Economía digital

Economía circular: qué es, cómo funciona y cómo se mide

La economía circular es un sistema de producción y consumo que mantiene materiales, agua y energía en uso el mayor tiempo y con el mayor valor posible, frente al modelo lineal de extraer, usar y tirar. Se ordena en una escalera de estrategias que va de rechazar a recuperar, y en Colombia ya se mide: aportó el 1,53 % del PIB en 2024 preliminar, según el DANE.

Por Jhon Mosquera24 ago 202612 min de lectura

Última actualización: 2026-08-24

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Taller de reparación con piezas y materiales clasificados, escena de economía circular

A la lavadora de un apartamento en Bucaramanga se le quemó la tarjeta electrónica un martes cualquiera. El técnico dio dos opciones: conseguir el repuesto —si aparecía— o comprar una nueva, porque «ya casi no se consiguen partes para ese modelo». La familia terminó comprando otra.

Esa escena es la unidad mínima de la economía lineal: un producto diseñado sin pensar en su segunda vida y una cadena que no tiene previsto qué hacer con sus materiales cuando deja de servir. Y hace rato dejó de ser un asunto doméstico: es una línea de política pública, un capítulo de las cuentas nacionales y una de las corrientes que reorganizan la economía digital y sostenible del siglo XXI.

Qué es la economía circular y en qué se diferencia de la economía lineal

Un sistema es circular cuando lo que entra en él —materiales, agua, energía— no recorre una sola vez el camino que va de la mina al basurero, sino que regresa a la cadena tantas veces como sea técnicamente viable y con la menor pérdida de valor en cada vuelta. La Fundación Ellen MacArthur, que difundió el concepto, lo define como un sistema «donde los materiales nunca se convierten en residuo y la naturaleza se regenera» (Ellen MacArthur Foundation, Circular economy introduction, consultada en 2026; traducción propia) [6].

Colombia adoptó una definición propia en 2019, algo más técnica y con lenguaje de política pública: sistemas de producción y consumo que promueven la eficiencia en el uso de materiales, agua y energía, teniendo en cuenta la capacidad de recuperación de los ecosistemas y el uso circular de los flujos de materiales [3]. Es la definición que el DANE usa hoy para su cuenta oficial [2]; la propia Estrategia Nacional acredita su formulación a un documento de la Fundación Ellen MacArthur de 2014 [3].

La diferencia con el modelo lineal no está en el reciclaje. Está en dónde se pone la decisión: el modelo lineal decide qué hacer con el residuo al final; el circular decide, desde el diseño, si ese residuo llega a existir.

DimensiónEconomía linealEconomía circular
Lógica del flujoExtraer, producir, usar, desecharMantener en uso: reparar, reutilizar, remanufacturar, reciclar
Qué es un residuoEl final inevitable de la cadenaUn fallo de diseño y un insumo para otro proceso
Dónde está el valorEn vender unidades nuevasEn el tiempo de uso y en el valor que se recupera del material
Papel del diseñoDefinir el productoDefinir también su reparación, su desmontaje y su segunda vida
Qué se mideToneladas que llegan al relleno sanitarioMateriales reincorporados y valor agregado de las actividades circulares
Esquema del flujo lineal de extraer, producir, usar y desechar frente al ciclo cerrado de la economía circular

La urgencia es de escala. La OCDE proyectó que el uso mundial de materiales pasaría de unas 90 gigatoneladas en el momento del informe a 167 gigatoneladas en 2060, y advirtió que la industria del reciclaje —cerca de la décima parte del sector minero en participación en el PIB— crecerá pero seguirá siendo mucho menor que la minería de materiales primarios [10]. Reciclar más no basta si se extrae el doble.

Los principios de la economía circular según la Fundación Ellen MacArthur

Los principios de la economía circular, en la formulación que la Fundación Ellen MacArthur publica hoy, son tres y todos dependen del diseño: eliminar el residuo y la contaminación; hacer circular los productos y materiales en su valor más alto; y regenerar la naturaleza [6]. No son tres consejos ambientales sueltos: son tres decisiones de ingeniería y de modelo de negocio.

Conviene fijar la versión, porque aquí se cuela buena parte de los errores de atribución del tema. Estos tres enunciados corresponden a la formulación vigente en el sitio de la fundación al 24 de agosto de 2026 [6]; el marco circula desde los informes de la organización de 2013, que la literatura académica cita como origen de una de las primeras listas de estrategias circulares [4]. Citar «los principios de la economía circular» sin decir de qué versión se habla es la confusión más frecuente. Y una precisión de autoría: la fundación popularizó y sistematizó el marco, pero la jerarquía de residuos sobre la que se apoya es anterior y de origen normativo [4].

De las 3R a las 9R: la jerarquía de estrategias circulares

No todas las erres valen lo mismo. La jerarquía de estrategias circulares ordena las opciones de mayor a menor circularidad, y su versión más usada hoy no son las clásicas 3R —reducir, reutilizar, reciclar— sino una lista de diez estrategias numeradas de R0 a R9, publicada por José Potting, Marko Hekkert, Ernst Worrell y Aldert Hanemaaijer en un informe de la agencia ambiental de los Países Bajos (PBL) en 2017 [4]. Se la conoce por atajo como «las 9R», aunque van de R0 a R9 y son diez; la Comisión Europea las enumera directamente como «las 10 R» [5].

GrupoEstrategiaQué significaEjemplo cotidiano
Fabricación y uso más inteligentesR0 RechazarPrescindir del producto o de la función que prestaNo usar empaque donde no hace falta
R1 RepensarUsar el mismo producto de forma más intensaLavadoras compartidas en un edificio
R2 ReducirMenos material y energía por unidad producidaEnvases de menor espesor
Extensión de la vida útilR3 ReutilizarOtro usuario le da el mismo uso al productoRopa y muebles de segunda mano
R4 RepararArreglarlo para seguir usándoloCambiar la tarjeta de la lavadora
R5 RestaurarPoner al día un producto viejoRenovar un electrodoméstico usado
R6 RemanufacturarRehacer un producto con partes usadas que sirvenMotores y compresores remanufacturados
R7 ReadaptarDarle al producto o a sus partes un uso distintoBaterías de vehículo como respaldo eléctrico fijo
Aplicación útil de materialesR8 ReciclarRecuperar el material, ya no el productoCartón que vuelve a ser cartón
R9 Recuperar energíaQuemar el residuo para obtener energíaAprovechamiento energético en hornos cementeros [3]
Escalera de las estrategias R de la economía circular, de rechazar a recuperar energía

El orden importa más que la lista. Los autores agrupan las estrategias en tres tramos y son explícitos sobre la prioridad: «El reciclaje de materiales y la recuperación de energía por incineración y digestión anaerobia (R8-R9) tienen la prioridad más baja» (Potting, Hekkert, Worrell y Hanemaaijer, Circular Economy: Measuring Innovation in the Product Chain, PBL, 2017; traducción propia) [4]. Por encima están la extensión de la vida útil (R3-R7) y, en la cima, fabricar y usar de forma más inteligente (R0-R2) [4].

Los mismos autores aclaran de dónde viene su lista: es una combinación de listas previas y todas ellas desarrollan una jerarquía de tratamiento de residuos de origen normativo neerlandés, adoptada en 1979 [4]. Conviene decirlo cuando se cita: existen versiones de 3R, 4R, 6R, 9R y 10R según autor y año, y no son intercambiables.

Cómo funciona la economía circular en la práctica: diseño, servitización, segunda mano y simbiosis industrial

La economía circular se ejecuta a través de mecanismos concretos, no de buenas intenciones. La Estrategia Nacional de Economía Circular de Colombia identifica cinco tipologías de innovación que la hacen operativa: valorización de residuos, reutilización de productos y materiales, ecodiseño, sustitución de productos por servicios y herramientas digitales que rastrean en tiempo real los flujos de materiales, agua y energía [3].

El ecodiseño es el mecanismo con más palanca porque actúa antes de que exista el residuo: rediseñar el producto para reducir material, facilitar su reciclaje o incorporar materiales recuperados [3]. Es lo que faltaba en la lavadora del comienzo.

La servitización —cambiar el producto por el servicio— altera el incentivo del fabricante: si cobra por uso y no por unidad vendida, le conviene que el aparato dure. La Estrategia lo ilustra con las bibliotecas públicas, que llevan décadas prestando libros que nadie compra por separado [3]. Ese mismo mecanismo de acceso sin propiedad es el eje de la economía colaborativa.

La segunda mano es el mercado que hace real la estrategia R3: un producto que todavía funciona cambia de dueño en lugar de convertirse en residuo. El informe del PBL distingue dos variantes que no son equivalentes: el traspaso directo entre particulares, donde el aparato pasa de una persona a otra por su red cercana, y la reventa a través de un comerciante intermediario que lo acopia y lo devuelve al mercado [4]. La Estrategia colombiana la sitúa en su segunda tipología de innovación, la de reutilización, y advierte que para operar a escala hace falta caracterizar antes la calidad y el volumen de lo que se va a reusar, además de la tecnología para procesarlo [3].

La simbiosis industrial ocurre cuando el residuo de una empresa es la materia prima de otra; en Colombia el vehículo previsto son los parques industriales ecoeficientes, donde la concentración de empresas de distintos sectores permite cerrar ciclos de materiales o compartir infraestructura, como plantas de tratamiento de aguas residuales [3]. Y la responsabilidad extendida del productor es la palanca jurídica: obliga al fabricante o importador a hacerse cargo de su producto después del consumo, y Colombia la regula desde 2007 y la implementa desde 2009 [3].

Los casos concretos de empresas y programas que ya operan bajo estos mecanismos están reunidos en la página de ejemplos de economía circular.

Cómo se mide la economía circular: tres indicadores que no significan lo mismo

Medir la economía circular es el punto donde más se equivocan los titulares, porque circulan al menos tres indicadores distintos que se citan como si fueran uno. Uno mide materiales, otro mide toneladas de residuo y el tercero mide valor agregado. Ninguno es sustituto de los otros.

IndicadorQué mide exactamenteUnidadQuién lo calcula
Tasa de uso circular de materialesEl aporte de los materiales reciclados al uso total de materialesPorcentaje de los materiales usadosEurostat, para la Unión Europea [7]
Tasa nacional de reciclaje (indicador ODS 12.5.1)El material efectivamente recicladoToneladas de material recicladoCada país, dentro del marco de los ODS [8]
Valor agregado de la economía circularEl valor agregado de las actividades económicas circularesPorcentaje del PIB y pesos corrientesDANE, para Colombia [1] [2]

En la Unión Europea, el 12,2 % de los materiales usados en 2024 provino de materiales reciclados, el registro más alto hasta ahora y apenas 0,1 puntos porcentuales por encima de 2023 [7]. Por tipo de material, la tasa fue del 23,4 % en minerales metálicos, 14,3 % en minerales no metálicos, 9,9 % en biomasa y 3,8 % en materiales energéticos fósiles [7]. El Plan de Acción de Economía Circular de 2020 se propuso duplicarla hasta el 23,2 % en 2030 [7].

Advertencia de magnitudes, porque este cruce produce datos falsos con facilidad: ese 12,2 % europeo es un porcentaje de los materiales usados, mientras que el 1,53 % colombiano que aparece más abajo es un porcentaje del PIB. No son el mismo indicador, no miden lo mismo y no se pueden comparar entre sí. Tampoco son equivalentes «residuos generados», «residuos recolectados» y «residuos aprovechados», tres cifras que suelen intercambiarse en la conversación pública.

La economía circular en Colombia: lo que mide el DANE y lo que propone la Estrategia Nacional

En Colombia la economía circular ya tiene cuenta oficial. El DANE publicó en noviembre de 2025 la Cuenta de Economía Circular (CECI), que según la entidad es la primera operación estadística del mundo que mide la economía circular dentro del marco del Sistema de Cuentas Nacionales [1]. Su resultado ancla: el valor agregado bruto de la economía circular representó el 1,53 % del PIB en 2024 preliminar, con 26,05 billones de pesos corrientes [1] [2].

Ese dato suelto dice poco. La serie completa dice bastante más.

AñoValor agregado circular (billones de pesos corrientes)Participación en el PIB
201917,01,61 %
202015,41,55 %
202118,01,51 %
202221,61,47 %
2023 (provisional)24,11,52 %
2024 (preliminar)26,01,53 %

Leída completa, la serie cuenta una historia distinta a la del titular. El valor absoluto creció 52,84 % entre 2019 y 2024 preliminar —a precios corrientes, es decir, con la inflación del período dentro [2]—, pero la participación en el PIB cayó de 1,61 % en 2019 a 1,47 % en 2022 y aún no recupera el nivel inicial [2]. La economía circular colombiana creció; la economía entera creció más rápido.

La composición sorprende todavía más. En 2024 preliminar, las actividades terciarias —que incluyen gestión de residuos, mantenimientos, reparaciones y alquileres, entre otras— aportaron el 91,88 % del valor agregado circular; las secundarias, industria manufacturera y construcción, el 8,10 %; y las primarias, apenas el 0,02 % [1]. La cuenta identificó 119 actividades económicas: 5 primarias, 76 secundarias y 38 terciarias [2].

Y el dato que desarma el prejuicio más común: la recuperación de materiales —el reciclaje propiamente dicho— representó el 10,53 % del valor agregado circular en 2024 preliminar, por debajo del 17,75 % que alcanzó en 2022 [2]. La circularidad colombiana medida en dinero es sobre todo reparación, mantenimiento y alquiler, no reciclaje. Ese porcentaje es participación dentro de la cuenta circular, no la tasa de reciclaje de residuos del país.

Del lado de la política, la Estrategia Nacional de Economía Circular fue publicada en 2019 por la Presidencia de la República junto con los ministerios de Ambiente y de Comercio, Industria y Turismo, y fue, según la propia Estrategia, la primera de su tipo en América Latina [3]. Su ambición es explícita: «Colombia pretende ser líder en Latinoamérica en la implementación de la economía circular para el año 2030» (Presidencia de la República, Minambiente y MinCIT, Estrategia Nacional de Economía Circular, 2019) [3].

Sus metas agregadas las retoma de la Política de Crecimiento Verde: elevar la tasa de reciclaje y nueva utilización de residuos sólidos del 8,60 % de 2015 al 17,9 % en 2030, y reducir los gases de efecto invernadero en 20 % frente a la línea base de 2010 [3]. La Estrategia organiza el trabajo en seis líneas de acción por flujo de material —materiales industriales y de consumo masivo, envases y empaques, biomasa, energía, agua y materiales de construcción— [3].

El eslabón humano de todo esto está registrado: a mayo de 2019 había 331 organizaciones de recicladores inscritas ante la Superintendencia de Servicios Públicos Domiciliarios, con cerca de 29.752 miembros, según el registro que cita la Estrategia [3]. Y una cifra que resume el problema colombiano: por cada tonelada de material exportado quedan 1,3 toneladas de residuos en el país [3].

Economía circular y sostenibilidad: cómo se conecta con los ODS

La circularidad es un medio; la sostenibilidad es el fin. La economía circular aparece en la Agenda 2030 como el mecanismo operativo de dos objetivos concretos, no como un objetivo en sí misma. El principal es el ODS 12, «Garantizar modalidades de consumo y producción sostenibles», cuya meta 12.5 se propone «reducir considerablemente la generación de desechos mediante actividades de prevención, reducción, reciclado y reutilización» de aquí a 2030, y se mide con el indicador 12.5.1, la tasa nacional de reciclaje en toneladas [8]. Nótese que esa enumeración pone el reciclado antes que la reutilización, al revés de la escalera de las R, donde R3 Reutilizar está cinco escalones por encima de R8 Reciclar [4]: la meta ordena las actividades, no las jerarquiza.

El segundo vínculo es el ODS 8, en su meta 8.4: mejorar la eficiencia mundial en el uso de los recursos y procurar desvincular el crecimiento económico de la degradación ambiental [9]. Ese desacople es exactamente lo que promete la circularidad, y es también lo que la cuenta del DANE permite empezar a verificar en Colombia: si el valor agregado circular crece más despacio que el PIB, el desacople no está ocurriendo [2].

Hay además una meta previa, la 12.2, que apunta a la gestión sostenible y el uso eficiente de los recursos naturales y se mide con la huella material y el consumo doméstico de materiales [8]. Es el indicador que conecta el reciclaje con la extracción: se puede reciclar más y, aun así, extraer más.

Y de ahí sale la advertencia que rara vez acompaña al entusiasmo. Ser circular no garantiza ser sostenible. La propia Estrategia colombiana reconoce que pueden ocurrir efectos rebote: si la eficiencia abarata el producto, la demanda puede crecer y el impacto total terminar siendo mayor que en el escenario inicial [3]. El informe del PBL añade dos matices en la misma dirección: aumentar la circularidad de una cadena puede reducir la de otra, y algunos reciclajes químicos consumen más energía que fabricar el material nuevo [4]. La circularidad se evalúa por su resultado ambiental, no por su etiqueta.

Ordenar la familia terminológica —qué separa exactamente a la economía verde, la sostenible y la circular— es otro asunto y se trata en economía sostenible, con el foco de baja emisión de carbono desarrollado en economía verde.

Preguntas frecuentes

¿Por qué el reciclaje aparece de últimas en la jerarquía de la economía circular? Porque reciclar recupera el material, pero pierde el producto y buena parte del valor y de la energía que costó fabricarlo. En la escalera de Potting y sus coautores, el reciclaje es R8 y la recuperación energética R9: los dos últimos escalones, por debajo de reparar, reutilizar o simplemente no producir la unidad [4]. Reciclar sigue siendo mejor que enterrar, pero es la señal de que las siete estrategias anteriores fallaron.

¿La economía circular sirve para un negocio pequeño o solo para grandes industrias? Sirve, y en Colombia los datos apuntan justo hacia allá. El grueso del valor agregado circular del país está en actividades terciarias como reparación, mantenimiento y alquiler [1], que son negocios de escala pequeña y mediana: talleres, arrendadoras de equipo, servicios técnicos. Un taller que repara en vez de reemplazar hace economía circular sin necesidad de un programa corporativo.

¿A qué productos aplica en Colombia la responsabilidad extendida del productor? Desde 2010 el Ministerio de Ambiente estableció programas que obligan a productores e importadores a asegurar la recolección de residuos electrónicos de computadores y periféricos, llantas, baterías, bombillos, neveras, empaques de agroquímicos y medicamentos vencidos [3]. La Estrategia registra además, con cifras del momento de su publicación en 2019, 296 planes posconsumo y 118 sistemas de recolección selectiva en operación [3].

¿Qué es el efecto rebote y cómo puede arruinar una política circular? El efecto rebote ocurre cuando una mejora de eficiencia abarata el producto o el servicio, la demanda crece y el ahorro ambiental se evapora o se revierte [3]. El informe del PBL da un ejemplo claro: el carro compartido puede llevar a conducir a personas que antes no tenían carro y no habrían conducido [4]. Por eso la evaluación de un proyecto circular debe hacerse sobre el impacto total, no sobre el ahorro por unidad.

¿La jerarquía de las R la inventó la economía circular? No, y conviene no atribuirle méritos ajenos. El informe del PBL cuenta que las listas R parten de una escalera de prioridad para tratar residuos cuyo nombre neerlandés viene de una resolución de gobierno de 1979, y describe el peso que esa escalera tuvo en la política de residuos de los Países Bajos como similar al que la jerarquía de residuos ha tenido en el plano internacional [4]. Es una comparación entre dos influencias, no una afirmación de que la primera haya originado a la segunda. Lo verdaderamente nuevo del marco de 2017 fue estirar la escalera hacia arriba, más allá del residuo, hasta el rediseño del producto y la decisión de no fabricarlo.

Referencias

  1. Departamento Administrativo Nacional de Estadística (DANE). Comunicado de prensa. Cuenta de Economía Circular (CECI) 2019 – 2024pr — 1,53 % del PIB en 2024pr; actividades terciarias 91,88 %, secundarias 8,10 % y primarias 0,02 %; crecimiento del VAB de 8,04 %; primera operación estadística del mundo que mide la economía circular dentro del Sistema de Cuentas Nacionales. DANE: comunicado CECI 2024pr — Consultada: 2026-08-24.
  2. Departamento Administrativo Nacional de Estadística (DANE). Cuenta de Economía Circular (CECI). Resultados 2019 – 2024 preliminar — serie del valor agregado y de su participación en el PIB (1,61 % en 2019 a 1,53 % en 2024pr), crecimiento de 52,84 % a precios corrientes, 119 actividades identificadas, recuperación de materiales en 10,53 % del valor agregado circular en 2024pr frente a 17,75 % en 2022, y definición adoptada de la Estrategia Nacional. DANE: resultados CECI 2019-2024pr — Consultada: 2026-08-24.
  3. Presidencia de la República de Colombia, Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible y Ministerio de Comercio, Industria y Turismo. Estrategia Nacional de Economía Circular (2019) — definición colombiana, visión de liderazgo regional a 2030, metas de tasa de reciclaje de 8,60 % (2015) a 17,9 % (2030) y reducción de 20 % de gases de efecto invernadero, seis líneas de acción, cinco tipologías de innovación, responsabilidad extendida del productor, 331 organizaciones de recicladores con 29.752 miembros a mayo de 2019, 1,3 toneladas de residuos por tonelada exportada y advertencia sobre efectos rebote. Minambiente: Estrategia Nacional de Economía Circular — Consultada: 2026-08-24.
  4. Potting, J., Hekkert, M., Worrell, E. y Hanemaaijer, A. Circular Economy: Measuring Innovation in the Product Chain — PBL Netherlands Environmental Assessment Agency, La Haya, 2017: lista de estrategias R0 a R9 ordenada por circularidad, prioridad más baja para R8-R9, agrupación en tres tramos, origen en la jerarquía neerlandesa de residuos de 1979 y advertencias sobre efectos secundarios y reciclaje químico intensivo en energía. PBL: Circular Economy, Measuring Innovation in the Product Chain — Consultada: 2026-08-24.
  5. Comisión Europea, Green Forum. Recycling the 10 Rs into circular criteria (28 de noviembre de 2024) — enumeración de las diez estrategias: R0 Refuse, R1 Rethink, R2 Reduce, R3 Reuse, R4 Repair, R5 Refurbish, R6 Remanufacture, R7 Repurpose, R8 Recycle y R9 Recover. Comisión Europea: las 10 R en criterios circulares — Consultada: 2026-08-24.
  6. Ellen MacArthur Foundation. Circular economy introduction: overview — los tres principios impulsados por el diseño (eliminar residuo y contaminación, hacer circular productos y materiales en su valor más alto, regenerar la naturaleza) y la definición del sistema. Ellen MacArthur Foundation: introducción a la economía circular — Consultada: 2026-08-24.
  7. Eurostat. Over 12 % of materials in the EU come from recycling (19 de noviembre de 2025) — tasa de uso circular de materiales de la Unión Europea en 12,2 % en 2024, desglose por tipo de material y meta de 23,2 % a 2030 del Plan de Acción de Economía Circular de 2020. Eurostat: tasa de uso circular de materiales 2024 — Consultada: 2026-08-24.
  8. Naciones Unidas. Objetivo de Desarrollo Sostenible 12: garantizar modalidades de consumo y producción sostenibles — metas 12.2 y 12.5 e indicadores 12.2.1, 12.2.2 y 12.5.1 (tasa nacional de reciclaje, toneladas de material reciclado). ONU: ODS 12 — Consultada: 2026-08-24.
  9. Naciones Unidas. Objetivo de Desarrollo Sostenible 8 — meta 8.4 sobre eficiencia mundial en el uso de los recursos y desvinculación del crecimiento económico respecto de la degradación ambiental, con indicadores de huella material y consumo doméstico de materiales. ONU: ODS 8 — Consultada: 2026-08-24.
  10. Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE). Raw materials use to double by 2060 with severe environmental consequences (22 de octubre de 2018), sobre el informe Global Material Resources Outlook to 2060 — proyección del uso mundial de materiales de 90 a 167 gigatoneladas en 2060 y tamaño relativo de la industria del reciclaje frente a la minería. OCDE: uso de materias primas hacia 2060 — Consultada: 2026-08-24.
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