Microeconomía

Elasticidad precio de la demanda: cuánto responde la cantidad cuando cambia el precio

La elasticidad precio de la demanda mide cuánto varía la cantidad comprada de un bien cuando cambia su precio: es la variación porcentual de la cantidad dividida por la del precio, leída en valor absoluto. Si supera 1, la demanda es elástica; si es menor que 1, inelástica; y si es igual a 1, unitaria. De ese valor depende si subir el precio aumenta o reduce el ingreso.

Por Jhon Mosquera20 jul 20268 min de lectura

Última actualización: 2026-07-20

Contenido de esta página

Un vendedor de empanadas en una esquina de Bucaramanga decide subir el precio de la unidad de mil a mil quinientos pesos. Al mes revisa el cuaderno de cuentas y descubre algo que no esperaba: vende bastantes menos, y aun así factura casi lo mismo o menos que antes. En la panadería de al lado, en cambio, suben el pan cinco pesos y no se les cae una sola venta. Mismo barrio, misma alza en la caja, resultados opuestos.

Esa diferencia —que un aumento de precio ahuyente a los clientes de un producto pero no de otro— es exactamente lo que mide la elasticidad precio de la demanda. Es una de las herramientas más prácticas de la microeconomía, porque le dice a quien vende, o a quien cobra un impuesto, qué va a pasar con la cantidad —y con la plata— cuando el precio se mueve.

Puesto de mercado con frutas y verduras en canastos, letreros de precio en blanco y una balanza de platillos, escena que evoca la elasticidad precio de la demanda: cuánto cambia la cantidad comprada según el precio.

¿Qué es la elasticidad precio de la demanda?

La elasticidad precio de la demanda indica qué tan sensible es la cantidad comprada de un bien a las subidas o bajadas de su precio. Se obtiene dividiendo la variación porcentual de la cantidad demandada entre la variación porcentual del precio, y arroja un número sin unidades. Como precio y cantidad se mueven en sentidos contrarios, casi siempre da negativo, pero se interpreta por su tamaño, en valor absoluto.

El concepto se lo debemos a Alfred Marshall, que en 1890 introdujo la “elasticidad de la demanda” en su tratado Principles of Economics. Su definición sigue vigente palabra por palabra: la elasticidad de la demanda “es grande o pequeña según que la cantidad demandada aumente mucho o poco ante una caída dada del precio, y disminuya mucho o poco ante una subida dada” [1].

Trabajar con porcentajes, y no con pesos o unidades, es lo que vuelve tan potente a esta medida: un mismo número describe la reacción sin importar la moneda ni el tamaño del mercado. La elasticidad precio es la más usada de la familia de la elasticidad; junto a ella conviven la elasticidad ingreso y la cruzada, que responden a otras preguntas.

Cómo se calcula la elasticidad precio de la demanda

La fórmula base es una división de porcentajes: elasticidad precio = variación porcentual de la cantidad demandada ÷ variación porcentual del precio. Con dos parejas de precio y cantidad basta para calcularla, pero hay un detalle que conviene resolver desde el principio.

Volvamos al puesto de empanadas, con cifras ilustrativas para ver la mecánica. Supongamos que al pasar el precio de $1.000 a $1.500, las ventas caen de 100 a 60 unidades diarias. Si calculamos desde el punto de partida (método del punto), el precio sube 50% y la cantidad cae 40%: la elasticidad es 40 ÷ 50 = 0,8. Pero si hiciéramos el mismo cálculo al revés —de $1.500 a $1.000—, el precio baja 33% y la cantidad sube 67%, y la elasticidad da 2,0. El mismo tramo, dos respuestas distintas: una inelástica y otra elástica. Es el problema de asimetría del método del punto.

Para evitarlo, los economistas usan el método del punto medio, también llamado elasticidad de arco: en lugar de tomar como base el valor inicial, usa el promedio de los dos precios y el promedio de las dos cantidades. Su ventaja es que da el mismo resultado suba o baje el precio, porque emplea la misma base en ambos sentidos [2]. En el ejemplo, la variación de precio es 500 ÷ 1.250 = 40% y la de cantidad es 40 ÷ 80 = 50%, así que la elasticidad es 50 ÷ 40 = 1,25, una sola cifra sin ambigüedad.

MétodoCálculo en el ejemploResultado
Punto (de $1.000 a $1.500)40% ÷ 50%0,8 (parece inelástica)
Punto (de $1.500 a $1.000)67% ÷ 33%2,0 (parece elástica)
Punto medio o arco50% ÷ 40%1,25 (única respuesta)

Por esa consistencia, el método del punto medio es el que se enseña como estándar para medir la elasticidad entre dos puntos de una curva de oferta y demanda.

Los tipos de elasticidad precio de la demanda

El número que arroja la fórmula se lee comparándolo con 1, y de ahí salen cinco categorías. Cuando en valor absoluto supera 1, la demanda es elástica: la cantidad reacciona más que el precio. Cuando es menor que 1, es inelástica: la cantidad se mueve poco. Y cuando es exactamente 1, es unitaria, un cambio proporcional. El propio Marshall fijó ese umbral: la elasticidad “es uno” si una caída del uno por ciento en el precio aumenta las ventas en uno por ciento [1].

En los extremos aparecen dos casos límite. La demanda perfectamente inelástica (elasticidad cero) no cede nada ante el precio, como la de un medicamento vital sin sustituto; su curva es una línea vertical. La demanda perfectamente elástica (elasticidad infinita) se desploma a cero ante la más mínima alza; su curva es horizontal, y es la que enfrenta cada vendedor de un producto idéntico al de miles de rivales.

CategoríaValor (en valor absoluto)La cantidad…Ejemplo típico
Perfectamente inelástica0no cambia ante el preciomedicamento vital sin sustituto
Inelásticaentre 0 y 1cambia menos que el preciogasolina, cigarrillos, sal
Unitaria1cambia en igual proporcióncaso de referencia
Elásticamayor que 1cambia más que el preciobebidas azucaradas, bienes con sustitutos
Perfectamente elásticainfinitase desploma a cero ante cualquier alzaproducto homogéneo entre muchos vendedores
Comparación de curvas de demanda: ante la misma bajada de precio, la demanda inelástica (empinada) cambia la cantidad muy poco y la demanda elástica (acostada) la cambia mucho; ambas curvas son descendentes.

La diferencia entre una demanda elástica y una inelástica se ve de un vistazo en la pendiente: la elástica es una curva acostada, porque una bajadita de precio dispara la cantidad; la inelástica es casi vertical, porque ni un salto grande de precio mueve mucho las compras. El caso inelástico, con sus ejemplos, sus impuestos y la paradoja del agricultor, lo desarrollamos aparte en demanda inelástica.

Qué determina que la demanda sea elástica o inelástica

La elasticidad no es un capricho del producto: depende de rasgos concretos del bien y de quien lo consume. Cinco factores explican casi toda la variación, y el más poderoso es la disponibilidad de sustitutos. Mientras más fácil sea reemplazar un producto, más elástica es su demanda, porque el comprador huye al primer aumento de precio; por eso una marca puntual de arroz es muy elástica —hay decenas en el mismo estante— aunque “el arroz” como categoría sea inelástico.

El carácter del bien pesa casi igual. Una necesidad básica se compra pase lo que pase, así que es inelástica; un lujo o un capricho se posterga sin drama, así que es elástico. A eso se suma el peso en el presupuesto: un gasto que se lleva buena parte del ingreso se vigila con lupa y reacciona mucho al precio, mientras que uno menor, como la sal o los fósforos, se ignora.

El horizonte temporal lo cambia todo, y la gasolina es el ejemplo de manual. En el corto plazo, quien depende del carro sigue tanqueando aunque suba el precio; con los años puede cambiar de vehículo, mudarse o usar transporte público. Por eso su demanda es más elástica a largo plazo: un metaanálisis de la CEPAL para América Latina estima la elasticidad precio de la gasolina en torno a −0,20 en el corto plazo y −0,39 en el largo [5]. Ese mismo elemento del tiempo fue lo que Marshall subrayó como clave para entender por qué un mercado reacciona poco de inmediato y mucho con el tiempo [1].

DeterminanteMás elástica cuando…Más inelástica cuando…
Sustitutos disponibleshay muchos sustitutos cercanoscasi no hay con qué reemplazarlo
Necesidad o lujoes un lujo o un caprichoes una necesidad básica
Peso en el presupuestose lleva buena parte del gastoes un gasto menor
Horizonte temporalpasa el tiempo (largo plazo)la decisión es inmediata (corto plazo)
Amplitud del mercadoel bien se define estrecho (una marca)el bien se define amplio (una categoría)

Elasticidad precio de la demanda e ingreso total: la prueba del ingreso total

La utilidad más famosa de la elasticidad aparece cuando alguien decide si subir o bajar un precio, porque de ella depende qué pasa con el ingreso total —precio multiplicado por cantidad—. La regla se conoce como la prueba del ingreso total y resuelve el enigma del vendedor de empanadas del comienzo: si la demanda es elástica, subir el precio reduce el ingreso total, porque se pierden más ventas de las que compensa el precio más alto; si es inelástica, subirlo lo aumenta, porque casi nadie deja de comprar [1].

En el punto de elasticidad unitaria el ingreso total no cambia y alcanza su máximo: cualquier movimiento del precio, hacia arriba o hacia abajo, lo reduce. Esa es la lógica que un monopolio usa para fijar el precio que maximiza su ganancia, y la que explica por qué al vendedor de empanadas —un bien con sustitutos, es decir, elástico— le fue mal subiendo el precio.

Si el vendedor SUBE el precio y la demanda es…La cantidad vendida…El ingreso total…
Elástica (mayor que 1)cae más que proporcionalbaja
Unitaria (igual a 1)cae en igual proporciónno cambia (es el máximo)
Inelástica (menor que 1)cae menos que proporcionalsube

Los datos colombianos ilustran los dos lados. La demanda de cigarrillos en Colombia se estimó inelástica, con una elasticidad precio de −0,78 para 1994-2014: subir el precio 10% reduce el consumo apenas 7,8% [3], de modo que el gasto total en cigarrillos crece. Las bebidas azucaradas, en cambio, resultaron elásticas, con una elasticidad de −1,62: un alza de precio del 10% recorta las compras cerca de 16% [4], y ahí el gasto total cae. El mismo aumento de precio, resultados opuestos, según de qué lado del número 1 esté la demanda.

La elasticidad precio de la demanda en Colombia y América Latina

Conocer la elasticidad es plata para quien fija precios y para quien diseña política pública. Un negocio con demanda elástica sabe que una promoción puede aumentar su ingreso total, porque atrae más ventas de las que sacrifica en precio; uno con demanda inelástica gana más subiendo el precio que rematando. Es la aritmética silenciosa detrás de los días sin IVA, las ofertas de temporada y los combos.

En impuestos, la elasticidad explica a qué le apunta cada gravamen. Los combustibles se gravan en casi todo el mundo porque su demanda es inelástica: como la gente no puede dejar de consumirlos de un día para otro, el recaudo es estable. La otra cara es que un impuesto a la gasolina sirve poco para reducir su consumo; la propia CEPAL advierte que, por esa baja elasticidad, un impuesto a los combustibles resulta poco eficaz para contener el consumo en un contexto de crecimiento acelerado [5]. Cuando el objetivo es desincentivar, conviene gravar un bien elástico: el impuesto colombiano a las bebidas azucaradas apunta justo ahí, porque con una elasticidad de −1,62 el alza de precio sí recorta el consumo de forma apreciable [4].

Con los cigarrillos, el Estado busca las dos cosas a la vez —recaudar y desalentar—, y la inelasticidad de −0,78 [3] hace que el impuesto recaude bien aunque frene poco el hábito. Por qué el fisco prefiere gravar bienes inelásticos, y por qué una buena cosecha puede arruinar a un agricultor, es el corazón de la demanda inelástica. Y para no confundir esta medida con la que reacciona al bolsillo del hogar, conviene tener a la mano la elasticidad ingreso de la demanda, que es un concepto distinto.

Preguntas frecuentes

¿Por qué la elasticidad precio de la demanda casi siempre es negativa?

Porque precio y cantidad se mueven en sentidos opuestos: cuando el precio sube, la cantidad demandada baja, y al dividir una variación positiva entre una negativa el resultado sale con signo menos. Ese comportamiento es tan general que se lo conoce como ley de la demanda. Por comodidad, los economistas suelen reportarla en valor absoluto —sin el signo—, porque lo que interesa para clasificarla es su tamaño frente a 1, no su dirección.

¿La elasticidad precio de la demanda es la misma a lo largo de toda la curva?

No, y es un error común creerlo. En una curva de demanda de línea recta, la elasticidad cambia punto por punto: es alta (elástica) en la parte de precios altos y cantidades bajas, y baja (inelástica) en la de precios bajos y cantidades altas, pasando por un punto unitario en la mitad. Por eso no tiene mucho sentido hablar de “la” elasticidad de un producto sin decir a qué nivel de precio, y por eso el método del punto medio siempre se refiere a un tramo concreto, no a toda la curva.

¿Cómo se interpreta una elasticidad precio de la demanda de 0,5?

Una elasticidad de 0,5 significa que la cantidad se mueve la mitad de lo que se mueve el precio: si el precio sube 10%, la cantidad comprada cae apenas 5%. Como el resultado es menor que 1, la demanda es inelástica, señal de que el bien tiene pocos sustitutos o resulta bastante necesario para el comprador.

¿En qué se diferencia la elasticidad precio de la demanda de la elasticidad de la oferta?

La elasticidad precio de la demanda mide la reacción de los compradores ante un cambio de precio; la elasticidad precio de la oferta mide la de los productores. Una responde cuánto baja la cantidad que la gente quiere comprar cuando el precio sube, la otra cuánto sube la cantidad que las empresas quieren vender. Las dos se calculan con la misma fórmula de porcentajes, pero describen lados opuestos del mercado; ambas se estudian dentro del análisis de oferta y demanda.

¿Por qué a una empresa le conviene conocer la elasticidad de su producto?

Porque es la brújula para fijar el precio. Si su demanda es elástica, sabe que bajar el precio o lanzar una promoción puede subir su ingreso total, mientras que encarecer el producto ahuyentaría a demasiados clientes. Si es inelástica, ocurre lo contrario: puede subir el precio sin perder muchas ventas. Por eso las compañías invierten en marca, patentes y fidelización: buscan volver su demanda menos sensible al precio, es decir, más inelástica.

Referencias

  1. Alfred Marshall. Principles of Economics (8.ª edición, 1920), Libro III, Cap. IV “The Elasticity of Wants” — introduce y define la elasticidad de la demanda: “es grande o pequeña según que la cantidad demandada aumente mucho o poco ante una caída dada del precio, y disminuya mucho o poco ante una subida dada”; fija además el umbral unitario (la elasticidad “es uno” si una caída del 1% en el precio aumenta las ventas en 1%) y destaca el papel del tiempo. Marshall: Principles of Economics, 8.ª ed. (Internet Archive) — Consultada: 2026-07-20.
  2. OpenStax (Rice University). Principles of Economics 3e, Cap. 5.1 “Price Elasticity of Demand and Price Elasticity of Supply” — presenta el método del punto medio (elasticidad de arco) y explica su ventaja: “se obtiene la misma elasticidad entre dos puntos de precio ya sea que haya un aumento o una disminución del precio, porque la fórmula usa la misma base (cantidad y precio promedio) en ambos casos”. OpenStax: Price Elasticity of Demand and Supply (Principles of Economics 3e) — Consultada: 2026-07-20.
  3. Norman Maldonado, Blanca Llorente, Javier Deaza. Impuestos y demanda de cigarrillos en Colombia — estiman una elasticidad precio de la demanda de cigarrillos de −0,78 para 1994-2014 (demanda inelástica): un aumento del 10% en el precio reduce el consumo agregado cerca de 7,8%. Revista Panamericana de Salud Pública 40(4), 2016, pp. 229-236. Maldonado et al.: demanda de cigarrillos en Colombia (SciELO Salud Pública) — Consultada: 2026-07-20.
  4. Juan Carlos Caro, Shu Wen Ng, Ricardo Bonilla, Jorge Tovar, Barry M. Popkin. Sugary drinks taxation, projected consumption and fiscal revenues in Colombia: Evidence from a QUAIDS model — estiman con un modelo QUAIDS que la demanda de bebidas azucaradas listas para tomar en Colombia es elástica (−1,62): un alza de 10% en el precio reduce las compras cerca de 16%. PLOS ONE, 2017 (DOI 10.1371/journal.pone.0189026). Caro et al.: impuesto a bebidas azucaradas en Colombia (PLOS ONE) — Consultada: 2026-07-20.
  5. Luis Miguel Galindo, Joseluis Samaniego, José Eduardo Alatorre, Jimy Ferrer Carbonell, Orlando Reyes. Meta-analysis of the income and price elasticities of gasoline demand: public policy implications for Latin America — el metaanálisis regional estima la elasticidad precio de la demanda de gasolina en torno a −0,20 en el corto plazo y −0,39 en el largo, y concluye que una elasticidad tan baja hace que un impuesto a los combustibles sea poco eficaz para contener el consumo en un contexto de crecimiento acelerado. Revista CEPAL n.º 117, diciembre de 2015. CEPAL: elasticidades ingreso y precio de la demanda de gasolina en América Latina — Consultada: 2026-07-20.
Cómo investigamos esta página
  • Pregunta que responde: Qué es la elasticidad precio de la demanda, cómo se calcula, sus tipos y su efecto en el ingreso total, con datos de Colombia.
  • Fuentes: identificadas 14 → incluidas 5
  • Criterios de inclusión: solo obra canónica (Marshall), texto académico (OpenStax) y estudios con DOI o multilaterales (SciELO, PLOS ONE, CEPAL) verificados hoy; cero enciclopedias.
  • Fecha de corte de los datos: 2026-07-20
Scroll to Top