Economía internacional

Tipo de cambio: qué es, cómo leerlo y qué mueve el precio del dólar

El tipo de cambio es el precio de una moneda expresado en otra: cuántos pesos cuesta un dólar. En Colombia lo resume la TRM, que el 27 de julio de 2026 se ubicó en $3.210,56 por dólar frente a $4.110,48 un año antes. Si la TRM sube, el peso se devalúa; si baja, se aprecia.

Por Jhon Mosquera27 jul 20268 min de lectura

Última actualización: 2026-07-27

Contenido de esta página

Una señora del barrio Girardot, en Bucaramanga, recibe cada mes los mismos 200 dólares que le manda su hija desde España. En julio de 2025 ese giro se convertía en unos 822.000 pesos; en julio de 2026, en unos 642.000. Nadie tocó el monto: son 200 dólares, exactamente los mismos. Lo que cambió fue el precio del dólar [1].

Esa diferencia de casi 180.000 pesos al mes —el mercado de una semana— es la forma más doméstica de entender por qué el precio de una divisa pesa tanto.

Mostrador de una casa de cambio al anochecer con un tablero de cotizaciones desenfocado, imagen que ilustra el tipo de cambio como precio de una moneda en otra.

¿Qué es el tipo de cambio y cómo se lee?

El tipo de cambio es el precio de una moneda expresado en otra. Que el dólar “esté en 3.210 pesos” significa que se necesitan 3.210,56 pesos para comprar un dólar estadounidense. En Colombia ese precio se resume en la Tasa Representativa del Mercado (TRM), cuya serie oficial publica a diario la Superintendencia Financiera de Colombia en el portal de Datos Abiertos [1].

La regla de lectura es simple y casi siempre se enuncia al revés. Cuando la TRM sube, el dólar se encarece medido en pesos: el peso perdió valor. Eso es una devaluación —o depreciación— del peso colombiano, no un encarecimiento del dólar “porque sí”. Cuando la TRM baja, el peso se aprecia.

Los dos verbos se distinguen por el régimen: en los arreglos de tipo de cambio fijo la paridad se anuncia oficialmente y convierte al tipo de cambio en el ancla monetaria del país [4], así que moverla es una decisión; bajo flotación quien la mueve es el mercado. En Colombia ambos términos conviven: el Boletín de Indicadores Económicos del Banco de la República titula “devaluación nominal” la variación anual de la TRM [2]. El régimen vigente y las reglas de intervención del Banco los desarrollamos en la política cambiaria.

Conviene quitarle el misterio: el dólar es un precio como cualquier otro y obedece a la misma lógica de oferta y demanda que fija el precio del arroz o del arriendo. Sube cuando hay más gente queriendo comprarlo que vendiéndolo. Lo que cambia es la escala: según la encuesta trienal del Banco de Pagos Internacionales, el mercado cambiario mundial movió 9,6 billones de dólares diarios en abril de 2025 [9].

Tipo de cambio nominal y tipo de cambio real: por qué no son lo mismo

El tipo de cambio nominal es el precio que aparece en la pantalla. El tipo de cambio real corrige ese precio por la inflación de aquí y la de afuera, y responde otra pregunta: ¿qué tan baratos o caros resultan los bienes colombianos frente a los del resto del mundo? El Banco de la República lo mide con el Índice de Tasa de Cambio Real (ITCR), que define como un indicador que “mide el poder adquisitivo de la moneda con respecto a un conjunto de monedas externas” [3].

La distinción no es académica. En la guía metodológica de ese indicador, el Banco advierte que “una apreciación (reducción) de la TCR significa que los bienes producidos internamente son más costosos en comparación con los producidos en el exterior, y se asocia con una pérdida de competitividad”, aunque aclara que la relación no es tan directa [3].

De ahí que un dólar caro no baste por sí solo. Cuatro economistas del Banco de la República —Jorge Toro, entonces subgerente de Estudios Económicos; Aarón Garavito; David Camilo López, y Enrique Montes, jefe del sector externo— lo escribieron así en el Borrador de Economía n.º 906 (2015): «en la medida que la depreciación nominal se traduzca en una depreciación real, también beneficiará la competitividad del sector exportador» [7]. El documento aclara que esas opiniones son de los autores y no comprometen al Banco. Traducido: si el dólar sube 20 % pero la inflación interna se come la ventaja, el exportador celebra poco.

Regímenes cambiarios: del tipo de cambio fijo a la flotación

No todos los países dejan que el mercado fije el precio de su moneda. El Fondo Monetario Internacional clasifica los arreglos cambiarios de facto de sus países miembros en diez categorías, que van de los anclajes duros a la flotación libre, y distingue lo que cada país declara oficialmente (de jure) de lo que su equipo técnico observa en la práctica (de facto) [4].

Con corte al 30 de abril de 2023, 61 países tenían un arreglo de flotación de facto y en 31 de ellos el ancla monetaria era una meta de inflación, como en Colombia. Para el 41,8 % de los miembros del FMI el ancla seguía siendo el tipo de cambio, y el dólar era el ancla dominante, con 19,6 % [4].

RégimenCómo funcionaEjemplo
DolarizaciónEl país adopta la moneda de otro y renuncia a la propia; deja de existir un tipo de cambio que administrarEcuador (2000), Panamá, El Salvador [5][6]
Tipo de cambio fijoLa autoridad anuncia oficialmente una paridad y el tipo de cambio pasa a ser el ancla monetaria del paísAnclajes duros y blandos de la clasificación del FMI [4]
Banda cambiariaEl precio flota dentro de un techo y un piso que el banco central defiendeColombia en los años noventa [6]
Flotación con intervenciónEl mercado fija el precio y el banco central interviene de forma ocasional y con reglasColombia desde septiembre de 1999 [6]
Flotación libreEl mercado fija el precio y la intervención es prácticamente nulaCategoría propia del FMI dentro de los 61 países con flotación de facto [4]
Espectro de los regímenes cambiarios, de la dolarización a la flotación libre, con Colombia pasando de la banda cambiaria a la flotación con intervención en 1999.

América Latina tiene los dos extremos a la vista. Ecuador es el caso límite: en enero de 2000 anunció que se dolarizaría por completo, después de que el sucre perdiera dos tercios de su valor en dólares durante 1999 y una cuarta parte adicional en la primera semana de 2000 [5]. Colombia recorrió el camino inverso: tras las bandas cambiarias reptantes de los años noventa, adoptó la flotación en septiembre de 1999 [6].

¿Qué mueve el tipo de cambio?

Cuatro fuerzas explican casi todo el movimiento del precio del dólar en Colombia: los diferenciales de tasas de interés frente al exterior, los precios de las materias primas que el país exporta, la percepción de riesgo país y las expectativas de los inversionistas sobre las tres anteriores. Ninguna es caprichosa: todas cambian la cantidad de dólares que entran y salen.

El petróleo es el canal más visible. Sobre el desplome del crudo de 2014-2015, los economistas del Borrador n.º 906 escribieron que afectó “los términos de intercambio del país y con ello el ingreso nacional, impactando las cuentas externas y la tasa de cambio, las finanzas públicas, la confianza de los mercados y el riesgo país” [7]. Los números acompañan: la TRM cerró 2014 en 2.392,46 pesos y 2015 en 3.149,47, una devaluación nominal de 31,64 % en doce meses [2].

Las tasas de interés operan en el mismo tablero: cuando el dinero rinde más afuera que adentro, los capitales se van y el dólar sube. En un modelo de equilibrio general dinámico calibrado para Colombia, la economista Paula Andrea Beltrán-Saavedra encuentra que una caída del precio del petróleo produce un aumento del diferencial de tasas de interés, una depreciación de la tasa de cambio real y una caída del producto [10].

Detrás de cada movimiento hay flujos concretos —exportaciones, importaciones, remesas, inversión extranjera, pagos de deuda— que quedan registrados en la balanza de pagos: un año de fuerte entrada de inversión extranjera directa empuja el dólar hacia abajo porque hay más divisas ofrecidas.

Por eso el precio no se mueve en línea recta. La TRM alcanzó su máximo histórico el 5 de noviembre de 2022, en 5.061,21 pesos, y desde entonces ha caído más de 36 % hasta los 3.210,56 pesos vigentes el 27 de julio de 2026 [1]. En el camino, la devaluación nominal anual que publica el Banco de la República fue de −20,54 % en 2023, 15,36 % en 2024 y −14,79 % en 2025 [2]: el peso se fortaleció, se debilitó y volvió a fortalecerse.

¿Quién gana y quién pierde con una devaluación?

Una devaluación no es buena ni mala en abstracto: redistribuye. Encarece todo lo que Colombia compra afuera y abarata todo lo que vende afuera. El mismo movimiento que le desordena el presupuesto a un importador le mejora el margen a un exportador de café y le agranda el giro a quien recibe remesas.

ActorEfecto de una devaluaciónPor qué
ExportadoresGanaCada dólar vendido se convierte en más pesos; si la depreciación es además real, mejora la competitividad en precios [7]
Hogares que reciben remesasGanaEl mismo giro en dólares alcanza para más pesos [8]
Productores que compiten con importadosGanaAl encarecerse lo importado, la demanda interna se reorienta hacia la producción local [7]
ImportadoresPierdeCada dólar de mercancía comprada afuera cuesta más pesos
Endeudados en dólaresPierdeEl servicio de la deuda medido en pesos sube sin haber contratado un dólar más
ConsumidoresPierdeLos bienes con componente importado suben de precio [7]
Viajeros al exteriorPierdeEl mismo viaje cuesta más pesos

Las remesas hacen visible ese reparto en millones de hogares. En el primer trimestre de 2026 los colombianos recibieron 3.347 millones de dólares por remesas de trabajadores, un 6,9 % más que un año antes: el 2,6 % del PIB trimestral y el 12,7 % de los ingresos corrientes de la balanza de pagos, con España y Estados Unidos aportando cerca de dos tercios del total [8].

Del otro lado del mostrador están los importadores y los endeudados en moneda extranjera. Una devaluación encarece de golpe el servicio de la deuda externa medido en pesos, sin que el deudor haya pedido un dólar adicional: ese es el riesgo cambiario, y por eso deuda y tipo de cambio se vigilan como un solo tablero. El consumidor lo nota más tarde, en la góndola, porque al encarecerse los importados “se incentiva a que la demanda interna se reoriente hacia la producción local” [7].

El papel del Banco de la República: por qué no defiende un nivel del dólar

El Banco de la República no fija la TRM ni se compromete a sostener un valor del dólar. Desde septiembre de 1999 Colombia opera bajo flotación: el precio lo determina el mercado y el banco central se reserva la facultad de intervenir, no la obligación de defender una cifra [6].

Sergio Clavijo, entonces miembro de la Junta Directiva del Banco de la República, describió el sistema de reglas de intervención “claras, transparentes y de aplicación general” puesto en marcha en diciembre de 1999: opciones para acumular reservas internacionales, ejercibles cuando la TRM se ubica por debajo de su promedio móvil de veinte días, y opciones para enfrentar la volatilidad, previstas para desviaciones superiores al 5 % de ese mismo promedio [6]. Los disparadores son la volatilidad y las reservas; ninguno es un nivel objetivo del dólar.

Esa es la lógica de fondo de la economía internacional contemporánea: un tipo de cambio flexible absorbe los golpes de afuera ajustando precios relativos. El costo es vivir con un precio que se mueve todos los días; la ventaja, que ese precio informa. Cuando la TRM se dispara, dice algo sobre las cuentas externas y el comercio internacional del país antes que cualquier discurso.

Preguntas frecuentes

¿Dónde consulto la TRM oficial de hoy?

La serie histórica y el dato vigente los publica la Superintendencia Financiera de Colombia en el portal de Datos Abiertos, con actualización diaria [1]. Es la cifra oficial, la que conviene citar en un contrato o una factura de importación. Los números que circulan en portales financieros suelen ser cotizaciones de mercado en tiempo real: útiles para ver la tendencia, pero no son el dato oficial.

¿Por qué el dólar puede subir aunque a Colombia le vaya bien?

Porque el tipo de cambio real es, por definición, un precio relativo entre dos economías [3]: no mide qué tan bien le va al país, sino qué tan caros están sus bienes frente a los de afuera. Basta con que se muevan las condiciones externas: un choque como la caída del precio del petróleo ensancha el diferencial de tasas de interés y deprecia la tasa de cambio real [10], y golpea a la vez la confianza de los mercados y el riesgo país [7].

¿Un dólar barato le conviene a Colombia?

Depende de quién responda. Abarata las importaciones, los viajes y el pago de deudas en moneda extranjera. Pero una apreciación sostenida en términos reales se asocia con una pérdida de competitividad en precios frente a los productores del exterior [3]. No hay un nivel “correcto” del dólar: hay uno que favorece a unos y golpea a otros.

¿Puede el Gobierno fijar el precio del dólar por decreto?

Puede intentarlo, y varios países lo hacen: en los regímenes de anclaje la autoridad anuncia oficialmente una paridad y el tipo de cambio se convierte en el ancla monetaria del país [4]. El precio de esa promesa son las reservas que hay que gastar para defenderla y la autonomía monetaria que se pierde. Colombia probó con bandas cambiarias en los noventa y las abandonó en 1999 [6].

¿Cada cuánto cambia el tipo de cambio?

Cambia durante toda la jornada, porque el mercado cambiario opera de forma continua: solo el segmento spot mundial negoció 3 billones de dólares diarios en abril de 2025 [9]. La TRM, en cambio, es un dato único por día. Por eso una cifra sirve poco sin su fecha: decir “el dólar está en tanto” sin decir cuándo es como dar la temperatura sin decir a qué hora se midió.

Referencias

  1. Superintendencia Financiera de Colombia. Tasa de Cambio Representativa del Mercado – TRM (serie histórica, Datos Abiertos Colombia) — conjunto de datos oficial de actualización diaria: la TRM vigente el 27 de julio de 2026 fue de $ 3.210,56 por dólar y la vigente el 27 de julio de 2025, de $ 4.110,48; el máximo histórico de la serie es $ 5.061,21, vigente entre el 5 y el 8 de noviembre de 2022. Superintendencia Financiera: serie histórica de la TRM — Consultada: 2026-07-27.
  2. Banco de la República. Boletín de Indicadores Económicos, edición del 16 de junio de 2026 — el Cuadro 4 (comportamiento de la inflación y tipo de cambio) titula “devaluación nominal” la variación anual de la TRM y registra cierres de $ 2.392,46 (2014) y $ 3.149,47 (2015), con una devaluación nominal de 31,64 % en 2015, así como devaluaciones nominales de −20,54 % en 2023, 15,36 % en 2024 y −14,79 % en 2025; la TRM del 12 de junio de 2026 fue de $ 3.513,54 frente a $ 4.169,13 el 13 de junio de 2025. Banco de la República: boletín de indicadores económicos, PDF — Consultada: 2026-07-27.
  3. Banco de la República. Índice de tasa de cambio real (ITCR): guía metodológica, versión 2 (aprobada el 6 de octubre de 2021) — define el ITCR como un indicador que “mide el poder adquisitivo de la moneda con respecto a un conjunto de monedas externas, así como la competitividad en precios de los bienes y servicios de un país frente a los producidos en el extranjero”, y señala que “una apreciación (reducción) de la TCR significa que los bienes producidos internamente son más costosos en comparación con los producidos en el exterior, y se asocia con una pérdida de competitividad”, advirtiendo que la relación no es tan directa. Banco de la República: guía metodológica del ITCR, PDF — Consultada: 2026-07-27.
  4. Fondo Monetario Internacional. Annual Report on Exchange Arrangements and Exchange Restrictions 2023 (Overview) — el FMI clasifica los arreglos cambiarios de facto de sus países miembros en diez categorías y los distingue de los arreglos de jure declarados por cada país; con corte al 30 de abril de 2023, 61 países tenían arreglos de flotación de facto (flotante o de flotación libre), 31 de ellos con meta de inflación como ancla monetaria; el tipo de cambio seguía siendo el ancla monetaria del 41,8 % de los miembros y el dólar el ancla dominante, con 19,6 %. FMI: informe anual de regímenes cambiarios 2023, PDF — Consultada: 2026-07-27.
  5. Beckerman, Paul (Banco Mundial). Dollarization and Semi-Dollarization in Ecuador, Policy Research Working Paper 2643, julio de 2001 — en enero de 2000 Ecuador anunció que se dolarizaría por completo en respuesta a una crisis sin precedentes; el sucre, en flotación desde mediados de febrero de 1999, había perdido dos tercios de su valor en dólares durante 1999 y una cuarta parte adicional en la primera semana de 2000; el Congreso aprobó la ley y el presidente la firmó a comienzos de marzo de 2000. Banco Mundial: dolarización y semidolarización en Ecuador, PDF — Consultada: 2026-07-27.
  6. Clavijo, Sergio (Banco de la República). El régimen de flotación cambiaria en Colombia, junio de 2001 — nota de un miembro de la Junta Directiva que explica la racionalidad y los mecanismos del régimen de flotación adoptado en septiembre de 1999 tras las minidevaluaciones y las bandas cambiarias reptantes; describe el sistema de reglas de intervención “claras, transparentes y de aplicación general” puesto en marcha en diciembre de 1999, con opciones para acumular reservas (ejercibles cuando la TRM se ubica por debajo de su promedio móvil de 20 días) y opciones para enfrentar la volatilidad (previstas para desviaciones superiores al 5 % de ese promedio); menciona además la dolarización de Panamá, El Salvador y Ecuador. Las opiniones son responsabilidad del autor. Banco de la República: el régimen de flotación cambiaria en Colombia, PDF — Consultada: 2026-07-27.
  7. Toro, Jorge; Garavito, Aarón; López, David Camilo y Montes, Enrique. El choque petrolero y sus implicaciones en la economía colombiana, Borradores de Economía n.º 906, Banco de la República, 2015 — el desplome del precio del crudo afectó “los términos de intercambio del país y con ello el ingreso nacional, impactando las cuentas externas y la tasa de cambio, las finanzas públicas, la confianza de los mercados y el riesgo país”; sobre el tipo de cambio flexible, los autores señalan que la depreciación contribuye a corregir el desequilibrio externo, que al aumentar el costo de los productos importados “se incentiva a que la demanda interna se reoriente hacia la producción local” y que “en la medida que la depreciación nominal se traduzca en una depreciación real, también beneficiará la competitividad del sector exportador”. Las opiniones expresadas son responsabilidad de los autores y no comprometen al Banco de la República ni a su Junta Directiva. Banco de la República: el choque petrolero y sus implicaciones, PDF — Consultada: 2026-07-27.
  8. Banco de la República. Informe de la Evolución de la Balanza de Pagos y de la Posición de Inversión Internacional, enero a marzo de 2026 — los ingresos por remesas de trabajadores ascendieron a US$ 3.347 millones en el primer trimestre de 2026, con un incremento anual de 6,9 % (US$ 216 m), equivalentes al 2,6 % del PIB trimestral y al 12,7 % de los ingresos corrientes de la balanza de pagos; España y Estados Unidos aportan alrededor de dos tercios del total de ingresos externos por remesas a Colombia. Banco de la República: informe de balanza de pagos, primer trimestre de 2026, PDF — Consultada: 2026-07-27.
  9. Banco de Pagos Internacionales (BIS). Triennial Central Bank Survey: OTC foreign exchange turnover in April 2025 — la negociación en los mercados cambiarios OTC promedió 9,6 billones de dólares diarios en abril de 2025 (“net-net”), y el segmento spot promedió 3 billones de dólares diarios, el 31 % del total negociado en todos los instrumentos. BIS: encuesta trienal de mercados cambiarios 2025, PDF — Consultada: 2026-07-27.
  10. Beltrán-Saavedra, Paula Andrea. Precio del petróleo y el ajuste de las tasas de interés en las economías emergentes, Borradores de Economía n.º 901, Banco de la República, 2015 — en un modelo de equilibrio general dinámico y estocástico para una economía pequeña, abierta y exportadora de petróleo, con varias extensiones calibradas para Colombia, ante una caída del precio del petróleo se encuentra un aumento en el diferencial de tasas de interés, una depreciación de la tasa de cambio real y una caída en el producto. Banco de la República: precio del petróleo y tasas de interés en economías emergentes, PDF — Consultada: 2026-07-27.
Cómo investigamos esta página
  • Pregunta que responde: Qué es el tipo de cambio, cómo se lee la TRM, qué lo mueve y quién gana o pierde cuando el peso se devalúa.
  • Fuentes: identificadas 41 → incluidas 10
  • Criterios de inclusión: solo Nivel A (Banco de la República, Superintendencia Financiera, FMI, Banco Mundial, BIS); cero enciclopedias, cero portales de cotización y cero prensa.
  • Fecha de corte de los datos: 2026-07-27
Scroll to Top