los costos | 1776 – mediados del s. XIX [10] | Adam Smith, David Ricardo, J. S. Mill |
| Neoclásicos | El valor lo fija la utilidad marginal; equilibrio de oferta y demanda | Desde ~1870 [11] | Alfred Marshall, Carl Menger, Böhm-Bawerk |
| Keynesianos | El mercado puede fallar; el Estado sostiene la demanda y el empleo | Desde 1936 [4] | J. M. Keynes, Christopher Pissarides |
| Monetaristas | La cantidad de dinero explica la inflación; reglas antes que discreción | Desde ~1956 [12] | Milton Friedman, Friedrich Hayek (austríaco) |
| Institucionalistas | Las reglas del juego —leyes, normas, costumbres— deciden si un país prospera | Antiguos ~1900; nuevos desde ~1970 [13] | Douglass North, Elinor Ostrom, Acemoglu, Card |
| Del desarrollo | Por qué unos países son pobres y cómo salir de la pobreza | Desde ~1949 [7] | Amartya Sen, Arthur Lewis, Banerjee, Deaton |
| Del comportamiento | La gente decide con sesgos, no como el “homo economicus” racional | Desde 1979 [6] | Daniel Kahneman, Amos Tversky |
| Contemporáneos | Desigualdad, papel del Estado innovador, medir bien la economía | Siglo XXI | Thomas Piketty, Mariana Mazzucato, Diane Coyle |


La tabla deja ver un patrón: cada escuela nace, en buena parte, contra la anterior. Los neoclásicos rechazan la teoría del valor de los clásicos; los keynesianos rechazan la autorregulación de todos ellos; los monetaristas rechazan a los keynesianos; y los del comportamiento rechazan el supuesto de racionalidad que compartían casi todas las anteriores. A continuación, un párrafo por escuela, con el enlace a su página completa dentro del silo.
Los clásicos: los fundadores y el mercado que se autorregula
La escuela clásica es la partida de nacimiento de la economía moderna. Nació en 1776 con La riqueza de las naciones de Adam Smith y dominó hasta mediados del siglo XIX [1][10]. Su idea central es doble: el valor de los bienes se relaciona con el trabajo y los costos de producirlos, y el mercado, guiado por el interés propio de cada quien —la famosa “mano invisible”—, tiende por sí solo a coordinar la producción sin necesidad de un planificador.
Adam Smith fundó la disciplina; David Ricardo la sistematizó y le dio herramientas que durarían siglos, como la ventaja comparativa que aún hoy justifica el comercio internacional. Su optimismo sobre la autorregulación del mercado marcó el liberalismo económico y sería, dos siglos después, el blanco favorito de Keynes. Los clásicos son el punto de partida obligado: todas las escuelas posteriores discuten, de un modo u otro, con ellos. El desarrollo completo está en la página de la escuela clásica.
Los neoclásicos: la revolución marginal y el equilibrio
La escuela neoclásica surgió alrededor de 1870, cuando tres economistas —Jevons en Inglaterra, Menger en Austria y Walras en Suiza— llegaron por separado a la misma idea que derribó a los clásicos: el valor de un bien no depende del trabajo que costó producirlo, sino de la utilidad de su última unidad disponible, la utilidad marginal [11]. Esto resolvió la vieja paradoja de por qué el agua, indispensable, cuesta menos que un diamante, inútil pero escaso.
Alfred Marshall fue el gran sintetizador: en sus Principios de economía (1890) unió la utilidad marginal con la oferta y la demanda en el modelo de equilibrio que todavía se dibuja en la primera clase de microeconomía [11]. Carl Menger y su discípulo Eugen von Böhm-Bawerk fundaron, dentro de esta revolución, la rama austríaca, más atenta al tiempo y a las instituciones. Los neoclásicos siguen siendo la ortodoxia que estructura la enseñanza de la microeconomía. Conócelos en la página de la escuela neoclásica.
Los keynesianos: cuando el mercado falla y el Estado interviene
La escuela keynesiana nació de una catástrofe. Frente a la Gran Depresión, con una cuarta parte de la fuerza laboral estadounidense sin empleo, John Maynard Keynes publicó en 1936 su Teoría general del empleo, el interés y el dinero y demostró que una economía podía quedarse atascada en el desempleo durante años sin corregirse sola [4]. Su idea central rompía con todo lo anterior: cuando el sector privado no gasta lo suficiente, el Estado debe gastar más —o bajar impuestos— para sostener la demanda y devolver el empleo.
Keynes convirtió al Estado en piloto activo de la economía y fundó, de paso, la macroeconomía moderna. La escuela evolucionó con economistas como Christopher Pissarides, Nobel 2010 por explicar por qué existe el desempleo incluso cuando hay vacantes [14]. El debate entre confiar en el mercado o intervenirlo —el corazón de la economía política— sigue siendo, en buena medida, el duelo entre keynesianos y sus críticos. Todo el detalle, en la página de la escuela keynesiana.
Los monetaristas: el dinero, la inflación y las reglas
La escuela monetarista fue el gran contraataque contra Keynes. Su líder, Milton Friedman, restató en 1956 la vieja teoría cuantitativa del dinero y sostuvo una idea que se volvería célebre: “la inflación es siempre y en todo lugar un fenómeno monetario” [12]. Para los monetaristas, el origen de la inflación no está en los sindicatos ni en los comerciantes “abusivos”, sino en que el banco central emite más dinero del que la economía necesita. Su receta: reglas estables de crecimiento del dinero, no la intervención discrecional que proponían los keynesianos.
El monetarismo ganó fuerza en los años setenta, cuando la estanflación —inflación y desempleo altos a la vez— puso en aprietos al recetario keynesiano [12]. Friedman recibió el Nobel en 1976 [15]. Aquí un cuidado que muchos manuales pasan por alto: Friedrich Hayek, Nobel 1974, pertenece a la escuela austríaca —más apegada al razonamiento verbal que a los modelos y aún más radical frente al banco central—, no al monetarismo de Chicago [8][15]. Ambos anti-keynesianos, distintas tradiciones. La página de la escuela monetarista desarrolla esa distinción.
Los institucionalistas: las reglas del juego deciden
La escuela institucionalista sostiene una idea que suena obvia pero cambió la economía del desarrollo: lo que determina si un país prospera no son solo sus recursos o su capital, sino sus instituciones —las reglas del juego: leyes, derechos de propiedad, normas, costumbres— que definen los incentivos de la gente. Un país con reglas que premian producir se enriquece; uno con reglas que premian saquear se estanca, aunque tenga petróleo.
Conviene distinguir dos oleadas [13]. El institucionalismo “antiguo” (Veblen, Commons, hacia 1900) fue más descriptivo. La nueva economía institucional despegó hacia 1970 y acumuló Nobeles: Douglass North (1993) explicó el cambio institucional en la historia; Elinor Ostrom (2009), primera mujer en ganar el Nobel de Economía, mostró que las comunidades pueden gobernar sus recursos comunes sin privatizarlos ni estatizarlos; Daron Acemoglu (2024) ligó instituciones y prosperidad; y David Card (2021) renovó la economía laboral con experimentos naturales [16][17][18][19]. Es la escuela más pujante hoy. Explórala en la página de la escuela institucionalista.
La economía del desarrollo: por qué unos países son pobres
La economía del desarrollo estudia la pregunta más urgente para América Latina: por qué unos países son pobres y cómo salir de la pobreza. No es una escuela más entre iguales para la región: es probablemente la más cercana a su experiencia. Aquí nació el pensamiento económico latinoamericano con más peso propio, el estructuralismo de Raúl Prebisch y la CEPAL, que en 1949 cuestionó que exportar materias primas condujera al desarrollo y propuso industrializar [7].
La escuela reúne Nobeles que hablan de cerca a la región: Arthur Lewis (1979) modeló el paso de la economía campesina a la industrial; Amartya Sen (1998) redefinió el desarrollo como expansión de las capacidades y libertades reales de la gente, no solo del PIB; Angus Deaton (2015) midió el consumo y el bienestar de los pobres; y Banerjee, Duflo y Kremer (2019) llevaron los experimentos de campo a la lucha contra la pobreza [20][21][22]. Es la escuela que más dialoga con la realidad de Colombia. Su desarrollo completo está en la página de la economía del desarrollo.
La economía del comportamiento: la gente no es un robot racional
La economía del comportamiento hizo estallar un supuesto que todas las escuelas anteriores daban por bueno: que la gente decide como un calculador racional que siempre maximiza su beneficio, el llamado “homo economicus”. Sus fundadores, los psicólogos Daniel Kahneman y Amos Tversky, demostraron con experimentos que las personas deciden con atajos mentales y sesgos sistemáticos: pesan más una pérdida que una ganancia idéntica, se dejan llevar por cómo se les presenta una opción, y sobrerreaccionan a lo reciente.
Su teoría de las perspectivas, publicada en 1979, le valió a Kahneman el Nobel de Economía en 2002; Tversky lo habría compartido de no haber muerto en 1996 [6][23]. Que dos psicólogos ganaran el Nobel de Economía dice mucho sobre cuánto sacudieron la disciplina. Sus hallazgos explican por qué la gente no ahorra aunque le convenga, o por qué cae en promociones que no necesita —temas que conectan con las finanzas personales y la economía digital. Todo el detalle, en la página de la economía del comportamiento.
Los contemporáneos: desigualdad, Estado innovador y medición
Los economistas contemporáneos son los que están escribiendo la economía del siglo XXI, y sus preguntas son las de nuestro tiempo: la desigualdad, el papel del Estado en la innovación y cómo medir bien una economía que ya no fabrica solo cosas físicas. No forman una escuela unificada con una doctrina común, sino un conjunto de voces influyentes que retoman viejos debates con datos nuevos y masivos.
Thomas Piketty devolvió la desigualdad al centro del debate con El capital en el siglo XXI (2013), su monumental estudio histórico de la concentración de la riqueza [24]. Mariana Mazzucato reivindicó al “Estado emprendedor” que financia la innovación que luego capitalizan las empresas privadas. Y Diane Coyle señala que medimos mal la economía digital, donde muchos servicios valiosos son gratuitos y escapan al PIB. Son quienes conectan la historia del pensamiento con los problemas de hoy. Conócelos en la página de los economistas contemporáneos.
Cómo usar este silo de economistas
Esta guía es la puerta de entrada al silo de autores. Cada una de las ocho escuelas tiene su propia página, y dentro de cada escuela viven las páginas de los economistas individuales. Si estás empezando, recórrelas en orden cronológico —de los clásicos a los contemporáneos— para ver cómo cada una responde a la anterior; si buscas a un economista puntual, entra por su escuela.
| Escuela | Empieza aquí | La distingue |
|---|---|---|
| Clásicos | Escuela clásica | Fundadores; mercado que se autorregula |
| Neoclásicos | Escuela neoclásica | Utilidad marginal y equilibrio |
| Keynesianos | Escuela keynesiana | El Estado sostiene la demanda |
| Monetaristas | Escuela monetarista | El dinero explica la inflación |
| Institucionalistas | Escuela institucionalista | Las reglas del juego deciden |
| Del desarrollo | Economía del desarrollo | Por qué unos países son pobres |
| Del comportamiento | Economía del comportamiento | Decidimos con sesgos, no como robots |
| Contemporáneos | Economistas contemporáneos | Desigualdad y economía del siglo XXI |
Conocer las escuelas no es erudición para ganar discusiones. Es la vacuna más eficaz contra los eslóganes económicos: quien afirma que “el mercado siempre tiene razón” o que “el Estado siempre debe intervenir” está tomando partido en un debate de siglos, casi siempre sin saberlo. Y para ver a estos economistas discutir directamente entre sí, la siguiente parada natural es el silo de comparativos, donde Smith, Ricardo, Marx y Keynes se enfrentan cara a cara. Para el panorama completo, empieza por la raíz ¿qué es la economía?.
Preguntas frecuentes
¿Cuántas escuelas de pensamiento económico hay? No existe un número único y cerrado, porque los historiadores agrupan a los autores con criterios ligeramente distintos. Este silo usa una división pedagógica de ocho corrientes que cubre desde los fundadores del siglo XVIII hasta los economistas actuales: clásica, neoclásica, keynesiana, monetarista, institucionalista, del desarrollo, del comportamiento y contemporánea. Otras clasificaciones separan la escuela austríaca o la marxista como corrientes aparte; aquí se integran dentro de las ocho para no fragmentar el mapa.
¿Cuál es la diferencia entre economistas clásicos y neoclásicos? La frontera está en la teoría del valor. Los clásicos, desde Adam Smith en 1776, ligaban el valor de un bien al trabajo y los costos de producirlo. Los neoclásicos, tras la revolución marginalista de 1870, sostuvieron que el valor lo fija la utilidad de la última unidad disponible, no el trabajo incorporado. Ese giro, del lado de la producción al lado del consumo, separa a Smith y Ricardo de Marshall y Menger, y marca el nacimiento de la economía tal como se enseña hoy.
¿Hayek era monetarista? No, aunque suela aparecer junto a Milton Friedman como defensor del mercado libre. Friedrich Hayek pertenecía a la escuela austríaca, que se distingue del monetarismo de Chicago por su método —prefiere el razonamiento verbal a los modelos matemáticos— y por una postura aún más radical frente al banco central. Comparten el rechazo al keynesianismo, pero son tradiciones intelectuales diferentes. Confundirlos es uno de los errores más comunes al mapear las escuelas.
¿Qué escuela económica influyó más en América Latina? La economía del desarrollo, y muy en particular el estructuralismo de la CEPAL. En 1949 Raúl Prebisch cuestionó que exportar materias primas llevara al desarrollo y propuso industrializar mediante la sustitución de importaciones, modelo que marcó la política económica de Colombia y la región durante décadas. Más tarde, el enfoque de las capacidades de Amartya Sen redefinió qué significa desarrollo, poniendo en el centro las libertades reales de la gente y no solo el crecimiento del PIB.
¿Quiénes son los economistas más importantes de cada escuela? Por escuela, las figuras de referencia son: Adam Smith y David Ricardo (clásicos); Alfred Marshall y Carl Menger (neoclásicos); John Maynard Keynes (keynesianos); Milton Friedman (monetaristas); Douglass North y Elinor Ostrom (institucionalistas); Amartya Sen y Arthur Lewis (desarrollo); Daniel Kahneman y Amos Tversky (comportamiento); y Thomas Piketty y Mariana Mazzucato (contemporáneos). Cada uno tiene su página dentro de la escuela correspondiente en este silo.
¿Por dónde conviene empezar a estudiar el pensamiento económico? Un buen camino es recorrer las ocho escuelas en orden cronológico, de los clásicos a los contemporáneos, para captar cómo cada corriente responde a la anterior; eso fija las ideas mejor que memorizar autores sueltos. Después conviene pasar al silo de comparativos, donde los grandes economistas se enfrentan directamente sobre un mismo problema, y a los pilares de macroeconomía y economía política para ver cómo esas ideas siguen operando en las decisiones de hoy.
Referencias
- Smith, Adam. An Inquiry into the Nature and Causes of the Wealth of Nations (La riqueza de las naciones), 1776 — obra fundacional de la economía clásica y de la disciplina moderna. Project Gutenberg: The Wealth of Nations, texto completo — Consultada: 2026-07-04.
- Stanford Encyclopedia of Philosophy. Philosophy of Economics — la economía clásica (Adam Smith, David Ricardo, John Stuart Mill) y su relevo por la revolución marginalista o neoclásica hacia 1870. SEP: Philosophy of Economics — Consultada: 2026-07-04.
- Stanford Encyclopedia of Philosophy. Adam Smith’s Moral and Political Philosophy — Smith y La riqueza de las naciones (1776); la polémica central de la obra se dirige contra la dirección estatal de la economía y las políticas mercantilistas y proteccionistas. SEP: Adam Smith’s Moral and Political Philosophy — Consultada: 2026-07-04.
- Keynes, John Maynard. The General Theory of Employment, Interest and Money (Teoría general del empleo, el interés y el dinero), 1936 — funda la macroeconomía moderna y la teoría de la demanda efectiva frente al desempleo de la Gran Depresión. Project Gutenberg Australia: The General Theory, texto completo — Consultada: 2026-07-04.
- Menger, Carl. Grundsätze der Volkswirtschaftslehre / Principles of Economics, 1871 — texto fundacional de la revolución marginalista (utilidad marginal), en paralelo a Jevons y Walras hacia 1870. Internet Archive: Menger, Principles of Economics 1871 — Consultada: 2026-07-04.
- Kahneman, Daniel; Tversky, Amos. Prospect Theory: An Analysis of Decision under Risk, Econometrica 47(2), 1979, pp. 263-291 — teoría de las perspectivas, base de la economía del comportamiento. DOI 10.2307/1914185: Prospect Theory, Econometrica 1979 — Consultada: 2026-07-04.
- CEPAL — Prebisch, Raúl. El desarrollo económico de la América Latina y algunos de sus principales problemas, 1949 — enfoque centro-periferia y base de la industrialización por sustitución de importaciones (el “Manifiesto de la CEPAL”). CEPAL: Prebisch 1949, desarrollo económico de América Latina — Consultada: 2026-07-04.
- Stanford Encyclopedia of Philosophy. Friedrich Hayek — Hayek como miembro de la Escuela Austríaca (marco institucional y rechazo del formalismo agregado), distinta del monetarismo de Chicago; Nobel 1974. SEP: Friedrich Hayek — Consultada: 2026-07-04.
- Hodgson, Geoffrey M. Institutional Economics: Surveying the ‘Old’ and the ‘New’, Metroeconomica 44, 1993 — distingue el institucionalismo antiguo (Veblen, Commons, Mitchell) de la nueva economía institucional (North, Coase, Williamson). DOI 10.1111/j.1467-999X.1993.tb00786.x: Hodgson, Metroeconomica 1993 — Consultada: 2026-07-04.
- Stanford Encyclopedia of Philosophy. Economics in Early Modern Philosophy — La riqueza de las naciones (1776) como texto fundacional de la escuela clásica del siglo XIX; la clásica rige hasta el relevo marginalista. SEP: Economics in Early Modern Philosophy — Consultada: 2026-07-04.
- Marshall, Alfred. Principles of Economics (Principios de economía), 1.ª ed. 1890, Macmillan — el texto neoclásico dominante que unió utilidad marginal con oferta y demanda; consolida el marginalismo iniciado por Menger en 1871. Internet Archive: Marshall, Principles of Economics 1890 — Consultada: 2026-07-04.
- Friedman, Milton. Inflation and Unemployment, Conferencia Nobel, 13 de diciembre de 1976 — reafirma la teoría cuantitativa del dinero (monetarismo) y sostiene que a largo plazo no hay canje estable entre inflación y desempleo (curva de Phillips vertical), diagnóstico de la estanflación de los años setenta. nobelprize.org: Friedman, Conferencia Nobel 1976 — Consultada: 2026-07-04.
- Spithoven, Antoon. Similarities and Dissimilarities between Original Institutional Economics and New Institutional Economics, Journal of Economic Issues 53(2), 2019 — institucionalismo antiguo (Veblen, Commons; hacia 1900) frente al nuevo (North, Williamson, Coase; despega hacia 1970). DOI 10.1080/00213624.2019.1594532: Spithoven, Journal of Economic Issues 2019 — Consultada: 2026-07-04.
- Premio Nobel de Economía 2010 — Peter Diamond, Dale Mortensen y Christopher Pissarides, por su análisis de los mercados con fricciones de búsqueda (por qué hay desempleo aun habiendo vacantes). nobelprize.org: Pissarides, Nobel 2010 — Consultada: 2026-07-04.
- Premios Nobel de Economía — Friedrich Hayek (1974, compartido con Gunnar Myrdal) y Milton Friedman (1976), según la lista oficial de galardonados. nobelprize.org: lista de premios de Economía — Consultada: 2026-07-04.
- Premio Nobel de Economía 1993 — Douglass C. North y Robert W. Fogel, por renovar la investigación en historia económica aplicando teoría económica y métodos cuantitativos. nobelprize.org: North, Nobel 1993 — Consultada: 2026-07-04.
- Premio Nobel de Economía 2009 — Elinor Ostrom (compartido con Oliver E. Williamson), por su análisis de la gobernanza económica, en especial de los bienes comunes; primera mujer en recibir el galardón. nobelprize.org: Ostrom, Nobel 2009 — Consultada: 2026-07-04.
- Premio Nobel de Economía 2024 — Daron Acemoglu, Simon Johnson y James Robinson, por sus estudios sobre cómo se forman las instituciones y su efecto en la prosperidad. nobelprize.org: Acemoglu, Nobel 2024 — Consultada: 2026-07-04.
- Premio Nobel de Economía 2021 — David Card (por sus contribuciones empíricas a la economía laboral), compartido con Joshua Angrist y Guido Imbens (por sus aportes metodológicos al análisis causal). nobelprize.org: Card, Nobel 2021 — Consultada: 2026-07-04.
- Premio Nobel de Economía 1979 — W. Arthur Lewis (compartido con Theodore Schultz), por su investigación pionera sobre el desarrollo económico. IDEAS/RePEc: premios Nobel de Economía — Consultada: 2026-07-04.
- Premio Nobel de Economía 1998 — Amartya Sen, por sus contribuciones a la economía del bienestar y el enfoque de las capacidades. nobelprize.org: Sen, Nobel 1998 — Consultada: 2026-07-04.
- Premio Nobel de Economía 2019 — Abhijit Banerjee, Esther Duflo y Michael Kremer, por su enfoque experimental para aliviar la pobreza global (los experimentos de campo del texto); en 2015 Angus Deaton fue premiado por su análisis del consumo, la pobreza y el bienestar. nobelprize.org: Banerjee, Duflo y Kremer, Nobel 2019 — Consultada: 2026-07-04.
- Premio Nobel de Economía 2002 — Daniel Kahneman, por integrar hallazgos de la psicología en la ciencia económica (compartido con Vernon Smith); la teoría de las perspectivas la formuló con Amos Tversky, fallecido en 1996. nobelprize.org: Kahneman, Nobel 2002 — Consultada: 2026-07-04.
- Piketty, Thomas. Capital in the Twenty-First Century (El capital en el siglo XXI) — edición de Belknap Press / Harvard University Press, 2014 (original francés Le capital au XXIe siècle, 2013); estudio histórico de la desigualdad de riqueza. Harvard University Press: Piketty, Capital in the Twenty-First Century — Consultada: 2026-07-04.
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- Pregunta que responde: En qué ocho escuelas se organizan los grandes economistas, qué idea central defiende cada una, de qué época es y quiénes la representan.
- Fuentes: identificadas 28 → incluidas 24 (fuentes citables; 4 descartadas por redundancia).
- Criterios de inclusión: años de Nobel corroborados por el Comité Nobel o dos fuentes independientes y atribuciones de escuela sostenidas por literatura académica; se corrigen encasillamientos populares (Hayek austríaco, no monetarista) y no se fuerzan cifras de coyuntura.
- Fecha de corte de los datos: 2026-07-04