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Economistas contemporáneos: las preguntas abiertas de la economía hoy

Los economistas contemporáneos no forman una escuela: comparten época, no doctrina. Por eso este mapa los ordena por la pregunta abierta que trabaja cada uno —desigualdad, medición del bienestar, comercio de empresas, inteligencia artificial, Estado innovador y creación de dinero— y dice en qué parte del sitio vive la ficha de cada quien.

Por Jhon Mosquera1 sep 202610 min de lectura

Última actualización: 2026-09-01

Contenido de esta página
Sala de seminario universitario vacía con un tablero a medio borrar, escena que ilustra las preguntas abiertas de los economistas contemporáneos

En 1997 se publicó un hallazgo que salió de mirar fábricas colombianas de a una.

No países ni sectores: plantas manufactureras. La pregunta era incómoda para la teoría de entonces —¿por qué esta fábrica exporta y la de al lado, que produce casi lo mismo, no?— y la respuesta lo fue todavía más: porque salir a vender afuera cuesta una vez, y ese gasto no se recupera. Mark Roberts y James Tybout lo midieron con datos de planta colombianos y publicaron la cifra: haber exportado antes subía la probabilidad de exportar hoy hasta en sesenta puntos porcentuales [1].

Seis años después, Marc Melitz convirtió esa terquedad de los datos en un modelo formal de industrias con empresas desiguales [3]. La secuencia importa: primero la anomalía medida en Colombia, después la teoría.

Cuento esto de entrada porque explica cómo está armada esta página. Las otras dos listas grandes de este silo se dejan ordenar solas —los clásicos por sus libros, la economía del comportamiento por sus hallazgos de laboratorio—, porque en ambos casos ya sabemos cómo terminó la discusión. Aquí no. Estos autores están vivos y en desacuerdo, y lo único que de verdad los agrupa es la lista de asuntos que la profesión todavía no resuelve.

¿Quiénes son los economistas contemporáneos?

Se llama economistas contemporáneos a los autores que están escribiendo la economía del siglo XXI y que no comparten doctrina sino agenda: un conjunto de preguntas abiertas sobre la desigualdad, la medición del bienestar, el comercio entre empresas, la inteligencia artificial, el papel del Estado en la innovación y el origen del dinero. No es una escuela. Es una época con problemas comunes.

La ausencia de doctrina común obliga a un mapa distinto. En una escuela, ubicar a un autor equivale a saber qué piensa; aquí, saber qué pregunta trabaja dice mucho más que su etiqueta. Thomas Piketty y Mariana Mazzucato no se parecen en método ni en objeto, y sin embargo ambos llegan al mismo lugar del debate público: qué debería hacer el Estado con lo que el mercado reparte mal.

Hay una segunda consecuencia, y esta es de arquitectura del sitio: solo tres de estos autores tienen su ficha colgando de esta carpeta. Los demás viven en otras escuelas, y más abajo digo exactamente dónde.

Las seis preguntas abiertas de la economía contemporánea

Las seis preguntas que ordenan esta página son: por qué se concentran el ingreso y la riqueza, si sabemos medir una economía en la que mucho se consume sin pagarlo, por qué unas empresas exportan y sus vecinas no, dónde está la inteligencia artificial en las cifras de productividad, quién financia la innovación que después rinde, y de dónde sale el dinero. Ninguna tiene respuesta cerrada. Va una por sección.

¿Por qué se concentran el ingreso y la riqueza?

Es la pregunta que devolvió la distribución al centro de la disciplina. Thomas Piketty la planteó con series largas: analizó datos de veinte países que en algunos casos se remontan al siglo XVIII para reconstruir cómo se acumula y se reparte el capital [8]. Christoph Lakner y Branko Milanovic la miraron desde arriba, con una base nueva de encuestas de hogares de todo el mundo entre 1988 y 2008 [9]. Raj Chetty y sus coautores la bajaron a una comparación entre padres e hijos: en Estados Unidos, la proporción de hijos que gana más que sus padres cayó de cerca del 90% en la cohorte nacida en 1940 a alrededor del 50% en las nacidas en los ochenta [12]. Y Claudia Goldin mostró que hoy el grueso de la brecha de ingresos entre hombres y mujeres se da dentro de la misma ocupación y aparece con el nacimiento del primer hijo [10].

Qué es la desigualdad y cómo se mide no se desarrolla aquí: eso vive en desigualdad económica y en el coeficiente de Gini.

¿Sabemos medir una economía en la que mucho es gratis?

El PIB fue diseñado para contar cosas que se compran. Diane Coyle sostiene que sirvió bien en el siglo XX y que encaja cada vez peor en una economía movida por la innovación, los servicios y los bienes intangibles [4]. Erik Brynjolfsson y sus coautores intentaron ponerle número a lo que el PIB no ve: preguntaron a consumidores estadounidenses cuánto habría que pagarles para renunciar durante un año a ciertos servicios digitales y obtuvieron, en 2017, una mediana de 17.530 dólares por los buscadores y 8.414 por el correo electrónico [5]. Como calibración, el mismo método valoró en 44,27 dólares al año renunciar al cereal del desayuno [5].

Detrás de todo esto hay un antecedente institucional: en febrero de 2008 el gobierno francés encargó a Joseph Stiglitz, Amartya Sen y Jean-Paul Fitoussi una comisión para identificar los límites del PIB como indicador de desempeño económico y progreso social [7]. Stiglitz llegaba ahí con el premio de 2001 en el bolsillo, que la Real Academia Sueca de Ciencias concedió conjuntamente a George Akerlof, Michael Spence y él por sus análisis de mercados con información asimétrica [22]. La economía digital como sector —plataformas, fintech, comercio electrónico— tiene su propia casa en economía digital y en transformación digital de la economía.

¿Por qué unas empresas exportan y sus vecinas no?

Durante casi dos siglos el comercio se explicó entre países. La pregunta contemporánea se mudó de escala: dentro de un mismo sector, unas empresas exportan y otras no. Melitz mostró que abrirse al comercio induce a exportar solo a las más productivas, mientras algunas menos productivas siguen vendiendo únicamente en casa y las peores salen del mercado [3]. David Autor, David Dorn y Gordon Hanson trabajaron el reverso del mismo fenómeno: el ajuste no es indoloro, y en los mercados laborales locales expuestos a la competencia importada los salarios y la participación laboral siguieron deprimidos durante al menos una década [13].

¿Dónde está la inteligencia artificial en las cifras de productividad?

La inteligencia artificial aparece en todas partes menos en las estadísticas de productividad, y hay una explicación que no exige negar ni la tecnología ni los datos. Brynjolfsson, Daniel Rock y Chad Syverson la llamaron la curva J de la productividad: una tecnología de propósito general exige inversiones complementarias intangibles que las cuentas nacionales miden mal, de modo que primero se subestima el crecimiento de la productividad y después se sobreestima, cuando esas inversiones rinden. Ajustando por intangibles ligados a hardware y software, calculan sobre datos de Estados Unidos un nivel de productividad total de los factores 15,9% superior al oficial a finales de 2017 [6].

¿Quién financia la innovación que después rinde?

Mariana Mazzucato discute la idea de que al Estado solo le toque arreglar fallas de mercado. Su programa de políticas orientadas por misiones pide instrumentos que sirvan tanto para cocrear y dar forma a mercados como para corregirlos [14]. Dani Rodrik puso el límite político del asunto en una frase que se volvió célebre: «la integración económica internacional, el Estado nación y la política de masas no pueden coexistir. Hay que escoger dos de tres», escribió en el Journal of Economic Perspectives en 2000 [15] (traducción propia). Y Ha-Joon Chang lleva años discutiendo, con historia en la mano, qué instituciones necesita de verdad un país que quiere desarrollarse [16].

¿De dónde sale el dinero?

Después de 2008 la pregunta dejó de ser académica. El Banco de Inglaterra la respondió en su boletín trimestral de 2014 con una precisión que sorprendió a muchos lectores de manuales: «Cada vez que un banco concede un préstamo, crea al mismo tiempo un depósito equivalente […] y con ello crea dinero nuevo», escribieron Michael McLeay, Amar Radia y Ryland Thomas [21] (traducción propia). Stephanie Kelton había defendido antes, en un trabajo técnico de 1998 sobre contabilidad de reservas, que los impuestos y la venta de bonos son incapaces de financiar el gasto de un gobierno que emite su propia moneda [19]. Yanis Varoufakis miró el caso contrario, el de los Estados del euro, que no emiten su propia moneda: en 2013 publicó un modelo de cómo se reforzaban entre sí el contagio de la crisis en la eurozona y las respuestas de política de la Unión Europea [20].

Diagrama que conecta las siete preguntas abiertas de los economistas contemporáneos con las cinco escuelas de este sitio donde vive la ficha de cada autor

Mapa de los economistas contemporáneos: qué pregunta trabaja cada uno y dónde vive su ficha

De los diecisiete economistas contemporáneos de esta lista, solo tres tienen su ficha colgando de esta carpeta: Coyle, Brynjolfsson y Melitz. Los catorce restantes viven dentro de otra escuela del silo —ocho entre los institucionalistas, tres en economía del desarrollo, dos entre los keynesianos y uno en economía del comportamiento—, y la última columna de la tabla dice en cuál. La clasificación por pregunta es una decisión editorial mía: varios de estos autores trabajan más de una, y la columna registra la que los trae hasta aquí.

EconomistaPregunta abierta que trabajaTrabajo por el que entraDónde vive su ficha en este sitio
Diane CoyleMedición del bienestarLa historia del PIB y su desajuste con una economía de intangibles [4]Aquí: contemporáneos
Erik BrynjolfssonMedición · IA y productividadValor de los bienes digitales gratuitos [5] y la curva J de la productividad [6]Aquí: contemporáneos
Marc MelitzComercio entre empresasEl modelo de industrias con empresas heterogéneas, 2003 [3]Aquí: contemporáneos
Thomas PikettyConcentración de la riquezaSeries de veinte países que llegan al siglo XVIII [8]Institucionalistas
Branko MilanovicDistribución global del ingresoBase de encuestas de hogares de todo el mundo, 1988-2008, con Lakner [9]Institucionalistas
Raj ChettyMovilidad entre generacionesLa caída de la movilidad absoluta de ~90% a ~50% entre cohortes [12]Institucionalistas
Claudia GoldinBrecha de género en el trabajoPremio 2023, única laureada, por el estudio histórico del trabajo femenino [10]Institucionalistas
David AutorCostos locales del comercioEl choque de China y su ajuste laboral, con Dorn y Hanson [13]Institucionalistas
David CardCómo saber qué causa quéPremio 2021, media parte, por sus contribuciones empíricas a la economía laboral [11]Institucionalistas
Joseph StiglitzMedición del bienestarPresidió la comisión de 2008-2009 sobre los límites del PIB [7]Institucionalistas
Mariana MazzucatoQuién financia la innovaciónLas políticas de innovación orientadas por misiones [14]Institucionalistas
Dani RodrikLímites de la integraciónEl trilema entre integración, Estado nación y política de masas [15]Desarrollo
Ha-Joon ChangInstituciones y desarrolloSu revisión crítica del discurso dominante sobre instituciones [16]Desarrollo
Esther DufloCómo saber qué causa quéPremio 2019, en partes iguales, por el enfoque experimental contra la pobreza [17]Desarrollo
Stephanie KeltonDe dónde sale el dineroEl argumento técnico de que impuestos y bonos no financian al emisor soberano [19]Keynesianos
Yanis VaroufakisDe dónde sale el dineroUn modelo de la crisis del euro, del contagio a la incoherencia, 2013 [20]Keynesianos
Richard ThalerCómo decide la gentePremio 2017 por sus contribuciones a la economía del comportamiento [18]Comportamiento

El mapa general de las ocho corrientes, con esta carpeta incluida, está en economistas por escuelas.

Los métodos que cambiaron la forma de responder estas preguntas

Hay una pregunta que atraviesa a las otras seis y que no es de contenido sino de método: cómo saber qué causa qué. Es la que convirtió a esta generación en algo distinto de la anterior, porque cambió el criterio de qué cuenta como prueba.

Dos rutas la contestaron. La Real Academia Sueca de Ciencias premió en 2021 a David Card por sus contribuciones empíricas a la economía laboral y, en la otra mitad del galardón, a Joshua Angrist y Guido Imbens por sus contribuciones metodológicas al análisis de relaciones causales [11]: la vía de los experimentos naturales, que aprovecha cambios de política o accidentes de la historia. Dos años antes, en 2019, el premio había ido en partes iguales a Abhijit Banerjee, Esther Duflo y Michael Kremer por su enfoque experimental para aliviar la pobreza global [17]: la vía del experimento diseñado a propósito.

Y en paralelo, Richard Thaler recibió el de 2017 por sus contribuciones a la economía del comportamiento [18], que corrigió el supuesto sobre quién decide. Cómo se hizo eso se cuenta en la ficha de la economía del comportamiento, no aquí.

Estas preguntas vistas desde una economía como la colombiana

Hay una tentación cómoda al leer esta agenda desde Bogotá o desde Bucaramanga: pensar que son problemas de países ricos que aquí llegarán después. Los datos colombianos dicen otra cosa, y en al menos un caso llegaron primero.

Vuelvo al punto de partida. Además del estudio de 1997 sobre plantas manufactureras [1], hay un segundo trabajo con datos colombianos que sigue siendo referencia: Jonathan Eaton, Marcela Eslava, Maurice Kugler y James Tybout revisaron todas las transacciones de aduana de exportadores colombianos entre 1996 y 2005 —con apoyo del Banco de la República— y encontraron que, en un año típico, casi la mitad de los exportadores colombianos no había exportado el año anterior. Casi ninguno dura: la mayoría no continúa al año siguiente y sus ventas son diminutas, de modo que las exportaciones las domina un puñado de firmas grandes y estables. Pero de cada cohorte de novatos sobrevive una fracción que crece muy rápido, y esos sobrevivientes explican casi la mitad de la expansión exportadora total en un periodo de menos de una década [2].

Léalo dos veces. La política pública colombiana lleva años debatiendo si conviene abrir o cerrar la economía; ese estudio sugiere que buena parte de la acción está en otro sitio, en si el exportador novato de este año sigue vivo el próximo.

Mi opinión, y la marco como opinión: de las seis preguntas de esta página, la del comercio entre empresas es la que más rendimiento tiene para Colombia y la que menos aparece en la conversación pública. Las otras cinco se importan casi intactas del debate del norte; esta se puede responder con datos propios, ya existentes, que además fueron los que ayudaron a plantearla. Reconocer eso vale más que sumar un nombre a la lista de autores de moda.

Preguntas frecuentes

¿Los economistas contemporáneos son una escuela de pensamiento? No, y esa es la diferencia con las otras siete corrientes del silo. Una escuela se define por respuestas compartidas —qué determina el valor, cómo se coordina el mercado, qué le toca al Estado—; estos autores comparten preguntas y discrepan en casi todo lo demás. Por eso la clasificación por escuela falla con ellos y funciona mejor la clasificación por agenda.

¿Cuál es el economista contemporáneo más influyente? No hay una medida limpia y desconfíe de quien la ofrezca. Si el criterio es el reconocimiento institucional, en esta lista hay cinco premios del Banco de Suecia en memoria de Alfred Nobel: Stiglitz en 2001 [22], Thaler en 2017 [18], Duflo en 2019 [17], Card en 2021 [11] y Goldin en 2023 [10]. Si el criterio es el impacto en el debate público, el orden sería otro; y si es el número de citas académicas, otro más.

¿Por qué Piketty o Mazzucato no aparecen en la carpeta de contemporáneos de este sitio? Porque la ficha de cada autor vive donde manda su método, no donde manda su década. Este sitio ubica a Piketty, Milanovic, Chetty, Goldin, Autor, Card, Stiglitz y Mazzucato entre los institucionalistas; a Rodrik, Chang y Duflo en economía del desarrollo; a Kelton y Varoufakis entre los keynesianos; y a Thaler en economía del comportamiento. La tabla de esta página trae el enlace directo a cada una.

¿Qué debería leer primero quien recién empieza con estos autores? Depende de la pregunta que le interese, no del prestigio del nombre. Si le mueve la desigualdad, empiece por las series largas de Piketty [8]. Si le mueve la medición, por la historia del PIB de Coyle [4]. Si le mueve el comercio, por el modelo de Melitz [3], aunque conviene llegar con algo de teoría encima. Casi todos estos trabajos están enlazados en las referencias.

¿Hay economistas latinoamericanos en esta agenda? En esta lista de diecisiete, no: son autores estadounidenses y europeos, y decirlo es parte del mapa honesto. Lo que sí hay es investigación latinoamericana dentro de estas agendas, con coautoría regional y datos de la región, como el trabajo sobre dinámica exportadora colombiana en el que participó la economista Marcela Eslava, de la Universidad de los Andes [2]. La pregunta de por qué el pensamiento económico de la región tiene poco espacio en el canon se aborda en el silo de economía del desarrollo.

Referencias

  1. Roberts, Mark J. y James R. Tybout. The Decision to Export in Colombia: An Empirical Model of Entry with Sunk Costs — American Economic Review, vol. 87, núm. 4, 1997, pp. 545-564. Cuantifica el efecto de la experiencia exportadora previa en plantas manufactureras colombianas; los costos hundidos resultan significativos y la experiencia previa aumenta la probabilidad de exportar hasta en sesenta puntos porcentuales. IDEAS/RePEc: Roberts y Tybout, The Decision to Export in Colombia — Consultada: 2026-09-01.
  2. Eaton, Jonathan; Marcela Eslava; Maurice Kugler y James Tybout. Export Dynamics in Colombia: Firm-Level Evidence — NBER Working Paper núm. 13531, octubre de 2007. Datos de aduana a nivel de transacción de Colombia, 1996-2005, con apoyo del Banco de la República: en un año típico casi la mitad de los exportadores colombianos no exportaba el año anterior; la mayoría no continúa y sus ventas son muy pequeñas, de modo que las exportaciones las dominan pocas firmas grandes y estables; los nuevos exportadores que sobreviven explican casi la mitad de la expansión exportadora en menos de una década. NBER: Export Dynamics in Colombia, documento de trabajo 13531 — Consultada: 2026-09-01.
  3. Melitz, Marc J. The Impact of Trade on Intra-Industry Reallocations and Aggregate Industry Productivity — NBER Working Paper núm. 8881, abril de 2002; publicado en Econometrica, vol. 71, núm. 6, noviembre de 2003, pp. 1695-1725. Modelo dinámico de industria con empresas heterogéneas: la exposición al comercio induce a exportar solo a las más productivas, mientras algunas menos productivas siguen produciendo solo para el mercado interno y las menos productivas salen. NBER: Melitz, The Impact of Trade on Intra-Industry Reallocations, documento de trabajo 8881 — Consultada: 2026-09-01.
  4. Coyle, Diane. GDP: A Brief but Affectionate History, edición revisada y ampliada, Princeton University Press. Historia del producto interno bruto; el libro cierra sosteniendo que el PIB fue una buena medida para el siglo XX pero resulta cada vez más inapropiado para una economía del siglo XXI movida por la innovación, los servicios y los bienes intangibles. Princeton University Press: Coyle, GDP: A Brief but Affectionate History — Consultada: 2026-09-01.
  5. Brynjolfsson, Erik; Felix Eggers y Avinash Gannamaneni. Using Massive Online Choice Experiments to Measure Changes in Well-being — NBER Working Paper núm. 24514, abril de 2018. Experimentos de elección con consumidores estadounidenses sobre la compensación que aceptarían por renunciar a bienes digitales durante un año; medianas estimadas para 2017 de 17.530 dólares en buscadores, 8.414 en correo electrónico y 3.648 en mapas digitales, frente a 44,27 dólares por renunciar al cereal de desayuno. Los autores concluyen que los bienes digitales generaron ganancias de bienestar que las medidas convencionales de PIB y productividad no captan. NBER: Brynjolfsson, Eggers y Gannamaneni, documento de trabajo 24514 — Consultada: 2026-09-01.
  6. Brynjolfsson, Erik; Daniel Rock y Chad Syverson. The Productivity J-Curve: How Intangibles Complement General Purpose Technologies — American Economic Journal: Macroeconomics, vol. 13, núm. 1, 2021, pp. 333-372. Las tecnologías de propósito general exigen inversiones complementarias intangibles mal medidas en las cuentas nacionales, lo que lleva a subestimar el crecimiento de la productividad en los primeros años y a sobreestimarlo después; ajustando por intangibles ligados a hardware y software, el nivel de productividad total de los factores resulta 15,9% superior al oficial a finales de 2017. American Economic Association: The Productivity J-Curve — Consultada: 2026-09-01.
  7. Stiglitz, Joseph E.; Amartya Sen y Jean-Paul Fitoussi. Report by the Commission on the Measurement of Economic Performance and Social Progress, 2009. El resumen ejecutivo consigna que en febrero de 2008 el presidente francés encargó crear la comisión, y que su objetivo fue identificar los límites del PIB como indicador de desempeño económico y progreso social, sus problemas de medición y las alternativas posibles. Copia publicada por la Comisión Europea (Eurostat). Comisión Europea, Eurostat: informe de la Comisión Stiglitz-Sen-Fitoussi (PDF) — Consultada: 2026-09-01.
  8. Piketty, Thomas. Capital in the Twenty-First Century, Harvard University Press. Según la ficha del editor, Piketty analiza una colección de datos de veinte países que en algunos casos se remonta al siglo XVIII para estudiar la acumulación y la distribución del capital. Harvard University Press: Piketty, Capital in the Twenty-First Century — Consultada: 2026-09-01.
  9. Lakner, Christoph y Branko Milanovic. Global Income Distribution: From the Fall of the Berlin Wall to the Great Recession — Policy Research Working Paper núm. 6719, Banco Mundial, diciembre de 2013. Presenta una base compilada de encuestas nacionales de hogares entre 1988 y 2008 y sigue la evolución de los deciles por país dentro de la distribución mundial del ingreso. Banco Mundial: Lakner y Milanovic, Global Income Distribution (PDF) — Consultada: 2026-09-01.
  10. Real Academia Sueca de Ciencias. The Prize in Economic Sciences 2023 — Press release — premio concedido a Claudia Goldin, única laureada de ese año, «for having advanced our understanding of women’s labour market outcomes»; el comunicado señala que buena parte de la diferencia de ingresos se da hoy entre hombres y mujeres de la misma ocupación y que surge en gran medida con el nacimiento del primer hijo. NobelPrize.org: comunicado del premio en ciencias económicas 2023 — Consultada: 2026-09-01.
  11. Real Academia Sueca de Ciencias. The Prize in Economic Sciences 2021 — Press release — David Card «for his empirical contributions to labour economics», con la mitad del premio; Joshua D. Angrist y Guido W. Imbens comparten la otra mitad «for their methodological contributions to the analysis of causal relationships». NobelPrize.org: comunicado del premio en ciencias económicas 2021 — Consultada: 2026-09-01.
  12. Chetty, Raj; David Grusky; Maximilian Hell; Nathaniel Hendren; Robert Manduca y Jimmy Narang. The Fading American Dream: Trends in Absolute Income Mobility Since 1940 — NBER Working Paper núm. 22910, diciembre de 2016 (revisión de marzo de 2017). Las tasas de movilidad absoluta cayeron de aproximadamente 90% para los niños nacidos en 1940 a 50% para los nacidos en la década de 1980. NBER: Chetty y otros, The Fading American Dream, documento de trabajo 22910 — Consultada: 2026-09-01.
  13. Autor, David H.; David Dorn y Gordon H. Hanson. The China Shock: Learning from Labor Market Adjustment to Large Changes in Trade — NBER Working Paper núm. 21906, enero de 2016. Los costos de ajuste se concentran en los mercados laborales locales expuestos a la competencia importada, con salarios y participación laboral deprimidos y desempleo elevado durante al menos una década. NBER: Autor, Dorn y Hanson, The China Shock, documento de trabajo 21906 — Consultada: 2026-09-01.
  14. Mazzucato, Mariana. Mission-oriented innovation policies: challenges and opportunities — Industrial and Corporate Change, vol. 27, núm. 5, 2018, pp. 803-815. El artículo sostiene que las misiones exigen herramientas de política tan orientadas a cocrear y dar forma a mercados como a corregirlos. IDEAS/RePEc: Mazzucato, Mission-oriented innovation policies — Consultada: 2026-09-01.
  15. Rodrik, Dani. How Far Will International Economic Integration Go? — Journal of Economic Perspectives, vol. 14, núm. 1, 2000, pp. 177-186. El resumen enuncia el trilema político de la economía mundial: «international economic integration, the nation-state, and mass politics cannot co-exist. We have to pick two out of three». American Economic Association: Rodrik, How Far Will International Economic Integration Go? — Consultada: 2026-09-01.
  16. Chang, Ha-Joon. Institutions and economic development: theory, policy and history — Journal of Institutional Economics, vol. 7, núm. 4, diciembre de 2011, pp. 473 y siguientes; el autor firma desde la Facultad de Economía de la Universidad de Cambridge. Discute los problemas teóricos del discurso dominante sobre instituciones y desarrollo económico. Cambridge University Press: Chang, Institutions and economic development — Consultada: 2026-09-01.
  17. Real Academia Sueca de Ciencias. The Prize in Economic Sciences 2019 — Press release — premio a Abhijit Banerjee, Esther Duflo y Michael Kremer «for their experimental approach to alleviating global poverty», a repartir en partes iguales entre los tres laureados. NobelPrize.org: comunicado del premio en ciencias económicas 2019 — Consultada: 2026-09-01.
  18. Real Academia Sueca de Ciencias. The Prize in Economic Sciences 2017 — Press release — premio a Richard H. Thaler «for his contributions to behavioural economics». NobelPrize.org: comunicado del premio en ciencias económicas 2017 — Consultada: 2026-09-01.
  19. Kelton, Stephanie A. Can Taxes and Bonds Finance Government Spending? — Working Paper núm. 244, Levy Economics Institute of Bard College, 1998. El resumen del instituto que publica el documento sostiene, tras un análisis de contabilidad de reservas en el banco central, que los ingresos por impuestos y por venta de bonos son técnicamente incapaces de financiar el gasto público. Una versión posterior apareció en el Journal of Economic Issues, vol. 34, núm. 3, septiembre de 2000, pp. 603-620, indexada bajo la firma Stephanie Bell. Levy Economics Institute: Kelton, Can Taxes and Bonds Finance Government Spending? — Consultada: 2026-09-01.
  20. Varoufakis, Yanis. From Contagion to Incoherence towards a Model of the Unfolding Eurozone Crisis — Contributions to Political Economy, Cambridge Political Economy Society, vol. 32, núm. 1, 2013, pp. 51-71 — resumen del artículo: presenta «a simple dynamic model of the mutual reinforcement feedback between (i) the Eurozone’s contagion dynamic and (ii) the policy responses of the European Union». Oxford Academic: Varoufakis, From Contagion to Incoherence (DOI) — Consultada: 2026-10-01.
  21. McLeay, Michael; Amar Radia y Ryland Thomas, Dirección de Análisis Monetario del Banco de Inglaterra. Money creation in the modern economy — Quarterly Bulletin 2014 Q1, pp. 14-27. Contiene la frase citada: «Whenever a bank makes a loan, it simultaneously creates a matching deposit in the borrower’s bank account, thereby creating new money». Banco de Inglaterra: Money creation in the modern economy (PDF) — Consultada: 2026-09-01.
  22. Real Academia Sueca de Ciencias. The Prize in Economic Sciences 2001 — Press release — premio concedido conjuntamente a George A. Akerlof, A. Michael Spence y Joseph E. Stiglitz «for their analyses of markets with asymmetric information». NobelPrize.org: comunicado del premio en ciencias económicas 2001 — Consultada: 2026-09-01.
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  • Pregunta que responde: Qué preguntas tiene abiertas la economía hoy, quién trabaja cada una y dónde vive su ficha en este sitio
  • Fuentes: identificadas 37 → incluidas 22
  • Criterios de inclusión: Solo Nivel A (revistas con DOI, NBER, organismos oficiales, Nobel, editoriales universitarias); cero prensa por tratarse de autores vivos y mediáticos
  • Fecha de corte de los datos: 2026-09-01
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