Economía del comportamiento

Amos Tversky: quién fue, qué descubrió y por qué no hubo Nobel

Amos Tversky (Haifa, 1937 – Stanford, 1996) fue el psicólogo que, con Daniel Kahneman, probó en experimentos que el juicio humano falla de forma sistemática y no aleatoria. De ahí salieron las heurísticas de 1974, la teoría de las perspectivas de 1979 y el encuadre de 1981. Murió en 1996, y los Estatutos de la Fundación Nobel no permiten premiar a un fallecido.

Por Jhon Mosquera15 sep 202613 min de lectura

Última actualización: 2026-09-15

Contenido de esta página
Balanza de platillos inclinada, dos tarjetas idénticas y una ruleta de madera sobre un escritorio azul: alegoría de la obra de Amos Tversky sobre juicio y decisión

En unas maniobras del ejército israelí, un soldado avanzó con una carga explosiva para volar una alambrada, encendió la mecha y se quedó paralizado encima del artefacto. El hombre que estaba unos metros detrás corrió hacia él —con su comandante gritándole que no lo hiciera—, lo levantó y lo lanzó fuera del alcance de la explosión. El soldado salió sin un rasguño. Él quedó herido y con esquirlas de metal en el cuerpo para el resto de su vida [1].

Ese hombre era Amos Tversky. Casi nunca contaba la historia [2].

Dieciocho años después de aquella escaramuza de 1956, el mismo hombre publicaba en Science la demostración de que el juicio humano se equivoca de maneras tan regulares que se pueden predecir. No por descuido ni por falta de inteligencia: por la forma en que funciona la mente cuando tiene que estimar algo que no sabe. Esa demostración le costó a la economía uno de sus supuestos más cómodos.

¿Quién fue Amos Tversky?

Amos Tversky fue un psicólogo cognitivo nacido en Haifa el 16 de marzo de 1937 y muerto el 2 de junio de 1996, en su casa de Stanford, de un melanoma metastásico, a los 59 años [1]. Trabajó sobre el juicio y la decisión bajo incertidumbre, y su obra desbordó la psicología: Stanford lo describió como alguien que «cuestionó seriamente la teoría económica al mostrar que la gente con frecuencia no se comporta racionalmente para maximizar su bienestar» [1] (traducción propia).

Su padre, Yosef, era veterinario; su madre, Genia, fue miembro de la Knéset hasta su muerte en 1964 [1]. Tversky sirvió como oficial en los paracaidistas, llegó a capitán y participó en tres guerras [1]. Por aquel rescate de 1956 recibió, en palabras de Kahneman, «la más alta condecoración disponible en el ejército israelí» [2] (traducción propia).

Se graduó en la Universidad Hebrea de Jerusalén en 1961 y se doctoró en 1965 en la Universidad de Michigan, donde conoció y se casó con Barbara, compañera suya en psicología cognitiva [1].

Después de enseñar en Michigan, Harvard y la Universidad Hebrea, llegó a Stanford en 1970 como fellow del Center for Advanced Study in the Behavioral Sciences y entró a la planta docente en 1978 [1]. Fue el primer titular de la cátedra Davis-Brack de Ciencias del Comportamiento [1]. En 1982 recibió el premio de la American Psychological Association a la contribución científica distinguida, y en 1984 las becas MacArthur y Guggenheim [1]. La Fundación MacArthur registra que tenía 47 años cuando le dieron la suya [3]. Fue elegido a la Academia Estadounidense de Artes y Ciencias en 1980 y asociado extranjero de la Academia Nacional de Ciencias en 1985 [1].

Cuando ganó la MacArthur comentó que buena parte de lo que él estudiaba ya lo sabían «los publicistas y los vendedores de carros usados» [1] (traducción propia). Lo suyo fue el experimento y la teoría.

¿Cómo empezó la colaboración con Daniel Kahneman?

La colaboración arrancó en un seminario de posgrado en la Universidad Hebrea. Entre 1968 y 1969, Daniel Kahneman dictaba un curso sobre aplicaciones de la psicología a problemas del mundo real e invitó a Tversky, colega más joven, a contar qué se estaba haciendo en su campo. Kahneman lo describió después como «lo que resultó ser un acontecimiento que cambió mi vida» [2] (traducción propia).

Tversky expuso el trabajo de su antiguo mentor Ward Edwards, cuyo laboratorio concluía que la gente es «bayesiana conservadora»: casi siempre ajusta sus creencias en la dirección correcta, pero rara vez lo suficiente [2]. La discusión no cuadró con lo que ambos veían todos los días: personas que saltan a conclusiones. De ese desajuste salieron un almuerzo, un cuestionario que Tversky aplicó en una reunión de psicólogos matemáticos y, poco después, el primer artículo conjunto [2].

El método era artesanal y lento. Kahneman contó que el artículo de Science de 1974 les tomó un año, reuniéndose en el Instituto Van Leer de Jerusalén entre cuatro y seis horas diarias, y que en un buen día avanzaban una o dos frases netas [2]. De la teoría de las perspectivas pasaron por unas treinta versiones en seis meses y dedicaron cuatro años más a depurarla [2]. Lo que los sostenía era una frase que Tversky repetía: «Hagámoslo bien» [2] (traducción propia).

El saldo de esa sociedad es medible. Kahneman contabilizó ocho artículos conjuntos en los años pico, de 1971 a 1981, cinco de ellos citados más de mil veces a finales de 2002; de sus obras por separado, que suman unas doscientas, solo dos pasaban ese umbral [2].

La ficha de Daniel Kahneman recoge lo que él hizo después, ya sin Tversky. Aquí importa lo que hicieron juntos.

¿Qué son las heurísticas y los sesgos que describió en 1974?

Las heurísticas son atajos que la mente usa para estimar probabilidades que no puede calcular. Tversky y Kahneman describieron tres en Judgment under Uncertainty: Heuristics and Biases, publicado en Science el 27 de septiembre de 1974: representatividad, disponibilidad, y anclaje y ajuste [4]. Su tesis en una línea propia: «estas heurísticas son bastante útiles, pero a veces conducen a errores graves y sistemáticos» [4] (traducción propia).

La representatividad juzga por parecido. En el experimento canónico, a los participantes se les mostraron descripciones de personas supuestamente extraídas al azar de un grupo de cien profesionales y se les pidió estimar si cada una correspondía a un ingeniero o a un abogado. A un grupo se le dijo que el grupo tenía 70 ingenieros y 30 abogados; a otro, 30 ingenieros y 70 abogados. Aplicando el teorema de Bayes, la razón entre las probabilidades relativas (odds) de una y otra condición debía ser de 5,44 para cada descripción. Los dos grupos produjeron juicios esencialmente iguales: la proporción de partida no movió nada [4].

La disponibilidad juzga por lo fácil que resulta traer un ejemplo a la cabeza. Un riesgo del que uno recuerda casos —porque los vio en las noticias o le pasaron a un conocido— se estima más probable que otro del que no recuerda ninguno, aunque las estadísticas digan lo contrario [4].

El anclaje es el más incómodo de los tres, porque funciona incluso cuando el punto de partida es visiblemente absurdo. Tversky y Kahneman hicieron girar una ruleta delante de los participantes para producir un número entre 0 y 100, y les pidieron después estimar qué porcentaje de los países de la ONU eran africanos. Las estimaciones medianas fueron 25 y 45 para los grupos que habían visto salir 10 y 65, respectivamente. Pagarles por acertar no redujo el efecto [4].

Nada de esto describe una mente torpe, sino una que resuelve rápido con reglas que casi siempre sirven, como el atajo que uno toma todos los días aunque a veces desemboque en un trancón. El hallazgo no fue que erramos: fue que erramos en la misma dirección, y que la dirección se puede anticipar.

¿Qué dice la teoría de las perspectivas de 1979?

La teoría de las perspectivas sostiene que la gente no valora estados finales de riqueza, sino cambios respecto de un punto de referencia, y que no usa las probabilidades tal como se las dan, sino unos pesos de decisión que las deforman. Kahneman y Tversky la publicaron en Econometrica en marzo de 1979, y el artículo abre declarándose «una crítica de la teoría de la utilidad esperada como modelo descriptivo de la toma de decisiones bajo riesgo» [5] (traducción propia).

¿Qué es la función de valor de la teoría de las perspectivas?

La pieza central es la función de valor. Según el propio resumen del artículo, es «normalmente cóncava para las ganancias, comúnmente convexa para las pérdidas, y en general más empinada para las pérdidas que para las ganancias» [5] (traducción propia). De ahí sale la forma en S asimétrica que el paper dibuja en su figura 3, con el quiebre justo en el punto de referencia.

Esquema de la función de valor de la teoría de las perspectivas de Kahneman y Tversky: curva en forma de S asimétrica centrada en el punto de referencia, cóncava en el tramo de ganancias y convexa y más empinada en el de pérdidas.

Esa asimetría tiene nombre: aversión a la pérdida. El artículo la enuncia sin tecnicismos: «las pérdidas pesan más que las ganancias» [5] (traducción propia). Por eso la mayoría rechaza una apuesta simétrica de ganar o perder la misma cantidad a cara o sello, y por eso el rechazo crece con el tamaño de lo apostado [5].

El punto de referencia no es un adorno del modelo: es lo que decide si un resultado se vive como ganancia o como pérdida. Kahneman y Tversky separaron la decisión en dos fases, una de edición en la que el problema se organiza y se fija esa referencia, y otra de evaluación en la que se aplica el criterio [5].

¿Qué son los pesos de decisión?

La segunda pieza son los pesos de decisión. El artículo concluye que son en general menores que las probabilidades correspondientes, salvo en el rango de las probabilidades bajas, que se sobreponderan; los autores proponen que esa sobreponderación puede contribuir a explicar por qué la misma persona compra seguros y compra lotería sin contradecirse [5].

Esquema de la función de ponderación de probabilidades de Kahneman y Tversky: la curva queda por encima de la diagonal en las probabilidades bajas (sobreponderación) y por debajo en las medias y altas (subponderación), con discontinuidades en los extremos.

¿Qué son el efecto de reflexión y el efecto de certeza?

Los datos que sostienen todo esto son elecciones entre apuestas, no intuiciones. En el problema 3, el 80 % de 95 participantes prefirió 3.000 seguros a una apuesta de 4.000 con probabilidad 0,80, aunque esta última tiene mayor valor esperado. En el problema 3′, que es el mismo con los signos invertidos, el 92 % prefirió arriesgarse a perder 4.000 con probabilidad 0,80 antes que perder 3.000 con certeza [5]. Que la preferencia se invierta como en un espejo al cambiar el signo de los resultados es lo que los autores llamaron efecto de reflexión; de ahí se sigue, según ellos, que la aversión al riesgo en el dominio de las ganancias venga acompañada de búsqueda de riesgo en el de las pérdidas.

El efecto de certeza aparece en el par de problemas que abre el artículo, una variante del ejemplo de Allais con montos moderados: el 82 % de los participantes eligió 2.400 seguros frente a una apuesta de mayor valor esperado, y el 83 % invirtió la preferencia cuando de ambas opciones se restó una misma probabilidad de 0,66 de ganar 2.400 [5]. La opción no cambió; lo que cambió fue que dejó de ser segura.

ArtículoAño y revistaQué proponeEl dato que lo sostiene
Judgment under Uncertainty: Heuristics and Biases1974 · Science, vol. 185, núm. 4157Tres heurísticas: representatividad, disponibilidad, anclaje y ajusteIngenieros y abogados: los grupos 70/30 y 30/70 dan juicios iguales, cuando Bayes exige una razón de 5,44 entre las odds de una y otra condición [4]
Prospect Theory: An Analysis of Decision under Risk1979 · Econometrica, vol. 47, núm. 2Valor sobre cambios frente a un punto de referencia, función en S y pesos de decisiónProblema 3: 80 % prefiere 3.000 seguros; problema 3′: 92 % prefiere la apuesta de perder (N = 95 en ambos) [5]
The Framing of Decisions and the Psychology of Choice1981 · Science, vol. 211, núm. 4481La invarianza se rompe: la formulación del problema cambia la elecciónEnfermedad asiática: 72 % elige lo seguro en la versión de vidas salvadas; 78 % elige la apuesta en la de muertes [7]
Advances in Prospect Theory: Cumulative Representation of Uncertainty1992 · Journal of Risk and Uncertainty, vol. 5, núm. 4Versión acumulativa, aplicable a apuestas con muchos resultados; patrón cuádruple de riesgo25 estudiantes de posgrado: aversión a la pérdida mediana de 2,25 y exponente mediano de 0,88 [10]

¿Qué demuestra el problema de la enfermedad asiática de 1981?

El problema de la enfermedad asiática demuestra que dos formulaciones matemáticamente idénticas del mismo dilema producen mayorías opuestas. Tversky y Kahneman lo publicaron en Science el 30 de enero de 1981, en un artículo dedicado a mostrar que la invarianza —el requisito de que la preferencia no cambie con la forma de describir el problema— no se sostiene en la práctica [7].

El enunciado plantea un brote que se espera mate a 600 personas y dos programas para combatirlo. En la primera versión, el programa A salva 200 personas con certeza y el programa B ofrece un tercio de probabilidad de salvar a las 600 y dos tercios de no salvar a nadie. De 152 participantes, el 72 % eligió A [7].

En la segunda versión cambian las palabras, no las cifras: con el programa C mueren 400 personas y con el programa D hay un tercio de probabilidad de que no muera nadie y dos tercios de que mueran 600. De 155 participantes, el 78 % eligió D [7].

Son los mismos números. Contados como vidas salvadas, la mayoría se vuelve prudente; contados como muertes, la mayoría apuesta. El artículo lo dice sin rodeos: la elección mayoritaria del primer problema es aversa al riesgo y la del segundo es arriesgada [7]. Quien redacta el formulario, entonces, no solo informa: inclina.

¿Por qué Amos Tversky no ganó el Nobel?

Porque murió en 1996 y el reglamento no lo permite. Los Estatutos de la Fundación Nobel establecen en su §4 que «la obra producida por una persona ya fallecida no podrá ser considerada para un premio», y añaden que si un laureado muere después de haber sido anunciado, el premio sí puede entregarse [9] (traducción propia). No hay una cláusula póstuma que pudiera haberse aplicado.

Conviene ser preciso con lo que sí dijo la Academia, porque circula mucho invento al respecto. El comunicado del 9 de octubre de 2002, que otorgó el premio a Daniel Kahneman y a Vernon L. Smith, escribe sobre Kahneman: «Junto con Amos Tversky (fallecido en 1996), ha formulado la teoría de las perspectivas como una alternativa que da mejor cuenta del comportamiento observado» [8] (traducción propia). Es un reconocimiento de coautoría en el documento que anuncia el premio.

El informe científico del mismo premio va más lejos en la valoración. Fecha el despegue de la investigación en psicología cognitiva del juicio y la decisión en el momento en que «Daniel Kahneman y Amos Tversky (fallecido en 1996) publicaron sus hallazgos sobre juicio y toma de decisiones», señala que el artículo de 1979 tenía el mayor número de citas de todos los publicados en Econometrica, y concluye que «el trabajo de Kahneman con Tversky sobre la toma de decisiones bajo incertidumbre destaca claramente como el más influyente» [6] (traducción propia).

Lo que la Academia no escribió en ninguna parte es que Tversky habría compartido el premio. Esa frase es una conjetura razonable de terceros, no una declaración del comité, y esta página no la afirma. Lo verificable es más sobrio y basta: el reglamento lo excluía, y el comité citó su nombre de todos modos.

Conviene entonces desmontar una frase que circula mucho: decir que «Kahneman y Tversky ganaron el Nobel» es falso. El premio de 2002 se repartió por mitades entre Kahneman y Vernon Smith [8]. La cronología completa de la escuela está en el hub de economía del comportamiento, donde también aparecen Herbert Simon, que había propuesto la racionalidad acotada antes que ellos, y Richard Thaler, que llevó estas ideas al diseño de políticas.

¿Qué queda hoy de la obra de Tversky?

Queda un programa de investigación vivo y una teoría que él mismo siguió corrigiendo. En 1992, ya en Stanford, Tversky y Kahneman publicaron en el Journal of Risk and Uncertainty una versión acumulativa de la teoría, capaz de manejar apuestas con muchos resultados y de asignar funciones de ponderación distintas a ganancias y a pérdidas [10].

Ese artículo puso número a la aversión a la pérdida. Con 25 estudiantes de posgrado de Berkeley y Stanford, en tres sesiones de una hora cada una, la estimación mediana del parámetro de aversión a la pérdida fue de 2,25 y el exponente mediano de la función de valor, de 0,88 para ganancias y para pérdidas [10]. Dicho en cristiano: perder duele algo más del doble de lo que gusta ganar lo mismo. Esa cifra es la que hoy se cita en medio mundo, y salió de veinticinco personas frente a un computador.

El Banco Mundial le dedicó al asunto todo un Informe sobre el desarrollo mundial 2015, que atribuye a Kahneman y Tversky el haber ayudado a poner los cimientos de la economía del comportamiento y dedica un apartado a lo que llama «el poder del encuadre» [11] (traducción propia). Ahí es donde la obra deja de ser historia intelectual: la forma de un formulario de pensiones, de un recordatorio tributario o de una campaña de vacunación es una decisión de diseño, y desde 1981 sabemos que no es neutral.

El mismo informe documenta una intervención colombiana que conviene citar con cuidado: una variación del programa de transferencias condicionadas que dejó el monto igual pero pagó dos tercios de forma bimestral y el resto en una suma única al graduarse de bachillerato, con lo que la matrícula en educación superior subió 49 puntos porcentuales [11]. El informe atribuye ese resultado al sesgo del presente, no al encuadre. Lo traigo justamente por eso: la familia de ideas que Tversky abrió es más amplia que su propia teoría, y confundir los mecanismos es el error más común al aplicarla.

Lo que no le corresponde a esta página lo tienen sus dueños: el catálogo de sesgos aplicado a invertir está en el análisis sobre psicología económica e inversión, y los dos sistemas de pensamiento, en la ficha de Kahneman.

Una opinión, y la marco como tal: creo que el legado más útil de Tversky para quien trabaja con datos no son los sesgos, que ya se volvieron anécdota de charla corporativa, sino su exigencia de método. Un modelo que supone preferencias estables sobre resultados finales está haciendo una afirmación empírica, y esa afirmación se puede poner a prueba con un cuestionario de una página. Él la puso a prueba y perdió el supuesto. La pregunta incómoda es cuántos supuestos seguimos usando sin haberlos sometido a un experimento tan barato.

Preguntas frecuentes

¿Amos Tversky era economista? No. Era psicólogo cognitivo, con un doctorado de la Universidad de Michigan de 1965 y una cátedra de psicología en Stanford [1]. Su influencia en economía vino de fuera de la disciplina, y ese es justamente el punto: el informe del premio de 2002 fecha ahí el despegue de la investigación en psicología cognitiva del juicio y la decisión [6].

¿Qué diferencia hay entre las heurísticas de 1974 y la teoría de las perspectivas de 1979? Las heurísticas describen cómo estimamos probabilidades cuando no podemos calcularlas; la teoría de las perspectivas describe cómo elegimos entre apuestas una vez que ya tenemos las probabilidades delante [4][5]. El primer trabajo es sobre el juicio, el segundo sobre la decisión. Son cinco años de distancia y dos revistas distintas.

¿Quién firmó primero cada artículo? El de 1974 en Science lo firmaron Tversky y Kahneman, en ese orden; el de 1979 en Econometrica, Kahneman y Tversky; el de 1981 en Science, Tversky y Kahneman [4][5][7]. Alternaban el orden a propósito, en una sociedad que Kahneman describió como sin división formal del trabajo [2].

¿Cuánto pesa exactamente una pérdida frente a una ganancia? El número que circula es 2,25, y conviene saber de dónde salió: es el valor mediano al que Tversky y Kahneman ajustaron ese parámetro en 1992, a partir de las elecciones de veinticinco estudiantes de posgrado de dos universidades estadounidenses [10]. Una mediana de laboratorio con esa muestra no es una constante de la naturaleza humana, y citarla sin decir su alcance es el abuso más frecuente de la teoría.

¿Dónde se puede leer a Tversky en su versión original? Los cuatro artículos que sostienen esta página tienen DOI y están referenciados abajo. Empezar por el de 1974 en Science tiene una ventaja: son ocho páginas, sin matemáticas, y los experimentos se entienden leyendo el enunciado [4].

Referencias

  1. Stanford University News Service. Amos Tversky, leading decision researcher, dies at 59, 5 de junio de 1996 — fecha y causa de la muerte, edad, nacimiento en Haifa el 16 de marzo de 1937, ocupación del padre y cargo de la madre, servicio en paracaidistas y grado de capitán, grado en la Universidad Hebrea (1961) y doctorado en Michigan (1965), llegada a Stanford en 1970 y entrada a la planta docente en 1978, cátedra Davis-Brack, premio de la American Psychological Association (1982), becas MacArthur y Guggenheim (1984), elección a la Academia Estadounidense de Artes y Ciencias (1980) y a la Academia Nacional de Ciencias (1985), y las frases sobre la teoría económica y sobre los vendedores de carros usados. Stanford News Service: obituario de Amos Tversky, 1996 — Consultada: 2026-09-15.
  2. Kahneman, Daniel. Biographical, NobelPrize.org, 2002 — incluye en su Parte 2 el elogio fúnebre por Amos Tversky del 5 de junio de 1996: el seminario de 1968-1969 en la Universidad Hebrea y la invitación a Tversky, el trabajo de Ward Edwards y los «bayesianos conservadores», el cuestionario de 1969, el año de trabajo y las jornadas de cuatro a seis horas en el Instituto Van Leer para el artículo de 1974, las treinta versiones de la teoría de las perspectivas y los cuatro años de depuración, la frase «Let’s do it right», la condecoración militar más alta disponible en el ejército israelí, y el recuento de ocho artículos conjuntos entre 1971 y 1981 con cinco citados más de mil veces a finales de 2002. NobelPrize.org: autobiografía de Daniel Kahneman y elogio fúnebre de Tversky — Consultada: 2026-09-15.
  3. John D. and Catherine T. MacArthur Foundation. Amos Tversky — MacArthur Fellow, Class of November 1984 — la beca es de la clase de noviembre de 1984, con Tversky a los 47 años y radicado en Stanford, California. MacArthur Foundation: ficha del becario Amos Tversky — Consultada: 2026-09-15.
  4. Tversky, Amos y Daniel Kahneman. Judgment under Uncertainty: Heuristics and Biases — Science, vol. 185, núm. 4157, 27 de septiembre de 1974, pp. 1124-1131. Las tres heurísticas (representatividad, disponibilidad, anclaje y ajuste), la frase «these heuristics are quite useful, but sometimes they lead to severe and systematic errors», el experimento de ingenieros y abogados con proporciones 70/30 y 30/70 y la razón bayesiana de 5,44, y el experimento de la ruleta con estimaciones medianas de 25 y 45 para anclas de 10 y 65, sin que los pagos por acertar redujeran el efecto. DOI 10.1126/science.185.4157.1124: Tversky y Kahneman, Judgment under Uncertainty — Consultada: 2026-09-15.
  5. Kahneman, Daniel y Amos Tversky. Prospect Theory: An Analysis of Decision under Risk — Econometrica, vol. 47, núm. 2, marzo de 1979, pp. 263-291. La declaración de ser una crítica de la utilidad esperada como modelo descriptivo, la función de valor «normally concave for gains, commonly convex for losses, and is generally steeper for losses than for gains» y su figura 3, la frase «losses loom larger than gains» y el rechazo a las apuestas simétricas, las fases de edición y evaluación, los pesos de decisión menores que las probabilidades salvo en el rango bajo, los problemas 1 y 2 con 82 % y 83 % (N = 72), y la tabla I con los problemas 3 y 3′ (80 % y 92 %, N = 95). DOI 10.2307/1914185: Kahneman y Tversky, Prospect Theory — Consultada: 2026-09-15.
  6. Comité del Premio en Ciencias Económicas, Real Academia Sueca de Ciencias. Foundations of Behavioral and Experimental Economics: Daniel Kahneman and Vernon Smith — Advanced information, 2002 — informe científico del premio: «research in cognitive psychology did not come into its own until Daniel Kahneman and Amos Tversky (deceased in 1996) published their findings on judgment and decision-making», el artículo de 1979 como el de mayor número de citas entre los publicados en Econometrica, y la valoración «Kahneman’s work with Tversky on decision-making under uncertainty clearly stands out as the most influential». NobelPrize.org: informe científico del premio en ciencias económicas 2002 (PDF) — Consultada: 2026-09-15.
  7. Tversky, Amos y Daniel Kahneman. The Framing of Decisions and the Psychology of Choice — Science, vol. 211, núm. 4481, 30 de enero de 1981, pp. 453-458. El problema de la enfermedad asiática: enunciado de los programas A y B con N = 152 y 72 % para A, enunciado de los programas C y D con N = 155 y 78 % para D, y la caracterización de la primera mayoría como aversa al riesgo y la segunda como arriesgada, dentro del argumento sobre el incumplimiento de la invarianza. DOI 10.1126/science.7455683: Tversky y Kahneman, The Framing of Decisions — Consultada: 2026-09-15.
  8. Real Academia Sueca de Ciencias. The Prize in Economic Sciences 2002 — Press release, 9 de octubre de 2002 — el premio se repartió por partes iguales entre Daniel Kahneman y Vernon L. Smith, con las motivaciones textuales de cada uno, y la frase sobre Kahneman «Together with Amos Tversky (deceased in 1996), he has formulated prospect theory as an alternative, that better accounts for observed behavior». NobelPrize.org: comunicado del premio en ciencias económicas 2002 — Consultada: 2026-09-15.
  9. Fundación Nobel. Statutes of the Nobel Foundation, §4 — «Work produced by a person since deceased shall not be considered for an award. If, however, a prizewinner dies before he has received the prize, then the prize may be presented». NobelPrize.org: Estatutos de la Fundación Nobel — Consultada: 2026-09-15.
  10. Tversky, Amos y Daniel Kahneman. Advances in Prospect Theory: Cumulative Representation of Uncertainty — Journal of Risk and Uncertainty, vol. 5, núm. 4, octubre de 1992, pp. 297-323. La versión acumulativa aplicable a apuestas con cualquier número de resultados y con funciones de ponderación distintas para ganancias y pérdidas, el patrón cuádruple de actitudes ante el riesgo, la muestra de 25 estudiantes de posgrado de Berkeley y Stanford en tres sesiones de una hora, y las estimaciones medianas de 2,25 para la aversión a la pérdida y 0,88 para el exponente de la función de valor. DOI 10.1007/BF00122574: Tversky y Kahneman, Advances in Prospect Theory — Consultada: 2026-09-15.
  11. Banco Mundial. World Development Report 2015: Mind, Society, and Behavior, 2015 — atribuye a Kahneman y Tversky el haber ayudado a poner los cimientos de la economía del comportamiento («helped lay the foundation for the field of behavioral economics»), dedica un apartado al «power of framing» citando a Kahneman y Tversky, y documenta la variación del programa de transferencias condicionadas en Colombia que elevó la matrícula en educación superior en 49 puntos porcentuales, atribuida en el informe al sesgo del presente. Banco Mundial: Informe sobre el desarrollo mundial 2015 (PDF) — Consultada: 2026-09-15.
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