Economía del desarrollo

Raúl Prebisch: el manifiesto de la CEPAL y la tesis del deterioro de los términos de intercambio

Raúl Prebisch (Tucumán, 1901-Santiago de Chile, 1986) fue el economista argentino que en 1949 escribió para la CEPAL el texto que se conoce como su manifiesto, dirigió la comisión entre 1950 y 1963 y encabezó la naciente UNCTAD. Su tesis más conocida: a largo plazo, los precios de los bienes primarios tienden a perder terreno frente a los de las manufacturas.

Por Jhon Mosquera28 sep 202618 min de lectura

Última actualización: 2026-09-28

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En enero de 1949 a Raúl Prebisch se le cayó el trabajo que ya había aceptado. El Fondo Monetario Internacional le había ofrecido un cargo alto en Washington y lo dejó sin efecto; el gobierno de Perón lo había obligado dos meses antes a renunciar a su cargo en la Facultad, en Buenos Aires. Lo que quedó sobre la mesa fue una consultoría corta en una comisión de Naciones Unidas que acababa de nacer en Santiago de Chile: escribir la introducción de un informe económico regional [4].

Lo que entregó empezaba así: «La realidad está destruyendo en la América Latina aquel pretérito esquema de la división internacional del trabajo» [2].

Ese encargo menor se convirtió en la piedra angular de la teoría de la CEPAL [1].

Un solo engranaje de acero mecanizado junto a un montón mucho mayor de granos de café verde sobre piedra azul pizarra, evocación de los términos de intercambio entre materias primas y manufacturas de Raúl Prebisch

Prebisch figura entre los autores de la economía del desarrollo, una de las escuelas del índice de economistas. Esta ficha cuenta su vida, su obra y su legado, y desarrolla a fondo la tesis Prebisch-Singer sobre los términos de intercambio, porque en este sitio no tiene página propia. La teoría de la dependencia, que discutió con él, es tema de la ficha de Fernando Henrique Cardoso; las teorías del comercio en panorámica están en comercio internacional, y la historia de la escuela como campo, en su página guía.

¿Quién fue Raúl Prebisch?

Raúl Prebisch fue un economista argentino nacido en San Miguel de Tucumán en abril de 1901 y muerto en Santiago de Chile en abril de 1986. Dirigió el Banco Central de la República Argentina desde su creación en 1935 hasta 1943, fue secretario ejecutivo de la CEPAL de mayo de 1950 a julio de 1963 y después encabezó la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo (UNCTAD) [3][4].

Era hijo de Albin Prebisch, un inmigrante alemán dueño de un pequeño negocio, y de Rosa Linares Uriburu, de familia de raigambre colonial venida a menos. Su biógrafo, el historiador Edgar J. Dosman, cuenta que le escandalizaron las condiciones de los trabajadores migrantes de las plantaciones azucareras de su provincia [4]. Estudió economía en la Universidad de Buenos Aires entre 1918 y 1922 y enseñó economía política en esa facultad desde 1923 hasta 1948 [3]. De esa formación dijo más tarde: «Estudié por mi cuenta porque no encontré quien me orientara» [4].

Según Dosman, en 1921 usó por primera vez los términos «centro» y «periferia», en investigaciones que mostraban que los ciclos de la economía argentina no se comportaban como los europeos [4].

Se había formado en el librecambio y en el patrón oro. Su paso por el Banco de la Nación Argentina en los años de la Gran Depresión lo llevó a defender una intervención firme del Estado [5]. La creación del Banco Central en 1935 fue, según la biografía que publica la Biblioteca de la CEPAL, «prácticamente su obra personal» [5], y lo dirigió como su primer gerente [7]. El gobierno militar lo despidió el 27 de octubre de 1943 [4]. Vinieron entonces las invitaciones de otros países de la región, de México en especial, y con ellas la mirada latinoamericana que traería a la CEPAL [4][5].

AñoHecho
1901Nace en San Miguel de Tucumán, en abril [3]
1918-1922Estudia economía en la Universidad de Buenos Aires [3]
1935Se crea el Banco Central de la República Argentina, que dirige hasta 1943 [3][4]
1943Es despedido del Banco Central el 27 de octubre [4]
1949Escribe para la CEPAL El desarrollo económico de la América Latina y algunos de sus principales problemas, presentado en La Habana [1][6]
1950Secretario ejecutivo de la CEPAL, desde mayo [3]
1963Deja la secretaría ejecutiva en julio; publica Hacia una dinámica del desarrollo latinoamericano [3][6]
1964Conferencia de Ginebra; su informe Hacia una nueva política comercial en pro del desarrollo [4][12][13]
1968Segunda conferencia de la UNCTAD, en Nueva Delhi; termina su período en la organización [4][5]
1976Crea la Revista de la CEPAL, que dirige hasta su muerte [4][5]
1981Capitalismo periférico: crisis y transformación [6]
1984Vuelve a Argentina, invitado por el presidente Alfonsín [3][4]
1986Muere en Santiago de Chile, en abril [3]

¿Qué dice el manifiesto de la CEPAL de 1949?

El texto de 1949 sostiene que el reparto de los frutos del progreso técnico entre países industriales y países productores de materias primas no es parejo, y que por eso la industrialización es el camino de América Latina para elevar el nivel de vida. Prebisch lo escribió como consultor, para introducir el primer Estudio Económico de América Latina, y lo presentó en La Habana en 1949 [1][4][6].

El argumento arranca por la premisa que ataca. La teoría del comercio suponía que el fruto del progreso técnico se reparte entre toda la colectividad, por la baja de los precios o por el alza de los ingresos, de modo que a los países de producción primaria les llegaba su parte por el intercambio. Prebisch responde que esa premisa vale para el conjunto de los grandes países industriales, no para la periferia: allí las ventajas de la productividad no llegaron «en medida comparable» [2].

De ahí saca su conclusión sobre la industria. No la presenta como un fin en sí mismo, sino como «el único medio de que disponen éstos para ir captando una parte del fruto del progreso técnico» y elevar el nivel de vida de las masas [2].

El documento no pide abandonar las exportaciones. «La industrialización de América Latina no es incompatible con el desarrollo eficaz de la producción primaria», escribe, porque la región necesita importar maquinaria y exportar para pagarla [2]. Y advierte que, si la meta fuera la autarquía, «sería admisible cualquier industria que substituya importaciones», pero que si la meta es el bienestar de las masas hay límites más allá de los cuales industrializar resta productividad [2]. Un capítulo entero se titula «Los límites de la industrialización» [2].

¿Por qué se le llama manifiesto? La Biblioteca de la CEPAL registra que Albert Hirschman lo llamó «el Manifiesto latinoamericano» y que muchas veces se alude a él como el Manifiesto de la CEPAL [6]. Circulan tres fechas: la propia CEPAL lo cataloga como texto de 1948 —introducía el estudio correspondiente a ese año—, se presentó en 1949 y se publicó en español y en inglés en 1950 [1][6][10].

¿Qué es la tesis Prebisch-Singer?

La tesis Prebisch-Singer sostiene que, a largo plazo, los términos de intercambio de los países especializados en materias primas tienden a deteriorarse frente a los de los países que exportan manufacturas. Dicho en concreto: con la misma cantidad de café, cobre o trigo exportados, un país compra cada vez menos maquinaria. La formularon en paralelo Raúl Prebisch y Hans Singer a comienzos de los años cincuenta [10][18].

Los términos de intercambio son la relación entre los precios de lo que un país vende y los de lo que compra. Si se deterioran y el volumen exportado no cambia, la capacidad de importar se encoge con el tiempo [18].

Qué midió Prebisch en 1949

Prebisch no partió de un modelo sino de una serie de precios. Tomó los índices medios de precios del Board of Trade para las importaciones y las exportaciones británicas, que usó como representativos de los precios mundiales de los productos primarios y de los manufacturados, según un informe de Naciones Unidas de febrero de 1949; las cifras de los años treinta llegaban solo hasta 1938 [2].

Con esa serie escribió que, desde los años setenta del siglo XIX hasta antes de la Segunda Guerra Mundial, la relación de precios se había movido «constantemente en contra de la producción primaria» [2]. En los años treinta, con la misma cantidad de productos primarios solo podía comprarse el 63 % de los productos finales de la industria que se compraban en los años sesenta del siglo XIX; o sea, hacía falta en término medio un 58,6 % más de productos primarios para comprar lo mismo [2]. En otro pasaje, el texto habla de un empeoramiento de 36,5 % de la relación de precios entre los años setenta del siglo XIX y los treinta del XX [2].

No son dos hallazgos, sino la misma caída contada de dos maneras y con bases distintas. Si se compra el 63 %, hace falta 1 / 0,63 ≈ 1,59 veces la cantidad inicial, es decir, cerca de un 58,6 % más; visto desde el otro lado, el poder de compra perdió alrededor de 37 puntos (100 − 63), del mismo orden que el 36,5 % medido desde los años setenta.

El propio Prebisch dejó anotada la debilidad de su dato: «Es de lamentar que los índices de precios no reflejen las variaciones de calidad ocurridas en los productos finales» [2]. Dicho con un ejemplo: si una máquina de 1930 rendía más que una de 1870, un índice que no ajusta por calidad no lo registra.

El mecanismo: salarios que no bajan y ciclos que castigan a la periferia

El hallazgo contradecía lo esperable. Si el progreso técnico fue más rápido en la industria que en la producción primaria, y los precios hubieran bajado con los costos, la relación de precios habría mejorado para los países de la periferia [2]. Ocurrió lo contrario.

Para mostrar el mecanismo, Prebisch armó un ejemplo con números supuestos. La productividad sube de 100 a 120 en la agricultura y de 100 a 160 en la industria, y ambas pesan lo mismo en el producto final. Si los ingresos no suben y los precios bajan con los costos, la relación de precios pasa de 100 a 116,7 a favor de los productos primarios, y los productores primarios pueden comprar 140 de productos finales en vez de 100, lo mismo que los industriales [2]. Si en cambio los ingresos de la industria suben más que su productividad y los de la producción primaria suben igual que la suya, la relación cae de 100 a 93,3: los productores primarios solo compran 112,0, y los industriales, 168 [2].

Esquema del ejemplo de Raúl Prebisch de 1949: con productividades que suben de 100 a 120 y de 100 a 160, la relación de precios de los productos primarios pasa a 116,7 si los precios bajan con los costos y cae a 93,3 si los ingresos industriales suben más que la productividad

La razón de fondo está en el ciclo. En el auge, los precios primarios suben más que los finales; en la caída, bajan más [2]. En los centros, parte de las ganancias del auge se convirtió en aumentos de salarios que después, por la resistencia a la baja, no se pueden comprimir, y la presión se desplaza hacia la periferia, donde la desorganización de los trabajadores del campo hace más fácil comprimir ingresos [2]. La síntesis es suya: los centros han retenido «íntegramente el fruto del progreso técnico de su industria», mientras que la periferia les ha traspasado «una parte del fruto de su propio progreso técnico» [2].

Prebisch y Singer: dos rutas a la misma tesis

Hans Singer escribió en 1949, cuando trabajaba como economista en Naciones Unidas, The Distribution of Gains between Investing and Borrowing Countries [8]. Lo presentó en la reunión de diciembre de 1949 de la American Economic Association y se publicó en mayo de 1950 en las actas de la American Economic Review [8][9]. La nota editorial de su reedición de 2012 recuerda que al principio se lo solía descartar y que la tesis Prebisch-Singer fue ganando aceptación a medida que aparecían datos nuevos [8].

José Antonio Ocampo y María Ángela Parra explican que la formulación original combinaba dos hipótesis. La primera: la baja elasticidad-ingreso de la demanda de materias primas, que las hace crecer menos que el ingreso. La segunda: el reparto desigual de los frutos del progreso técnico, porque en las manufacturas el aumento de productividad se queda como ingreso de los productores y en los productos básicos se traduce en precios más bajos [10]. Sobre esa segunda, anotan que ambos la formularon, «pero quizás en forma más clara por Singer», y que la formulación más precisa de su dimensión internacional fue la de Prebisch [10].

Los dos volvieron a trabajar juntos. Cuando Prebisch armó el equipo de la UNCTAD en Ginebra, Singer fue uno de los economistas que atrajo, junto a Gunnar Myrdal, Jan Tinbergen y otros [4]. Las diferencias de Prebisch con Myrdal están contadas en la ficha de Gunnar Myrdal, y el argumento con el que Arthur Lewis respaldó la tesis, en la suya.

¿Se cumplió el deterioro de los términos de intercambio?

A largo plazo, en buena medida sí, aunque no como una caída continua. Ocampo y Parra, con 24 productos básicos entre 1900 y 2000, encuentran que los precios relativos de las materias primas cayeron en escalones, alrededor de 1920 y de 1980, y que al año 2000 habían perdido entre 50 % y 60 % del valor relativo que tenían frente a las manufacturas hasta la década de 1920 [10].

El matiz importa tanto como el resultado. Los mismos autores concluyen que no hay evidencia de una tendencia «secular o continua» al deterioro, pero sí de una caída notoria a lo largo del siglo XX [10]. Todos sus índices bajaron en promedio 0,8 % por año, arrastrados por los alimentos, que perdieron la mitad de su poder adquisitivo, mientras los bienes no alimentarios perdieron alrededor del 15 % [10].

La caída es del siglo XX, no del XIX. Las series de Ocampo y Parra muestran más bien una mejora de los precios reales de las materias primas a fines del siglo XIX y comienzos del XX, y citan a Hadass y Williamson, que señalan que el abaratamiento del transporte marítimo mejoró los términos de intercambio de todos los países si los precios se miden en un mismo lugar [10]. Es una lectura distinta de la de Prebisch para esas décadas, aunque las series no miden lo mismo: la suya eran precios de importación y exportación británicos, y la de Ocampo y Parra, precios de productos básicos deflactados por el valor unitario de las manufacturas [2][10]. La confiabilidad de los datos que sostuvieron la tesis original, advierten, se ha debatido a fondo [10].

Un estudio posterior de Ocampo y Parra-Lancourt, que llega hasta comienzos del siglo XXI, resume el siglo XX como una reducción aproximada a la mitad de los precios reales de las materias primas, con la agricultura tropical como el grupo peor librado y los minerales como el de mejor desempeño [11].

Las cifras de la tabla no se pueden sumar ni comparar entre sí: cada una mide algo distinto, en otro periodo y con otra cobertura.

FuentePeriodoQué mideResultado
Prebisch, 1949 [2]Años setenta del siglo XIX a 1938Precios de importación frente a exportación del Reino Unido (Board of Trade)Empeoramiento de 36,5 % para los productos primarios
CEPAL, estudio de Colombia de 1956-1957 [14]1945-1949 frente a 1925-1929Poder de compra de las exportaciones de ColombiaHabía que exportar 40 % más para comprar lo mismo
Informe de Prebisch a la UNCTAD, 1964 [12]1950-1961Productos básicos sin petróleo frente a manufacturasCaída de 26 %; de 17 % entre países en desarrollo y desarrollados
Ocampo y Parra, 2003 [10]1900-200024 productos básicos no petroleros deflactados por el valor unitario de las manufacturasPérdida de 50 % a 60 % frente a los años veinte; caída escalonada, no continua
Ocampo y Parra-Lancourt, 2010 [11]Mediados del siglo XIX a comienzos del XXITérminos de intercambio de trueque de productos básicos no combustiblesMejora hasta comienzos del siglo XX y reducción aproximada a la mitad en el resto del siglo

¿Y el café de Colombia?

Colombia vivió la tesis en carne propia, y la CEPAL lo midió pronto. En su estudio sobre el desarrollo económico de Colombia, cuya versión preliminar se presentó en Bogotá en agosto de 1955, la comisión anotó que después de 1950 el café representaba alrededor del 80 % de las exportaciones colombianas [14]. Y midió el costo del deterioro: durante 1945-1949, Colombia estaba en la situación de tener que exportar «un 40 por ciento más que en 1925-1929 a fin de poder comprar la misma cantidad de bienes» [14]. Es una comparación entre dos quinquenios, no una tendencia de largo plazo, y la CEPAL la atribuye al alza repentina de los precios mundiales de la posguerra, que dejó la relación de precios por debajo de su nivel de antes de la guerra [14].

El mismo estudio muestra cuánto se mueve esa relación con el ciclo. En 1950 la situación «se modificó radicalmente»: el valor unitario de las exportaciones subió hasta duplicar el de fines de los años veinte [14]. Y dejó el mecanismo de Prebisch en un número: la demanda de café en Estados Unidos tenía una elasticidad-ingreso de 0,55, es decir, que por cada 1 % que subía el ingreso de los compradores, la demanda subía alrededor de medio punto [14].

A largo plazo, el café resultó una excepción. En el análisis de Ocampo y Parra, su precio real en el siglo XX no presenta una tendencia determinística estadísticamente significativa, y los autores lo asocian, con un «quizás», al escaso aumento de su productividad: 0,2 % anual por hectárea entre 1910-1914 y 1995-1999, frente a ritmos cercanos al 1 % en los otros seis cultivos de la serie [10].

José Antonio Ocampo, nacido en Cali en 1952, dirigió la CEPAL como secretario ejecutivo entre enero de 1998 y agosto de 2003, y en Colombia fue ministro de Hacienda y director del Departamento Nacional de Planeación [15]. La revisión de 2003 de la tesis la firmó, así, un colombiano que ocupaba en Santiago el mismo cargo que Prebisch [10][15].

¿Qué papel tuvo Prebisch en la industrialización por sustitución de importaciones?

Prebisch no inventó la industrialización por sustitución de importaciones: la encontró en marcha. Según la CEPAL, su texto de 1949 llamaba a impulsar, con intervención activa del Estado, un proceso que se había iniciado «en forma pragmática» en respuesta a las guerras mundiales y a la crisis de 1929 [1]. Lo que hizo fue darle una razón y un programa.

En 1949 describió el giro con una fórmula. Antes de la gran depresión la región crecía empujada por las exportaciones; ahora ya no había que escoger entre ese modelo y la alternativa de «crecer hacia adentro, mediante la industrialización», porque esta se había vuelto el modo principal de crecer [2].

Quince años después, él mismo señaló sus fallas. En su informe a la conferencia de Ginebra de 1964, escribió que la industrialización había arrancado en los años treinta más como una reacción defensiva que como un diseño racional, y que las circunstancias la obligaron a volcarse hacia adentro como un proceso de sustitución de importaciones «simple, pero en general costoso» (traducción propia) [12]. Se había hecho en muchos compartimentos estancos, con poca comunicación entre ellos y en serio perjuicio de la productividad [12]. La fase fácil de la sustitución llegaba a su límite en los países más industrializados; los mercados nacionales pequeños exigían aranceles muy altos, que a su vez fomentaban plantas pequeñas y antieconómicas; y faltaban exportaciones de manufacturas que habrían ampliado esos mercados [12].

El remedio que propuso no era desmontar la sustitución sino llevarla a escala regional y sumarle exportaciones industriales [12]. Dosman resume su convicción de esos años: la sustitución de importaciones, sin un «Estado sagaz», era «una espada de doble filo y una fórmula para el estancamiento» [4].

El linaje de la industria naciente que Prebisch retomó está en la ficha de Friedrich List, donde consta su propia advertencia contra la mala protección, y la lectura actual de la política industrial, en la de Ha-Joon Chang. En Colombia, Mario Arrubla, cuyos ensayos salieron en la revista Estrategia entre 1962 y 1964 y se reunieron en 1969 en el libro Estudios sobre el subdesarrollo colombiano, se refirió con desdén a las tesis de la CEPAL y veía la sustitución de importaciones que ella proponía como un mecanismo para resolver la falta de dólares de la industria sin llegar al fondo, que era superar la dependencia, según la reconstrucción que publicó en 2022 el Boletín Cultural y Bibliográfico del Banco de la República [16].

¿Qué hizo Prebisch en la UNCTAD?

Prebisch llevó a escala mundial el diagnóstico que había hecho para América Latina. Invitado por el secretario general de Naciones Unidas, U Thant, encabezó la preparación de la Conferencia sobre Comercio y Desarrollo que se reunió en Ginebra en 1964 y dirigió después su secretaría, hasta 1968 [3][4][5].

Su informe a esa conferencia, publicado en inglés como Towards a New Trade Policy for Development y en español como Hacia una nueva política comercial en pro del desarrollo, llevó la tesis de 1949 a cifras de posguerra [12][13]. Entre 1950 y 1961, escribió, los términos de intercambio de los productos básicos, sin contar el petróleo, cayeron 26 % frente a los de las manufacturas, sobre todo por el alza de estas últimas [12]. Estimó la pérdida de poder de compra de las exportaciones de los países en desarrollo en casi 13.100 millones de dólares y calculó que, descontado el servicio del capital, anulaba aproximadamente la mitad del beneficio de las entradas de financiamiento externo; para América Latina la estimó en unos 10.100 millones [12].

De ahí salieron sus propuestas: acuerdos sobre productos básicos, financiamiento compensatorio para contrarrestar el deterioro y preferencias arancelarias para las manufacturas de los países en desarrollo [12]. El informe advertía que, si seguían actuando los factores de la tendencia de entonces, la brecha comercial de esos países podía llegar a unos 20.000 millones de dólares hacia 1970 con la meta de crecer 5 % al año [12].

El balance fue mixto. Dosman cuenta que, tras la segunda conferencia, en Nueva Delhi en 1968, Prebisch anunció su renuncia al no ver cumplidas sus expectativas; entre los logros que le reconoce está el Sistema Generalizado de Preferencias [4].

¿Cómo cambió el pensamiento de Prebisch después de la CEPAL?

Prebisch no se quedó en el texto de 1949: lo revisó varias veces. Hacia una dinámica del desarrollo latinoamericano (1963) ya criticaba la aplicación de ciertas políticas, pedía más exportaciones e integración regional y daba más peso a la reforma agraria y a la distribución del ingreso [6]. Transformación y desarrollo: la gran tarea de América Latina, que entregó al Banco Interamericano de Desarrollo en 1970, llamaba a no transitar por «dogmas heredados», aun cuando él había ayudado a crearlos [6].

Desde 1976 dirigió la Revista de la CEPAL [4][5]. Allí maduró Capitalismo periférico: crisis y transformación (1981), que la Biblioteca de la CEPAL abre con una frase suya: «me he convencido que las grandes fallas del desarrollo latinoamericano carecen de solución dentro del sistema prevaleciente. Hay que transformarlo» [6]. Esa visión más pesimista, según la misma fuente, lo acercó en ciertos aspectos a los dependentistas [6]; qué sostenían ellos es materia de la ficha de Fernando Henrique Cardoso.

En 1984 volvió a la Argentina a colaborar con el gobierno democrático, según Dosman «treinta y cinco años después» de haber abandonado Buenos Aires, aunque la biografía de la CEPAL registra un breve retorno en 1955 [3][4][5]. Murió en Santiago en abril de 1986 [3]. Ese mes, la Revista de la CEPAL publicaba un artículo suyo titulado «Notas sobre el intercambio desde el punto de vista periférico» [18].

¿Cuál es el legado de Raúl Prebisch?

El legado más visible de Raúl Prebisch es institucional. La CEPAL que dirigió ofreció desde 1951 cursos para jóvenes economistas y planificadores de toda América Latina, y en 2001, en el centenario de su nacimiento, creó una cátedra con su nombre [4][17].

Por esa cátedra pasaron Celso Furtado, Joseph Stiglitz, Fernando Henrique Cardoso y, en 2005, Dani Rodrik, cuya conferencia se cuenta en su ficha [17]. La reacción de la teoría del comercio a la tesis de Prebisch se cuenta en la ficha de Paul Samuelson. Su lectura de Keynes también fue de ida y vuelta: publicó una Introducción a Keynes para enseñarlo y escribió después, en Hacia una dinámica del desarrollo latinoamericano, que el genio de John Maynard Keynes «no era universal» porque no tenía en cuenta los problemas de la periferia [6].

Aquí dejo los hechos y paso a lo que pienso; las referencias respaldan lo anterior, no este juicio. Lo que más me interesa de Prebisch no es que haya acertado, sino dónde acertó y dónde no. La serie británica de 1949 era frágil y él lo dijo en el mismo texto. El siglo XX le dio la razón en el agregado, y en el café, el producto del que más dependía Colombia, la tendencia de largo plazo no apareció. Y en 1964 fue él quien puso por escrito los costos de la industrialización que se había hecho con sus ideas como bandera.

Para un exportador de café en el Huila, o para un país que hoy vende petróleo y carbón y compra maquinaria, la pregunta que dejó sigue abierta: ¿quién se queda con el progreso técnico, el que lo produce o el que lo compra?

Preguntas frecuentes

¿Qué diferencia hay entre términos de intercambio de trueque y factoriales? Los de trueque comparan precios de bienes: cuánto vale lo exportado frente a lo importado. Los factoriales miran lo que ganan los factores de producción, sobre todo los salarios, detrás de esos bienes. Ocampo y Parra explican que la hipótesis de la baja elasticidad-ingreso actúa sobre los de trueque, mientras que la de los mercados laborales asimétricos actúa sobre los factoriales y solo indirectamente sobre los de trueque; su propia evaluación empírica, por disponibilidad de datos, se refiere esencialmente a los de trueque [10].

¿Raúl Prebisch fue dependentista? No en su etapa de la CEPAL y la UNCTAD: sus propuestas pasaban por la industrialización con un Estado activo, la integración regional y la negociación comercial [1][12]. En sus últimos años su crítica se endureció, llegó a escribir que las fallas del desarrollo latinoamericano no tenían solución dentro del sistema prevaleciente y se acercó en ciertos aspectos a los dependentistas [6]. La teoría de la dependencia es, con todo, otra corriente, con otros autores.

¿Dónde se puede leer gratis el texto de Prebisch de 1949? En el repositorio digital de la CEPAL, que ofrece el PDF completo de El desarrollo económico de la América Latina y algunos de sus principales problemas, con 64 páginas [1]. La misma biblioteca mantiene un portal sobre Prebisch con sus textos esenciales y una síntesis biográfica escrita por Edgar Dosman [4][6].

¿Hans Singer copió a Prebisch, o al revés? Las fuentes consultadas no lo sostienen. En 1949 los dos trabajaban para Naciones Unidas, y la tesis se formuló, en gran medida, para explicar investigaciones empíricas del Departamento de Asuntos Económicos y Sociales de la organización; por eso la literatura habla de una formulación paralela [4][8][10]. El propio texto de Prebisch cita en sus notas el informe de Naciones Unidas de febrero de 1949 sobre las relaciones de precios de posguerra [2].

¿Se siguen deteriorando hoy los términos de intercambio de las materias primas? No hay una respuesta de una sola cifra. Ocampo y Parra-Lancourt advierten que el alza de la primera década del siglo XXI podía ser el comienzo de una tendencia ascendente de largo plazo, pero que era muy pronto para saberlo [11]. La Biblioteca de la CEPAL anota que la tendencia al deterioro siguió hasta fines del siglo XX, cuando los precios relativos de los bienes primarios empezaron a subir [18].

Referencias

  1. CEPAL. El desarrollo económico de la América Latina y algunos de sus principales problemas, ficha de la publicación — autor Raúl Prebisch, 64 páginas; texto «encargado por la CEPAL a Prebisch como consultor para introducir el Estudio Económico de América Latina de 1948», que «se transformó en la piedra angular de la teoría cepalina posterior»; análisis centro-periferia y deterioro de los términos de intercambio de los bienes primarios «en el largo plazo»; llamaba a impulsar, «por la vía de una intervención activa del Estado», la industrialización «que se había iniciado en forma pragmática en respuesta a las perturbaciones provocadas por las guerras mundiales y la crisis de 1929»; tabla de contenidos con el capítulo VI, «Los límites de la industrialización»; enlace al PDF del repositorio. CEPAL: ficha de la publicación de Prebisch (1949) — Consultada: 2026-09-28.
  2. Prebisch, Raúl. El desarrollo económico de la América Latina y algunos de sus principales problemas, CEPAL, texto completo en PDF (edición del repositorio, 2012; texto leído con pdftotext) — sección I, punto 1: «La realidad está destruyendo en la América Latina aquel pretérito esquema de la división internacional del trabajo», la premisa del reparto del progreso técnico, «en medida comparable», la industrialización como «el único medio de que disponen éstos para ir captando una parte del fruto del progreso técnico»; punto 3: «La industrialización de América Latina no es incompatible con el desarrollo eficaz de la producción primaria»; punto 9: «sería admisible cualquier industria que substituya importaciones», límites de la industrialización, «crecer hacia adentro, mediante la industrialización»; sección II: la relación de precios se ha movido «constantemente en contra de la producción primaria» desde los años setenta del siglo XIX hasta antes de la Segunda Guerra Mundial, «sólo podía comprarse el 63 por ciento de los productos finales de la industria que se compraban en los años sesenta del siglo pasado», «el 58.6 por ciento más de productos primarios», «Es de lamentar que los índices de precios no reflejen las variaciones de calidad ocurridas en los productos finales», nota 2 (Naciones Unidas, Postwar Prices Relations in Trade Between Under-developed and Industrialized Countries, febrero de 1949), nota 3 (índices del Board of Trade para importaciones y exportaciones británicas; cifras de los treinta hasta 1938), ejemplo del cuadro 2 (productividad de 100 a 120 y de 100 a 160; relación 116,7 y compras de 140; relación 93,3, compras de 112,0 y 168), empeoramiento de 36,5 %, los centros «han retenido íntegramente el fruto del progreso técnico de su industria» y la periferia les ha traspasado «una parte del fruto de su propio progreso técnico», el mecanismo del ciclo y la rigidez de salarios en el centro; sección VI: «Los límites de la industrialización». Repositorio de la CEPAL: texto completo de Prebisch, 1949 (PDF) — Consultada: 2026-09-28.
  3. Comisión Económica para América Latina y el Caribe. Raúl Prebisch, Former Executive Secretary — nacido en San Miguel de Tucumán en abril de 1901; estudió economía en la Universidad de Buenos Aires de 1918 a 1922; profesor de economía política en esa facultad desde 1923 hasta 1948; funcionario del Banco Nación y del Ministerio de Hacienda entre 1930 y 1943; fundador y primera autoridad del Banco Central de la República Argentina en 1935, cargo que ocupó hasta 1943; secretario ejecutivo de la CEPAL de mayo de 1950 a julio de 1963; luego secretario general de la UNCTAD; en 1984 volvió a Argentina a trabajar con el gobierno democrático; murió en Santiago de Chile en abril de 1986; el texto de 1949, «known as the “Manifiesto”». CEPAL: perfil de Raúl Prebisch, ex secretario ejecutivo — Consultada: 2026-09-28.
  4. Dosman, Edgar J. Prebisch por Dosman, síntesis biográfica publicada en el portal «Raúl Prebisch y los desafíos del siglo XXI» de la Biblioteca de la CEPAL (el autor escribió The Life and Times of Raúl Prebisch, 1901-1986, McGill-Queen’s University Press, 2008, DOI 10.1515/9780773574649) — padres Albin Prebisch y Rosa Linares Uriburu; plantaciones azucareras de Tucumán; «Estudié por mi cuenta porque no encontré quien me orientara»; en 1921, uso por primera vez de los términos «centro» y «periferia»; el Banco Central creado en 1935 y dirigido por él; despido el 27 de octubre de 1943; invitación del Banco de México en diciembre de 1943; renuncia forzada a la Facultad en noviembre de 1948; la oferta del FMI dejada sin efecto en enero de 1949 y la consultoría para la introducción del primer Estudio Económico, presentado en La Habana; contratado como director de hecho de la CEPAL y al cabo de un año secretario ejecutivo; U Thant y la Conferencia de Ginebra de 1964; Singer, Myrdal, Tinbergen y otros en la secretaría de la UNCTAD; Nueva Delhi 1968 y renuncia; el Sistema Generalizado de Preferencias; la sustitución de importaciones sin un «Estado sagaz» como «una espada de doble filo y una fórmula para el estancamiento»; la Revista de la CEPAL, creada en 1976, que dirigió hasta su muerte; regreso a Buenos Aires en 1984, «treinta y cinco años después», invitado por Alfonsín. Biblioteca de la CEPAL: Prebisch por Dosman — Consultada: 2026-09-28.
  5. Biblioteca de la CEPAL. Breve biografía de Raúl Prebisch, portal «Raúl Prebisch y los desafíos del siglo XXI» — formación librecambista y giro a favor de la intervención del Estado tras su experiencia en el Banco de la Nación Argentina durante la depresión; la creación del Banco Central en 1935 «fue prácticamente su obra personal»; el texto de 1949 presentado en La Habana y conocido como «Manifiesto de la CEPAL»; breve retorno a la Argentina en 1955; UNCTAD y fin de su período en 1968; Transformación y desarrollo para el BID; ILPES; director de la Revista de la CEPAL desde 1976 hasta su muerte. Biblioteca de la CEPAL: breve biografía de Raúl Prebisch — Consultada: 2026-09-28.
  6. Biblioteca de la CEPAL. Textos esenciales de Raúl Prebisch — el texto de 1949 catalogado como de 1948, que «Albert Hirschman lo llamó el Manifiesto latinoamericano», presentado en la Conferencia de La Habana de 1949; Hacia una dinámica del desarrollo latinoamericano (1963), con crítica a la aplicación de ciertas políticas, integración regional, exportaciones y reforma agraria; Introducción a Keynes (6.ª ed., Fondo de Cultura Económica, 1965) y la cita de Hacia una dinámica, p. XII: el genio de Keynes «no era universal»; Transformación y desarrollo (remitido al BID en 1970, publicado en 1971) y el llamado a no transitar por «dogmas heredados»; Capitalismo periférico: crisis y transformación (1981), su epígrafe «me he convencido que las grandes fallas del desarrollo latinoamericano carecen de solución dentro del sistema prevaleciente. Hay que transformarlo» y su acercamiento en ciertos aspectos a posiciones dependentistas. Biblioteca de la CEPAL: textos esenciales de Prebisch — Consultada: 2026-09-28.
  7. Biblioteca de la CEPAL. Etapas del pensamiento de Prebisch — primera etapa en la Argentina entre 1919 y 1943, con cargos como «Subsecretario de Hacienda y primer gerente del Banco Central de Argentina»; las cinco etapas siguientes según su artículo autobiográfico de 1984. Biblioteca de la CEPAL: etapas del pensamiento de Prebisch — Consultada: 2026-09-28.
  8. Singer, Hans W. «The Distribution of Gains between Investing and Borrowing Countries», en Milestones and Turning Points in Development Thinking, Palgrave Macmillan, 2012, pp. 265-277 (resumen del editor) — texto «written in 1949 when Hans Singer was working as an economist in the United Nations»; al principio «often dismissed», la tesis Prebisch-Singer «was increasingly accepted» a medida que llegaron datos; referencia original: The American Economic Review 40.2: 473-485 (1950). DOI: Singer, The Distribution of Gains between Investing and Borrowing Countries (reedición 2012) — Consultada: 2026-09-28.
  9. Singer, H. W. «The Distribution of Gains between Investing and Borrowing Countries», en The Strategy of International Development, Palgrave Macmillan, 1975, pp. 43-57 (resumen del editor) — «Originally presented at the December 1949 meeting of the American Economic Association» y publicado en las Papers and Proceedings de la American Economic Review, mayo de 1950. DOI: Singer, The Distribution of Gains (reedición 1975) — Consultada: 2026-09-28.
  10. Ocampo, José Antonio y Parra, María Ángela. Los términos de intercambio de los productos básicos en el siglo XX — Revista de la CEPAL, núm. 79, abril de 2003, pp. 7-35 (texto leído con pdftotext): tesis formulada «paralelamente» por Singer y Prebisch a comienzos de los años cincuenta, a partir de investigaciones del Departamento de Asuntos Económicos y Sociales de Naciones Unidas, cuya confiabilidad «ha sido debatida a fondo» (nota 3); las dos hipótesis, la segunda formulada por ambos «pero quizás en forma más clara por Singer» y en su dimensión internacional «la formulación más precisa fue la de Prebisch»; 24 productos y siete índices de Grilli y Yang (1988) actualizados a 2000; pérdida de «entre 50% y 60%» frente a los años veinte; mejora a fines del siglo XIX y comienzos del XX y la observación de Hadass y Williamson sobre el transporte marítimo; caída escalonada hacia 1920 y 1980; índices que bajaron «en promedio 0.8% por año», alimentos que perdieron la mitad y no alimentarios alrededor de 15 %; café sin tendencia determinística significativa y productividad de 0,2 % anual por hectárea entre 1910-1914 y 1995-1999; conclusión: «no hay evidencia de que exista una tendencia secular o continua al deterioro», aunque los precios relativos se deterioraron «en forma notoria»; bibliografía: el texto de Prebisch reeditado en 1962, «publicado en español e inglés en 1950». Repositorio de la CEPAL: Ocampo y Parra, Revista de la CEPAL 79 (2003) — Consultada: 2026-09-28.
  11. Ocampo, José Antonio y Parra-Lancourt, Mariángela. The terms of trade for commodities since the mid-19th century — Revista de Historia Económica / Journal of Iberian and Latin American Economic History, vol. 28, núm. 1, 2010, pp. 11-43 (resumen del artículo): mejora de los términos de intercambio de trueque de los productos básicos no combustibles a fines del siglo XIX y comienzos del XX, deterioro significativo en el resto del siglo XX, no continuo ni parejo, cambios alrededor de 1920 y 1979, «roughly a halving of real commodity prices», agricultura tropical en el peor lugar y minerales en el mejor; el alza de la primera década del siglo XXI «may be the beginning of a long-term upward trend, but it is too soon to tell». DOI: Ocampo y Parra-Lancourt, The terms of trade for commodities since the mid-19th century (2010) — Consultada: 2026-09-28.
  12. Naciones Unidas. Towards a New Trade Policy for Development. Report by the Secretary-General of the United Nations Conference on Trade and Development, Nueva York, 1964 (E/CONF.46/3; texto leído con pdftotext de la copia que aloja el archivo de la CEPAL) — capítulo II: entre 1950 y 1961 los términos de intercambio de los productos básicos (sin petróleo) cayeron 26 % frente a las manufacturas, «mainly owing to the rise in the price of the latter», y 17 % entre países en desarrollo y desarrollados; pérdida de casi 13.100 millones de dólares, cerca de la mitad del beneficio de las entradas de capital neto del servicio, y unos 10.100 millones para América Latina; brecha comercial potencial de unos 20.000 millones de dólares hacia 1970; acuerdos de productos básicos, financiamiento compensatorio y preferencias; capítulo III, «Inward-looking industrialization»: industrialización «as a defensive reaction», «like a simple import substitution process—simple but generally costly», «in a large number of watertight compartments», límites de la fase fácil, aranceles altos y plantas pequeñas; «A new substitution policy within the regional groupings». CEPAL: archivo del informe de Prebisch a la UNCTAD (1964, PDF) — Consultada: 2026-09-28.
  13. CEPAL. Hacia una nueva política comercial en pro del desarrollo: selección, registro del repositorio — título en español del informe de 1964. Repositorio de la CEPAL: Hacia una nueva política comercial en pro del desarrollo — Consultada: 2026-09-28.
  14. CEPAL. Análisis y proyecciones del desarrollo económico. III. El desarrollo económico de Colombia, E/CN.12/365/Rev.1, noviembre de 1956 (publicación de las Naciones Unidas, n.º de venta 1957.II.G.3; texto leído con pdftotext) — versión preliminar presentada al sexto período de sesiones de la Comisión, en Bogotá, en agosto de 1955; después de 1950 las exportaciones de café «han representado alrededor del 80 por ciento»; demanda de café en Estados Unidos con «baja elasticidad-ingreso: 0,55»; «debido al alza repentina de los precios mundiales, la relación de precios del intercambio era todavía inferior al nivel de antes de la guerra»; durante 1945-1949 Colombia tenía que «exportar un 40 por ciento más que en 1925 1929 a fin de poder comprar la misma cantidad de bienes» (p. 38 de la edición; el guion del periodo se pierde en la extracción), tras estimar el efecto adverso de la relación de precios «(con respecto a 1950)» en unos 500 millones de pesos por año; en 1950 la situación «se modificó radicalmente», con un valor unitario de exportación que llegó a duplicar el de fines de los años veinte. Repositorio de la CEPAL: El desarrollo económico de Colombia (1956-1957) — Consultada: 2026-09-28.
  15. Comisión Económica para América Latina y el Caribe. José Antonio Ocampo, Former Executive Secretary — nacido en Cali, Colombia, el 20 de diciembre de 1952; secretario ejecutivo de la CEPAL de enero de 1998 a agosto de 2003; en Colombia, ministro de Hacienda y Crédito Público, director del Departamento Nacional de Planeación y ministro de Agricultura. CEPAL: perfil de José Antonio Ocampo — Consultada: 2026-09-28.
  16. Villamizar, Juan Carlos (Universidad Nacional de Colombia). Arrubla y los Estudios sobre el subdesarrollo colombiano — Boletín Cultural y Bibliográfico, Banco de la República, vol. 56, núm. 102, 2022, pp. 52-69: los ensayos de Mario Arrubla aparecieron en Estrategia en 1962, 1963 y 1964 y se reunieron en libro en 1969; Arrubla se refirió con desdén a las tesis del subdesarrollo de la CEPAL y veía la sustitución de importaciones que proponía como un mecanismo para resolver la falta de dólares de la industria sin llegar al fondo del problema, que era superar la dependencia; cita el estudio de la CEPAL de 1957 sobre Colombia. Banco de la República: Villamizar, Arrubla y los Estudios sobre el subdesarrollo colombiano (2022) — Consultada: 2026-09-28.
  17. CEPAL. Dani Rodrik, Professor at Harvard University will Deliver the Fifth Raúl Prebisch Memorial Lecture, comunicado de prensa, agosto de 2005 — la serie de cátedras Raúl Prebisch «was created in 2001, to mark the hundredth anniversary of the birth» del economista, secretario ejecutivo de la comisión de 1950 a 1963; cátedras anteriores de Celso Furtado (2001), Joseph Stiglitz (2002), Fernando Henrique Cardoso (2003) y Rubens Ricupero (2004). CEPAL: comunicado de la Quinta Cátedra Raúl Prebisch — Consultada: 2026-09-28.
  18. Biblioteca de la CEPAL. Términos de intercambio, portal «Raúl Prebisch y los desafíos del siglo XXI» — definición: con volúmenes exportados estables, la capacidad de importar «se vería disminuida con el correr del tiempo»; hipótesis Prebisch-Singer, porque «de manera simultánea a Raúl Prebisch, Hans Singer desarrolló ideas muy similares»; la tendencia continuó «hasta fines del Siglo XX, cuando los precios relativos de los bienes primarios empezaron a subir»; elasticidad-ingreso, sustitución por sintéticos y ciclos; registro de Prebisch, «Notas sobre el intercambio desde el punto de vista periférico», Revista de la CEPAL, núm. 28, abril de 1986, pp. 195-206. Biblioteca de la CEPAL: términos de intercambio — Consultada: 2026-09-28.
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