Economía digital

Ejemplos de economía circular: casos reales por sector y por escala

Los ejemplos de economía circular que sirven no son eslóganes: son casos con nombre propio y cifras publicadas. Esta página reúne ocho, cuatro de ellos colombianos, ordenados por sector y por escala —del apartamento remodelado en Bogotá al parque industrial de Kalundborg—, y dice de cada uno qué estrategia R aplica, qué flujo de materiales cierra y qué fuente lo respalda.

Por Jhon Mosquera25 ago 20268 min de lectura

Última actualización: 2026-08-25

Materiales ordenados en una cuadrícula cenital —placa electrónica, cobre, tela, cartón, latas, compost y escombro— como ejemplos de economía circular por sector

En una finca cacaotera de diez hectáreas del departamento del Meta, el estiércol de vaca, los tallos de plátano y las cáscaras de la mazorca dejaron de ser un problema de manejo en 2018. Larry Smith, dueño de la finca, montó un sistema de lombricultura para convertirlos en fertilizante orgánico líquido certificado. El resultado no fue un premio ambiental: fue una capacidad de 60.000 litros al año, un ahorro del 45 % en la factura de fertilizante químico de su propio cultivo —unos 6.000 dólares anuales— y la venta del resto a productores vecinos [1].

Ese es el tipo de ejemplo que esta página busca: uno donde se puede señalar quién, dónde, cuánto y quién lo publicó. Si quiere primero el marco —qué es el modelo, cómo se ordenan las estrategias R y cómo se mide—, está en la página madre de economía circular. Aquí solo van casos.

Ejemplos de economía circular en Colombia

Colombia tiene casos documentados en cinco frentes: vivienda, agro, envases, posconsumo obligatorio y reciclaje urbano. En los cinco hay un tercero —la CEPAL, una alcaldía, un ministerio— que publicó las cifras o la norma que los obliga.

Vivienda usada remodelada en Bogotá: HABI, Green Factory y Banco de Bogotá

En 2021 tres empresas armaron en Bogotá una operación llamada Circular Real-Estate: HABI, plataforma tecnológica de compraventa de vivienda usada; Green Factory, consultora de construcción sostenible; y el Banco de Bogotá, que financió a los compradores con recursos de un bono verde [1]. El modelo compra apartamentos usados de menos de treinta años, los remodela con criterios de eficiencia y los vende con tasa de interés preferencial.

El piloto fue de doce apartamentos. Según el análisis de la CEPAL, cerca del 80 % de los materiales en buen estado se reutilizó en la remodelación, y se espera que cada apartamento reduzca en torno al 20 % su consumo de agua y de energía, una estimación equivalente a 398,4 kilogramos de CO₂ evitados al año por unidad [1]. Conviene repetir lo que dice el propio documento: al publicarse en 2023 la iniciativa seguía siendo un piloto, frenada por la caída del mercado de vivienda usada [1]. Es extensión de vida útil (R5, restaurar) aplicada al stock construido, no una línea de negocio consolidada.

Biomasa a fertilizante en el Meta: Eco-fertilizer

El caso de la finca del comienzo cierra un flujo de biomasa que normalmente se pierde. La inversión total fue de unos 34.000 dólares; el 20 % de la producción se usa en el cultivo propio y el resto se vende, con un ingreso adicional estimado por el documento en 180.000 dólares anuales [1]. El beneficio ambiental que reporta la CEPAL es acotado y conviene citarlo con su alcance exacto: una reducción cercana a 2,3 toneladas de CO₂ al año para diez hectáreas de cacao [1]. No es una cifra nacional ni sectorial.

Envases y empaques: el colectivo Visión Circular de la ANDI

La Resolución 1407 de 2018 obliga a los productores de envases y empaques a recuperar un porcentaje creciente de lo que ponen en el mercado [5]. Para cumplirla, cientos de empresas se agruparon en un colectivo administrado por la ANDI. Según el reporte del propio colectivo, publicado el 22 de abril de 2025, había acompañado a más de 376 empresas de 27 sectores productivos, con presencia en 245 municipios de 29 departamentos, y acumulaba 208.000 toneladas de envases y empaques recuperados en cuatro años; la meta regulatoria sube del 10 % en 2021 al 30 % en 2030 [4]. Es un dato de la parte interesada sobre sí misma, no una verificación independiente, y así hay que leerlo.

Posconsumo obligatorio: los programas que ya tienen marca

El caso menos vistoso es el que más flujos cierra. Colombia obliga a fabricantes e importadores a recoger ciertos productos al final de su vida, corriente por corriente: computadores y periféricos (Resolución 1512 de 2010), bombillas (1511 de 2010), pilas y acumuladores (1297 de 2010), llantas usadas (1326 de 2017), medicamentos vencidos (0371 de 2009), baterías de plomo-ácido (0372 de 2009) y envases de plaguicidas (1675 de 2013) [5]. De ahí salen los nombres que el consumidor ve en los puntos de recolección: Lúmina, Pilas con el Ambiente, Red Verde, EcoCómputo, Rueda Verde, Punto Azul. El IDEAM registra seis planes posconsumo reglamentados, cuatro de ellos de residuos peligrosos [8]. Las dos cuentas no miden lo mismo y por eso no se contradicen: Minambiente lista corrientes con la resolución que las regula, mientras el IDEAM cuenta planes reglamentados, que agrupan varias corrientes. El tamaño del problema que atienden es que en 2023 se reportaron 719.978,7 toneladas de residuos peligrosos generados en el país por 21.517 establecimientos, un 10 % más que en 2022 [8].

Bogotá, escala ciudad: los recicladores de oficio

Bogotá dispuso 2.172.717 toneladas de residuos en el relleno de Doña Juana durante 2023, según la báscula del propio relleno [3]. El Plan de Gestión Integral de Residuos Sólidos del Distrito registra, bajo el rótulo «resultado de la línea base», una tasa de aprovechamiento de 39,58 % calculada sobre 3.596.138 toneladas generadas [3]. Es un dato observado, no una meta que el plan se proponga alcanzar. Cuidado además con esa cifra: incluye escombros de construcción y demolición y residuos especiales, así que no es comparable con una tasa de reciclaje domiciliario ni con la tasa de reciclaje de otro país.

Lo que sí es único del caso bogotano es quién hace el trabajo. El Registro Único de Recicladores de Oficio contaba 26.159 personas, de las cuales 15.032 pertenecían a alguna organización [3]. En Bogotá la circularidad no la ejecuta una planta: la ejecuta un oficio reconocido y censado.

Ejemplos de economía circular en el mundo

Fuera de Colombia, los casos mejor documentados caben en dos familias. Una es la simbiosis industrial: plantas vecinas que se intercambian vapor, agua o subproductos porque les resulta más barato que comprarlos afuera. La otra es la política de consumo: Estados que ponen dinero público a favor de arreglar un objeto antes que sustituirlo. Kalundborg, Sonora, Querétaro y Francia cubren esas dos rutas.

Kalundborg, Dinamarca: el caso fundador de la simbiosis industrial

En la localidad danesa de Kalundborg, una central térmica, una refinería, una fábrica de placas de yeso y una planta de biotecnología llevan décadas intercambiándose vapor, agua, yeso, azufre y lodos. Henning Grann, que documentó el arreglo para la National Academy of Engineering, lo resumió así: es un proceso donde «un producto de desecho de una industria se convierte en un recurso para su uso en una o más industrias» (Henning Grann, The Industrial Symbiosis at Kalundborg, Denmark, 1997; traducción propia) [2].

El balance de ese informe de 1997 —hay que fecharlo, porque la red creció después— contabilizaba al año 19.000 toneladas de petróleo y 30.000 de carbón ahorradas, 1.200.000 metros cúbicos de agua, 130.000 toneladas de CO₂ y 25.000 de SO₂ evitadas, y 135.000 toneladas de ceniza volante y 80.000 de yeso convertidas en insumo [2].

Cananea, México: aguas residuales urbanas para minar cobre

En Sonora, la mina de cobre de Buenavista usa aguas residuales del municipio de Cananea en su proceso, mediante un acuerdo en el que la alcaldía cede el agua a cambio de una tarifa [1]. El 77 % del agua del proceso de extracción ya se reutiliza [1]. El documento de la CEPAL describe además un proyecto para incorporar aguas residuales de Agua Prieta con una inversión cercana a 100 millones de dólares en 95 kilómetros de tubería; eso era un diseño en 2023, no un resultado verificado [1].

Querétaro, México: cuando la empresa arrastra a sus proveedores

Desde 2021 la planta de HARMAN en Querétaro vinculó a doce proveedores locales a formular diez iniciativas de circularidad, que contribuyen a metas corporativas de 152,6 toneladas de residuos al año y 847.791 kilovatios-hora de ahorro anual [1]. Son objetivos declarados por la empresa, no una reducción ya verificada. Lo hizo dentro del Sistema de Economía Circular de Querétaro, un programa público-privado de la secretaría estatal de desarrollo sostenible y el clúster automotor [1]. Es el ejemplo de que la unidad de la circularidad rara vez es una empresa sola: es una cadena.

Francia, escala hogar: pagar por reparar

Francia despliega desde diciembre de 2022 un «bono de reparación» que descuenta entre 10 y 65 euros al consumidor que lleva a arreglar un aparato en vez de reemplazarlo. Según la ADEME, la agencia francesa de transición ecológica, se han financiado con él unos 1,5 millones de reparaciones por un total de 63 millones de euros, y hoy cubre cerca de 68 tipos de aparatos eléctricos y electrónicos además de muebles, textiles, ropa de hogar y calzado [6]. Ese 1,5 millones es acumulado desde el arranque, no anual.

Es la estrategia R4 llevada a política de consumo, y ataca un flujo enorme: en 2022 el mundo generó 62 millones de toneladas de residuos electrónicos y solo el 22,3 % se documentó como recogido y reciclado correctamente [7].

Tabla de casos de economía circular

Los ocho casos no juegan en la misma división. Ordenarlos por escala —quién decide y quién paga— explica por qué unos se replican solos y otros siguen siendo pilotos.

Esquema de ejemplos de economía circular ordenados por escala, del bono de reparación en el hogar a los programas posconsumo de alcance nacional
CasoSector · escalaEstrategia RFlujo que cierraEvidencia
Eco-fertilizer (Meta, Colombia)Agroalimentario · empresa pequeñaR8 reciclar biomasaEstiércol, tallos y cáscara → fertilizanteCEPAL, 2023 [1]
Circular Real-Estate (Bogotá)Construcción · empresaR5 restaurarVivienda usada y sus materialesCEPAL, 2023 [1]
Visión Circular ANDIEnvases · sectorialR8 reciclarPapel, cartón, plástico, vidrio, metalReporte del propio colectivo, 2025 [4]
Programas posconsumo (Lúmina, Red Verde, EcoCómputo…)Electrónica y peligrosos · paísR8 reciclarRAEE, pilas, llantas, bombillas, fármacosMinambiente [5] · IDEAM [8]
Recicladores de oficio de BogotáResiduos urbanos · ciudadR8 reciclarReciclables domiciliarios y RCDUAESP, PGIRS 2024 [3]
Kalundborg (Dinamarca)Industria pesada · parqueR7 readaptar / R8Vapor, agua, yeso, azufre, cenizasGrann, 1997 [2]
Buenavista–Cananea (Sonora, México)Minería · empresa y municipioR3 reutilizar aguaAguas residuales urbanas → proceso mineroCEPAL, 2023 [1]
Bono de reparación (Francia)Electro y textil · hogarR4 repararAparatos, muebles, ropa y calzadoADEME [6]

Cómo distinguir un ejemplo real de un ejemplo de folleto

Tres filtros descartan la mayoría de los «casos de economía circular» que circulan. Primero, ¿tiene nombre? Un ejemplo sin empresa, ciudad o programa identificable no es un ejemplo. Segundo, ¿quién publicó el dato? Un informe de sostenibilidad es fuente válida sobre lo que una empresa hizo, y nula sobre el impacto ambiental que se atribuye. Tercero, ¿la cifra es lo que parece? Toneladas evitadas no son toneladas recicladas; una tasa municipal no se compara con una nacional; un piloto de doce apartamentos no es un modelo de negocio.

Y un cuarto, de fondo: circular no equivale a sostenible. Esa distinción y los conceptos vecinos —economía sostenible y economía verde— se tratan en sus propias páginas, igual que el acceso sin propiedad en economía colaborativa, dentro del silo de economía digital.

Preguntas frecuentes

¿Cuál es el ejemplo de economía circular más antiguo y documentado? El parque industrial de Kalundborg, en Dinamarca: es el caso fundador de la ecología industrial y el primero con una contabilidad detallada de sus intercambios de vapor, agua, yeso y cenizas [2]. Su valor didáctico está en que nació por conveniencia económica entre vecinos, no por mandato ambiental.

¿Hay ejemplos de economía circular que no requieran una gran inversión? Sí, y las magnitudes se separan muchísimo: la planta de lombricultura del Meta arrancó con unos 34.000 dólares de inversión total [1] y el proyecto de aguas residuales para minería en Sonora se diseñó con cerca de 100 millones [1]. El tamaño lo fija el flujo que se quiere cerrar, no la etiqueta.

¿Dónde puede un hogar ver economía circular sin hacer nada especial? En los puntos de recolección de los programas posconsumo. Al dejar una bombilla fundida, una pila o un computador viejo en un contenedor con marca, uno activa una cadena que la ley obliga a financiar al fabricante o importador del producto, corriente por corriente [5].

¿Los reportes de sostenibilidad de las empresas sirven como evidencia de un caso circular? Sirven para un dato sobre la propia empresa —cuántas toneladas recogió, cuántos proveedores vinculó— y no para afirmar un impacto ambiental verificado, porque nadie externo auditó ese cálculo. Por eso aquí las cifras del colectivo de envases van marcadas como reporte propio [4] y los casos de la CEPAL, como revisados por un tercero [1].

¿Por qué casi todos los ejemplos famosos terminan siendo de reciclaje? Porque el reciclaje deja rastro contable: se pesa, se transporta y se factura. Reparar, alquilar o no fabricar una unidad ahorran más recursos pero son mucho más difíciles de medir, así que aparecen menos en los informes. El caso francés interesa justo por eso: al pagar un bono por cada reparación, el Estado creó un registro de algo que antes era invisible [6].

Referencias

  1. Van Hoof, B., Núñez, G. y De Miguel, C. Scaling up circular economy initiatives in Latin America and the Caribbean, Documentos de Proyectos (LC/TS.2023/39/Rev.1), Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), Santiago, 2023 — casos de Circular Real-Estate en Bogotá (HABI, Green Factory y Banco de Bogotá, piloto de 12 apartamentos, 80 % de materiales reutilizados, y reducción esperada estimada de 20 % en agua y energía equivalente a 398,4 kg de CO₂ al año por apartamento), Eco-fertilizer en el Meta (2018, inversión de 34.000 dólares, capacidad de 60.000 litros al año, 45 % de ahorro en fertilizante químico, 2,3 toneladas de CO₂ al año para 10 hectáreas), reúso de aguas residuales de Cananea en la mina de cobre de Buenavista (77 % de reúso, proyecto de 100 millones de dólares y 95 km de tubería) y cadena circular de HARMAN en Querétaro (12 proveedores locales y 10 iniciativas que contribuyen a metas corporativas de 152,6 toneladas y 847.791 kWh al año). CEPAL: escalamiento de iniciativas de economía circular en América Latina — Consultada: 2026-08-25.
  2. Grann, H. The Industrial Symbiosis at Kalundborg, Denmark, en National Academy of Engineering, The Industrial Green Game: Implications for Environmental Design and Management, National Academies Press, Washington D. C., 1997, pp. 117-123 — definición citada textualmente, empresas participantes y balance anual de 19.000 toneladas de petróleo, 30.000 de carbón, 1.200.000 m³ de agua, 130.000 toneladas de CO₂, 25.000 de SO₂, 135.000 de ceniza volante y 80.000 de yeso. National Academies Press: la simbiosis industrial de Kalundborg — Consultada: 2026-08-25.
  3. Unidad Administrativa Especial de Servicios Públicos (UAESP), Alcaldía Mayor de Bogotá. Documento técnico de soporte del Plan de Gestión Integral de Residuos Sólidos (PGIRS) 2024 — 2.172.717 toneladas dispuestas en el relleno de Doña Juana en 2023 según báscula del relleno, resultado de la línea base de la tasa de aprovechamiento, 39,58 % sobre 3.596.138 toneladas generadas, con dato de aprovechamiento del SUI-Superservicios, y Registro Único de Recicladores de Oficio con 26.159 personas, 15.032 de ellas en alguna organización. UAESP: documento técnico de soporte del PGIRS 2024 — Consultada: 2026-08-25.
  4. Asociación Nacional de Empresarios de Colombia (ANDI). Visión Circular ANDI, liderando la transición (22 de abril de 2025) — reporte del propio colectivo: 208.000 toneladas de envases y empaques recuperadas en cuatro años, 376 empresas de 27 sectores acompañadas, presencia en 245 municipios de 29 departamentos, 60 organizaciones de recicladores con más de 8.000 recicladores, y metas de la Resolución 1407 de 2018 que van del 10 % en 2021 al 30 % en 2030. ANDI: Visión Circular, liderando la transición — Consultada: 2026-08-25.
  5. Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible de Colombia. Programas posconsumo — corrientes reguladas y su norma: computadores y periféricos (Resolución 1512 de 2010), bombillas fluorescentes (1511 de 2010), pilas y acumuladores (1297 de 2010, modificada por la 2246 de 2017), llantas usadas (1326 de 2017), medicamentos vencidos (0371 de 2009), baterías de plomo-ácido (0372 de 2009, modificada por la 0361 de 2011), envases de plaguicidas (1675 de 2013) y envases y empaques (1407 de 2018). Minambiente: programas posconsumo — Consultada: 2026-08-25.
  6. Agencia de la Transición Ecológica de Francia (ADEME). Bonus Réparation — dispositivo desplegado desde diciembre de 2022, descuento de entre 10 y 65 euros por reparación, unos 1,5 millones de reparaciones financiadas por un total acumulado de 63 millones de euros —la ficha enuncia esa misma cifra como «plus de 1,5 million» en un pasaje y como «près de 1,5 million» en otro—, y cobertura de cerca de 68 tipos de aparatos eléctricos, electrónicos y electrodomésticos además de muebles, herramientas térmicas, textiles, ropa de hogar, lencería y calzado. ADEME: el bono de reparación — Consultada: 2026-08-25.
  7. Instituto de las Naciones Unidas para Formación Profesional e Investigaciones (UNITAR) y Unión Internacional de Telecomunicaciones (UIT). Global E-waste Monitor 2024 (comunicado del 20 de marzo de 2024) — 62 millones de toneladas de residuos electrónicos generadas en 2022, 22,3 % documentado como recogido y reciclado correctamente, y proyección de 82 millones de toneladas para 2030. UNITAR: Global E-waste Monitor 2024 — Consultada: 2026-08-25.
  8. Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales (IDEAM). Informe nacional de generación y manejo de residuos o desechos peligrosos en Colombia 2023 — 719.978,7 toneladas de residuos peligrosos reportadas en 2023 por 21.517 establecimientos, incremento del 10 % frente a 2022, y seis planes posconsumo reglamentados de los cuales cuatro corresponden a residuos peligrosos. IDEAM: informe nacional de residuos peligrosos 2023 — Consultada: 2026-08-25.
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