Escuela neoclásica

Arthur Cecil Pigou: biografía, obra y legado

Arthur Cecil Pigou (1877-1959) sucedió a Marshall en la cátedra de Cambridge en 1908 y escribió The Economics of Welfare (1920), donde propuso primas e impuestos para acercar lo que una inversión rinde a quien la hace y lo que rinde a la sociedad. Su réplica a Keynes sobre salarios, precios y desempleo quedó bautizada como efecto Pigou.

Por Jhon Mosquera16 sep 202614 min de lectura

Última actualización: 2026-09-16

Contenido de esta página
Tablero de ajedrez a mitad de partida junto a monedas y billetes antiguos bajo una lámpara, con chimeneas humeantes tras la ventana: el Cambridge de Arthur Cecil Pigou, el dinero del efecto Pigou y el humo de su economía del bienestar

En 1901, un joven de King’s College, en Cambridge, se presentó a una plaza de fellow con un ensayo sobre Robert Browning como maestro religioso. El mismo texto había ganado el premio Burney de 1900 [1]. Los dos evaluadores —el obispo de Durham y un catedrático de literatura inglesa de Glasgow— elogiaron cuánto sabía de Browning y confesaron no entender qué pretendía el autor [4]. No hubo plaza [3].

Al año siguiente volvió con un ensayo de economía. Lo leyeron Alfred Marshall y Herbert Foxwell, y salió elegido [3][4].

El candidato se llamaba Arthur Cecil Pigou. En 1899 había ganado la medalla del canciller de poesía inglesa con una oda a Alfredo el Grande [2][3]; en 1908, siete años después del ensayo fallido, ocupaba la cátedra de economía política de la universidad con treinta años de edad [2]. El historiador Norikazu Takami recoge la hipótesis de McLure: que ese tropiezo, al obligar a Pigou a reconocer su propia inclinación analítica, lo llevó, al menos en parte, a especializarse en economía [4].

La anécdota encaja con el juicio que Austen Robinson dejó en la entrada del Dictionary of National Biography de 1971, citada por Takami: el método del joven Pigou era el de un filósofo, aunque, en la formulación que recoge Takami, quizá sería más correcto llamarlo el de un lógico [4]. Ese rigor atraviesa toda su carrera: en 1920, su gran tratado sobre el bienestar económico; veintitrés años después, la defensa en teoría de un mecanismo que, según el propio Takami, no ilustró con ninguna situación real [8].

¿Quién fue Arthur Cecil Pigou?

Arthur Cecil Pigou fue un economista británico nacido el 18 de noviembre de 1877, hijo mayor de un oficial del 15.º Regimiento, que ocupó la cátedra de economía política de Cambridge entre 1908 y 1943 y vivió en King’s College hasta su muerte, el 7 de marzo de 1959 [2][3]. Sucedió a Alfred Marshall en esa cátedra, y su obra mayor sobre la economía del bienestar es The Economics of Welfare (1920) [2][3].

Llegó a King’s en 1896 desde Harrow, donde había sido el alumno principal del colegio en 1895 [2][3]. Leyó Historia, luego la segunda parte del Tripos de Ciencias Morales, y sacó primera clase en ambos [2]. Empezó a dictar economía en 1901, fue elegido fellow en 1902, obtuvo el puesto de Girdlers’ Lecturer en 1904 y en 1908 heredó la cátedra de Marshall [2]. En esa elección le ganó a Foxwell, que llevaba años enseñando historia económica en Cambridge; Marshall apoyó públicamente a Pigou y Edgeworth formó parte del comité [4]. La otra mitad de esa relación, la de maestro y sucesor vista desde Marshall, se cuenta en la ficha de Alfred Marshall.

AñoHecho
1877Nace el 18 de noviembre [3]
1896Entra a King’s College, Cambridge, desde Harrow [2]
1899Primera clase en Historia; medalla del canciller por verso inglés [2]
1900Primera clase en Ciencias Morales, parte II; premio Burney [1][2]
1901Empieza a enseñar economía; no obtiene la fellowship con el ensayo sobre Browning [2][3]
1902Fellow de King’s con un ensayo de economía [2][3]
1903Premio Adam Smith por su ensayo sobre la paz industrial, libro en 1905 [3]
1904Girdlers’ Lecturer [2]
1908Catedrático de economía política, sucesor de Marshall [2]
1912Publica Wealth and Welfare [5]
1920Publica The Economics of Welfare [6]
1933Publica The Theory of Unemployment [3]
1943Se retira de la cátedra [2]
1959Muere el 7 de marzo, aún residente en King’s [2][3]

En su lección inaugural de 1908 dejó dicho para qué quería la disciplina. Si lo que buscara fuera conocer al hombre al margen de los frutos del conocimiento, afirmó, lo buscaría en la historia del entusiasmo religioso, de la pasión, del martirio y del amor: «no lo buscaría en el mercado» [3] (traducción propia).

La Primera Guerra Mundial lo cambió. Siguió en su puesto en Cambridge, recibió cartas ofensivas que le exigían alistarse y dejar sus funciones de catedrático a Foxwell mientras durara la guerra, y pasó la mayoría de sus vacaciones como voluntario en ambulancias en el frente de Francia, Bélgica e Italia [3]. Su amigo C. R. Fay lo resumió así: la guerra «fue un golpe para él, y nunca volvió a ser el mismo» [3] (traducción propia). Harry Johnson, que llegó a Cambridge en 1945, describió la transformación del joven sociable de la época eduardiana en el recluso excéntrico que él conoció. Cuando llegó, las lecciones generales ya las daba su sucesor, y de la presencia de Pigou quedaba una frase que algún estudiante había marcado a lápiz, con fuerza, en un pupitre de Mill Lane: «Pigou mumbles», Pigou masculla [3].

¿De qué trata The Economics of Welfare de 1920?

The Economics of Welfare es el tratado de 1920 en el que Pigou estudió qué hace crecer o menguar el bienestar económico de una comunidad. Su tesis, matizada por él mismo, es que ese bienestar tiende a ser mayor cuanto más grande es el dividendo nacional, cuanto mayor es la parte que llega a los pobres y cuanto menos varían ambos de un año a otro [6].

El libro nació como una segunda edición. En el prefacio, fechado en junio de 1920, Pigou cuenta que lo concibió como una versión corregida de Wealth and Welfare (1912), pero que creció tanto que se volvió «esencialmente un libro independiente» [6] (traducción propia). En noviembre de 1915 ya le había escrito a su editor Macmillan que la obra revisada debería llevar un título nuevo, «por ejemplo The Economics of Welfare» [4] (traducción propia).

Para poder medir algo, recortó el objeto. El bienestar económico es, en su definición, «aquella parte del bienestar social que puede ponerse directa o indirectamente en relación con la vara de medir del dinero» [6] (traducción propia). No pretendía que el dinero midiera la felicidad; pretendía un terreno donde el análisis tuviera de dónde agarrarse, y él mismo advirtió que esa parte no se separa del resto de manera rígida [6].

Las seis partes de la primera edición cubrían, además del bienestar y el dividendo nacional, el reparto de los recursos entre usos, el trabajo, las finanzas públicas, la distribución y la variabilidad del ingreso [6]. El libro siguió moviéndose. Según Johnson, la segunda edición (1924) soltó la parte de hacienda, que ya había dado The Political Economy of War (1921) y se volvería A Study in Public Finance (1928), y también la de variabilidad, a la espera de Industrial Fluctuations (1927) [3].

Tampoco salió intacto de sus críticos. Johnson señala un error teórico de 1912: la idea de que tanto los rendimientos crecientes como los decrecientes crean una divergencia que pide primas en un caso e impuestos en el otro. Allyn Young lo señaló en 1913, y Pigou no aceptó la corrección hasta la segunda edición de The Economics of Welfare [3].

¿Qué es el impuesto pigouviano según el propio Pigou?

El impuesto pigouviano es el nombre que la literatura posterior dio a una propuesta concreta de Pigou: cuando lo que una inversión rinde a quien la hace se aparta de lo que rinde a la sociedad, el Estado puede corregir la brecha con «primas e impuestos». La propuesta ya está escrita en Wealth and Welfare (1912) y se repite casi palabra por palabra en 1920 [5][6].

Pigou no comparaba costos marginales, sino productos netos marginales. Ponía frente a frente el producto neto marginal social de una inversión con el que llega a su dueño, y a este último lo llamó de dos maneras: «producto neto privado» en 1912 [5] y «producto neto comercial» (trade net product) en 1920 [6]. Los ejemplos del libro de 1920 son de época: las chispas de las locomotoras que dañan los bosques vecinos sin compensación [6], o el humo de las fábricas, que según él imponía a las ciudades grandes una pérdida no cobrada en edificios, vegetación, lavado de ropa, limpieza e iluminación artificial. En nota, Pigou recoge una cifra con un prudente «se ha dicho»: que por el humo Londres solo recibía un 12 % de la luz solar astronómicamente posible [6].

La respuesta aparece en el §11 del capítulo VI de la parte II. Como la divergencia recae sobre terceros, no se arregla modificando el contrato entre dos partes; el Estado puede eliminarla con «estímulos extraordinarios» o «restricciones extraordinarias», y «las formas más obvias que pueden adoptar esos estímulos y restricciones son, por supuesto, las de las primas y los impuestos» [6] (traducción propia). El índice analítico del mismo libro añade que a veces hará falta además la coerción directa [6].

Sus ejemplos de impuesto fueron los gravámenes especiales a las bebidas alcohólicas, la contribución a parques infantiles que Marshall había sugerido cobrar a quien construyera en barrios ya densos, y el impuesto británico a la gasolina y a las licencias de automóvil, que Pigou juzgó aplicado de manera incompleta [6]. Para la planeación urbana pidió, además de primas, el control de una autoridad: «No se puede confiar en que ninguna “mano invisible” produzca un buen arreglo del todo a partir de tratar por separado cada una de las partes» [6] (traducción propia).

Conviene separar lo que está en sus libros de lo que se le atribuye. Barrí el texto completo de las dos ediciones, y esto es lo que encontré:

Término o ideaWealth and Welfare (1912)The Economics of Welfare (1920)
«Producto neto marginal social»Sí [5]Sí [6]
Nombre del producto del inversor«privado» [5]«comercial» (trade) [6]
«Primas e impuestos» como remedioSí, parte II, cap. VII, §10 [5]Sí, parte II, cap. VI, §11 [6]
La frase de la «mano invisible»No aparece [5]Sí, en el mismo §11 [6]
La palabra externalityNo aparece [5]No aparece en dos escaneos distintos [6]
Un impuesto «igual al daño», con esas palabrasNo aparece [5]No aparece en dos escaneos distintos [6]

Cómo se usan hoy esos instrumentos, y el impuesto al carbono de Colombia como caso, se explica en externalidades. La crítica de 1960 que discutió si el impuesto era la mejor salida pertenece a la ficha de Ronald Coase.

¿Por qué Keynes criticó la Teoría del desempleo de Pigou?

Keynes criticó The Theory of Unemployment (1933) porque la tomó como la exposición más completa de la teoría clásica del empleo que quería derribar. En el capítulo 2 de la Teoría general (1936) la llama «la única exposición detallada de la teoría clásica del empleo que existe» [7] (traducción propia), y le dedica un apéndice al capítulo 19.

El apéndice es duro. Keynes sostiene que el análisis de Pigou supone, sin decirlo, que el tipo de interés siempre se ajusta para preservar el pleno empleo, y concluye: «Su título, la “Teoría del desempleo”, es por tanto algo inapropiado» [7] (traducción propia). Para Keynes, el libro describe cuánto empleo habrá cuando se cumplan las condiciones del pleno empleo, no qué determina el empleo efectivo [7]. Por qué Keynes metió a Pigou bajo el rótulo de «clásico» se explica en economía clásica, y la disputa de fondo entre mercado e intervención, en Adam Smith vs. Keynes.

Pigou respondió mal. En su reseña de la Teoría general, publicada en Economica en 1936 [8], habló de una «macedonia de tergiversaciones» y escribió: «Hemos visto a un artista disparar flechas a la luna» [3] (traducción propia). En 1937 intentó demostrar con un modelo que el ajuste libre de salarios y precios devolvería el equilibrio a largo plazo; Nicholas Kaldor le señaló una inconsistencia y Pigou aceptó que el intento había fracasado [8].

La opinión cambió con los años. En el prefacio de Employment and Equilibrium (1941) reconoció que John Maynard Keynes había prestado un gran servicio a la economía al plantear preguntas importantes, y en Keynes’s General Theory: A Retrospective View (1950) admitió que su reseña original no había captado el alcance de la idea de Keynes [3].

¿Qué es el efecto Pigou y por qué se discute?

El efecto Pigou es el argumento según el cual, si salarios y precios caen mientras la cantidad de dinero se mantiene fija, crece el valor real del dinero que tienen las personas; al sentirse más ricas ahorran menos, y ese menor ahorro terminaría por llevar la economía al pleno empleo. Pigou lo usó contra la tesis de Keynes de un desempleo que no se corrige solo [8][10].

¿De dónde salió el efecto Pigou?

Pigou lo discutió por primera vez en Employment and Equilibrium (1941), y no estaba solo: Takami lo sitúa entre los primeros en tratar el efecto, junto con Scitovsky y Haberler ese mismo año [8]. La formulación que Patinkin retomaría después apareció en diciembre de 1943 en el Economic Journal, con el título «The Classical Stationary State» [8][9]. El nombre no es suyo: lo acuñó Don Patinkin en 1948 [8].

AñoAutorQué pasó
1936KeynesTeoría general: apéndice contra The Theory of Unemployment [7]
1937Pigou y KaldorPigou modela el ajuste de salarios; Kaldor le encuentra una inconsistencia [8]
1941PigouEmployment and Equilibrium: primera discusión del efecto de saldos reales [8]
1943Pigou«The Classical Stationary State», Economic Journal, diciembre [9]
1944KaleckiComentario en el Economic Journal, abril: el efecto se limita al dinero respaldado en oro o en deuda pública [10]
1948PatinkinBautiza el «efecto Pigou» y duda de su eficacia práctica [8]

¿Cómo funciona el efecto Pigou?

El mejor resumen del argumento de 1943 lo escribió su crítico. Michał Kalecki lo reconstruyó así cuatro meses después [10]. En un estado estacionario la inversión neta es cero, de modo que para que haya pleno empleo el ahorro con ingreso de pleno empleo también debe ser cero. Si la gente quiere ahorrar más que eso, el ingreso cae hasta que el ahorro se anula y queda desempleo. Pero, si los trabajadores compiten, los salarios nominales bajan mientras haya desempleo, y con ellos los precios.

Pigou supone que el sistema bancario mantiene constante la cantidad de dinero. La caída de precios baja entonces la tasa de interés, y Pigou admite que eso puede no bastar aunque el interés se acerque a cero [10]. Ahí entra la pieza nueva: el valor real del dinero sube, las personas son más ricas y ahorran menos de un ingreso dado. Cuando ese valor real alcanza cierto nivel, nadie ahorra con el ingreso de pleno empleo, y el equilibrio de largo plazo vuelve a ser de pleno empleo [10]. Takami muestra que en el artículo de 1943 Pigou escribió el ahorro como función del capital, del ingreso real, del interés y del valor real del dinero [8].

Esquema del efecto Pigou: el desempleo baja salarios y precios, con el dinero fijo sube su valor real, las personas ahorran menos y se llega al pleno empleo; un ramal muestra la objeción de Kalecki de 1944: solo cuenta el dinero respaldado en oro o deuda pública y, si es poco, la caída necesaria eleva las deudas reales hasta las quiebras

La objeción de Kalecki: las deudas también se revalorizan

La objeción de Kalecki es contable. Si el dinero —efectivo y depósitos— está respaldado por créditos a personas y empresas, lo que gana quien tiene el dinero lo pierde quien debe al banco: la riqueza total solo aumenta en la parte del dinero respaldada en oro o, añade en nota, en títulos de deuda pública, aunque advierte que ni los clásicos ni Pigou postulan la deuda pública como rasgo esencial de la economía capitalista [10]. Con poco oro frente a la riqueza nacional, la caída de salarios y precios tendría que ser enorme, y entonces «el ajuste requerido elevaría catastróficamente el valor real de las deudas y, en consecuencia, llevaría a la quiebra generalizada y a una “crisis de confianza”» [10] (traducción propia).

Kalecki cerró con una predicción política: el ajuste probablemente nunca llegaría al final, porque, si los trabajadores insistían en competir sin límite, el gobierno impondría un freno a la baja de salarios bajo la presión de los propios empresarios [10]. Sus ideas propias se cuentan en la ficha de Michał Kalecki.

¿Creía Pigou en su propio efecto?

No como receta. Patinkin, que difundió la idea, desconfiaba de su eficacia en una economía en movimiento por dos razones: la debilidad del efecto y los daños de la propia caída de precios, entre ellos la expectativa de caídas adicionales [8]. Y Pigou, según Takami, dejó de ilustrar su modelo con casos reales justo cuando introdujo el efecto, se opuso a las políticas deflacionarias y siguió usando en sus análisis de corto plazo modelos que no lo incluían [8].

La lectura de Takami, que es interpretación suya, es que el efecto Pigou fue la manera de rescatar en el plano teórico la conclusión que había perdido frente a Keynes y Kaldor, sin tocar el marco keynesiano en la política económica [8].

¿Qué legado dejó Pigou?

El legado de Pigou tiene dos caras: la economía del bienestar, a la que dedicó su obra mayor, y un debate macroeconómico que lleva su nombre [3]. En 1960, Harry Johnson notaba que para muchos economistas jóvenes Pigou era famoso sobre todo por haber aportado «el efecto Pigou» a la contrarrevolución frente a Keynes [3] (traducción propia).

Johnson, que lo conoció como colega en King’s, también dejó un balance del hombre: le costaba aceptar correcciones de quien fuera, quizá por haber llegado tan joven a la cátedra, pero cuando por fin se convencía, como con Young y luego con Keynes, lo admitía sin reservas [3]. Y registró su desencanto: en su discurso presidencial ante la Royal Economic Society de 1939, tras el abandono del libre comercio en 1931, Pigou dijo que era poco probable que hubiera «mercado para nuestro producto» y que, aun así, «cultivamos nuestro jardín» [3] (traducción propia).

En Colombia, el efecto Pigou se lee al revés de como él lo escribió. El Banco de la República fija una meta de inflación de 3 % anual y advierte que una meta cercana a cero podría llevar la inflación a terreno negativo: «Estos episodios de deflación no son deseables, pues suelen desalentar el consumo y la inversión», escribe, además de retrasar decisiones de gasto [11]. Se parece mucho a la segunda duda de Patinkin en 1948, la de unos precios que al caer hacen esperar caídas mayores, convertida en criterio de un banco central; cómo se ejecuta esa regla se explica en política monetaria.

Mi lectura, y la marco como opinión: los dos epónimos de Pigou le hacen un favor a medias. El «impuesto pigouviano» achica una propuesta que en su libro traía primas, impuestos, coerción directa y planeación urbana; el «efecto Pigou» agranda un mecanismo que él confinó a un estado estacionario y que, según Takami, no presentó como política. Quien quiera citar a Pigou en un debate de política pública en Bogotá o en Lima debería citar el capítulo, no el apellido. Es el mismo reproche que Keynes le hizo con el título de su libro de 1933, y esta vez corre a favor de Pigou.

El resto de la escuela está en el hub de la escuela neoclásica y en el índice de economistas.

Preguntas frecuentes

¿Pigou inventó el concepto de externalidad?

Formuló la idea, no la palabra. Lo que Pigou analizó fue la brecha entre el rendimiento social de una inversión y el que recibe quien la hace, con casos como el humo o las chispas del ferrocarril. El término externality no figura en Wealth and Welfare de 1912 ni en los dos escaneos de la edición de 1920 que revisé; para ediciones posteriores no hice ese barrido [5][6].

¿Qué libros escribió Arthur Cecil Pigou?

Entre sus libros están Wealth and Welfare (1912), Unemployment (1913), The Economics of Welfare (1920), Industrial Fluctuations (1927), A Study in Public Finance (1928), The Theory of Unemployment (1933), Employment and Equilibrium (1941) y Lapses from Full Employment (1945). También compiló los Memorials of Alfred Marshall (1925). Según Johnson, el catálogo de la biblioteca de King’s College registraba cerca de treinta libros y más de cien folletos y artículos suyos [3].

¿Pigou quería bajar los salarios para acabar con el desempleo?

En teoría sostenía que la flexibilidad de salarios llevaba al pleno empleo a largo plazo; en la práctica de los años treinta pedía otra cosa. En 1930 recomendó al Comité Macmillan más gasto público en obras, y en 1933 cerró una carta al Times con una consigna breve, «When in doubt, expand»: ante la duda, expandir [8].

¿En qué se diferencian el efecto Pigou y el efecto Keynes?

Los dos parten de salarios y precios que caen, pero pasan por canales distintos. En el efecto Keynes, la baja de salarios reduce la necesidad de liquidez y abarata el crédito, un canal que la trampa de liquidez puede bloquear. El efecto Pigou evita ese cuello de botella porque actúa sobre la riqueza real de quien tiene dinero, no sobre la tasa de interés [8].

¿Por qué se dice que Pigou fue sucesor de Marshall?

Porque ocupó su cátedra. Cuando Marshall se retiró en 1908, Pigou fue elegido catedrático de economía política de Cambridge con apenas treinta años, tras una elección en la que Marshall lo respaldó en público frente a Foxwell. Ya daba buena parte de las clases del departamento y mantuvo el puesto hasta 1943 [2][3][4].

Referencias

  1. Pigou, Arthur Cecil. Robert Browning as a Religious Teacher, being the Burney Essay for 1900, Londres: C. J. Clay and Sons, Cambridge University Press Warehouse, 1901 — portada: «Burney Essay for 1900», firmado «A. C. Pigou, B.A., Scholar of King’s College»; prefacio: el ensayo obtuvo el premio Burney del año 1900 y se publica conforme a las condiciones del premio. Internet Archive: Pigou, Robert Browning as a Religious Teacher, 1901 — Consultada: 2026-09-16.
  2. Archive Centre, King’s College, Cambridge. Pigou: Papers Relating to Arthur Cecil Pigou (GBR/0272/ACP), nota biográfica del catálogo — llegada a King’s en 1896 desde Harrow; primera clase en Historia (1899) y en la parte II de Ciencias Morales (1900); medalla del canciller por verso inglés (1899); premio Burney (1900); lector de economía en 1901; fellow en 1902; Girdlers’ Lecturer en 1904; catedrático de economía política en 1908 «a la edad de treinta años», sucediendo a Marshall; retiro en 1943; residencia en King’s hasta su muerte; sepultura en Grantchester. King’s College Cambridge: catálogo de los papeles de A. C. Pigou — Consultada: 2026-09-16.
  3. Johnson, Harry G. «Arthur Cecil Pigou, 1877-1959», The Canadian Journal of Economics and Political Science, vol. 26, n.º 1, febrero de 1960, pp. 150-155 — nacimiento el 18 de noviembre de 1877, hijo mayor de un oficial del 15.º Regimiento; alumno principal de Harrow en 1895; la oda a Alfredo el Grande; la fellowship fallida de 1901 con el ensayo sobre Browning y la obtenida en 1902 con el ensayo Cobden; muerte el 7 de marzo de 1959; premio Adam Smith 1903; Girdlers’ Lecturer en 1904 y cátedra en 1908 «barely thirty»; lección inaugural («I should not seek it in the market-place»); discurso de 1939 ante la Royal Economic Society («It is not likely that there will be a market for our produce… we cultivate our garden»); el error de 1912 señalado por Allyn Young en 1913 y corregido en la 2.ª edición; su rival Foxwell; las ambulancias en la guerra y la frase de C. R. Fay («World War I was a shock to him, and he was never the same afterwards»); ediciones y libros derivados de The Economics of Welfare; la reseña de 1936 («this macédoine of misrepresentations», «We have watched an artist firing arrows at the moon»); el prefacio de 1941 y la retrospectiva de 1950 sobre Keynes; «Pigou mumbles»; «the Pigou effect» y la contrarrevolución; y el recuento del catálogo de la biblioteca de King’s College que cita Johnson: cerca de treinta libros y más de cien folletos y artículos. JSTOR: Johnson, Arthur Cecil Pigou 1877-1959, CJEPS 1960 — Consultada: 2026-09-16.
  4. Takami, Norikazu. The Sanguine Science: Historical Contexts of Pigou’s Welfare Economics, Center for the History of Political Economy, Duke University — la primera candidatura a la fellowship con el ensayo del premio Burney, los evaluadores Westcott y Raleigh y su desconcierto sobre la intención del autor; la sugerencia de McLure de que ese fracaso lo inclinó, al menos en parte, a la economía; el ensayo de economía de 1902 evaluado por Marshall y Foxwell; la elección de 1908 frente a Foxwell con apoyo público de Marshall y Edgeworth en el comité; la carta a Macmillan del 9 de noviembre de 1915 («it ought to have a new title, e.g. The Economics of Welfare»). Duke University, CHOPE: Takami, The Sanguine Science — Consultada: 2026-09-16.
  5. Pigou, A. C. Wealth and Welfare, Londres: Macmillan, 1912 — prefacio fechado en King’s College en septiembre de 1912; parte II, cap. VII, «Hindrances to equality of marginal net products due to divergences between social net product and private net product», §10, p. 164: «The most obvious forms, which these encouragements and restraints may assume, are, of course, those of bounties and taxes». Barrido sobre el texto completo normalizado: 0 apariciones de «externalit», 0 de «invisible» y 0 de «trade net product». Internet Archive: Pigou, Wealth and Welfare, 1912 — Consultada: 2026-09-16.
  6. Pigou, A. C. The Economics of Welfare, 1.ª edición, Londres: Macmillan, 1920 — prefacio de junio de 1920 (versión de Wealth and Welfare que se volvió «essentially an independent book»; plan en seis partes; las tres condiciones del bienestar económico); parte I, cap. I, §5: «that part of social welfare that can be brought directly or indirectly into relation with the measuring-rod of money»; parte II, cap. II, §3: las chispas de las locomotoras; parte II, cap. VI, «Divergences between Marginal Social Net Product and Marginal Trade Net Product», §8 (el humo de las fábricas y la nota del 12 % de luz solar en Londres, atribuida a J. W. Graham), §11, p. 168 (primas e impuestos; bebidas alcohólicas; sugerencia de Marshall; impuesto a la gasolina) y pp. 170-171 («No “invisible hand” can be relied on to produce a good arrangement of the whole from a combination of separate treatments of the parts»); índice analítico, §11: «taxes and bounties, and sometimes by direct coercion». Barrido sobre dos digitalizaciones de esta edición (Cornell y Toronto): 0 apariciones de «externalit», 0 de «marginal private net product», 0 de «tax equal» y 0 de «equal to the damage». Internet Archive: Pigou, The Economics of Welfare, 1920 — Consultada: 2026-09-16.
  7. Keynes, John Maynard. The General Theory of Employment, Interest and Money, 1936 — cap. 2: The Theory of Unemployment como «the only detailed account of the classical theory of employment which exists»; apéndice al cap. 19, «Professor Pigou’s Theory of Unemployment»: el supuesto implícito de que el interés se ajusta para preservar el pleno empleo, y «His title the “Theory of Unemployment” is, therefore, something of a misnomer». Project Gutenberg Australia: Keynes, The General Theory, texto completo — Consultada: 2026-09-16.
  8. Takami, Norikazu. Managing the Loss: How Pigou Arrived at the Pigou Effect, CHOPE Working Paper n.º 2011-06, Center for the History of Political Economy, Duke University, marzo de 2011 — Pigou (1941) entre los primeros en discutir el efecto, junto con Scitovsky (1941) y Haberler (1941); Patinkin (1948) acuñó el término; el modelo de 1937, la crítica de Kaldor y la aceptación del fracaso por Pigou; la función de ahorro del artículo de 1943 con el valor real del dinero; las dos razones del escepticismo de Patinkin; la ausencia de casos reales y el rechazo de las políticas deflacionarias por Pigou; la recomendación de obras públicas al Comité Macmillan (1930) y la carta al Times de 1933 («When in doubt, expand»); el efecto Keynes como canal vía tasa de interés; la conclusión interpretativa del autor. Duke University, CHOPE: Takami, How Pigou Arrived at the Pigou Effect — Consultada: 2026-09-16.
  9. Pigou, A. C. «The Classical Stationary State», The Economic Journal, vol. 53, n.º 212, diciembre de 1943, p. 343 y ss. — registro bibliográfico del artículo (título, revista, volumen, número, fecha y página inicial según Crossref). El texto no se leyó directamente: su contenido se toma del resumen de Kalecki [10] y del análisis de Takami [8]. DOI 10.2307/2226394: Pigou, The Classical Stationary State, 1943 — Consultada: 2026-09-16.
  10. Kalecki, M. «Professor Pigou on “The Classical Stationary State”. A Comment», The Economic Journal, vol. 54, n.º 213, abril de 1944, pp. 131-132 — resumen del argumento de Pigou (estado estacionario con ahorro neto nulo, caída continua de salarios y precios, cantidad de dinero constante, interés insuficiente, aumento del valor real del dinero y menor ahorro hasta el pleno empleo) y la objeción: con dinero respaldado por créditos, la ganancia de los tenedores es la pérdida de los deudores; solo cuenta el dinero respaldado en oro («backed by gold», con la nota al pie «Or Government securities», y la precisión de que los clásicos y Pigou no postulan la deuda pública como rasgo esencial de la economía capitalista); «The adjustment required would increase catastrophically the real value of debts, and would consequently lead to wholesale bankruptcy and a “confidence crisis”»; el freno salarial del gobierno. DOI 10.2307/2959845: Kalecki, comentario a Pigou, 1944 — Consultada: 2026-09-16.
  11. Banco de la República. Econo-cimientos: ¿Qué es la meta de inflación? — meta de inflación de 3 % anual en Colombia; riesgo de que una meta inferior o cercana a cero lleve la inflación a terreno negativo; «Estos episodios de deflación no son deseables, pues suelen desalentar el consumo y la inversión, retrasar decisiones de gasto y afectar la actividad económica y el empleo». Banco de la República: Econo-cimientos, qué es la meta de inflación — Consultada: 2026-09-16.
Cómo investigamos esta página
  • Pregunta que responde: Qué escribió Pigou en 1912 y 1920 sobre primas e impuestos, quién fue y qué fue el efecto Pigou en su debate con Keynes.
  • Fuentes: identificadas 25 → incluidas 11
  • Criterios de inclusión: solo archivos canónicos, catálogos universitarios, revistas académicas y banco central; cero enciclopedias; toda cita contrastada contra el texto crudo.
  • Fecha de corte de los datos: 2026-09-16
Scroll to Top