William Stanley Jevons: biografía, obra y legado
William Stanley Jevons (1835-1882) fue un economista y lógico inglés. En The Coal Question (1865) sostuvo que usar el carbón con más eficiencia en la industria aumenta su consumo total; en The Theory of Political Economy (1871) basó el intercambio en el «grado final de utilidad», y desde 1875 buscó en el ciclo solar la causa de las crisis comerciales.
Última actualización: 2026-09-30
Contenido de esta página
- ¿Quién fue William Stanley Jevons?
- ¿Qué dice The Theory of Political Economy de 1871?
- ¿Qué es la paradoja de Jevons?
- ¿Qué relación vio Jevons entre las manchas solares y las crisis?
- ¿Qué otras obras escribió Jevons?
- ¿Cómo murió Jevons y qué legado dejó?
- ¿Qué le dice Jevons a Colombia, un país que exporta carbón?

William Stanley Jevons vio Cartagena desde la cubierta de un vapor y no bajó a tierra. Era junio de 1859, tenía 23 años y acababa de cruzar el istmo de Panamá en tren: cuatro horas de viaje y 43 dólares por el pasaje y el equipaje, anotó en una carta a su hermana [1, p. 138]. El vapor se llamaba Medway, y según él era de buen tamaño, «pero viejo y extremadamente incómodo» (traducción propia) [1, p. 138]. En esa carta, en la parte fechada a bordo el 29 de junio, Cartagena ocupa una sola frase: un puerto español «de considerable belleza e interés» (traducción propia); la sigue la escena de los indígenas que se acercaron en canoas a venderles a los pasajeros monos, loros, conchas y frutas [1, p. 138].
El istmo que acababa de atravesar era entonces el Estado de Panamá, uno de los ocho que formaban la Confederación Granadina [2, art. 1]. La Constitución de 1858 contaba entre los bienes de la Confederación «los derechos que se reservó la República en el Ferrocarril de Panamá» [2, art. 6]. El tren del inglés estaba, en cierta forma, en esa Constitución.
Jevons volvía a Inglaterra después de su etapa como ensayador de la Casa de la Moneda de Sídney, entre 1854 y 1859 [4]. En enero de 1859, ya renunciado el cargo, visitó los yacimientos de oro de Braidwood, y para volver escogió el camino largo: por tierra hasta Melbourne, en barco hasta el Callao, el puerto de Lima, y después el istmo, el Caribe y Estados Unidos [1, p. 113]. En Londres lo esperaba el University College, donde iba a retomar los estudios [1, p. 148].
Un año después, el 1 de junio de 1860, le escribió a su hermano Herbert que en los últimos meses había dado, por fortuna, «con lo que sin duda es la verdadera Teoría de la Economía», tan completa y coherente que ya no podía leer otros libros del tema «sin indignación» (traducción propia) [1, p. 151]. Necesitó once años para convertirla en libro. Antes escribió otro, sobre el carbón, que terminó dándole nombre a una paradoja. Y después se empeñó en una hipótesis por la que, según contó él mismo, se le suponía bromeando: que las crisis comerciales seguían el ritmo del Sol [12].
De esa vida y de esas tres obras trata esta página. Lo vecino se nombra y se enlaza. La coincidencia de 1871 a 1874 entre Jevons, Carl Menger y Léon Walras es el tema del hub de la escuela neoclásica; la utilidad marginal como concepto general tiene su página en utilidad marginal, y el choque entre valor-trabajo y valor-utilidad, en teoría del valor. La paradoja del agua y los diamantes también vive aparte.
¿Quién fue William Stanley Jevons?
William Stanley Jevons fue un economista, lógico y estadístico inglés, nacido en Liverpool el 1 de septiembre de 1835 y muerto en el mar frente a Galley Hill, entre Bexhill y Hastings, el 13 de agosto de 1882. Fue ensayador de la Casa de la Moneda de Sídney, profesor en Mánchester y en Londres y miembro de la Royal Society [1, pp. 1, 257][3, p. 303][4].
Era el noveno hijo de Thomas Jevons, comerciante de hierro, y de la mayor de los hijos de William Roscoe, abogado y banquero de Liverpool [1, p. 1][3, p. 256]. Keynes recordó en 1936 que el padre quebró en la crisis financiera de 1848 y el abuelo, por una corrida contra su banco en 1816, y concluyó que el nieto tenía una «buena causa hereditaria» para no pasar por alto las fluctuaciones de los negocios (traducción propia) [3, pp. 256-257].
En el University College de Londres se formó sobre todo en química: en la Pascua de 1853 ganó la medalla de oro de esa materia [1, p. 13]. Con dieciocho años le ofrecieron el puesto de ensayador de la nueva Casa de la Moneda de Australia. Su primera reacción, contó, fue de horror y decepción, porque nada estaba más lejos de sus deseos que emigrar [1, pp. 36-37]. Aceptó sobre todo por deferencia a su padre, según su esposa, y a mediados de 1854 ya navegaba hacia Melbourne [1, pp. 39-40, 139].
En Sídney, además del trabajo de ensayador, publicó desde agosto de 1856 un reporte meteorológico semanal en el periódico Empire, sin interrupción hasta junio de 1858 [1, p. 459], e hizo encuestas sociales detalladas en los barrios pobres de la ciudad. Los diarios, cuadernos y álbumes de fotos de esa etapa los guarda hoy la Biblioteca John Rylands de la Universidad de Mánchester [4]. Las cartas del regreso, en 1859, describen a los habitantes de Lima y de Panamá con prejuicios raciales explícitos que no reproduzco aquí [1, pp. 134-138].
De vuelta en Londres se graduó en octubre de 1860 y obtuvo la maestría en 1862 [1, pp. 154, 175]. En 1863 pasó como tutor al Owens College de Mánchester, donde calculaba ganar unas 200 libras al año, y el 31 de mayo de 1866 los fideicomisarios lo nombraron profesor de lógica y filosofía mental y moral y profesor Cobden de economía política [1, pp. 178, 226-227]. En diciembre de 1867 se casó con Harriet Ann Taylor, hija de John Edward Taylor, fundador del Manchester Guardian [1, p. 239]. Al año siguiente le contaba a su hermano que ella le hacía «una gran cantidad de trabajo», sobre todo de copia y de aritmética (traducción propia) [1, p. 240]. Viuda, ella editó en 1886 las cartas y el diario de los que sale casi toda esta biografía [1].
En 1872 fue elegido miembro de la Royal Society [1, p. 257]. En 1876 pasó a la cátedra de economía política del University College de Londres, un traslado que, según sus cuentas, le costaría unas 300 libras al año, aunque esperaba compensar una parte con otros encargos en Londres [1, p. 344][3, p. 303]. La dejó en 1880 por su salud y porque prefería escribir a dictar clases [3, p. 303].
| Año | Hecho |
|---|---|
| 1835 | Nace el 1 de septiembre en Liverpool [1, p. 1] |
| 1853 | Medalla de oro de química en el University College [1, p. 13] |
| 1854-1859 | Ensayador de la Casa de la Moneda de Sídney [4] |
| 1859 | Regresa por Perú, Panamá, el Caribe y Estados Unidos [1, pp. 113-146] |
| 1862 | Envía dos textos de economía a la British Association; maestría en Londres [1, pp. 169-170, 175] |
| 1863 | A Serious Fall in the Value of Gold; tutor en el Owens College [1, pp. 178, 461] |
| 1865 | The Coal Question [1, p. 461][8] |
| 1866 | Profesor de lógica y profesor Cobden de economía política en el Owens College [1, pp. 226-227] |
| 1871 | The Theory of Political Economy [1, p. 464][5] |
| 1872 | Miembro de la Royal Society [1, p. 257] |
| 1874 | The Principles of Science [1, p. 464] |
| 1875 | Primera ponencia sobre el ciclo solar y el precio del grano, en Bristol [10, p. 194] |
| 1876-1880 | Profesor de economía política en el University College de Londres [3, p. 303] |
| 1878-1879 | Artículos en Nature sobre crisis comerciales y manchas solares [11][12] |
| 1882 | Muere ahogado el 13 de agosto, a los 46 años [1, pp. 449-450][3, p. 303] |
| 1884 | H. S. Foxwell edita sus Investigations in Currency and Finance [10] |
¿Qué dice The Theory of Political Economy de 1871?
The Theory of Political Economy es el libro que Jevons publicó en octubre de 1871 con Macmillan, en Londres y Nueva York, cuando era profesor de lógica y economía política del Owens College. Sostiene que la economía, como trata de cantidades, tiene que ser una ciencia matemática «en la materia, si no en el lenguaje» (traducción propia), y monta su teoría del intercambio sobre una sola magnitud: el grado final de utilidad [1, p. 464][5, pp. vii-viii].
La teoría estaba lista mucho antes que el libro. En septiembre de 1862 Jevons envió dos textos a la reunión de la British Association en Cambridge, uno con su teoría matemática de la economía y otro sobre las fluctuaciones comerciales periódicas, y el secretario le informó que se habían leído ante la sección F y que el segundo había sido aprobado [1, pp. 169-170]. Keynes precisa que el de la teoría lo mandó para que se leyera en su ausencia [3, p. 281]. El 31 de diciembre, a cinco minutos de terminar el año, Jevons escribió en su diario que 1862 lo había hecho máster y había visto su teoría ofrecida a una sociedad culta y recibida «sin una palabra de interés ni de creencia» (traducción propia) [1, p. 175]. El texto completo se imprimió en junio de 1866, y el libro llegó en 1871 [5, pp. 2-3]. Cómo encaja esa fecha con las de Menger y Walras se cuenta en el hub neoclásico.
Jevons desconfiaba de la palabra «valor». Le parecía tan ambigua que propuso cambiarla por «razón de intercambio» cuando se tratara del simple hecho de que dos artículos se cambian en cierta proporción [5, pp. 156-157]. La pieza central del libro la escribió como una proposición: la razón de intercambio de dos mercancías es inversa a los grados finales de utilidad de las cantidades que quedan disponibles para el consumo una vez hecho el intercambio. La llamó la «clave de bóveda» de toda la teoría del intercambio (traducción propia) [5, pp. 95-96].
Sobre el trabajo dijo algo que todavía incomoda. Nunca es la causa del valor, escribió, aunque en muchos casos sea la circunstancia que lo determina, porque produciendo más o menos se cambia la cantidad disponible y, con ella, el grado final de utilidad [5, pp. 159-160]. Su frase para resumirlo es de comerciante: «En el comercio, lo pasado, pasado está para siempre» (traducción propia), y en cada momento se juzga el valor de las cosas por la utilidad futura [5, p. 159].
Keynes eligió ese mismo pasaje en 1936. Dijo que abría el libro «casi al azar» para mostrar su calidad, y lo llamó el primer libro moderno de economía: «sencillo, lúcido, firme, cincelado en piedra donde Marshall teje en lana» (traducción propia) [3, p. 284]. La segunda edición del libro de Jevons, de 1879, salió revisada y ampliada, con prefacio y apéndices nuevos, cuando su autor ya enseñaba en el University College [6].
¿Qué es el «grado final de utilidad» de Jevons?
El grado final de utilidad (final degree of utility) es el nombre que Jevons dio, en el capítulo III de su libro de 1871, al grado de utilidad de la última adición, o de la siguiente adición posible, de una cantidad muy pequeña de un bien a las existencias que ya se tienen [5, p. 61].
Lo definió con cálculo. El grado de utilidad es, en lenguaje matemático, el coeficiente diferencial de la utilidad considerada como función de la cantidad, y a Jevons le interesaba su valor en el último incremento consumido [5, pp. 60-61]. No le escatimó importancia: es, escribió, «la función sobre la que se verá que gira toda la Teoría de la Economía» (traducción propia) [5, pp. 61-62]. Más adelante lo llama también terminal utility, «el deseo que nos queda, a nosotros o a otros, de poseer más» (traducción propia) [5, p. 157].
Los dos nombres viajaron. En 1884, en Viena, Friedrich von Wieser bautizó en alemán el mismo concepto como Grenznutzen, utilidad marginal, y remitió entre paréntesis a «las expresiones final degree of utility y terminal utility de Jevons» (traducción propia) [7, p. 128]. La historia del concepto, antes y después de Jevons, está en la página de utilidad marginal.
¿Qué es la paradoja de Jevons?
La paradoja de Jevons es la tesis de que usar un recurso con más eficiencia no reduce su consumo total, sino que tiende a aumentarlo. Jevons la formuló para el carbón que consumía la industria británica en The Coal Question, de 1865, en el capítulo «Of the Economy of Fuel», que es el sexto de la primera edición y el séptimo de la segunda, de 1866 [8, pp. 102-105][9].
El libro sostenía que la prosperidad y el liderazgo industrial de Gran Bretaña exigían que la industria pesada siguiera creciendo, con una demanda de carbón que aumentaría en progresión geométrica. Jevons presentaba ese principio como una extensión de la ley de población de Thomas Robert Malthus [3, pp. 259-260]. El subtítulo lo anunciaba: una investigación sobre el progreso de la nación y el «probable agotamiento de nuestras minas de carbón» (traducción propia) [9].
La frase central está en la página 103 de la primera edición, y se refiere a las manufacturas: «Es por completo una confusión de ideas suponer que el uso económico del combustible equivale a un consumo menor» (traducción propia). La siguiente es más corta: «Lo cierto es exactamente lo contrario» (traducción propia) [8, p. 103]. Una página después, el propio Jevons usa la palabra: no es difícil ver, escribe, cómo surge «esta paradoja» (traducción propia) [8, p. 104].
Su ejemplo es un alto horno. Si se reduce el carbón que gasta por cada tonelada de hierro, suben las ganancias del ramo, llega capital nuevo, baja el precio del arrabio y crece la demanda; con el tiempo, el mayor número de hornos compensa con creces el menor consumo de cada uno [8, pp. 104-105]. Jevons se cubre en la frase siguiente: si eso no siempre ocurre dentro de un mismo ramo, el progreso de cualquier manufactura activa la mayoría de las demás y lleva, indirectamente si no directamente, a explotar más las vetas de carbón [8, p. 105].


El capítulo arranca con el argumento que Jevons quería rebatir: que la escasez se resolvería usando mejor el carbón, porque una buena máquina de vapor no aprovechaba más de una sexta parte del trabajo que el carbón podía dar y en las chimeneas de las casas se escapaban al menos cuatro quintas partes del calor [8, p. 102]. Su respuesta separó dos casos. El consumo doméstico sí podía recortarse, y el carbón así ahorrado quedaría, «en su mayor parte», guardado para la posteridad (traducción propia); aunque los hogares renunciaran al placer de un buen fuego, el ahorro no pasaría de cerca de un tercio del consumo total [8, p. 103]. La paradoja la reservó para las fábricas: el ahorro de carbón en las manufacturas, escribió, «es un asunto distinto» (traducción propia) [8, p. 103].
El libro le dio su primer público. En febrero de 1866, el ministro de Hacienda, William Gladstone, le escribió al editor que lo había leído con «extraordinario interés» y que era «una revisión magistral de un tema vasto, de hecho ilimitado», aunque admitía que le faltaba el conocimiento científico para juzgar sus conclusiones (traducción propia) [1, pp. 218-219]. Ese mismo año John Stuart Mill lo llevó al Parlamento y Gladstone lo mencionó en su presupuesto [1, pp. 222-224]; la intervención de Mill en los Comunes se cuenta en su ficha.
Keynes fue más duro en 1936, setenta y un años después: The Coal Question no estaba de ningún modo entre las mejores obras de Jevons, sus profecías no se habían cumplido y los argumentos en que se apoyaban no eran sólidos [3, p. 259]. Contó también, con datos del hijo de Jevons, que el temor del padre a que se agotaran los recursos llegó al papel. Compró tanto papel de escribir y de envolver que, más de cincuenta años después de su muerte, sus hijos no habían terminado de gastar el segundo [3, p. 266].
El nombre sigue en uso. En julio de 2026, un documento de trabajo del Banco Mundial sobre el costo de la inteligencia artificial en la educación de países de ingreso bajo y medio advirtió que las proyecciones de abaratamiento de esa tecnología «pueden caer víctimas de la paradoja de Jevons» (traducción propia), y la presentó como un efecto rebote: si el costo por unidad baja, el gasto total puede subir [19, pp. 6-7]. El efecto rebote como problema de política ambiental se trata en la página de economía circular.
¿Qué relación vio Jevons entre las manchas solares y las crisis?
Entre 1875 y 1882, Jevons sostuvo que las crisis comerciales británicas se repetían a intervalos de unos diez años porque seguían un ciclo de la actividad del Sol, señalado por las manchas solares, que movía las cosechas y, a través de ellas, el comercio. Lo defendió en ponencias ante la British Association y en artículos en Nature [10, pp. 194, 206][11][12][13].
La idea tenía raíz vieja. Su texto de 1862 sobre las fluctuaciones comerciales periódicas ya buscaba regularidades en el comercio [10, pp. 1-12]. En agosto de 1875, en la reunión de Bristol, leyó él mismo una ponencia sobre el período solar y el precio del grano, que partía de un principio de la mecánica: los efectos de una causa que varía periódicamente son también periódicos [10, p. 194]. Trabajaba con la estimación del ciclo solar que tenía entonces por buena, 11,1 años, y con los precios agrícolas ingleses que había compilado Thorold Rogers [3, p. 276][10, pp. 225, 227]. En esos días, el Daily News publicó el resumen como «una ponencia singular» (traducción propia) [1, p. 341].
Después la retiró. En enero de 1877 le explicó a un corresponsal que, con cálculos posteriores, los mismos datos daban otros períodos igual de bien y que el método de los promedios parecía engañoso en ese caso [1, pp. 364-365]. En Nature, en 1878, lo contó con menos rodeos: la revisión posterior parecía mostrar que períodos de tres, cinco, siete, nueve y hasta trece años se ajustaban a los datos tan bien como uno de once, y él retiró el texto «disgustado con ese resultado» (traducción propia) [10, p. 225].
No soltó la idea; cambió de serie. En 1878 repasó las crisis comerciales inglesas hacia atrás y, comparando la de 1763 con la de 1857, obtuvo un intervalo medio de 10,444 años, que dio por el más probable [10, p. 215]. Tenía a mano una estimación nueva del ciclo solar: 10,45 años, la de J. A. Broun, publicada en Nature en mayo de 1877 [10, p. 215]. Jevons llamó a esa cercanía entre el intervalo medio de las crisis y el del ciclo solar una «hermosa coincidencia» (traducción propia) y con ella se atrevió a mirar todavía más atrás, hasta la burbuja de los Mares del Sur de 1720 [10, p. 228]. Cambió también de mecanismo: dejó las cosechas europeas, en las que no encontraba el ciclo, por las de la India, cuyo poder de compra, según él, le llegaba al comercio británico [10, p. 207][3, p. 276].
| Fecha | Texto | Dónde | Qué pasó |
|---|---|---|---|
| Agosto de 1875 | «The Solar Period and the Price of Corn» | British Association, Bristol, sección F | Lo leyó él mismo y lo retiró de la publicación; se imprimió en 1884 [10, pp. 194, 207] |
| 19 de agosto de 1878 | «The Periodicity of Commercial Crises and its Physical Explanation» | British Association, Dublín, sección F | Lo envió sin asistir; texto completo en la revista de la Statistical and Social Inquiry Society of Ireland [10, p. 206][1, p. 387] |
| 14 de noviembre de 1878 | «Commercial Crises and Sun-Spots» | Nature, vol. 19, pp. 33-37 | Primera parte; intervalo medio entre crisis de 10,44 años, frente a los 10,45 del ciclo solar según Broun [11][10, pp. 227-228] |
| 24 de abril de 1879 | «Sun-Spots and Commercial Crises» | Nature, vol. 19, pp. 588-590 | Segunda parte; precios del trigo en Delhi [12][13] |
| 6 de julio de 1882 | «The Solar-Commercial Cycle» | Nature, vol. 26, pp. 226-228 | Vuelve sobre los precios del trigo en Delhi, de 1763 a 1835 [13] |
Nature publicó cartas de lectores que discutían cómo probar la idea. En enero de 1879, A. Stephen Wilson juzgaba probablemente insuperable la dificultad de darle precisión científica a la prueba que había propuesto John Kemp con el peso de los granos de cereal [14]. En abril, Jevons abrió la segunda parte de su artículo con una queja: le habían dicho repetidas veces que a quienes teorizaban sobre manchas solares, lluvias, hambrunas y crisis se les suponía «bromeando o, en el mejor de los casos, fantaseando» (traducción propia). Respondió que nunca había hablado más en serio [12].
Dos años después de su muerte, H. S. Foxwell, que editó sus escritos sobre moneda y finanzas, escribió que esos artículos habían sido «muy mal entendidos» (traducción propia): Jevons no afirmaba una correspondencia exacta entre cada crisis y cada ciclo solar, sino que la variación periódica de las cosechas tropicales, ligada al Sol, empujaba una fluctuación del comercio europeo que ya tenía su propio ritmo [10, p. xxxiii].
Keynes, en 1936, puso los artículos de las manchas muy por debajo de A Serious Fall in the Value of Gold. Desde la época de Jevons, escribió, los astrónomos habían vuelto a un promedio de 11,125 años para el ciclo solar y los ciclos del comercio se habían repetido cada siete u ocho años, no cada diez u once [3, p. 279]. Los detalles del argumento inductivo le parecían «decididamente endebles» (traducción propia), entre otras cosas porque Jevons no fechó con cuidado las malas cosechas frente a las crisis, el primer paso para trazar los eslabones intermedios [3, pp. 276-278]. Le concedió dos cosas: que en el período que Jevons había examinado el intervalo medio del ciclo solar sí fue de unos 10,45 años, como él creía [3, p. 279], y que, acertara o no, ese método acercó la economía a las ciencias naturales [3, p. 278]. La medición de los ciclos con otro método, el de los ciclos de referencia, es el tema de la ficha de Wesley Mitchell.
Entre los papeles que dejó había notas para desarrollar más la teoría, apartadas hasta terminar su gran tratado de economía [1, p. 451]. Su último artículo sobre el tema salió en Nature el 6 de julio de 1882, poco más de cinco semanas antes de morir [13][1, p. 467].
¿Qué otras obras escribió Jevons?
Además de The Coal Question (1865) y The Theory of Political Economy (1871), Jevons publicó estudios de estadística de precios, varios libros de lógica, un libro sobre la moneda y otro sobre el Estado y el trabajo. Dos salieron después de su muerte: sus estudios sobre moneda y finanzas, en 1884, y un fragmento de sus Principles of Economics, en 1905 [1, pp. 459-467][3, p. 303].
El primero de esos trabajos de precios, A Serious Fall in the Value of Gold Ascertained (1863), comparaba promedios anuales de precios antes y después de los descubrimientos de oro [10, pp. 13-118]. En lógica construyó una máquina de razonar que, según una carta de junio de 1868, tendría el aspecto de un acordeón grande o de un piano muy pequeño, con veintiuna teclas iguales a las blancas de un piano [1, p. 241]. La presentó ante la Royal Society en enero de 1870, convencido de que era «tan probable que se rieran de ella como que la admiraran» (traducción propia) [1, p. 250].
| Año | Obra | Tema | Ejemplares hasta 1936 |
|---|---|---|---|
| 1863 | A Serious Fall in the Value of Gold Ascertained | Precios y valor del oro | Sin dato |
| 1863 | Pure Logic | Lógica | 1.000 |
| 1865 | The Coal Question | Carbón y futuro industrial británico | 2.000 |
| 1871 | The Theory of Political Economy | Teoría del intercambio con el grado final de utilidad | 7.000 |
| 1874 | The Principles of Science | Lógica y método científico | 9.000 |
| 1875 | Money and the Mechanism of Exchange | Moneda | Sin dato |
| 1880 | Studies in Deductive Logic | Lógica | 6.000 |
| 1882 | The State in Relation to Labour | El Estado y el trabajo | 9.000 |
| 1884 | Investigations in Currency and Finance (póstuma) | Moneda, precios y crisis | 2.000 |
| 1905 | Principles of Economics (fragmento póstumo) | Tratado inconcluso | 1.000 |
Años de publicación según la lista de escritos de 1886 y la conferencia de Keynes [1, pp. 461-467][3, pp. 302-303]. Ejemplares: datos de Macmillan citados por Keynes en 1936, que excluyen los manuales populares; cada cifra acumula desde su propio año de publicación, así que no miden el mismo tiempo de venta [3, pp. 302-303]. «Sin dato»: la obra no figura en esa lista.
¿Cómo murió Jevons y qué legado dejó?
William Stanley Jevons murió ahogado el domingo 13 de agosto de 1882, a los 46 años, mientras se bañaba en el mar frente a Galley Hill, entre Bexhill y Hastings. Dejó tres hijos y sin terminar los Principles of Economics que pensaba escribir en Suiza en tres o cuatro años [3, p. 303].
Su esposa contó los detalles en 1886. La familia pasaba el verano junto al mar y él, mal de salud, se había abstenido ese año de bañarse. El sábado dijo que quizá se daría un último baño antes de volver a casa, y ella lo disuadió: no lo veía bien y el agua parecía inusualmente fría para el verano. Esa noche le explicó a su hijo algunas cosas sobre las estrellas. El domingo bajó solo a la playa con una toalla, y unos niños lo vieron flotando. Para ella, «no parece haber duda» de que el choque del agua fría fue demasiado para su salud debilitada (traducción propia) [1, pp. 449-450]. Nature había registrado su «trágica muerte» en el número del 17 de agosto (traducción propia) [15].
Keynes lo puso en 1936 dentro del grupo de economistas cuya escuela dominó la disciplina en el medio siglo posterior a la muerte de John Stuart Mill, en 1873 [3, p. 255]. Le puso además fecha a lo mejor de su obra: la década de su juventud, de 1857 a 1865, cuando tuvo, escribió, «genio e intuición divina» (traducción propia) [3, p. 304]. Situó el origen de sus ideas teóricas en sus meses de pensamiento solitario en Australia, en 1858 y 1859 [3, p. 280].
En Mánchester, su nombre quedó en una cátedra. La universidad cuenta en su historia que Jevons ocupó la de economía política entre 1866 y 1876, y que el santaluciano Arthur Lewis, Nobel de 1979, fue profesor Stanley Jevons de Economía Política desde 1948 [16][17].
¿Qué le dice Jevons a Colombia, un país que exporta carbón?
A Colombia, The Coal Question le llega con la pregunta invertida. Jevons se preguntaba cuánto le duraría a Gran Bretaña el carbón barato del que dependía su industria [3, pp. 259-260]; un país que vende carbón al exterior tiene que preguntarse, además, cuánto le durarán los compradores.
Los últimos datos de año completo del DANE son los de 2025, todavía provisionales. Ese año Colombia exportó 4.901,6 millones de dólares FOB en hulla, coque y briquetas, el capítulo 32 de la clasificación CUCI, un 31,0 % menos que los 7.106,6 millones de 2024 [18, p. 7]. Fue cerca del 9,8 % de todas las exportaciones del año, que sumaron 50.199,9 millones, y menos de lo que el país vendió en café sin tostar: 5.853,8 millones [18, p. 7]. El boletín describe la caída sin atribuirle una causa, y aquí tampoco se le atribuye ninguna.
Separo aquí los hechos de mi juicio. Jevons acertó cuando razonó sobre un mecanismo y se equivocó cuando se enamoró de una coincidencia. La paradoja del carbón resiste, aunque el libro errara en sus profecías, porque dice cómo pasa: hornos, ganancias, precios, demanda. Las manchas solares no resistieron porque eran dos promedios parecidos, 10,44 años entre crisis y 10,45 de ciclo solar, sin una cadena fechada que los uniera, que es justo lo que Keynes le reprochó [3, pp. 276-279]. Ante una caída del 31 % en el valor exportado en un solo año, mi apuesta es pedir primero el mecanismo y después la causa.
El joven que no bajó en Cartagena se pasó la vida midiendo: oro en Sídney, lluvias, precios, carbón, crisis. ¿Con cuál de sus dos métodos leerán la próxima cifra del DANE quienes viven de exportar carbón?
Para seguir leyendo: el hub neoclásico reúne la familia en la que este sitio clasifica a Jevons, con fichas de Carl Menger, Léon Walras y Alfred Marshall, y el índice de economistas abre las otras siete escuelas.
Preguntas frecuentes
¿Por qué es importante William Stanley Jevons para la economía?
Por tres trabajos de suerte desigual. Escribió la teoría del intercambio con el lenguaje del cálculo diferencial, y Keynes consideró su libro de 1871 el primero moderno de la disciplina. Su nombre quedó pegado a la idea de que la eficiencia puede aumentar el gasto total de un recurso. Y trabajó como estadístico con promedios de precios, un camino que lo llevó tanto a medir la caída del valor del oro como a extraviarse con el Sol [3][5][8][10][19].
¿En qué libro y capítulo está la paradoja de Jevons?
En The Coal Question, publicado en Londres por Macmillan en abril de 1865. En la primera edición es el capítulo VI, «Of the Economy of Fuel», de las páginas 102 a 116; en la segunda, revisada en 1866, ese capítulo pasa a ser el VII y empieza en la página 122. Las dos ediciones están escaneadas en Internet Archive [1, p. 461][8][9].
¿Tenía razón Jevons sobre las manchas solares y las crisis?
No en la forma en que la planteó. Su prueba dependía de que coincidieran dos promedios, el de los intervalos entre crisis y el del ciclo del Sol, y ninguno de los dos se mantuvo con datos posteriores. Keynes sí rescató en 1936 una idea más general: que el clima pesa en las cosechas y las cosechas en el ciclo comercial, más antes que en su tiempo, es una noción que no conviene despachar a la ligera [3, pp. 279-280].
¿En qué archivo están escaneadas las primeras ediciones de Jevons?
En Internet Archive hay escaneos completos de la primera edición de The Coal Question (1865), de la segunda (1866), de The Theory of Political Economy en sus ediciones de 1871 y 1879, de los Investigations in Currency and Finance (1884) y de las cartas y el diario que editó su esposa (1886). Los artículos sobre manchas solares de 1878 y 1879 están reimpresos completos en los Investigations [1][5][6][8][9][10].
¿Cuántos años tenía Jevons cuando murió?
Cuarenta y seis. Había nacido el 1 de septiembre de 1835 y murió el 13 de agosto de 1882, diecinueve días antes de cumplir 47. Keynes escribió que murió «muy lamentado por su propio mundo» (traducción propia) y que, a su juicio, lo principal de su obra ya estaba hecho [1, p. 1][3, pp. 303-304].
Referencias
- Jevons, Harriet A. (ed.). Letters & Journal of W. Stanley Jevons, Londres: Macmillan, 1886 — p. 1: nacimiento el 1 de septiembre de 1835 en el n.º 14 de Alfred Street, Liverpool, hijo de Thomas y Mary Anne Jevons; p. 13: medalla de oro de química en la Pascua de 1853; pp. 36-37: la oferta de la «assayership to the new mint in Australia», «rather horrified and disappointed», «scarcely anything that could be more distant from my wishes then than to emigrate»; p. 39: «chiefly done in deference to his father’s wish»; p. 40: carta del 11 de septiembre de 1854 desde el Oliver Lang, última semana del viaje a Melbourne; p. 113: «In January 1859, after he had resigned his post at the mint, he visited the diggings at Braidwood», ruta por Melbourne, el Callao y el istmo de Panamá; pp. 134-138: cartas de Lima y Panamá; p. 138 (carta a su hermana Henrietta, parte fechada a bordo del Medway, mar Caribe, el 29 de junio de 1859): el ferrocarril de Panamá, «It took four hours… the cost for fare and luggage being 43 dollars», el Medway «old and extremely uncomfortable» y Cartagena, «a Spanish seaport town of considerable beauty and interest, but we did not go ashore»; p. 139: «on this day five years ago I parted from you»; p. 148: vuelve como estudiante al University College; p. 151: carta del 1 de junio de 1860, «I have fortunately struck out what I have no doubt is the true Theory of Economy, so thorough-going and consistent, that I cannot now read other books on the subject without indignation»; p. 154: grado de B.A. en octubre de 1860; pp. 169-170: nota de septiembre de 1862, «The following papers were forwarded to the meeting of the British Association at Cambridge. I was informed by the Secretary that they were read before the F Section, and the second was approved of»; pp. 174-175: diario del 31 de diciembre de 1862, «The year of which only five minutes have now to run», «It has made me an M.A. It has seen my theory of economy offered to a learned society (?) and received without a word of interest or belief»; p. 178: tutoría en el Owens College, «perhaps £200 a year»; pp. 218-219: carta de W. E. Gladstone desde Windsor, febrero de 1866, «extraordinary interest», «a masterly review of a vast, indeed a boundless, subject», «I have not the scientific knowledge which alone could make me a competent judge»; pp. 222-224: Mill «drew marked attention to it in Parliament» y Gladstone «also spoke of the book in Parliament»; carta de Jevons sobre «Mill’s speech and Gladstone’s budget»; pp. 226-227: diario del 31 de mayo de 1866, nombrado «professor of logic and mental and moral philosophy and Cobden professor of political economy in Owens College»; p. 239: matrimonio con Harriet Ann Taylor, hija de John Edward Taylor, fundador del Manchester Guardian, en diciembre de 1867; p. 240: «Harriet does a great quantity of work for me, especially copying and arithmetical work»; p. 241: carta del 23 de junio de 1868, la máquina lógica «like a large accordion, or a very small piano, and has twenty-one keys, exactly like white piano keys»; p. 250: «quite as likely to be laughed at as admired» y la presentación ante la Royal Society en enero de 1870; p. 257: «one of the fifteen new members of the Royal Society elected this year» (1872); pp. 340-341: Bristol, agosto de 1875, y el Daily News, «given in full as a ‘singular paper’»; p. 344: el traslado a Londres «involves a loss of something like £300 a year»; pp. 364-365: carta del 3 de enero de 1877, el texto retirado porque «the same data would give other periods of variation equally well», «The method of averages adopted seems delusive in this case»; p. 387: «I did not feel well enough to go to the British Association at Dublin, but I sent a paper»; pp. 449-450: la muerte del domingo 13 de agosto de 1882 en Galley Hill, el baño desaconsejado por la temperatura del agua, las estrellas explicadas al hijo, «There seems no doubt that the shock of the cold water was too severe for his enfeebled health»; p. 451: notas para «a further development of his theory of the influence of the sun-spots on commercial crises»; pp. 459-467: lista de escritos (reportes meteorológicos semanales en el Empire desde el 24 de agosto de 1856 hasta junio de 1858; A Serious Fall, 16 de abril de 1863; Pure Logic, 18 de diciembre de 1863; The Coal Question, abril de 1865; The Theory of Political Economy, octubre de 1871; The Principles of Science, 2 de febrero de 1874; Money and the Mechanism of Exchange, 16 de septiembre de 1875; Studies in Deductive Logic, octubre de 1880; The State in Relation to Labour, junio de 1882; Investigations, 1884). Internet Archive: Letters and Journal of W. Stanley Jevons, 1886 — Consultada: 2026-09-30.
- Congreso de la Nueva Granada. Constitución Política para la Confederación Granadina (1858) — art. 1: «Los Estados de Antioquia, Bolívar, Boyacá, Cauca, Cundinamarca, Magdalena, Panamá y Santander, se confederan a perpetuidad, forman una Nación soberana, libre e independiente, bajo la denominación de “Confederación Granadina”»; art. 6, ord. 6.º: entre los bienes de la Confederación, «Los derechos que se reservó la República en el Ferrocarril de Panamá». Texto publicado por la Biblioteca Jurídica Virtual del Instituto de Investigaciones Jurídicas de la UNAM (pp. 167-168 del volumen). UNAM Biblioteca Jurídica Virtual: Constitución para la Confederación Granadina, 1858 — Consultada: 2026-09-30.
- Keynes, John Maynard. «William Stanley Jevons, 1835-1882: A Centenary Allocution on his Life and Work as Economist and Statistician», leída ante la Royal Statistical Society el 21 de abril de 1936 y publicada en el Journal of the Royal Statistical Society, vol. 99, n.º 3, 1936, p. 516 y ss. (DOI 10.2307/2980346); leída en Essays in Biography, nueva edición con tres ensayos adicionales a cargo de Geoffrey Keynes, Londres: Rupert Hart-Davis, 1951, pp. 255-309 — p. 255: el grupo de economistas «whose school of thought dominated the subject for the half-century after the death of Mill in 1873»; pp. 256-257: madre, «whose ninth child he was», hija mayor de William Roscoe, «the solicitor and banker of Liverpool»; padre comerciante de hierro; quiebras de 1848 y 1816, «so that he had good hereditary cause not to overlook the phenomenon of business fluctuations»; pp. 259-260: The Coal Question «is by no means one of Jevons’s best works… its prophecies have not been fulfilled, the arguments on which they were based are unsound», y su tesis de una demanda de carbón creciente «in a geometrical progression» como extensión de la ley de población de Malthus; p. 266: el papel de escribir y de envolver que sus hijos no habían terminado de gastar; pp. 275-279: las ponencias de 1875 y 1878, «no better than a bright idea», el paso de las cosechas europeas a las de la India, la «beautiful coincidence», «But he devoted far too little attention to the exact dating of deficient harvests in relation to the dating of commercial crises», «the details of the inductive argument are decidedly flimsy», el avance de la economía, con esos métodos, desde las ciencias morales deductivas hacia las ciencias naturales; «The sun-spot papers cannot be ranked on at all the same plane of genius or of achievement as A Serious Fall in the Value of Gold», «the astronomers have reverted to 11·125 as the average of the solar period, whilst the trade cycles have recurred at intervals of 7 or 8, rather than of 10 or 11 years», y la nota sobre el ciclo solar: «Whilst this is now believed to be the average interval, it is not a uniform one; and over the limited period which Jevons had particularly examined the average interval actually was, as he believed, about 10·45 years»; pp. 279-280: «meteorological phenomena play a part in harvest fluctuations and that harvest fluctuations play a part (though more important formerly than to-day) in the trade cycle, is not to be lightly dismissed»; p. 280: el origen de sus ideas en «his period of solitary thought in Australia in 1858-9»; p. 281: el texto de 1862 enviado «to be read in his absence»; p. 284: «Let me open it almost at random», «The first modern book on economics… simple, lucid, unfaltering, chiselled in stone where Marshall knits in wool», y la cita del pasaje de los bygones; pp. 302-303: ejemplares en circulación según Macmillan (Pure Logic, 1.000; The Coal Question, 2.000; Theory, 7.000; Principles of Science, 9.000; Studies in Deductive Logic, 6.000; The State in Relation to Labour, 9.000; Methods of Social Reform, 2.000; Investigations, 2.000; Principles of Economics, 1.000), cátedra del University College desde 1876, renuncia en 1880, los Principles of Economics planeados en Suiza y publicados como fragmento en 1905, y la muerte el domingo 13 de agosto de 1882 «while bathing off Galley Hill, between Bexhill and Hastings»; pp. 303-304: «died, greatly lamented by his own world, at the early age of forty-six, I think that his work was done», «genius and divine intuition» en «the decade of his youth from 1857 to 1865». Internet Archive: Keynes, Essays in Biography, nueva edición de 1951 — Consultada: 2026-09-30.
- The University of Manchester Library, John Rylands Library. Jevons Family Papers (1799-1959) — diarios, cuadernos y álbumes de fotos de la etapa australiana, «when he was employed as assayer at the Sydney mint and also carried out detailed social surveys of the city’s slums, 1854-59»; más de 600 cartas. University of Manchester Library: Jevons Family Papers — Consultada: 2026-09-30.
- Jevons, William Stanley. The Theory of Political Economy, primera edición, Londres y Nueva York: Macmillan, 1871 — portada: «Professor of Logic and Political Economy in Owens College, Manchester»; prefacio, pp. vii-viii: «as it deals throughout with quantities, it must be a mathematical science in matter if not in language»; introducción, pp. 2-3: el texto comunicado en Cambridge en 1862 y «not printed until June 1866»; cap. III, pp. 60-61: el grado de utilidad como «the differential coefficient of u considered as a function of x»; p. 61: «I shall therefore commonly use the expression final degree of utility, meaning the degree of utility of the last addition, or the next possible addition of a very small, or infinitely small, quantity to the existing stock»; pp. 61-62: «The final degree of utility is that function upon which the whole Theory of Economy will be found to turn»; cap. IV, pp. 95-96: «The keystone of the whole Theory of Exchange… The ratio of exchange of any two commodities will be inversely as the final degrees of utility of the quantities of commodity available for consumption after the exchange is effected»; pp. 156-157: la ambigüedad de value, la expresión «ratio of exchange» y la terminal utility, «the remaining desire which we or others have for possessing more»; p. 159: «labour once spent has no influence on the future value of any article… In commerce, by-gones are for ever by-gones; and we are always starting clear at each moment, judging the values of things with a view to future utility»; pp. 159-160: «though labour is never the cause of value, it is in a large proportion of cases the determining circumstance». Internet Archive: Jevons, The Theory of Political Economy, 1871 — Consultada: 2026-09-30.
- Jevons, William Stanley. The Theory of Political Economy, segunda edición, Londres: Macmillan, 1879 — portada: «Second edition, revised and enlarged, with new preface and appendices»; el autor figura como «Professor of Political Economy in University College, London»; mismo pasaje de los by-gones en el capítulo de la teoría del intercambio. Internet Archive: Jevons, The Theory of Political Economy, 2.ª ed., 1879 — Consultada: 2026-09-30.
- Wieser, Friedrich von. Über den Ursprung und die Hauptgesetze des wirthschaftlichen Werthes, Viena: Alfred Hölder, 1884 — p. 128: «den wirthschaftlichen Grenznutzen oder auch kurzweg den Grenznutzen nennen (vergl. die Ausdrücke „final degree of utility” und „terminal utility” bei Jevons)». Internet Archive: Wieser, Über den Ursprung und die Hauptgesetze des wirthschaftlichen Werthes, 1884 — Consultada: 2026-09-30.
- Jevons, William Stanley. The Coal Question, primera edición, Londres y Cambridge: Macmillan, 1865 — índice: el capítulo VI, «Of the Economy of Fuel», va de la p. 102 a la 116 (el VII empieza en la 117); p. 102: «It is very commonly urged, that the failing supply of coal will be met by new modes of using it efficiently and economically», el trabajo de una buena máquina «does not exceed about one-sixth part of what the coal is capable of doing» y en las chimeneas domésticas «at least four-fifths of the heat escapes»; p. 103: «I speak not here of the domestic consumption of coal», «The coal thus saved would be, for the most part, laid up for the use of posterity», «the saving effected would not extend over more than about one-third of the total consumption of coal», «But the economy of coal in manufactories is a different matter. It is wholly a confusion of ideas to suppose that the economical use of fuel is equivalent to a diminished consumption. The very contrary is the truth»; p. 104: «Nor is it difficult to see how this paradox arises» y el alto horno: «if the quantity of coal used in a blast-furnace… be diminished in comparison with the yield, the profits of the trade will increase»; p. 105: «new capital will be attracted, the price of pig-iron will fall, but the demand for it increase; and, eventually, the greater number of furnaces will more than make up for the diminished consumption of each. And if such is not always the result within a single branch, it must be remembered that the progress of any branch of manufacture excites a new activity in most other branches, and leads indirectly, if not directly, to increased inroads upon our seams of coal». Internet Archive: Jevons, The Coal Question, 1865 — Consultada: 2026-09-30.
- Jevons, William Stanley. The Coal Question, segunda edición revisada, Londres: Macmillan, 1866 — portada: subtítulo «An Inquiry concerning the Progress of the Nation, and the Probable Exhaustion of our Coal-mines» y el autor como «Cobden Professor of Political Economy in Owens College, Manchester»; índice: «Of the Economy of Fuel» es el capítulo VII y empieza en la p. 122, con el mismo pasaje de la «confusion of ideas». Internet Archive: Jevons, The Coal Question, 2.ª ed., 1866 — Consultada: 2026-09-30.
- Jevons, William Stanley. Investigations in Currency and Finance, edición e introducción de H. S. Foxwell, Londres: Macmillan, 1884 — índice: «On the Study of Periodic Commercial Fluctuations (1862)», pp. 1-12; «A Serious Fall in the Value of Gold ascertained» (1863), pp. 13-118, con el capítulo «Inquiry into Prices before and after the Gold Discoveries»; introducción de Foxwell, p. xxxiii: «There is no doubt this has been much misunderstood. The theory propounded by Mr. Jevons does not presuppose any accurate correspondence between the particular crisis intervals and the solar or sun-spot period. He only claims that the periodic variation of tropical harvests is connected with the solar period»; p. 194: «The Solar Period and the Price of Corn», «It is a well-known principle of mechanics that the effects of a periodically varying cause are themselves periodic», y la nota «This paper was read by me at the meeting of the British Association, at Bristol, in 1875, Section F»; p. 206: «The Periodicity of Commercial Crises and its Physical Explanation», «at intervals of about ten years», leído en Dublín el 19 de agosto de 1878 y publicado en el Journal of the Statistical and Social Inquiry Society of Ireland, vol. VII, pp. 334-342; p. 207: «Subsequent inquiry convinced me that my figures would not support the conclusion I derived from them, and I withdrew the paper from publication»; p. 215: «compare it with 1857, which gives the average interval just 10·444 years» y la estimación de 10·45 años de J. A. Broun en Nature del 24 de mayo de 1877; p. 225 (reimpresión de Nature, 1878): la reducción de los datos de Thorold Rogers y «Subsequent inquiry, however, seemed to show that periods of three, five, seven, nine, or even thirteen years would agree with Professor Rogers’ data just as well as a period of eleven years; in disgust at this result I withdrew the paper from further publication»; pp. 227-228: «If, starting from 1857, we count back nine intervals of 11·1 years each, we get to 1757 instead of 1763»; con la estimación de Broun «the difficulty disappears; for the average interval is 10·44 years. This beautiful coincidence led me to look still further backwards», hasta la burbuja de los Mares del Sur de 1720. Internet Archive: Jevons, Investigations in Currency and Finance, 1884 — Consultada: 2026-09-30.
- Jevons, William Stanley. «Commercial Crises and Sun-Spots» (parte I), Nature, vol. 19, n.º 472, 14 de noviembre de 1878, pp. 33-37 — artículo que abre con «Thou Sun, of this great world both eye and soul» y repasa las explicaciones de la depresión comercial de entonces; texto completo reimpreso en Investigations, pp. 221-234 (ref. 10). DOI 10.1038/019033d0: Jevons, Commercial Crises and Sun-Spots, Nature, 1878 — Consultada: 2026-09-30.
- Jevons, William Stanley. «Sun-Spots and Commercial Crises» (parte II), Nature, vol. 19, n.º 495, 24 de abril de 1879, pp. 588-590 — «I have been repeatedly told by men who have good opportunity of hearing current opinions, that they who theorise about the relations of sun-spots, rainfall, famines, and commercial crises are supposed to be jesting, or at the best romancing… I beg leave to affirm that I never was more in earnest». DOI 10.1038/019588a0: Jevons, Sun-Spots and Commercial Crises, Nature, 1879 — Consultada: 2026-09-30.
- Jevons, William Stanley. «The Solar-Commercial Cycle», Nature, vol. 26, n.º 662, 6 de julio de 1882, pp. 226-228 — «In an article printed in NATURE (vol. xix., pp. 588–90) I gave a table of the prices of wheat at Delhi, from 1763 to 1835». DOI 10.1038/026226a0: Jevons, The Solar-Commercial Cycle, Nature, 1882 — Consultada: 2026-09-30.
- Wilson, A. Stephen. «Commercial Crises and Sun-Spots», carta a Nature, vol. 19, n.º 479, enero de 1879, pp. 196-197 — «A suggestion is made by Mr. John Kemp, in NATURE, vol. xix. p. 97, to test the relation of sun-spots to the variation in weight of the cereal grains. Probably the difficulties of giving such a test scientific precision are insurmountable». DOI 10.1038/019196b0: Wilson, Commercial Crises and Sun-Spots, Nature, 1879 — Consultada: 2026-09-30.
- Nature. «William Stanley Jevons» (necrológica), vol. 26, n.º 670, agosto de 1882, pp. 420-421 — «whose tragical death was recorded in our issue of the 17th inst.»; nacido en Liverpool en 1835 y formado en parte en el University College de Londres. DOI 10.1038/026420a0: Nature, William Stanley Jevons, 1882 — Consultada: 2026-09-30.
- The University of Manchester, Department of Economics. History and heritage — «William Stanley Jevons was appointed to this Chair (1866–1876) during which time he published The Theory of Political Economy»; «William Arthur Lewis was the Stanley Jevons Professor of Political Economy at the Victoria University of Manchester». University of Manchester: Economics, history and heritage — Consultada: 2026-09-30.
- NobelPrize.org. Sir Arthur Lewis – Biographical, página del premio de Ciencias Económicas de 1979 — «I was born in St. Lucia on January 23, 1915»; «In 1948, at 33, I was made a full professor at the University of Manchester». NobelPrize.org: Arthur Lewis, biographical — Consultada: 2026-09-30.
- Departamento Administrativo Nacional de Estadística (DANE). Boletín técnico. Exportaciones (EXPO). Diciembre 2025, Bogotá, 3 de febrero de 2026, cifras provisionales — p. 7, tabla 3: exportaciones de enero a diciembre de 2025 de US$50.199,9 millones FOB; hulla, coque y briquetas (capítulo 32 de la CUCI), US$4.901,6 millones FOB frente a 7.106,6 en 2024, variación de −31,0 %; café sin tostar, US$5.853,8 millones FOB. DANE: boletín técnico de exportaciones, diciembre de 2025 — Consultada: 2026-09-30.
- Yarrow, Noah; Trucano, Michael; Rodon, Gemma; De Simone, Martin y Bentil, Ekua. Costing AI Use in Education in Low- and Middle-Income Countries, Education & Skills Working Paper n.º 27, Banco Mundial, julio de 2026 — recuadro 2, «Projecting Future Costs for AI Inference: Wright’s Law Meets Jevons’ Paradox», pp. 6-7: las proyecciones de costo de la inferencia «may fall victim to Jevons’ Paradox. This economic theory holds that as technological progress increases the efficiency with which a resource is used, the total consumption of that resource tends to go up, rather than down. In other words, there is a ‘rebound effect’»; «If Jevons’ Paradox holds…». Banco Mundial: Costing AI Use in Education in Low- and Middle-Income Countries, 2026 — Consultada: 2026-09-30.
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- Pregunta que responde: ¿Quién fue William Stanley Jevons y qué escribió de verdad sobre la utilidad, el carbón y las manchas solares?
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