Gunnar Myrdal fue un economista y sociólogo sueco cuyo aporte principal fue explicar el desarrollo y el subdesarrollo como procesos acumulativos, impulsados por interacciones entre economía, política e instituciones, y no como simples etapas lineales. Importa hoy porque sus ideas ayudan a entender por qué la desigualdad territorial, la brecha digital y la concentración de datos pueden reforzarse solas si no existe una acción pública deliberada.
Myrdal recibió el Premio del Banco de Suecia en Ciencias Económicas en memoria de Alfred Nobel en 1974, compartido con Friedrich Hayek, una combinación simbólica porque ambos representaban miradas muy distintas sobre el papel del Estado y del mercado. Su obra dialoga con problemas que siguen vivos en América Latina, desde la periferia productiva descrita por la CEPAL hasta las trampas regionales de pobreza, informalidad y baja productividad. Leerlo hoy no es un ejercicio de historia del pensamiento: es una forma útil de pensar por qué unas regiones atraen talento, capital, infraestructura y datos, mientras otras pierden población, inversión y oportunidades. Esa lógica, que Myrdal llamó causación circular acumulativa, sigue operando en la economía industrial, digital y climática.
Gunnar Myrdal y la teoría del subdesarrollo
La teoría del subdesarrollo de Gunnar Myrdal sostiene que el atraso económico no es una condición natural ni una “etapa previa” automática al desarrollo, sino el resultado de procesos de causación circular acumulativa que refuerzan ventajas y desventajas entre regiones y países. En otras palabras, cuando una zona arranca con mejor educación, infraestructura o inversión, tiende a seguir creciendo; cuando otra parte con rezagos, esos rezagos también pueden profundizarse.
Esta idea rompió con visiones más simples del equilibrio económico asociadas a cierta lectura neoclásica. Frente a la confianza en que los mercados corrigen por sí solos las diferencias, Myrdal observó que el capital, el empleo calificado y la innovación suelen moverse hacia los centros ya dinámicos. Así surgen efectos de arrastre positivos en unas áreas y efectos regresivos en otras. Su análisis fue especialmente influyente en estudios sobre Asia del Sur, pobreza rural, desigualdad regional y políticas de desarrollo. En ese punto dialoga, aunque desde otra tradición, con Raúl Prebisch, Albert Hirschman, Nicholas Kaldor y François Perroux.
Para entenderlo con una analogía cotidiana, pensemos en una bola de nieve bajando una colina. Si empieza pequeña pero encuentra nieve en el camino, crece cada vez más rápido; si una comunidad parte con escuelas débiles, crédito escaso y malas carreteras, enfrenta la versión inversa de esa bola de nieve. Myrdal mostró que el subdesarrollo no era solo bajo ingreso, sino también una combinación de instituciones frágiles, desigualdad social, baja productividad y poca capacidad estatal. Por eso su enfoque sigue siendo útil para debatir la concentración de plataformas digitales, el poder de Google, Amazon, Meta o Microsoft, y la forma en que los datos y la IA pueden acumular ventajas en pocos territorios.

- Gunnar Myrdal y la teoría del subdesarrollo
- ¿Quién fue Gunnar Myrdal y cuál fue su contexto?
- ¿Qué es la causación circular acumulativa?
- ¿Cómo explicó Myrdal el subdesarrollo regional?
- Estado y mercado: Myrdal frente al laissez-faire
- ¿Cuáles son las obras clave de Gunnar Myrdal?
- ¿Qué debates y críticas generó su enfoque?
- ¿Cómo influyó Myrdal en América Latina y el desarrollo?
- ¿Qué aporta Myrdal hoy ante datos, IA y desigualdad?
- Preguntas frecuentes sobre Gunnar Myrdal
¿Quién fue Gunnar Myrdal y cuál fue su contexto?
Gunnar Myrdal fue un economista, sociólogo y político sueco, nacido en 1898 y fallecido en 1987, reconocido por estudiar la relación entre desigualdad, instituciones y desarrollo. Su contexto fue el del siglo XX marcado por la Gran Depresión, el ascenso del Estado de bienestar, la reconstrucción de posguerra, la descolonización y el debate entre planificación y mercado.
Se formó en la tradición escandinava, pero su obra desbordó la economía pura. Junto con Alva Myrdal, figura central en temas de política social y desarme, participó en debates sobre población, bienestar y democracia social en Suecia. Su libro The Political Element in the Development of Economic Theory (1930) criticó la falsa neutralidad valorativa de la economía. Más tarde, en An American Dilemma (1944), analizó la discriminación racial en Estados Unidos para la Carnegie Corporation, mostrando que la desigualdad no podía entenderse solo con precios y mercados. Esa amplitud hizo de Myrdal un autor incómodo para ortodoxias cerradas.
Su tiempo también estuvo marcado por el enfrentamiento intelectual con el liberalismo de Friedrich Hayek y, en menor medida, con la visión más abstracta del equilibrio general. Mientras algunos economistas seguían confiando en ajustes automáticos, Myrdal observaba migración selectiva, concentración industrial y asimetrías de poder entre centro y periferia. Ese clima intelectual conectó con instituciones como la ONU, la CEPAL, el Banco Mundial y la OIT, que discutían cómo industrializar países pobres. También ayuda a ubicarlo respecto de autores clásicos como Adam Smith —con artículo dedicado en el blog, igual que su concepto de mano invisible y la división del trabajo—, David Ricardo —también con artículo y con la ventaja comparativa tratada en el blog— y Karl Marx —con artículo dedicado, así como lucha de clases y materialismo histórico.
¿Qué es la causación circular acumulativa?
La causación circular acumulativa es la idea central de Myrdal: los procesos económicos y sociales generan cadenas de retroalimentación que tienden a reforzar una trayectoria previa, ya sea de progreso o de atraso. No se trata de un equilibrio estable, sino de un movimiento acumulativo donde una ventaja inicial produce nuevas ventajas, y una desventaja inicial crea nuevas desventajas.
Myrdal desarrolló este concepto con fuerza en Economic Theory and Under-developed Regions (1957). Allí explicó que una nueva fábrica, una universidad o una vía principal pueden elevar salarios, atraer empresas proveedoras, mejorar recaudo fiscal y ampliar servicios públicos. Ese círculo virtuoso, sin embargo, tiene su espejo: las regiones periféricas pierden población joven, recaudan menos, atraen menos crédito y quedan rezagadas tecnológicamente. Myrdal distinguió entre spread effects o efectos de difusión, que transmiten beneficios, y backwash effects o efectos de succión/regresión, que concentran recursos en los polos dinámicos. Su tesis es que, en muchos casos, los efectos regresivos dominan si no hay política pública correctiva.
La potencia del concepto está en que combina economía, sociología e instituciones. No habla solo de inversión, sino también de educación, salud, normas, discriminación y poder político. Hoy se entiende bien en la economía digital: una plataforma con más usuarios obtiene más datos, mejora sus algoritmos, atrae más anunciantes y vuelve a captar más usuarios. Ese mecanismo, parecido a un imán que se fortalece cada vez que atrae otra pieza metálica, encaja con debates sobre efectos de red, economías de escala, monopolios de datos y concentración de innovación en hubs como Silicon Valley, Shenzhen o Bangalore. Myrdal anticipó la lógica acumulativa antes de que existiera el lenguaje contemporáneo de plataformas.
¿Cómo explicó Myrdal el subdesarrollo regional?
Myrdal explicó el subdesarrollo regional como un proceso en el que las regiones centrales absorben capital, talento, comercio e infraestructura, mientras las regiones periféricas quedan atrapadas en dinámicas de pérdida acumulativa. Su punto clave es que las diferencias territoriales no son accidentes pasajeros: pueden convertirse en estructuras duraderas si el mercado opera sin compensaciones públicas suficientes.

En su lectura, una ciudad o región industrializada atrae empresas porque ya tiene puertos, energía, bancos, universidades y mano de obra calificada. Esa atracción inicial se convierte en una ventaja difícil de igualar para zonas rurales o apartadas. Cuando los jóvenes migran hacia el centro, la periferia pierde no solo trabajadores, sino también consumidores, innovadores y contribuyentes. El cierre de un hospital o de una escuela técnica no es un hecho aislado; reduce productividad futura y refuerza el rezago. Esta visión influyó en políticas regionales de Suecia, en debates de la Unión Europea y en estudios de desarrollo territorial del BID y de la CEPAL.
En América Latina, el argumento se ve con claridad en la concentración de actividad económica en áreas metropolitanas como São Paulo, Ciudad de México, Santiago, Bogotá o Buenos Aires. En países como Colombia, la brecha entre capitales y regiones periféricas expresa una lógica myrdaliana: más conectividad, más universidades y más crédito en ciertos nodos generan más productividad, mientras otras zonas quedan fuera de cadenas de valor. Esto no significa negar agencia local, sino entender que competir “en igualdad de condiciones” es difícil cuando la cancha ya está inclinada. Por eso Myrdal resulta útil para pensar políticas de conectividad digital, infraestructura verde y descentralización fiscal.
Estado y mercado: Myrdal frente al laissez-faire
Para Myrdal, el mercado por sí solo no garantiza convergencia ni bienestar general; por eso defendió un papel activo del Estado en corregir desigualdades acumulativas. Su posición no era un rechazo total al mercado, sino una crítica al laissez-faire como respuesta suficiente frente al subdesarrollo, la discriminación y la pobreza regional.
Este punto lo distancia de la tradición liberal más optimista sobre el ajuste espontáneo. Mientras ciertas lecturas de Adam Smith —autor con artículo dedicado en el blog— confiaban en la coordinación descentralizada de la mano invisible —concepto también tratado en el blog—, Myrdal insistía en que los mercados reales están atravesados por instituciones, poder y desigualdades heredadas. Su experiencia en el diseño del Estado de bienestar sueco reforzó esa convicción. No basta con abrir mercados si persisten analfabetismo, concentración de tierra, barreras étnicas o infraestructura desigual. En muchos casos, la inacción pública favorece a quienes ya están mejor posicionados. De ahí su cercanía parcial con agendas de planeación, política social y desarrollo regional.
Su visión puede resumirse en varios frentes de intervención pública:
- Educación y salud para elevar capacidades productivas.
- Infraestructura para reducir costos territoriales.
- Reforma institucional para mejorar administración y justicia.
- Política regional para compensar asimetrías espaciales.
- Regulación frente a monopolios y concentración económica.
Hoy este debate reaparece ante plataformas digitales, mercados laborales fragmentados y transición energética. Si los datos se concentran en pocas firmas y países, la promesa de competencia abierta puede ser tan ilusoria como lo era, para Myrdal, creer que todas las regiones industrializarían al mismo ritmo sin intervención.
¿Cuáles son las obras clave de Gunnar Myrdal?
Las obras clave de Gunnar Myrdal muestran una evolución desde la metodología económica hacia el análisis de raza, desarrollo y desigualdad mundial. Entre las más importantes destacan The Political Element in the Development of Economic Theory (1930), Population, A Problem for Democracy (1934, con Alva Myrdal), An American Dilemma (1944), Economic Theory and Under-developed Regions (1957), Beyond the Welfare State (1960), Asian Drama: An Inquiry into the Poverty of Nations (1968) y The Challenge of World Poverty (1970).

Cada una cumple una función distinta dentro de su legado. La obra de 1930 cuestiona la idea de que la economía pueda desprenderse por completo de juicios de valor; la de 1944 es un hito en el estudio institucional del racismo en Estados Unidos; la de 1957 formula con claridad la causación circular acumulativa aplicada al desarrollo regional; la de 1968, en tres volúmenes, analiza pobreza, instituciones y reforma agraria en India, Pakistán, Ceilán/Sri Lanka y otros países del sur de Asia. Su trabajo no fue solo teórico: integró estadística, observación histórica y análisis comparado, algo muy valioso para investigadores en economía aplicada y ciencia de datos.
A continuación, una tabla comparativa con obras y aportes principales:
| Obra | Año | Tema central | Aporte clave |
|---|---|---|---|
| The Political Element in the Development of Economic Theory | 1930 | Metodología económica | Critica la supuesta neutralidad valorativa |
| Population, A Problem for Democracy | 1934 | Demografía y política social | Vincula población, bienestar y democracia |
| An American Dilemma | 1944 | Raza e instituciones | Analiza la discriminación racial como problema estructural |
| Economic Theory and Under-developed Regions | 1957 | Desarrollo regional | Formula la causación circular acumulativa |
| Beyond the Welfare State | 1960 | Política social | Replantea el alcance del bienestar moderno |
| Asian Drama: An Inquiry into the Poverty of Nations | 1968 | Pobreza y desarrollo en Asia | Estudio integral de instituciones y subdesarrollo |
| The Challenge of World Poverty | 1970 | Desarrollo global | Síntesis de su visión sobre pobreza mundial |
¿Qué debates y críticas generó su enfoque?
El enfoque de Myrdal generó debates porque cuestionó la idea de equilibrio automático y porque incorporó valores, instituciones y poder en el análisis económico. Sus críticos señalaron que su teoría podía ser demasiado amplia, difícil de modelar formalmente y, a veces, menos precisa en predicción que los modelos neoclásicos o de crecimiento más cerrados.
Economistas cercanos al formalismo matemático objetaron que la causación circular acumulativa era poderosa como intuición histórica, pero compleja para identificar causalmente en todos los casos. Otros, como Albert O. Hirschman, compartieron la atención a los desequilibrios, aunque propusieron una visión más estratégica de los “encadenamientos” y del desarrollo desequilibrado. También hubo diferencias con Walt Rostow, cuya idea de etapas del crecimiento sugería una secuencia más lineal que la de Myrdal. Desde otra vereda, Friedrich Hayek y autores liberales desconfiaron de la expansión estatal implícita en su obra. En ese sentido, Myrdal quedó en una zona híbrida: más institucional e histórica que la ortodoxia, menos dogmática que algunas corrientes estructuralistas.
Sin embargo, muchas críticas también confirmaron su relevancia. La Nueva Geografía Económica de Paul Krugman, décadas después, retomó la concentración espacial con herramientas más formales. La economía institucional de Douglass North y la literatura sobre trampas de pobreza dieron nueva vida a preguntas myrdalianas. Sus puntos más discutidos pueden resumirse así:
- La relación entre explicación histórica y modelación formal.
- El riesgo de un Estado ineficiente o capturado.
- La dificultad de separar causas económicas de causas sociales.
- La tensión entre políticas universales y políticas territoriales focalizadas.
- El problema de medir efectos acumulativos en horizontes largos.
¿Cómo influyó Myrdal en América Latina y el desarrollo?
La influencia de Myrdal en América Latina fue importante porque ofreció un lenguaje para pensar la desigualdad territorial, la heterogeneidad estructural y la necesidad de políticas públicas activas. Aunque no fue un autor latinoamericano ni el principal referente de la CEPAL, sus ideas dialogaron con el estructuralismo de Raúl Prebisch, Celso Furtado, Aníbal Pinto y Osvaldo Sunkel.

La región encontró en Myrdal una explicación convincente de por qué la industrialización y la modernización no se difundían automáticamente hacia todas las provincias o sectores. El contraste entre enclaves modernos y amplias economías informales recuerda su noción de procesos acumulativos divergentes. En Brasil, México, Argentina, Chile, Perú y Colombia, los debates sobre polos de desarrollo, sustitución de importaciones y planificación regional estuvieron atravesados por ideas afines: el mercado por sí solo no corregía la concentración. Esto también conectó con discusiones sobre reforma agraria, migración campo-ciudad y dualismo productivo. Aunque Raúl Prebisch puso más énfasis en la relación centro-periferia internacional, ambos compartían la preocupación por mecanismos estructurales de reproducción del atraso.
En clave contemporánea, América Latina enfrenta una versión digital del problema. Las grandes ciudades capturan universidades, startups, centros de datos, talento STEM y financiamiento de riesgo, mientras regiones periféricas quedan rezagadas en conectividad y capacidades analíticas. Para un blog como jhonmosquera.com, con enfoque en economía, Big Data y ciencia de datos, Myrdal ofrece una advertencia útil: si no se invierte en capital humano, infraestructura digital y gobernanza de datos, la brecha tecnológica puede reproducir la vieja brecha regional. La desigualdad no desaparece porque llegue una nueva tecnología; puede incluso hacerse más profunda y más rápida.
¿Qué aporta Myrdal hoy ante datos, IA y desigualdad?
Myrdal aporta hoy una idea crucial: las nuevas tecnologías no operan en el vacío, sino sobre estructuras previas de poder, capacidades e instituciones, por lo que pueden ampliar desigualdades si no existen correctivos públicos. Su marco sirve para analizar la IA, la economía de plataformas, la concentración de datos y el cambio climático como procesos con fuertes mecanismos de retroalimentación.
En la economía digital, quien tiene más usuarios obtiene más datos; con más datos entrena mejores modelos; con mejores modelos gana más mercado. Esa secuencia se parece mucho a la causación circular acumulativa. Empresas como Google, Amazon, Meta, Apple, Microsoft, OpenAI o NVIDIA concentran capacidades tecnológicas, infraestructura de nube y acceso a talento avanzado. A escala territorial, ciudades con ecosistemas tecnológicos robustos atraen más inversión y mejores salarios, mientras otras quedan como consumidoras de tecnología importada. En América Latina, esto plantea preguntas sobre soberanía digital, regulación de plataformas, alfabetización de datos y política industrial para sectores intensivos en conocimiento. Myrdal ayuda a ver que la brecha digital no es solo falta de internet, sino una estructura de oportunidades desiguales.
Su mirada también es útil para el cambio climático. Las regiones más vulnerables suelen tener menos recursos fiscales, peor infraestructura y menor capacidad de adaptación, de modo que los choques climáticos pueden activar círculos viciosos de pobreza, migración y deterioro productivo. Esto conecta con la agenda del IPCC, la ONU, la OCDE, el Banco Mundial y el BID. Si además la transición verde exige nuevas cadenas de valor, el reto para América Latina es evitar otra especialización pasiva. Leer a Myrdal hoy permite diseñar políticas que combinen datos, IA, educación, energía e instituciones para que la innovación no sea una escalera que unos suben mientras a otros les retiran los peldaños.
Preguntas frecuentes sobre Gunnar Myrdal
¿Cuál fue la teoría más importante de Gunnar Myrdal?
La teoría más importante de Myrdal fue la causación circular acumulativa. Sostiene que desarrollo y subdesarrollo se refuerzan mediante círculos virtuosos o viciosos: una ventaja inicial atrae más inversión y talento, mientras una desventaja inicial puede profundizar pobreza, rezago tecnológico y desigualdad regional.
¿Cuáles son las principales obras de Gunnar Myrdal?
Entre sus obras principales están The Political Element in the Development of Economic Theory (1930), Population, A Problem for Democracy (1934), An American Dilemma (1944), Economic Theory and Under-developed Regions (1957), Beyond the Welfare State (1960), Asian Drama (1968) y The Challenge of World Poverty (1970).
¿Cómo explicó Myrdal el subdesarrollo?
Myrdal explicó el subdesarrollo como un proceso histórico e institucional, no como una simple falta de capital. Según él, desigualdad educativa, baja inversión, migración selectiva, instituciones débiles y escasa infraestructura se alimentan entre sí, creando trampas de atraso que el mercado no corrige automáticamente.
¿Qué relación tuvo Gunnar Myrdal con el Estado de bienestar?
Myrdal apoyó una intervención estatal activa para corregir desigualdades y ampliar capacidades sociales. Desde la experiencia sueca, defendió políticas de educación, salud, empleo e infraestructura como condiciones para un desarrollo más equilibrado, en contraste con la confianza absoluta en el laissez-faire.
¿Por qué Gunnar Myrdal sigue siendo relevante hoy?
Sigue siendo relevante porque su marco ayuda a entender problemas actuales como desigualdad territorial, concentración de plataformas, brecha digital, IA y vulnerabilidad climática. Su idea central es vigente: sin instituciones sólidas y políticas públicas bien diseñadas, las ventajas tienden a concentrarse y los rezagos a perpetuarse.
El legado de Gunnar Myrdal consiste en haber mostrado que el desarrollo no avanza por una línea recta ni surge automáticamente del mercado, sino de interacciones acumulativas entre instituciones, territorio, política y economía. Su teoría del subdesarrollo sigue siendo valiosa porque explica por qué ciertas regiones, sectores o grupos sociales quedan atrapados en círculos de rezago mientras otros concentran innovación, ingresos y poder.
En la era de los datos y la IA, Myrdal resulta sorprendentemente actual. La concentración de plataformas, talento, infraestructura digital y capacidad computacional reproduce patrones que él ya había identificado en la industria y en el desarrollo regional. Para América Latina, su lección sigue en pie: sin políticas que amplíen capacidades, conectividad, educación y gobernanza pública, la tecnología puede reforzar la desigualdad en lugar de reducirla. Su obra invita a pensar el progreso como una construcción institucional, no como una promesa automática.
Este contenido fue investigado, redactado y verificado por Jhon Mosquera con asistencia de inteligencia artificial. Todas las fuentes citadas han sido verificadas manualmente. La IA se utilizó como herramienta de productividad para estructuración y síntesis, no como fuente de información.