Economistas

David Card: experimentos naturales, el salario mínimo de Nueva Jersey y el Nobel 2021

David Card (Guelph, Canadá, 1956) es economista laboral de la Universidad de California en Berkeley. Usó experimentos naturales —el alza del salario mínimo de Nueva Jersey en 1992, medida con Alan Krueger, y el éxodo del Mariel a Miami en 1980— para estimar efectos causales. Recibió la mitad del Nobel de Economía 2021.

Por Jhon Mosquera18 sep 202615 min de lectura

Última actualización: 2026-09-18

Contenido de esta página

El 1 de abril de 1992, el gobernador de Nueva Jersey dejó entrar en vigor un salario mínimo de 5,05 dólares la hora y, ya con la tarifa rigiendo, vetó la ley con la que el legislativo había intentado partir el aumento en dos años [7]. En los dos años transcurridos entre la aprobación del alza y su entrada en vigor, la economía del estado había caído en recesión y la mayoría legislativa había pasado de demócrata a republicana [7].

Para entonces, David Card y Alan Krueger ya habían llamado por teléfono a 410 restaurantes de comida rápida a ambos lados de la frontera con Pensilvania, en febrero y marzo, poco más de un mes antes del alza [7].

En noviembre volvieron a llamar. Treinta y nueve locales no contestaron, así que contrataron a un encuestador para que manejara hasta cada uno de ellos: seis habían cerrado para siempre, uno estaba cerrado por un incendio y otro por obras en la vía [7]. Terminaron con información de cierre para el cien por ciento de la muestra [7].

Ese detalle de carretera es la mejor puerta de entrada a Card. Su aporte no fue una teoría nueva del mercado de trabajo, sino una forma de preguntarle cosas a la realidad que obliga al investigador a comprometerse antes de ver el resultado. Él mismo lo contó en su conferencia Nobel: una vez hecha la primera ronda de la encuesta, «nuestras manos quedaron atadas» (traducción propia), porque la muestra y las preguntas ya no se podían tocar [6].

Restaurante de comida rápida de carretera al anochecer con un teléfono público en primer plano, evocación de la encuesta de 1992 con la que David Card midió el salario mínimo

¿Quién es David Card y cuál es su trayectoria?

David Card es un economista laboral nacido en 1956 en Guelph, Canadá, profesor Class of 1950 de Economía en la Universidad de California en Berkeley, donde dirige el Centro de Economía Laboral según su currículum de enero de 2022 [2][4]. Su currículum registra doble ciudadanía, estadounidense y canadiense [4]. Se graduó en la Queen’s University de Kingston en 1978 y se doctoró en Princeton en 1983 [4].

Antes de Berkeley fue profesor asistente en la Escuela de Negocios de la Universidad de Chicago (1982-1983) y luego profesor en Princeton, donde hizo el trabajo que lo volvió conocido [4][5]. En 1995 recibió el premio John Bates Clark de la Asociación Estadounidense de Economía, que se concede al economista menor de 40 años cuyo trabajo se juzga como la contribución más significativa al campo [5]. En 2021 presidió esa misma asociación, el año en que le llegó el Nobel [4][5].

Una línea de su conferencia Nobel explica el oficio mejor que la lista de cargos. Uno de sus primeros trabajos como asistente de investigación en el doctorado fue para H. Gregg Lewis, rearmando los datos de los estudios que Lewis revisaba sobre el efecto salarial de los sindicatos; muchos artículos tenían secciones empíricas tan mal documentadas que Lewis pasaba horas reconstruyendo sus muestras [6]. La anécdota vive en una nota al pie, pero dice bastante de dónde viene su desconfianza por los resultados que nadie puede reconstruir.

En el árbol de este sitio, Card cuelga del hub de economistas institucionalistas, dentro del pilar de economistas y escuelas de pensamiento; qué une a esa escuela se explica allí, no aquí.

¿Por qué ganó David Card el Nobel de Economía 2021?

David Card recibió en 2021 la mitad del Premio del Banco de Suecia en Ciencias Económicas en memoria de Alfred Nobel «por sus contribuciones empíricas a la economía laboral» (traducción propia) [1][2]. La otra mitad fue, de manera conjunta, para Joshua D. Angrist y Guido W. Imbens, por un motivo distinto que conviene no mezclar: sus contribuciones metodológicas al análisis de relaciones causales [1].

La distinción importa porque se pierde a menudo. El aporte metodológico premiado es el de Angrist e Imbens: a mediados de los noventa mostraron qué conclusiones sobre causa y efecto se pueden sacar de un experimento natural cuando las personas no pueden ser obligadas a participar en el programa que se estudia [1][3]. A Card se le premió por haber usado experimentos naturales para responder preguntas concretas sobre salario mínimo, inmigración y educación [1][2].

LaureadoNacimientoAfiliación al recibir el premioParte del premioMotivación de la Academia
David Card1956, Guelph (Canadá)Universidad de California, Berkeley1/2Contribuciones empíricas a la economía laboral
Joshua D. Angrist1960, Columbus (Estados Unidos)Instituto Tecnológico de Massachusetts1/4 (mitad compartida)Contribuciones metodológicas al análisis de relaciones causales
Guido W. Imbens1963, Países BajosUniversidad de Stanford1/4 (mitad compartida)Contribuciones metodológicas al análisis de relaciones causales

Fuente: comunicado de la Real Academia Sueca de Ciencias del 11 de octubre de 2021 y ficha del laureado [1][2]. El monto fue de 10 millones de coronas suecas, repartido en esas proporciones [1].

La Academia lo resumió así: sus resultados mostraron, entre otras cosas, que subir el salario mínimo no conduce necesariamente a menos empleos, como se pensaba antes [2]. Alan Krueger, coautor del estudio de Nueva Jersey, ya había muerto cuando se anunció el premio; la propia Academia lo menciona como fallecido, y Card dedicó su conferencia a la memoria de Krueger, John DiNardo y Robert LaLonde [3][6].

¿Qué es un experimento natural y de dónde viene el método de Card?

Un experimento natural es una situación real —una ley que cambia en un estado y no en el vecino, una llegada masiva e imprevista de personas— que divide a la gente en un grupo tratado y uno de comparación de una forma parecida a como lo haría un ensayo clínico [3]. La diferencia con un ensayo clínico es que el investigador no controla quién recibe el tratamiento; solo encuentra la situación y la aprovecha [3].

Card no inventó la idea sola. En Princeton, su director de tesis, Orley Ashenfelter, venía advirtiendo sobre la autoselección de quienes entraban a programas de capacitación, y en un artículo conjunto de 1985 ambos acuñaron la expresión diferencia en diferencias [6]: comparar cuánto cambia el grupo tratado frente a cuánto cambia el de comparación en el mismo lapso.

La otra pieza llegó por una revista de medicina. Card cuenta que Krueger se suscribió al New England Journal of Medicine y que a los dos les llamó la atención que los resúmenes traían casi siempre una frase sobre el «diseño de investigación»; Card notó que pocos de sus propios artículos tenían un diseño que se pudiera resumir en una frase [6]. La conclusión que sacó el grupo de Princeton a mediados de los ochenta la formula así: quienes se interesaban por preguntas causales «necesitaban desplazar la atención hacia diseños de investigación más transparentes y creíbles» (traducción propia) [6].

¿Qué encontraron Card y Krueger con el salario mínimo de Nueva Jersey?

Card y Krueger encontraron que, tras el alza del salario mínimo de Nueva Jersey de 4,25 a 5,05 dólares la hora el 1 de abril de 1992, los restaurantes de comida rápida del estado no redujeron su empleo frente a los de Pensilvania, donde el mínimo siguió en 4,25 [7]. En relación con Pensilvania, el empleo en los locales de Nueva Jersey aumentó un 13 % [7].

La muestra eran locales de cuatro cadenas —Burger King, KFC, Wendy’s y Roy Rogers— en Nueva Jersey y el este de Pensilvania [7]. Eligieron la comida rápida por razones prácticas: emplea mucho trabajo de salario bajo, cumple la regulación del mínimo, tiene puestos y productos homogéneos y no hay propinas que enreden la medición del salario [7]. La primera ronda obtuvo respuesta de 410 de los 473 locales con teléfono activo, un 87 % [7].

Esquema de diferencia en diferencias del estudio de David Card y Alan Krueger: el empleo medio por local cae en Pensilvania de 23,33 a 21,17 y sube en Nueva Jersey de 20,44 a 21,03 tras el alza del salario mínimo de 1992

Las medias de la tabla del artículo cuentan la historia en cuatro números. Antes del alza, un local de Pensilvania tenía en promedio 23,33 empleados equivalentes de tiempo completo y uno de Nueva Jersey, 20,44; después, 21,17 y 21,03 [7]. Pensilvania perdió empleo en esos meses y Nueva Jersey no. La ganancia relativa —la diferencia en diferencias— fue, según el texto del artículo, de 2,76 empleados equivalentes por local, el 13 % citado [7].

El diseño traía una prueba interna. Dentro de Nueva Jersey, los locales que ya pagaban 5 dólares o más antes del alza no tenían por qué verse afectados. En la submuestra de locales con datos en ambas rondas, su cambio de empleo (−2,16) resultó muy parecido al de Pensilvania (−2,28) [7]. Los autores lo leyeron como validación del grupo de comparación: si Pensilvania fuera un mal espejo, esos locales no se le habrían parecido tanto.

Hubo, eso sí, otros ajustes. Tras el alza subieron en Nueva Jersey, en relación con Pensilvania, la fracción de empleados de tiempo completo y el precio de una comida [7].

¿Por qué el estudio de Nueva Jersey sigue en disputa?

El estudio sigue en disputa porque sus datos salieron de encuestas telefónicas a los restaurantes, y una reevaluación con registros de nómina llegó a la conclusión opuesta [8]. La discusión posterior no se resolvió con un veredicto sino con más datos, y cada estimación responde a una muestra distinta.

EstudioDatosMuestraResultado sobre el empleo en Nueva Jersey frente a Pensilvania
Card y Krueger, 1993-1994 [7]Encuesta telefónica propia en dos rondas (febrero-marzo y noviembre-diciembre de 1992)410 locales de cuatro cadenasAumento relativo del 13 %
Neumark y Wascher, 1995 [8]Registros de nómina230 locales de las mismas cuatro cadenasCaída relativa del 4,6 %, estadísticamente significativa al 5 %
Card y Krueger, 1998 [9]Registros administrativos ES-202 de la Oficina de Estadísticas LaboralesMuestra longitudinal y de cortes repetidosCrecimiento del empleo similar o algo más rápido en Nueva Jersey

Las tres filas no se pueden promediar ni sumar: usan fuentes, muestras y unidades distintas. Neumark y Wascher, además, mostraron que en los datos telefónicos la variación del empleo entre rondas era mucho mayor que en las nóminas [8]. Card y Krueger respondieron que las diferencias de esa muestra de nóminas se explicaban por un grupo pequeño de locales de un solo franquiciado que había aportado los datos originales de Pensilvania para el estudio de 1995 del Employment Policies Institute, y por la distinta periodicidad con que las firmas reportaban [9]. Aprovecharon también el experimento inverso: el alza federal de 1996 subió el mínimo en Pensilvania y no en Nueva Jersey, y no encontraron pérdidas relativas de empleo en Pensilvania [9].

La reacción de una parte del gremio fue más dura que el debate técnico. Card recuerda que el estudio fue criticado por premios Nobel como Gary Becker, Merton Miller y James Buchanan, y que Buchanan llegó a escribir que ningún economista que se respetara afirmaría que un alza del mínimo aumenta el empleo [6]. La respuesta de Card fue recordar que Joan Robinson ya había mostrado en 1933 que un empleador con poder para fijar salarios aumenta el empleo ante un alza pequeña del mínimo [6]. Ese poder de un comprador de trabajo sobre el salario es lo que los economistas llaman monopsonio, y la obra de Robinson tiene su ficha propia en este silo.

Card reconoce el límite de su propio diseño. Cuando les preguntaban si el resultado se sostendría con un mínimo mucho más alto, dice, «obviamente no podíamos decirlo» (traducción propia) [6]. Y agrega que casi nadie cambió de opinión sobre si los empleadores fijan salarios cuando se publicó el estudio; la idea de que las empresas tienen algún poder para fijar salarios se acercó a la corriente principal solo en las dos décadas siguientes [6].

¿Qué mostró David Card sobre el éxodo del Mariel y la inmigración?

Card mostró que la llegada de unos 125.000 cubanos a Miami entre mayo y septiembre de 1980 no produjo efectos visibles sobre los salarios ni el desempleo de los trabajadores no cubanos de la ciudad, aunque aumentó en un 7 % la población y la fuerza laboral del área metropolitana [10].

El episodio empezó con una decisión política imprevista: el 20 de abril de 1980 Fidel Castro declaró que los cubanos que quisieran emigrar a Estados Unidos podían salir por el puerto de Mariel, y llegaron en una flotilla de botes fletados de forma privada [10]. Según los datos disponibles para Card, la mitad se estableció de forma permanente en Miami [10]. La mayoría tenía baja calificación, así que el aumento de oferta de trabajo en las ocupaciones menos calificadas fue proporcionalmente mucho mayor que ese 7 % [10].

Card comparó Miami con cuatro ciudades —Atlanta, Los Ángeles, Houston y Tampa-San Petersburgo— elegidas porque ofrecían muestras grandes de trabajadores negros e hispanos y un crecimiento económico parecido al de Miami a finales de los setenta y comienzos de los ochenta [10]. El resultado, con datos de 1979 a 1985, fue prácticamente ningún efecto sobre los salarios de los no cubanos y ningún aumento del desempleo de los trabajadores negros menos calificados ni de otros no cubanos [10]. Para explicar la absorción, Card encontró primero que los recién llegados pudieron desplazar a otros migrantes que habrían llegado a Miami de todos modos: el crecimiento de la población de la ciudad se desaceleró después de 1980 [10]. Luego examinó si se habían expandido las industrias intensivas en trabajo poco calificado y halló pocos indicios de un cambio en la distribución del empleo por industrias; su conclusión fue que Miami ya tenía una estructura industrial preparada para recibir esa oleada, con textiles y confección muy concentrados, formada en las dos décadas previas por inmigraciones anteriores [10].

La idea de mirar el Mariel, por cierto, nació en conversaciones con Constantine Alexandrakis, un estudiante de pregrado de Princeton criado en Miami que había analizado el episodio en su tesis de grado [6].

El Mariel sigue siendo un campo de batalla. En 2015, treinta y cinco años después del éxodo, George Borjas volvió sobre los datos centrándose en los trabajadores sin bachillerato y estimó que su salario en Miami cayó entre un 10 % y un 30 % [12]. Giovanni Peri y Vasil Yasenov, con un método de control sintético, no encontraron diferencias significativas en los salarios de los no cubanos sin bachillerato [13]. Michael Clemens y Jennifer Hunt explicaron el choque de resultados por un cambio en la composición racial de las submuestras pequeñas de la encuesta de hogares, específico de Miami y ajeno al éxodo [14].

El propio Card corrige a quien lo simplifica. En la entrevista telefónica del día del premio, cuando le dijeron que su trabajo mostraba que la inmigración no tiene efecto sobre el mercado laboral, respondió: «En realidad, eso no es del todo cierto» (traducción propia), y precisó que con una sola ciudad la capacidad de medir efectos pequeños es limitada [11]. Quién queda sin trabajo y qué tipos de desempleo existen es materia de la página de desempleo; aquí interesa el método.

¿Cuáles son las obras más importantes de David Card?

La obra de Card combina artículos de diseño simple sobre preguntas grandes. La tabla recoge los siete trabajos que usa esta página, con la ficha que registra su currículum [4].

ObraAñoCoautoríaQué aporta
Using the Longitudinal Structure of Earnings to Estimate the Effect of Training Programs1985Orley AshenfelterEl artículo que acuñó la expresión diferencia en diferencias [6]
The Impact of the Mariel Boatlift on the Miami Labor Market1990—El choque migratorio del Mariel como experimento natural [10]
Does School Quality Matter?1992Alan KruegerHombres educados en estados con escuelas de mejor calidad obtienen un retorno mayor a cada año de estudio [15]
Minimum Wages and Employment: A Case Study of the Fast-Food Industry in New Jersey and Pennsylvania1994Alan KruegerEl diseño de frontera para el salario mínimo [7]
Using Geographic Variation in College Proximity to Estimate the Return to Schooling1995—La cercanía a una universidad como fuente de variación en la escolaridad [16]
Myth and Measurement: The New Economics of the Minimum Wage (libro)1995Alan KruegerReúne la evidencia de ambos sobre el mínimo; segunda edición en 2016 [4]
Immigration and Inequality2009—Síntesis de la evidencia entre ciudades sobre inmigración y desigualdad [17]

El estudio de cercanía a la universidad encontró que, tomando esa cercanía como determinante exógeno de la escolaridad, el retorno estimado a la educación resulta entre un 25 % y un 60 % mayor que con mínimos cuadrados ordinarios, y que las ganancias se concentran en hombres de padres con poca educación [16]. Immigration and Inequality (2009) defiende el diseño entre ciudades frente a quienes lo consideraban defectuoso de raíz [17].

En el mismo hub hay otras fichas que conversan con la de Card: la de Claudia Goldin, que estudió la brecha salarial de género con datos históricos; la de David Autor, que mide qué le hace la tecnología a las tareas de un empleo, y la de Raj Chetty, que trabaja la movilidad intergeneracional.

¿Qué lectura deja Card para el debate del salario mínimo en Colombia?

La lectura que deja Card es que el efecto de un alza del salario mínimo sobre el empleo es una pregunta empírica, que se responde comparando grupos parecidos expuestos de forma distinta y no invocando el manual. En Colombia, esa pregunta tiene un matiz que el estudio de Nueva Jersey no necesitaba medir: el ajuste puede ocurrir en la informalidad, no solo en el número de puestos.

Los hechos del caso colombiano de 2026 son estos. El Decreto 1469 del 29 de diciembre de 2025 fijó el salario mínimo mensual de 2026 en 1.750.905 pesos, un aumento del 23 % sobre los 1.423.500 de 2025 [18]. El Consejo de Estado suspendió provisionalmente ese decreto mediante un auto del 12 de febrero de 2026, en un proceso de nulidad, y el Gobierno expidió el Decreto 0159 del 19 de febrero, que fijó la misma cifra con carácter transitorio [19]. Según informó La República el 17 de julio de 2026, con extractos de la providencia, la Sección Segunda del Consejo de Estado revocó después ese auto del 12 de febrero y negó la suspensión provisional del Decreto 1469, mientras el proceso de nulidad sigue su curso [21].

Lo que el decreto no puede decir es qué le pasará al empleo. Un trabajo del Banco de la República publicado en julio de 2025 encontró que cuanto más alto es el salario mínimo respecto al salario del percentil 70, mayor es la probabilidad de ser informal, con efectos significativos para hombres y mujeres de 18 a 25 años con menor educación y para mujeres de 51 a 65 años con menor educación [20]. Es la pregunta de Card llevada a un mercado donde una parte del ajuste puede terminar en el trabajo sin contrato, y no en las cifras de desempleo.

El diseño de frontera, además, ya viajó a la región: Card cuenta entre las variantes de su diseño de frontera el estudio de Raymundo Campos-Vázquez y Gerardo Esquivel sobre la duplicación del salario mínimo en México [6].

Mi lectura, y la marco como opinión: la advertencia más útil de Card para Colombia no es el 13 % de Nueva Jersey, sino su «obviamente no podíamos decirlo» [6]. Según el propio Decreto 0159, unos 2,4 millones de trabajadores devengan el mínimo y más de 6 millones ganan entre uno y dos mínimos [19]. Un aumento del 23 % sobre esa base queda lejos del caso que el estudio de 1992 puede iluminar. El porcentaje del alza no es lo que se compara entre países; lo que importa es cuánto muerde el mínimo en la distribución de salarios de cada mercado, y eso hay que medirlo aquí. Quien defienda o ataque el decreto citando a Card sin datos colombianos está haciendo exactamente lo que Card pasó la vida desmontando.

Preguntas frecuentes

¿Qué premio Nobel ganó David Card y con quién lo compartió? El de Ciencias Económicas de 2021. Card recibió la mitad por sus contribuciones empíricas a la economía laboral, y Joshua Angrist y Guido Imbens se repartieron la otra mitad por un motivo metodológico: el análisis de relaciones causales [1][2].

¿Card y Krueger demostraron que subir el salario mínimo siempre crea empleo? No. Su estudio midió un alza concreta, de 4,25 a 5,05 dólares, en un sector y un año concretos, y el propio Card advierte que no puede extrapolarse a mínimos mucho más altos [6][7]. La conclusión general que recoge la Academia es más modesta: los efectos negativos sobre el empleo resultaron pequeños, mucho menores de lo que se creía [3].

¿Qué críticas recibió el estudio del Mariel? La más conocida es la de George Borjas, que al aislar a los trabajadores sin bachillerato estimó una caída salarial de entre 10 % y 30 % en Miami [12]. Otros investigadores atribuyeron esa diferencia a la composición de submuestras muy pequeñas o no la encontraron con otro método [13][14].

¿Quién inventó la diferencia en diferencias? Card atribuye la expresión difference in differences a su artículo de 1985 con Orley Ashenfelter sobre programas de capacitación [6].

¿Dónde enseña hoy David Card? En la Universidad de California en Berkeley, donde es profesor Class of 1950 de Economía y dirige el Centro de Economía Laboral y el Laboratorio de Econometría, según su currículum de enero de 2022 [4].

Referencias

  1. Real Academia Sueca de Ciencias. Press release: The Prize in Economic Sciences 2021, 11 de octubre de 2021 — reparto del premio (una mitad a David Card y la otra, de forma conjunta, a Joshua D. Angrist y Guido W. Imbens), las dos motivaciones literales, las afiliaciones, los años y lugares de nacimiento y doctorado de los tres laureados y el monto de 10 millones de coronas suecas. Nobel Prize: comunicado del premio de Economía 2021 — Consultada: 2026-09-18.
  2. Nobel Prize Outreach. David Card – Facts – 2021 — nacimiento en 1956 en Guelph (Canadá), afiliación en Berkeley al recibir el premio, motivación «for his empirical contributions to labour economics», parte del premio 1/2 y el resumen según el cual subir el salario mínimo no conduce necesariamente a menos empleos. Nobel Prize: ficha de David Card — Consultada: 2026-09-18.
  3. Real Academia Sueca de Ciencias. Popular information: Natural experiments help answer important questions, 2021 — definición de experimento natural frente al ensayo clínico, aporte de Angrist e Imbens sobre la participación voluntaria, conclusión de que los efectos negativos del salario mínimo son pequeños y la mención de Alan Krueger como fallecido. Nobel Prize: información divulgativa del premio 2021 — Consultada: 2026-09-18.
  4. Card, David. Curriculum Vita, enero de 2022 (alojado por la Universidad de California en Berkeley) — ciudadanía estadounidense y canadiense, cargos actuales (Class of 1950 Professor, director del Center for Labor Economics y del Econometrics Laboratory), Chicago 1982-1983, Princeton desde 1983, B.A. en Queen’s 1978, Ph.D. en Princeton 1983, premio John Bates Clark 1995, presidencia de la AEA en 2021, Nobel 2021, y fichas de las obras citadas, incluido Myth and Measurement (1995, segunda edición 2016) y el capítulo de 1995 sobre cercanía a la universidad publicado en solitario. UC Berkeley: currículum de David Card (PDF) — Consultada: 2026-09-18.
  5. Card, David. Página personal en la Universidad de California en Berkeley — cargo actual, paso por Chicago y Princeton, el premio John Bates Clark de 1995 descrito como el que se concede al economista menor de 40 años cuyo trabajo se juzga la contribución más significativa al campo, y la presidencia de la AEA y el Nobel en 2021. UC Berkeley: página de David Card — Consultada: 2026-09-18.
  6. Card, David. Design-Based Research in Empirical Microeconomics, conferencia Nobel, noviembre de 2021 (versión alojada por Berkeley; publicada en la American Economic Review en 2022) — el trabajo como asistente de H. Gregg Lewis, la expresión difference in differences acuñada en Ashenfelter y Card (1985), la anécdota del New England Journal of Medicine, la frase citada sobre diseños «more transparent and credible», el origen del estudio del Mariel en la tesis de Constantine Alexandrakis, la frase «our hands were tied once we conducted the first-wave survey», las críticas de Becker, Miller y Buchanan, la referencia a Joan Robinson (1933), la frase «Obviously we could not say» sobre mínimos mucho más altos, la réplica del diseño de frontera por Campos-Vázquez y Esquivel (2021) en México y la dedicatoria a la memoria de Alan Krueger, John DiNardo y Robert LaLonde. UC Berkeley: conferencia Nobel de David Card (PDF) — Consultada: 2026-09-18.
  7. Card, David; Krueger, Alan B. Minimum Wages and Employment: A Case Study of the Fast Food Industry in New Jersey and Pennsylvania, documento de trabajo NBER 4509, octubre de 1993 (versión de trabajo del artículo publicado en la American Economic Review, 84, septiembre de 1994) — alza de 4,25 a 5,05 dólares el 1 de abril de 1992, veto del gobernador a la ley que partía el aumento, recesión y cambio de mayoría legislativa, cuatro cadenas, 410 de 473 locales (87 %), rondas de febrero-marzo y noviembre-diciembre de 1992, el encuestador que visitó los 39 locales sin respuesta, medias de empleo equivalente de tiempo completo (23,33 y 20,44 antes; cambio de −2,16 y +0,59), la ganancia relativa de 2,76 empleados (13 %), la prueba con locales de salario alto (−2,16 frente a −2,28) y el alza de precios y de la fracción de tiempo completo. NBER: documento de trabajo 4509 (PDF) — Consultada: 2026-09-18.
  8. Neumark, David; Wascher, William. The Effect of New Jersey’s Minimum Wage Increase on Fast-Food Employment: A Re-Evaluation Using Payroll Records, documento de trabajo NBER 5224, agosto de 1995 (publicado como comentario en la American Economic Review, 90(5), 2000) — registros de nómina de 230 locales de las cuatro cadenas, mayor variación del empleo en los datos telefónicos y caída relativa del 4,6 % significativa al 5 %. NBER: documento de trabajo 5224 — Consultada: 2026-09-18.
  9. Card, David; Krueger, Alan B. A Reanalysis of the Effect of the New Jersey Minimum Wage Increase on the Fast-Food Industry with Representative Payroll Data, documento de trabajo NBER 6386, enero de 1998 (publicado como respuesta en la American Economic Review, 90(5), 2000) — datos ES-202 de la Oficina de Estadísticas Laborales con crecimiento similar o algo más rápido en Nueva Jersey, ausencia de pérdidas relativas en Pensilvania tras el alza federal de 1996, y la atribución de las diferencias de la muestra de nóminas a los locales de un solo franquiciado y a la periodicidad de los reportes. NBER: documento de trabajo 6386 — Consultada: 2026-09-18.
  10. Card, David. The Impact of the Mariel Boatlift on the Miami Labor Market, documento de trabajo NBER 3069, agosto de 1989 (versión de trabajo del artículo publicado en Industrial and Labor Relations Review, 43, enero de 1990) — unos 125.000 inmigrantes entre mayo y septiembre de 1980, la declaración de Castro del 20 de abril, la mitad asentada en Miami, el aumento del 7 % de población y fuerza laboral, las cuatro ciudades de comparación, la ausencia de efectos sobre salarios y desempleo de los no cubanos entre 1979 y 1985, el desplazamiento de otros migrantes, los «pocos indicios» (little indication) de un cambio en la distribución del empleo por industrias y la estructura industrial previa de Miami, con textiles y confección, formada por oleadas anteriores de inmigración. NBER: documento de trabajo 3069 (PDF) — Consultada: 2026-09-18.
  11. Nobel Prize Outreach. David Card – Interview, entrevista telefónica del 11 de octubre de 2021 — la respuesta «Actually that’s not quite true» sobre el Mariel y la advertencia de que con una sola ciudad la capacidad de medir efectos pequeños es limitada. Nobel Prize: entrevistas con David Card — Consultada: 2026-09-18.
  12. Borjas, George J. The Wage Impact of the Marielitos: A Reappraisal, documento de trabajo NBER 21588, septiembre de 2015 (revisado en julio de 2016) — el foco en los trabajadores sin bachillerato y la caída salarial de entre 10 % y 30 % en Miami. NBER: documento de trabajo 21588 — Consultada: 2026-09-18.
  13. Peri, Giovanni; Yasenov, Vasil. The Labor Market Effects of a Refugee Wave: Applying the Synthetic Control Method to the Mariel Boatlift, documento de trabajo NBER 21801, diciembre de 2015 (revisado en junio de 2017) — ninguna diferencia significativa en los salarios de los no cubanos sin bachillerato frente al control sintético. NBER: documento de trabajo 21801 — Consultada: 2026-09-18.
  14. Clemens, Michael A.; Hunt, Jennifer. The Labor Market Effects of Refugee Waves: Reconciling Conflicting Results, documento de trabajo NBER 23433, mayo de 2017 (revisado en julio de 2017) — el cambio en la composición racial de las submuestras de la encuesta de hogares, específico de Miami y ajeno al éxodo, como explicación de los resultados en conflicto. NBER: documento de trabajo 23433 — Consultada: 2026-09-18.
  15. Card, David; Krueger, Alan. Does School Quality Matter? Returns to Education and the Characteristics of Public Schools in the United States, documento de trabajo NBER 3358, mayo de 1990 (publicado en el Journal of Political Economy, 100, febrero de 1992) — mayor retorno a la escolaridad para los hombres educados en estados con escuelas de mejor calidad. NBER: documento de trabajo 3358 — Consultada: 2026-09-18.
  16. Card, David. Using Geographic Variation in College Proximity to Estimate the Return to Schooling, documento de trabajo NBER 4483, octubre de 1993 — la cercanía a una universidad como determinante exógeno de la escolaridad, estimaciones de variables instrumentales entre 25 % y 60 % mayores que las de mínimos cuadrados ordinarios y ganancias concentradas en hombres de padres con poca educación. NBER: documento de trabajo 4483 — Consultada: 2026-09-18.
  17. Card, David. Immigration and Inequality, documento de trabajo NBER 14683, enero de 2009 (publicado en la American Economic Review, 99, mayo de 2009) — síntesis de la evidencia entre ciudades sobre inmigración y desigualdad y defensa de ese diseño frente a quienes lo consideraban defectuoso. NBER: documento de trabajo 14683 — Consultada: 2026-09-18.
  18. Ministerio del Trabajo. Decreto 1469 de 2025 (29 de diciembre), Diario Oficial 53.350 — salario mínimo de 2026 en 1.750.905 pesos, aumento del 23 % sobre los 1.423.500 de 2025. Cancillería de Colombia, normograma: Decreto 1469 de 2025 — Consultada: 2026-09-18.
  19. Ministerio del Trabajo. Decreto 0159 de 2026 (19 de febrero), Diario Oficial 53.403 — cumplimiento del auto del Consejo de Estado del 12 de febrero de 2026, fijación transitoria del salario mínimo de 2026 en 1.750.905 pesos dentro del proceso de nulidad 11001-03-25-000-2026-00004-00, y la cifra de unos 2,4 millones de trabajadores que devengan el mínimo y más de 6 millones que ganan entre uno y dos. Cancillería de Colombia, normograma: Decreto 0159 de 2026 — Consultada: 2026-09-18.
  20. Arango-Thomas, Luis Eduardo; Flórez-Flórez, Luz Adriana; Guerrero, Laura D.; Morales-Rojas, Alejandra. Minimum wage effects on labour informality: heterogeneity across demographic groups in Colombia, Borradores de Economía, Banco de la República, 18 de julio de 2025 — mayor probabilidad de informalidad cuanto más alto es el salario mínimo respecto al salario del percentil 70, con efectos significativos en hombres y mujeres de 18 a 25 años con menor educación y en mujeres de 51 a 65 años con menor educación. Banco de la República: borrador sobre salario mínimo e informalidad — Consultada: 2026-09-18.
  21. La República. Consejo de Estado revocó fallo y dio vía libre al decreto que subió el mínimo en 23,7 %, 17 de julio de 2026 (fuente Nivel B, nofollow: el auto de revocatoria no está publicado en una fuente primaria enlazable) — la revocatoria por la Sección Segunda del Consejo de Estado del auto del 12 de febrero que suspendió provisionalmente el Decreto 1469 de 2025, la negativa a la suspensión provisional citada del texto de la providencia y el traslado del debate sobre la legalidad al proceso. La República: el Consejo de Estado revoca la suspensión del decreto del mínimo — Consultada: 2026-09-18.
Cómo investigamos esta página
  • Pregunta que responde: Quién es David Card, qué midió con los experimentos naturales de Nueva Jersey y del Mariel, y por qué ganó el Nobel 2021.
  • Fuentes: identificadas 74 → incluidas 21
  • Criterios de inclusión: fuentes de Nivel A que sostengan literalmente la afirmación, con muestra, fuente y período en cada estimación; una sola de prensa, donde la providencia no está publicada.
  • Fecha de corte de los datos: 2026-09-18
Scroll to Top