Escuela neoclásica: el triple descubrimiento y las tres ramas
La escuela neoclásica nace de tres libros publicados entre 1871 y 1874 en tres idiomas distintos —Jevons en inglés, Menger en alemán, Walras en francés— que fundaron el valor en la utilidad de la última unidad. De ahí salieron tres ramas: Cambridge, Lausana y Viena. Aquí están el episodio, las ramas, los herederos y las 16 fichas del hub.
Última actualización: 2026-09-03
Contenido de esta página
- ¿Qué es la escuela neoclásica?
- El triple descubrimiento de 1871-1874: quién publicó qué y en qué idioma
- Las tres ramas de la escuela neoclásica: Cambridge, Lausana y Viena
- Los herederos: de Wicksell a Chicago
- Cronología: del resumen de 1862 a la definición de manual
- Las ideas que comparte la escuela neoclásica
- Mapa de las 16 fichas de este hub

La idea llevaba nueve años impresa y su autor todavía tenía que abrir el libro aclarando que no la había pensado a la ligera [1].
William Stanley Jevons la había esbozado en un texto muy breve que leyó ante la sección estadística de la British Association, en la reunión de Cambridge de 1862. De aquel texto solo se publicó un resumen todavía más breve en el informe de la reunión, y el original no llegó a imprimirse hasta junio de 1866 [1]. Él mismo lo cuenta en la introducción del libro que por fin publicó en 1871: había vuelto una y otra vez sobre sus ideas, escribe, sin encontrar nunca motivo para dudar de que fueran sustancialmente correctas, y decidió que no valía la pena seguir aplazando [1].
Mientras aplazaba, un vienés y un profesor recién nombrado en Lausana estaban llegando al mismo sitio por su cuenta.
Lo llamativo de 1871-1874 no es que tres hombres encontraran lo mismo al tiempo. Es que la disciplina no se enteró hasta que se lo dijeron tres veces, en tres idiomas, desde tres ciudades distintas.
¿Qué es la escuela neoclásica?
La escuela neoclásica es la corriente que, desde la década de 1870, explica los precios y la asignación de recursos partiendo de las decisiones que toman individuos que comparan alternativas al margen, y que escribe esa explicación con el aparato formal de las ciencias exactas. Jevons lo dijo sin rodeos en el prefacio de 1871: en ese libro, escribe, «he intentado tratar la Economía como un cálculo de placer y dolor» [1] (traducción propia), y añade que la teoría así tratada guarda una analogía estrecha con la mecánica estática [1].
El nombre llegó tarde y de afuera. Thorstein Veblen usó «neoclásica» en el tercero de sus ensayos sobre las preconcepciones de la ciencia económica, publicado en el Quarterly Journal of Economics de febrero de 1900, y ahí dejó escrito que, «para el propósito que aquí interesa, la llamada escuela austríaca apenas se distingue de la neoclásica, salvo en la distinta distribución del énfasis» [2] (traducción propia). Esa frase es la razón por la que Viena aparece más abajo como una rama de esta familia y no como escuela aparte.
Dónde termina la escuela clásica y dónde empieza esta es una convención de manual, no un hecho de archivo: el modelo clásico como doctrina vive en economía clásica y sus autores, en el hub de economistas clásicos.
Este es uno de los ocho hubs del mapa de economistas por escuelas de este sitio.
El triple descubrimiento de 1871-1874: quién publicó qué y en qué idioma
Tres libros, tres imprentas, tres lenguas, cuatro años.
El de Jevons salió en Londres y Nueva York, en inglés, con el sello de Macmillan, en 1871; su autor firmaba como profesor de lógica y economía política del Owens College de Mánchester [1]. El de Carl Menger salió el mismo año en Viena, en alemán, con Wilhelm Braumüller, bajo el título Grundsätze der Volkswirthschaftslehre y con la advertencia, en la propia portada, de que era apenas la «primera parte, general» [3]. Menger se lo dedicó «en respetuosa veneración» a Wilhelm Roscher, consejero áulico del reino de Sajonia y profesor de ciencias del Estado y camerales en la Universidad de Leipzig [3]. El prólogo arranca reprochándole a la disciplina su esterilidad y anunciando que criticará a sus predecesores con plena independencia de juicio [3].
El tercero es de 1874 y es medio libro. Léon Walras publicó ese año el primer fascículo de los Éléments d’économie politique pure, impreso en Lausana por L. Corbaz, con Guillaumin en París y H. Georg en Basilea [4]. Walras estaba ahí por una decisión administrativa: el Consejo de Estado del cantón de Vaud había creado en 1870 una cátedra de economía política en la Facultad de Derecho de la Academia de Lausana y había abierto un concurso para llenarla; él lo cuenta en la primera página de su prefacio, fechado en Lausana el 30 de junio de 1874 [4].
A los tres los agrupa Schumpeter en 1908 como fundadores de una misma dirección [16]. Lo que Jevons ponía sobre la mesa lo escribió con todas las letras: la reflexión repetida, dice, lo llevó a «la opinión un tanto novedosa de que el valor depende enteramente de la utilidad», contra la opinión dominante que ponía ahí el trabajo [1] (traducción propia). Cómo funciona esa utilidad, y por qué el agua vale menos que un diamante, son asunto de utilidad marginal y de teoría del valor; aquí solo interesa que llegaron a lo mismo por separado.
¿Qué tan independientes fueron de verdad?
Del par Jevons-Walras hay registro, y es del propio Walras. En su prefacio de 1874 cuenta que el medio volumen «estaba enteramente redactado y casi enteramente impreso» cuando, un mes antes, supo de un libro inglés sobre el mismo tema publicado en 1871 por Macmillan [4]. Lo notable fue la coincidencia técnica: la fórmula fundamental de Jevons era, escribe, «rigurosamente idéntica a la que a mí mismo me sirve de punto de partida» [4] (traducción propia). Y en la página siguiente hace algo impensable en una disciplina que reparte prioridades a codazos: le devuelve a Jevons la prioridad de la fórmula y remata recomendando el libro del inglés a quien no lo conozca [4].
Menger es otra historia. En 1878 Jevons armó una lista cronológica de todas las obras matemático-económicas que conocía —unas setenta— y la publicó en junio en la revista de la Statistical Society de Londres; Walras le hizo adiciones considerables y consiguió que se reimprimiera en el Journal des Économistes en diciembre [5]. Fue una batida en regla —copias a los economistas principales y a revistas alemanas e italianas— y de ahí salió el libro olvidado de Hermann Heinrich Gossen, que el profesor Adamson solo consiguió comprarle a un librero alemán en agosto de 1878 [5]. En todo ese prefacio de 1879, Menger no aparece ni una vez [5]. Tampoco aparece en el volumen de Walras de 1874 [4].
La explicación prosaica probablemente basta: la lista era de obras matemático-económicas y el libro de Menger no lleva matemáticas. Y no hay que forzar la conclusión: que un nombre falte en una bibliografía no prueba que su autor fuera un desconocido para quien la armó. Pero el hecho documental ordena el resto de la página: los dos que escribían con fórmulas se encontraron en tres años; el vienés no figura en ninguno de los dos registros.


Las tres ramas de la escuela neoclásica: Cambridge, Lausana y Viena
Cambridge: Marshall y la insistencia en que no había ruptura
La rama inglesa la organiza Alfred Marshall con los Principles of Economics, publicados por Macmillan en 1890 con un lema latino en la portada, Natura non facit saltum: la naturaleza no da saltos [6]. Todo el prefacio va en esa dirección. Marshall admite que parte del mejor trabajo de su generación parece a primera vista antagónico al de los autores anteriores, pero sostiene que, una vez asentado, no implica ninguna ruptura real de continuidad; su libro, dice, es «un intento de presentar una versión moderna de viejas doctrinas» [6] (traducción propia).
Eso define a Cambridge más que cualquier técnica: la rama que se presentó como heredera y no como demoledora. La reconciliación entre el costo y la utilidad en una sola explicación del precio, que suele atribuírsele a Marshall, se cuenta en teoría del valor y no aquí. La cátedra siguió en la casa: en 1920, cuando publica The Economics of Welfare, Arthur Cecil Pigou firma como profesor de economía política de la Universidad de Cambridge [7].
Lausana: Walras, Pareto y la interdependencia
La rama suiza es la más formal de las tres y la que menos se parece a un manual. Vilfredo Pareto enseñó en la misma casa —que en las portadas de 1896 ya se llama Universidad y no Academia de Lausana— y publicó ese año el primer tomo del Cours d’économie politique professé à l’Université de Lausanne [4][8]. Su prefacio declara las dos ideas que gobiernan el libro entero: la de las aproximaciones sucesivas y la de la dependencia mutua entre los fenómenos económicos y también los sociales [8]. La economía política pura, escribe, da una primera aproximación y las condiciones generales del equilibrio económico; el resto del libro son aproximaciones que se le van acercando [8].
Ahí está la aportación de la rama: mirar todos los mercados a la vez, como un sistema que se determina mutuamente, en lugar de uno por uno. Cómo se construye ese equilibrio en un mercado concreto es materia de oferta y demanda.
Viena: Menger, Böhm-Bawerk y la rama sin ecuaciones
La rama vienesa es la que quedó fuera de la conversación matemática de las otras dos. De ella cuelga Eugen von Böhm-Bawerk, la única de las dieciséis fichas por la que este sitio ya pasó a fondo. Que Viena figure aquí y no en un hub aparte no es comodidad editorial: es la lectura de Veblen en 1900, el mismo texto que le puso el nombre a la escuela [2].
| Cambridge | Lausana | Viena | |
|---|---|---|---|
| Figuras de referencia aquí | Marshall [6] · Pigou [7] | Walras [4] · Pareto [8] | Menger [3] · Böhm-Bawerk [10] |
| Obra que fija la rama | Principles of Economics, 1890 [6] | Éléments d’économie politique pure, 1874 [4] | Grundsätze der Volkswirthschaftslehre, 1871 [3] |
| Idioma y ciudad de publicación | Inglés · Londres [6] | Francés · Lausana [4] | Alemán · Viena [3] |
| Presencia en la bibliografía matemático-económica de 1878 | — | Walras la amplió y la reimprimió en París [5] | Menger no aparece en ella [5] |
| Lo que el propio texto declara | «La naturaleza no da saltos»; versión moderna de viejas doctrinas [6] | Prioridad de la fórmula cedida a Jevons y recomendación de su libro [4] | Crítica al estado de la disciplina y a las opiniones de los predecesores [3] |
Los herederos: de Wicksell a Chicago
Lo que vino después no fue una segunda generación ordenada sino un reparto de encargos.
Knut Wicksell apuntó el aparato al dinero: Geldzins und Güterpreise se publicó en Jena, con Gustav Fischer, en 1898, y uno de sus capítulos separa la tasa natural de interés del capital de la tasa que se cobra por los préstamos [9]. De ahí sale la palabra «natural» que le serviría después al monetarismo.
Irving Fisher hizo el puente con Viena por correo. En The Rate of Interest, de 1907, agradece «al ministro de Finanzas Böhm-Bawerk por su amabilidad al leer y criticar el capítulo dedicado a su teoría del interés» [10] (traducción propia). El hombre aparece ahí con su cargo público y aun así se sentó a corregirle un capítulo a un economista del otro lado del Atlántico. Fisher llama a su propia construcción una «teoría del agio» y dice, con esas palabras, que lo hace por deferencia con Böhm-Bawerk; el libro está dedicado a la memoria de John Rae [10].
Frank Knight escribió Risk, Uncertainty and Profit siendo profesor asociado en la State University of Iowa; se publicó en 1921, tras ganar el segundo premio de un concurso costeado por la firma Hart, Schaffner & Marx, de Chicago [11]. Lionel Robbins, desde Londres, hizo el trabajo de definir de qué trata todo esto: en su Essay on the Nature and Significance of Economic Science escribe que la economía «es la ciencia que estudia la conducta humana como una relación entre fines y medios escasos que tienen usos alternativos» [12] (traducción propia). Esa frase —primera edición de 1932, verificada aquí contra la segunda, revisada, de 1935— es la que todavía se recita al comienzo de los cursos introductorios que he visto.
Kenneth Arrow recibió el Premio del Banco de Suecia en 1972, con media cuota, compartido con John R. Hicks, «por sus contribuciones pioneras a la teoría del equilibrio económico general y a la teoría del bienestar» [13] (traducción propia). Es la apuesta de Lausana llegando a la lista de premiados casi un siglo después.
Y está la rama de Chicago. George Stigler fue premiado en 1982, sin compartir, «por sus estudios seminales sobre las estructuras industriales, el funcionamiento de los mercados y las causas y los efectos de la regulación pública» [14] (traducción propia). Gary Becker lo fue en 1992, también sin compartir, «por haber extendido el dominio del análisis microeconómico a un amplio rango de comportamiento e interacción humanos, incluido el comportamiento no de mercado» [15] (traducción propia). Los dos figuraban por la Universidad de Chicago al momento del premio [14][15]. Lea esas dos motivaciones seguidas y note lo que no dicen: ninguna premia una teoría del valor. Premian haber sacado el aparato de su terreno original y haberlo apuntado a la regulación y a la vida doméstica.
Cronología: del resumen de 1862 a la definición de manual
El arranque real es 1862, aunque no le cuente a nadie: Jevons lee su texto en Cambridge y el asunto se pierde en un informe [1]. Siguen los dos libros de 1871 [1][3], el medio volumen de Lausana en 1874 [4] y la bibliografía de 1878 que rescata a Gossen [5]. De ahí en adelante el episodio se vuelve institución: Marshall en 1890 [6], Pareto en 1896 [8], Wicksell en 1898 [9], el bautizo de Veblen en 1900 [2], Fisher en 1907 [10], Pigou en 1920 [7], Knight en 1921 [11] y Robbins en 1932 [12].
Setenta años. Al final de ese recorrido ya no hay tres escuelas discutiendo: hay una manera de trabajar que la profesión da por descontada.
Las ideas que comparte la escuela neoclásica
Van enunciadas, una por línea. Ninguna se demuestra aquí.
El valor de un bien depende de la utilidad de su última unidad disponible y no de lo que costó producirla: la disputa está en teoría del valor y el mecanismo, en utilidad marginal.
Las decisiones se toman en el margen —una unidad más, una unidad menos— y no sobre totales.
El objeto de la disciplina es la asignación de medios escasos entre fines que compiten, tal como lo fijó Robbins [12].
Los mercados se determinan unos a otros y se miran como sistema, que es la apuesta de Lausana [8].
Y la economía se escribe como se escribe la física, con cantidades y máximos. Jevons lo pidió en 1871 [1].
Cómo se representa a quien compra —qué sabe, qué ordena, qué maximiza— es otro asunto y vive en teoría del consumidor.
Mapa de las 16 fichas de este hub
De esta carpeta cuelgan dieciséis economistas. Conté las URL vivas del mapa del sitio y las crucé con el inventario interno: son dieciséis, no diecinueve. Si en algún índice viejo lee otra cifra, mande esta.
| Grupo | Fichas |
|---|---|
| Los tres de 1871-1874 | William Stanley Jevons · Carl Menger · Léon Walras |
| Cambridge | Alfred Marshall · Arthur Cecil Pigou |
| Lausana | Vilfredo Pareto |
| Viena | Eugen von Böhm-Bawerk |
| Herederos | Knut Wicksell · Irving Fisher · Lionel Robbins · Frank Knight · Kenneth Arrow |
| Chicago | George Stigler · Gary Becker |
| Los dos que hay que explicar | Joseph Schumpeter · Jacob Viner |
Los dos últimos no están aquí por el mismo motivo, y meterlos en el mismo saco sería pereza.
Con Schumpeter la carpeta tiene a su favor un documento que él mismo firmó. En 1908 publicó en Leipzig su primer libro, Das Wesen und der Hauptinhalt der theoretischen Nationalökonomie, y en el prólogo —fechado en El Cairo el 2 de marzo de ese año— escribió que «L. Walras y v. Wieser son los autores a los que el autor cree estar más cerca» [16] (traducción propia). Lausana y Viena: las dos ramas de esta página, elegidas por él. En ese mismo libro llama a Jevons, Menger y Walras los fundadores de la dirección «moderna» y anota que llegaron reclamando no una continuación sino una aniquilación del sistema clásico de teoría [16] — la lectura exactamente contraria a la que Marshall pondría en su prefacio de 1890 [6]. El problema con Schumpeter no es dónde empezó, entonces, sino que la obra por la que hoy se lo cita es muy posterior a ese prólogo y se cuenta en su propia ficha. La carpeta acertó con el joven y se quedó corta con el maduro.
Jacob Viner es más simple. Entró a la Universidad de Chicago como instructor en 1916 y llegó a profesor titular en 1925, a los treinta y dos años; dirigió el Journal of Political Economy durante dieciocho años y su libro mayor, Studies in the Theory of International Trade, es de 1937 [17]. Sus intereses centrales fueron la economía internacional, la teoría económica y la historia del pensamiento económico [17]: el desajuste con esta carpeta no es doctrinal sino temático. Con Viner la pregunta no es si pertenece, sino si esta es la carpeta donde alguien lo va a buscar.
Cierro con una lectura que marco como opinión mía. En los cursos que he visto en Colombia esto se enseña como el punto de partida natural de la disciplina: se entra directo al margen, a las funciones y a la definición de Robbins, sin contar que fue una decisión de tres personas que trabajaban cada una por su lado y de las que la tercera no figura en los registros que dejaron las otras dos. Enseñar el resultado sin el episodio convierte en ley natural lo que fue una apuesta. Y una apuesta se discute; una ley natural, no.
Si viene de otra escuela: a los economistas clásicos esta corriente les cambió la pregunta, los keynesianos le discutieron que el mercado se equilibre solo, la escuela institucionalista y la economía del comportamiento atacaron su supuesto de conducta —con historia una, con laboratorio la otra— y varios de estos nombres reaparecen entre los economistas contemporáneos y en la economía del desarrollo.
Preguntas frecuentes
¿Quién fundó la escuela neoclásica? No hay un fundador único, y esa es justamente su rareza: son tres libros publicados casi al tiempo por autores que trabajaban por separado, en 1871 y 1874 [1][3][4]. Si le exigen un nombre para un examen, el más defendible es el conjunto «Jevons, Menger y Walras», que es como los nombró Schumpeter en 1908 al describir la dirección moderna de la teoría [16].
¿Por qué se llama «neoclásica» si discutía con los clásicos? Porque el nombre se lo puso alguien de afuera y bastante después: aparece en un ensayo de Veblen de febrero de 1900 [2], cuando la corriente ya llevaba treinta años de trabajo. El prefijo señala parentesco, no acuerdo. Marshall se veía continuando a los clásicos [6]; Schumpeter describía la llegada de la nueva dirección como una aniquilación del sistema anterior [16].
¿La escuela austríaca es parte de la escuela neoclásica? Depende de a quién se le pregunte, y este sitio toma partido con una fuente concreta. Veblen, que puso en circulación el término, escribió en 1900 que, para el propósito de su propio ensayo, la austríaca apenas se distinguía de la neoclásica salvo por dónde ponía el acento [2], y por eso Menger y Böhm-Bawerk figuran aquí como la rama vienesa. Quien prefiera tratarlas como tradiciones separadas tiene argumentos; lo que este hub debe es decir de dónde sacó los suyos.
¿Qué leer primero de esta escuela? Dos prefacios cortos, en este orden: el de Jevons de 1871, que explica por qué quería escribir economía como quien escribe mecánica [1], y el de Walras de 1874, que cuenta en primera persona el descubrimiento incómodo de que otro había llegado antes [4]. Los dos están completos y gratis en archivos públicos.
¿Sigue viva la escuela neoclásica? Como escuela con adversario declarado, no; como manera de trabajar, es el idioma por defecto de la profesión. La señal está en los premios: el equilibrio general reconocido en 1972 [13] y las dos aplicaciones de Chicago en 1982 y 1992 [14][15], sin que ninguna de esas tres motivaciones use la palabra «neoclásico». Cuando un programa gana, deja de necesitar nombre.
Referencias
- Jevons, William Stanley. The Theory of Political Economy, primera edición, Londres y Nueva York: Macmillan, 1871 — prefacio: «In this work I have attempted to treat Economy as a Calculus of Pleasure and Pain» y la analogía con la mecánica estática; portada: profesor de lógica y economía política en el Owens College de Mánchester; introducción: el texto leído ante la sección estadística o económica de la British Association en la reunión de Cambridge de 1862, el resumen en el informe de la reunión y la impresión del texto completo en junio de 1866. Internet Archive: Jevons, The Theory of Political Economy, 1871 — Consultada: 2026-09-03.
- Veblen, Thorstein. The Preconceptions of Economic Science: III — ensayo reimpreso del Quarterly Journal of Economics, vol. XIV, febrero de 1900, en el volumen The Place of Science in Modern Civilisation and Other Essays, 1919; usa el término «neo-classical» y afirma que «for the purpose in hand, the so-called Austrian school is scarcely distinguishable from the neo-classical, unless it be in the different distribution of emphasis». Internet Archive: Veblen, The Place of Science in Modern Civilisation — Consultada: 2026-09-03.
- Menger, Carl. Grundsätze der Volkswirthschaftslehre. Erster, allgemeiner Theil, Viena: Wilhelm Braumüller, 1871 — portada con ciudad, editor y año; dedicatoria a Wilhelm Roscher, profesor de ciencias del Estado y camerales en la Universidad de Leipzig; prólogo con la crítica al estado de la disciplina y a las opiniones de sus predecesores. Internet Archive: Menger, Grundsätze der Volkswirthschaftslehre, 1871 — Consultada: 2026-09-03.
- Walras, Léon. Éléments d’économie politique pure, ou Théorie de la richesse sociale, primer fascículo del primer volumen, Lausana: L. Corbaz; París: Guillaumin; Basilea: H. Georg, 1874 — portada («Professeur d’économie politique à l’Académie de Lausanne»); prefacio fechado en Lausana el 30 de junio de 1874: la cátedra creada en 1870 por el Consejo de Estado de Vaud en la Facultad de Derecho, el medio volumen «entièrement rédigé et presque entièrement imprimé» cuando supo del libro de Jevons un mes antes, la fórmula «rigoureusement identique à celle qui me sert à moi-même de point de départ» y la restitución de la prioridad a Jevons. Menger no se menciona en el volumen. Internet Archive: Walras, Éléments d’économie politique pure, 1874 — Consultada: 2026-09-03.
- Jevons, William Stanley. The Theory of Political Economy, segunda edición, 1879 — prefacio: la lista cronológica de unas setenta obras matemático-económicas impresa en el Journal of the London Statistical Society de junio de 1878 (vol. xli, pp. 398-401), las adiciones de Walras («Rector of the Academy of Lausanne») y su reimpresión en el Journal des Économistes de diciembre de 1878, el envío de copias a economistas y revistas alemanas e italianas, y el hallazgo del libro de Hermann Heinrich Gossen por el profesor Adamson en un catálogo de librero en agosto de 1878. Menger no aparece en el prefacio. Internet Archive: Jevons, The Theory of Political Economy, segunda edición — Consultada: 2026-09-03.
- Marshall, Alfred. Principles of Economics, vol. I, primera edición, Londres y Nueva York: Macmillan, 1890 — lema de portada «Natura non facit saltum»; prefacio: el mejor trabajo de la generación parece antagónico al de los autores anteriores pero «has been found to involve no real breach of continuity in the development of the science», y el tratado es «an attempt to present a modern version of old doctrines with the aid of the new work». Internet Archive: Marshall, Principles of Economics, 1890 — Consultada: 2026-09-03.
- Pigou, Arthur Cecil. The Economics of Welfare, Londres: Macmillan, 1920 — portada: «A. C. Pigou, M.A., Professor of Political Economy in the University of Cambridge». Internet Archive: Pigou, The Economics of Welfare, 1920 — Consultada: 2026-09-03.
- Pareto, Vilfredo. Cours d’économie politique professé à l’Université de Lausanne, tomo primero, Lausana: Librairie de l’Université, 1896 — portada con la cátedra de Lausana; prefacio: la economía considerada como ciencia natural fundada en los hechos, las dos concepciones que dominan el libro («celle des approximations successives et celle de la mutuelle dépendance, non seulement des phénomènes économiques, mais aussi des phénomènes sociaux») y la economía política pura como primera aproximación que da «les conditions générales de l’équilibre économique». Internet Archive: Pareto, Cours d’économie politique, tomo I, 1896 — Consultada: 2026-09-03.
- Wicksell, Knut. Interest and Prices (Geldzins und Güterpreise). A Study of the Causes Regulating the Value of Money, traducción de R. F. Kahn, introducción de Bertil Ohlin, publicado por cuenta de la Royal Economic Society, Londres: Macmillan, 1936 — nota del traductor: «Wicksell’s Geldzins und Güterpreise was published at Jena by Gustav Fischer in 1898»; capítulo 8, «The Natural Rate of Interest on Capital and the Rate of Interest on Loans». Internet Archive: Wicksell, Interest and Prices — Consultada: 2026-09-03.
- Fisher, Irving. The Rate of Interest: Its Nature, Determination and Relation to Economic Phenomena, Nueva York: The Macmillan Company, 1907 — dedicatoria a la memoria de John Rae; prefacio: la teoría propuesta se basa en gran parte en la de Rae, Böhm-Bawerk y Landry y «may therefore be called, in deference to Bohm-Bawerk, an “agio theory”»; agradecimientos: «My thanks are also due to Finance Minister Bohm-Bawerk for his kindness in reading and criticising the chapter devoted to his theory of interest». Internet Archive: Fisher, The Rate of Interest, 1907 — Consultada: 2026-09-03.
- Knight, Frank H. Risk, Uncertainty and Profit, Boston y Nueva York: Houghton Mifflin, 1921 — portada: «Frank H. Knight, Ph.D., Associate Professor of Economics in the State University of Iowa»; prefacio de la serie: el volumen se presentó en la clase A del concurso costeado por Hart, Schaffner & Marx, de Chicago, correspondiente al año terminado el 1 de junio de 1917, y obtuvo el segundo premio de esa clase. Internet Archive: Knight, Risk, Uncertainty and Profit, 1921 — Consultada: 2026-09-03.
- Robbins, Lionel. An Essay on the Nature and Significance of Economic Science, segunda edición revisada y ampliada (1935), reimpresión de 1937, Londres: Macmillan — «Economics is the science which studies human behaviour as a relationship between ends and scarce means which have alternative uses»; portada: «Professor of Economics in the University of London»; página de créditos: primera edición 1932, segunda edición 1935. Internet Archive: Robbins, An Essay on the Nature and Significance of Economic Science — Consultada: 2026-09-03.
- The Sveriges Riksbank Prize in Economic Sciences in Memory of Alfred Nobel 1972 — concedido por mitades a John R. Hicks y Kenneth J. Arrow «for their pioneering contributions to general economic equilibrium theory and welfare theory»; Arrow figura por la Universidad de Harvard. NobelPrize.org: premio de ciencias económicas 1972 — Consultada: 2026-09-03.
- The Sveriges Riksbank Prize in Economic Sciences in Memory of Alfred Nobel 1982 — concedido íntegramente a George J. Stigler, Universidad de Chicago, «for his seminal studies of industrial structures, functioning of markets and causes and effects of public regulation». NobelPrize.org: premio de ciencias económicas 1982 — Consultada: 2026-09-03.
- The Sveriges Riksbank Prize in Economic Sciences in Memory of Alfred Nobel 1992 — concedido íntegramente a Gary Becker, Universidad de Chicago, «for having extended the domain of microeconomic analysis to a wide range of human behaviour and interaction, including nonmarket behaviour». NobelPrize.org: premio de ciencias económicas 1992 — Consultada: 2026-09-03.
- Schumpeter, Joseph. Das Wesen und der Hauptinhalt der theoretischen Nationalökonomie, Leipzig: Duncker & Humblot, 1908 — prólogo fechado en El Cairo el 2 de marzo de 1908: «Nur kurz sei bemerkt, daß L. Walras und v. Wieser jene Autoren sind, denen der Verfasser am nächsten zu stehen glaubt»; capítulo introductorio: Jevons, Menger y Walras como fundadores de la dirección «moderna», que se presentó reclamando «keine Fortbildung, sondern eine Vernichtung des klassischen Systemes der Theorie». Internet Archive: Schumpeter, Das Wesen und der Hauptinhalt der theoretischen Nationalökonomie, 1908 — Consultada: 2026-09-03.
- Universidad de Princeton. A Princeton Companion, entrada «Viner, Jacob» — Jacob Viner (1892-1970), tercer Walker Professor of Economics and International Finance; instructor en la Universidad de Chicago desde 1916 y profesor titular en 1925, a los treinta y dos años; dieciocho años como editor del Journal of Political Economy; intereses principales en economía internacional, teoría económica e historia del pensamiento económico; Studies in the Theory of International Trade, 1937. Universidad de Princeton: A Princeton Companion, Viner, Jacob — Consultada: 2026-09-03.
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- Pregunta que responde: Qué es la escuela neoclásica, cómo ocurrió el triple descubrimiento de 1871-1874 y en qué ramas y herederos derivó.
- Fuentes: identificadas 38 → incluidas 17
- Criterios de inclusión: solo fuentes de nivel A, con preferencia por el texto primario del propio autor en archivo canónico; trece de las diecisiete referencias son la obra del autor citado, doce de ellas leídas en la lengua en que se escribieron y la de Wicksell en la traducción inglesa de R. F. Kahn de 1936; las cuatro restantes son institucionales.
- Fecha de corte de los datos: 2026-09-03