John Ramsay McCulloch: biografía del economista que convirtió a Ricardo en manual
John Ramsay McCulloch (1789-1864) fue un economista y estadístico escocés. Publicó en 1825 The Principles of Political Economy, fue el primer catedrático de economía política de la Universidad de Londres, editó las obras de David Ricardo, compiló un diccionario de comercio y dirigió la Stationery Office desde 1838 hasta su muerte.
Última actualización: 2026-09-25
Contenido de esta página
- ¿Quién fue John Ramsay McCulloch?
- ¿Qué relación tuvo McCulloch con David Ricardo?
- ¿Qué dicen los Principles of Political Economy de McCulloch?
- ¿Qué es la teoría del fondo de salarios de McCulloch?
- ¿Qué pensaba McCulloch de los sindicatos y de las leyes de fábricas?
- ¿Por qué se considera a McCulloch más estadístico que teórico?
- ¿Qué es The Literature of Political Economy de McCulloch?
- ¿Qué obras escribió John Ramsay McCulloch?
- ¿Qué críticas recibió McCulloch?
- ¿Qué queda hoy del legado de McCulloch?
El 25 de marzo de 1823, en Londres, David Ricardo acababa de leer un artículo titulado «Political Economy», escrito para el suplemento de la Encyclopaedia Britannica, cuando le llegó una carta de su autor. En la respuesta le dijo que, además de un valioso bosquejo histórico, el texto exponía los principios importantes de la ciencia con tal claridad que lo había dejado «sin nada que desear» (traducción propia) [1].
Tenía una sola queja. Lamentaba que el ensayo no se publicara aparte de la obra en que iba a aparecer, porque en el suplemento no encontraría tantos lectores como merecía [1].
El autor era un escocés de 34 años que llevaba siete escribiéndose con Ricardo sin haberlo visto nunca. Se conocieron en persona esa primavera, cuando el escocés viajó a Londres y a Gatcomb Park, la finca de Ricardo [1]. Ricardo murió el 11 de septiembre de ese mismo año [6].
Dos años después, en noviembre de 1825, el escocés firmó en Edimburgo el prefacio de un libro que tomaba aquel artículo como base y lo convertía, en casi todo, en una obra nueva: The Principles of Political Economy [2]. Se llamaba John Ramsay McCulloch. Esta página cuenta su vida, lo que escribió y lo que quedó de él. La doctrina de la escuela a la que perteneció está en el hub de los economistas clásicos, y las teorías que él difundió, en la ficha de David Ricardo. El resto de los autores está en el mapa de economistas.

¿Quién fue John Ramsay McCulloch?
John Ramsay McCulloch (1789-1864) fue un economista y estadístico escocés, periodista de The Scotsman y de la Edinburgh Review, primer titular de la cátedra de economía política de la Universidad de Londres, editor de las obras de David Ricardo y autor de The Principles of Political Economy (1825) y de un diccionario de comercio que el Dictionary of National Biography considera su obra más importante [3][5].
Nació el 1 de marzo de 1789 en Whithorn, en el condado de Wigtown, en el suroeste de Escocia. Su padre, Edward McCulloch, murió cuando él era niño, y las primeras letras se las enseñó su abuelo [3]. Estudió en la Universidad de Edimburgo, donde siguió las clases de John Leslie, que se volvió su amigo, y las de Thomas Brown, que según el DNB le dejó un disgusto por la metafísica. No se graduó [3].
Probó el derecho y lo dejó. Entró a la oficina de un writer to the signet y, según el DNB, pronto la abandonó «con disgusto» (traducción propia) para dedicarse a la economía [3]; Denis P. O’Brien, su biógrafo académico, lo describe como empleado de un abogado antes de empezar a publicar [4]. Su primer texto fue de 1816, un ensayo sobre la reducción de los intereses de la deuda nacional [3][4].
El periodismo fue su escuela. The Scotsman nació en Edimburgo en enero de 1817 [1], y McCulloch escribió sus artículos económicos durante una década y lo dirigió unos años: de 1817 a 1821 según O’Brien, de 1818 a 1820 según el DNB [3][4]. En 1818 empezó a escribir para la Edinburgh Review, donde publicó 76 artículos hasta 1837, según el DNB, o «casi 80», según O’Brien [3][4].
Se casó el 11 de noviembre de 1811 con Isabella Stewart, con quien tuvo cuatro hijos y seis hijas. Murió el 11 de noviembre de 1864, 53 años después de la boda, en la Stationery Office que dirigía [3]. Tenía 75 años.
| Año | Hecho |
|---|---|
| 1789 | Nace el 1 de marzo en Whithorn, Wigtownshire [3] |
| 1816 | Publica su ensayo sobre la reducción de los intereses de la deuda; Ricardo le escribe por primera vez el 9 de junio [1][3] |
| 1817-1821 | Dirige The Scotsman (1818-1820 según el DNB) [3][4] |
| 1818 | Reseña los Principles de Ricardo en la Edinburgh Review [1] |
| 1823 | Conoce a Ricardo en persona, meses antes de la muerte de este [1][6] |
| 1824 | Dicta en Londres las conferencias en memoria de Ricardo [3] |
| 1825 | Publica The Principles of Political Economy [2] |
| 1828 | Primer titular de la cátedra de economía política de la Universidad de Londres [5] |
| 1838 | Nombrado comptroller de la Stationery Office [3] |
| 1843 | Asociado extranjero del Instituto de Francia [3] |
| 1864 | Muere el 11 de noviembre en la Stationery Office [3] |
¿Qué relación tuvo McCulloch con David Ricardo?
McCulloch difundió las ideas de David Ricardo desde 1818 hasta el final de su vida, pero nunca fue su alumno. Lo que hubo entre los dos fue una correspondencia de siete años, de 1816 a 1823, cuyas cartas de Ricardo editó Jacob H. Hollander en 1895; se vieron en persona solo en la primavera de 1823 [1].
La relación empezó con un desacuerdo. La primera carta, del 9 de junio de 1816, agradece el folleto sobre la deuda y rechaza su propuesta: reducir los intereses de la deuda nacional le parecía a Ricardo un «remedio violento» (traducción propia) que aliviaría poco al país y sentaría un precedente peligroso [1].
Dos años después el escocés ya estaba convencido. En junio de 1818 reseñó los Principles de Ricardo en la Edinburgh Review, su primera contribución económica a esa revista, y escribió que el autor había hecho más por el avance de la economía política que cualquier otro escritor, «con quizás la única excepción del Dr. Smith» (traducción propia) [1]. La reseña no iba firmada, pero Ricardo sospechó enseguida de él y le escribió el 22 de agosto de 1818 una frase que resume el papel que tendría McCulloch el resto de su vida:
«Los que no podían entenderme a mí lo comprendieron a usted con toda claridad» (traducción propia) [1].
Hollander advierte que no conviene leer la correspondencia como la de dos rivales, al modo de la de Ricardo con Malthus, porque McCulloch estaba de acuerdo en lo fundamental [1]. Sí hubo roces, y el más serio fue por las máquinas. En la tercera edición de sus Principles, de 1821, Ricardo admitió que había cambiado de opinión sobre los efectos de la maquinaria en el empleo, y McCulloch le reprochó por carta que se hubiera pasado al lado de Malthus. Ricardo le citó la frase en su respuesta del 18 de junio de 1821: no esperaba, le había escrito McCulloch, que tan pronto le fuera «a dar la mano, y a ceder en todo» (traducción propia) [1].
Ricardo contestó que las dos objeciones a la maquinaria, la suya y la de Malthus, eran opuestas [1]. Cuatro años después McCulloch había suavizado su postura. El sumario de sus Principles de 1825 llama al caso de Ricardo «posible, pero sumamente improbable que llegue a darse» (traducción propia) [2][1].
Tras la muerte de Ricardo, McCulloch dictó en 1824 las conferencias que se organizaron en su memoria en Londres [3], y en 1828 ocupó en la nueva Universidad de Londres, hoy University College London, la cátedra de economía política, que se había creado con ayuda de fondos reunidos en memoria de Ricardo [5]. En 1846 editó The Works of David Ricardo con una noticia de su vida y sus escritos [6], que es una de las fuentes de la ficha de Ricardo en este sitio.
¿Qué dicen los Principles of Political Economy de McCulloch?
The Principles of Political Economy: with a Sketch of the Rise and Progress of the Science (Edimburgo, 1825) es el tratado de McCulloch y su versión ordenada de la economía de Ricardo. Se divide en cuatro partes: un bosquejo histórico de la disciplina, la producción, la distribución y el consumo de la riqueza. El prefacio reconoce que nace del artículo de la Britannica, pero lo presenta como una obra casi enteramente nueva [2].
La primera parte, de unas sesenta páginas, es la historia de la ciencia. Recorre por qué griegos, romanos y medievales la descuidaron, el sistema mercantil, a Quesnay y los fisiócratas, llega hasta La riqueza de las naciones y cierra separando la economía de la política y de la estadística [2]. En una nota avisa que los pasos posteriores los irá señalando a lo largo del libro, y que la historia hasta su propio tiempo ya la había bosquejado en su Discourse de 1824 [2][7].
La definición abre el libro. Para McCulloch, la economía política es «la ciencia de las leyes que regulan la producción, distribución y consumo» de los artículos que tienen valor de cambio (traducción propia) [2]. Una página después fija el eje ricardiano: un bien no es valioso porque sea útil, «sino porque solo puede obtenerse mediante la intervención del trabajo» (traducción propia) [2]. Tanto se aferró a esa idea que la estiró más que su maestro.
El barril de vino: más ricardiano que Ricardo
El ejemplo que mejor retrata su método está en el capítulo sobre el valor. McCulloch escribe que Ricardo se inclinaba a aceptar una excepción a su principio: el valor que gana una mercancía mientras se guarda hasta estar lista no sería efecto del trabajo sino una compensación por la ganancia que habría dado el capital inmovilizado [2]. McCulloch escribió que, pese a la vacilación que sentía al discrepar de una autoridad tan grande, no veía razón para esa excepción, y la discutió con un barril.
Supongamos, propone, un barril de vino nuevo que costó 50 libras, se guarda en una bodega y a los doce meses vale 55 [2]. Para él, las 5 libras no pagan el tiempo, sino el cambio que sufrió el vino, y lo demostraba así: un vino que ya llegó a su punto no gana ni un cuarto de penique aunque se guarde mil años [2]. De ahí sale esta frase:
«El tiempo no puede producir por sí mismo ningún efecto; solo da espacio para que operen las causas realmente eficientes» (traducción propia) [2].
| En el ejemplo de McCulloch | Barril de vino | Zapatos |
|---|---|---|
| Capital al empezar | 1.000 libras en vino nuevo | 900 libras en cuero y 100 en salario de un zapatero |
| Qué transforma el capital | los procesos naturales dentro del barril | la mano del zapatero |
| Valor al cabo de un año | «quizás» 1.100 libras | «quizás» 1.100 libras |
| Conclusión de McCulloch | la misma cantidad de trabajo en los dos | la misma cantidad de trabajo en los dos |
Fuente de la tabla: Principles de 1825, pp. 314-316 [2]. El «quizás» es suyo (perhaps).
Llamar «trabajo» a la fermentación le salvaba la regla a cambio de vaciarla. Karl Marx atacó justo esa operación casi cuatro décadas después, en los manuscritos que se publicaron como Teorías sobre la plusvalía: le reprochó reducir el trabajo a la «operación» o la «acción» de las cosas, y lo definió como «el vulgarizador de la economía política ricardiana y, al mismo tiempo, la encarnación más lamentable de su decadencia» (traducción propia de la versión inglesa) [8]. La historia larga de la teoría del valor, de Smith a los marginalistas, está en la página de teoría del valor.
El libro tuvo vida larga. Hubo ediciones en 1830, 1843 y 1849, reimpresiones populares hasta 1886 y traducciones al francés, al alemán y al italiano. El DNB dice que, hasta que lo desplazó la gran obra de John Stuart Mill, funcionó como una especie de «manual de ortodoxia económico-política» (traducción propia) [3].
¿Qué es la teoría del fondo de salarios de McCulloch?
La teoría del fondo de salarios sostiene que el salario medio depende de cuánto capital hay destinado a pagar trabajadores y de cuántos trabajadores se lo reparten. Según el DNB, McCulloch expuso esa «célebre» teoría (traducción propia) en 1826, en su ensayo sobre las circunstancias que determinan la tasa de salarios [3].
En la edición de 1868 del tratado la regla es explícita: la tasa de salarios «depende de la proporción que el capital total guarda con el total de la población trabajadora» (traducción propia) [9]. Si el capital crece más rápido que la población, sube; si la población crece más rápido, baja [9].
El DNB de 1893 cuenta lo que pasó después con una imagen militar: una generación entera tuvo la doctrina por una posición inexpugnable, y la siguiente la entregó «casi sin lucha» al primer asalto (traducción propia) [3]. El DNB no le pone fecha a esa rendición; remite a la biografía del economista Thomas Edward Cliffe Leslie [3].
¿Qué pensaba McCulloch de los sindicatos y de las leyes de fábricas?
McCulloch defendió el derecho de los trabajadores a asociarse para pedir mejores salarios, aprobó la ley de fábricas de 1833 y cuestionó la ley de las diez horas de 1847. Es un liberal más matizado que su caricatura, y sus propios textos lo muestran.
Las leyes que castigaban las «combinaciones» de trabajadores le parecían haber sido «en grado nada común parciales e injustas» (traducción propia) [9]. Contó que un comité de la Cámara de los Comunes estudió su funcionamiento en 1824 y que el proyecto para derogarlas, presentado por el presidente del comité, pasó por ambas cámaras [9]. Cuando después vinieron huelgas y violencia, lamentó y condenó muchos de esos episodios, pero sostuvo que no eran razón para revivir la prohibición [9]. Su argumento era de libertad de contratar: una asociación voluntaria de obreros, escribió, no lesiona en ningún aspecto los derechos de sus patronos [9].
Con las fábricas trazó una línea. En la cuarta edición de sus Principles, de 1849, sostiene que muchas afirmaciones del informe de la Cámara de los Comunes de 1832 eran falsas o muy exageradas, pero admite que ese informe y el de la comisión posterior probaron abusos «repugnantes» en varias fábricas, sobre todo en las de los fabricantes pequeños (traducción propia) [10]. De la ley de 1833 (3 & 4 Will. IV, c. 103), que prohibió emplear a menores de nueve años, limitó la jornada de los jóvenes y prohibió su trabajo nocturno, dice que quizás no fue lo bastante lejos en algunos aspectos, pero que su efecto fue «muy beneficioso» en conjunto (traducción propia) [10]. Aceptaba el límite de doce horas para mujeres y menores de dieciocho de las leyes de 1833 y 1844, que a su juicio conciliaba la humanidad con el interés de los fabricantes [10].
La ley de 1847 (10 & 11 Vict., c. 29), que llevó ese límite a diez horas, le despertaba dudas: escribió que dudaba de que pudiera decirse tanto a su favor (traducción propia). Su razón era que, en la práctica, recortaba la jornada de casi todos los trabajadores de muchas fábricas, y que para quien cobra por tiempo menos horas terminan en menos salario:
«El Parlamento puede hacer muchas cosas, pero no puede quitar una quinta o una sexta parte del tiempo […] y asegurarles su salario anterior» (traducción propia) [10].
¿Por qué se considera a McCulloch más estadístico que teórico?
McCulloch pasó la segunda mitad de su vida reuniendo datos: un diccionario de comercio, una cuenta estadística del Imperio británico, un diccionario geográfico y colecciones de folletos antiguos. El DNB de 1893 lo resume en una frase: su lugar está «más entre los estadísticos que entre los economistas» (traducción propia) [3]. Lo curioso es que en 1825 él había puesto a la estadística un escalón por debajo.
En los Principles distinguía los dos oficios así: el estadístico describe el estado de un país en un momento dado, y el economista descubre las causas que lo llevaron a ese estado. Y remataba con una comparación que hoy suena a ironía:
«Es al estadístico lo que el astrónomo físico es al mero observador» (traducción propia) [2].
Siete años después publicó la obra que el DNB considera la más importante de su carrera: A Dictionary, Practical, Theoretical, and Historical, of Commerce and Commercial Navigation (1832) [3]. En el prefacio de la segunda edición, de 1834, contó que el primer tiraje, de 2.000 ejemplares, se agotó en menos de nueve meses [11].
Esa segunda edición se hizo con un método casi de oficina estadística. McCulloch redactó un cuestionario sobre importaciones, exportaciones, reglamentos, derechos y costos portuarios, y Poulett Thomson consiguió que lord Palmerston lo enviara a los cónsules, que en su mayoría respondieron [11].
Dentro de casa le fue peor. En el mismo prefacio lamenta que, sobre el comercio y las manufacturas de la propia Gran Bretaña, le faltaran datos auténticos: no había cuentas del comercio entre Gran Bretaña e Irlanda, y para las manufacturas, a falta de cifras oficiales, tuvo que acudir a particulares. De ahí su queja:
«La ciencia estadística en Gran Bretaña está, en verdad, en un nivel muy bajo» (traducción propia) [11].
No creía que mejorara mientras el gobierno no pusiera en marcha los medios para obtener estadísticas correctas y completas [11].
El diccionario también mira hacia esta región. En la entrada sobre el fustic, una madera de América que se usaba para teñir de amarillo, registra que de las 6.335 toneladas que Gran Bretaña importó en 1831, 510 salieron de «Colombia», que en 1831 no era el país actual sino la república que acababa de dividirse en Venezuela, Nueva Granada y Ecuador, y que en Londres el fustic cubano se pagaba un 35 % más caro que el de Jamaica o el de Colombia [11]. Es un dato menor. Muestra, sin embargo, lo que el libro ofrecía a un comerciante: precios, orígenes y calidades de lo que se compraba.
En 1837 siguió A Statistical Account of the British Empire, escrita con especialistas, y en 1838 llegó el cargo que tendría hasta su muerte: comptroller de la Stationery Office, que según el DNB desempeñó con gran eficiencia [3].
¿Qué es The Literature of Political Economy de McCulloch?
The Literature of Political Economy (Londres, 1845) es un catálogo razonado de las obras de economía que McCulloch juzgaba útiles, ordenado por temas y con notas históricas, críticas y biográficas. En el prefacio dice que, hasta donde sabía, nadie había intentado antes dar a los lectores ingleses esa guía, y aspira a que el libro sea también una historia de la economía política [12].
El prefacio explica por qué hacía falta un catálogo selectivo. En los asuntos públicos, escribió, los intereses de quienes escriben suelen chocar con los del público:
«Todo abuso, y toda institución o regulación inconveniente o injusta, funciona como una prima a la producción de teorías falsas y publicaciones sofísticas» (traducción propia) [12].
El DNB la llamó «una excelente bibliografía», deslucida por un trato algo insuficiente de los autores extranjeros (traducción propia) [3].
Detrás del catálogo había una biblioteca. Según la Universidad de Reading, McCulloch compraba folletos por lo menos desde 1821. A su muerte, la colección la adquirió su amigo el banquero lord Overstone, que la amplió y la conservó en su casa de Northamptonshire hasta que su hija la legó al University College Reading en 1920. Hoy es la colección fundacional de la biblioteca de esa universidad [13]. El DNB la cifró en más de diez mil volúmenes al morir su dueño [3].
La misma pasión dejó otros frutos. Entre 1856 y 1859 editó cinco compilaciones de folletos antiguos sobre dinero, deuda pública, papel moneda, banca y comercio, la primera para el Political Economy Club, del que había sido miembro fundador [3].
¿Qué obras escribió John Ramsay McCulloch?
| Año | Obra | Fuente |
|---|---|---|
| 1816 | An Essay on a Reduction of the Interest of the National Debt | DNB [3] |
| 1824 | A Discourse on the Rise, Progress, Peculiar Objects, and Importance of Political Economy | portada de la edición de Edimburgo [7] |
| 1825 | The Principles of Political Economy: with a Sketch of the Rise and Progress of the Science | portada de la edición de Edimburgo [2] |
| 1826 | Essay on the Circumstances which determine the Rate of Wages and the Condition of the Labouring Classes | DNB [3] |
| 1828 | Edición de La riqueza de las naciones de Adam Smith, con notas y disertaciones | DNB [3] |
| 1832 | A Dictionary, Practical, Theoretical, and Historical, of Commerce and Commercial Navigation | DNB [3] |
| 1837 | A Statistical Account of the British Empire | DNB [3] |
| 1845 | A Treatise on the Principles and Practical Influence of Taxation and the Funding System | DNB [3] |
| 1845 | The Literature of Political Economy | portada de la edición de Londres [12] |
| 1846 | The Works of David Ricardo, con noticia de su vida y sus escritos | DNB [3] |
La edición de 1828 de Adam Smith, dice el DNB, desplazó a todas las anteriores y se reimprimió con frecuencia [3]. Quien quiera la obra misma la tiene explicada en la página de La riqueza de las naciones.
¿Qué críticas recibió McCulloch?
Las críticas a McCulloch fueron de tres tipos: que repetía a sus maestros sin matices, que convertía en regla general lo que era discutible y que se repetía a sí mismo. El DNB de 1893 las reúne. Dice que, dominado por Smith y Ricardo, no retrocedía ante ninguna conclusión por paradójica que fuera y que en la práctica hizo poco más que reformular sus ideas en los términos más tajantes y dogmáticos, y remite como apoyo a un texto de Jean-Baptiste Say [3].
La burla llegó pronto. En 1826 el escritor John Wilson publicó, con el seudónimo de Mordecai Mullion, unas «ilustraciones» de los Principles que se reían de su costumbre de repetirse en la Edinburgh Review, y en las Noctes Ambrosianae aparece a veces con el apodo de «The Stot» [3].
Hubo también errores de política. Ante el comité parlamentario sobre Irlanda, en junio de 1825, sostuvo que los terratenientes ausentes no le hacían un daño material al país porque sus rentas se remitían con letras de cambio giradas contra exportaciones. El DNB lo llama una falacia, refutada con dureza en Blackwood’s [3].
El estudio de referencia sobre su obra es J. R. McCulloch: A Study in Classical Economics, de Denis P. O’Brien, publicado en Londres en 1970 [14], y el mismo O’Brien lo describe en el New Palgrave Dictionary of Economics como un autor prolífico y un bibliófilo notable [4].
¿Qué queda hoy del legado de McCulloch?
De John Ramsay McCulloch quedan un manual que fijó la ortodoxia británica hasta que llegó Mill, una edición de las obras de Ricardo, una bibliografía de la disciplina, la biblioteca que fundó otra, y una cátedra que la Universidad de Londres abrió con fondos para honrar a Ricardo [3][5][6][13].
El DNB le hizo una concesión que vale más que el reproche: como coleccionista diligente de hechos económicos, dice, hizo un trabajo eminentemente útil [3].
Aquí va mi opinión. El McCulloch que más le sirve hoy a un lector latinoamericano no es el del barril de vino, que es sobre todo una pieza de historia del pensamiento, sino el del prefacio de 1834. Para los puertos extranjeros tuvo que mandar su propio cuestionario a los cónsules, y para las manufacturas de su propio país tuvo que preguntarles a particulares, porque no había cifras oficiales [11]. Esa es la prueba que dejó, y le sirve a cualquier país de la región: si las cifras de la producción nacional tiene que reunirlas un particular, el problema no está en la teoría.
El hombre que en 1825 ponía al estadístico por debajo del economista terminó recordado por lo contrario. En eso, creo, la posteridad le hizo justicia.
Preguntas frecuentes
¿Dónde nació John Ramsay McCulloch?
En Whithorn, un pueblo del condado de Wigtown, en el suroeste de Escocia, el 1 de marzo de 1789. Era el hijo mayor de Edward McCulloch, laird (terrateniente) de Auchengool, y de Sarah Laing, hija del ministro de la parroquia de Glasserton [3].
¿McCulloch fue alumno de Ricardo?
No en el sentido escolar. Fue su corresponsal desde 1816 y su seguidor declarado desde 1818, pero se vieron por primera vez en la primavera de 1823, pocos meses antes de que Ricardo muriera [1][6].
¿Cuál es la obra más importante de McCulloch?
Depende de a quién se le pregunte. Para la historia del pensamiento son los Principles de 1825, su síntesis de la economía ricardiana [2][3]. Para el Dictionary of National Biography es el diccionario de comercio de 1832, que describe como un compendio basado en informes consulares y estadísticas exactas, con veinte años de investigación detrás [3].
¿McCulloch estaba a favor del libre comercio de granos?
A favor de derogar las leyes de granos vigentes, sí, pero no de dejar el grano sin arancel. Un folleto suyo, cuya tercera edición es de 1841, proponía reemplazarlas por un derecho fijo moderado sobre el grano extranjero [3]. El argumento clásico a favor del comercio libre está en la página de ventaja comparativa.
¿Dónde está enterrado McCulloch?
En el cementerio de Brompton. El DNB registra que su esposa, Isabella Stewart, fue sepultada a su lado en julio de 1867 [3]. Su retrato, pintado por sir Daniel Macnee, está en la National Portrait Gallery de Londres [3].
Referencias
- Hollander, Jacob H. (ed.). Letters of David Ricardo to John Ramsay McCulloch, 1816-1823, Publications of the American Economic Association, vol. X, 1895 — introducción: cartas conservadas en el British Museum (Add. MSS. 34,545); las primeras, en acuse de sus escritos sobre la deuda; McCulloch reseñó los Principles en la Edinburgh Review de 1818; «Actual acquaintance did not occur until McCulloch’s visit to London and to Gatcomb Park, in the spring of 1823»; no deben resumirse como controversia a la manera de las cartas con Malthus; el Scotsman fundado en enero de 1817; carta I (9 de junio de 1816): «the violent remedy you propose for our present difficulties, of reducing the interest on the National Debt»; carta III (22 de agosto de 1818): «those who could not understand me, most clearly comprehended you», con la reseña de la Edinburgh Review (junio de 1818: «he has done more for its improvement than any other writer, with perhaps the single exception of Dr. Smith»), primera contribución económica de McCulloch a esa revista; carta XXV (18 de junio de 1821), que cita a McCulloch: «you were so soon to shake hands with him, and to give up all»; carta XXXVII (25 de marzo de 1823): «you have left nothing for me to wish for» y «My only regret is that the Essay is not published independently of the work in which it will appear». Internet Archive: Hollander, Letters of Ricardo to McCulloch (1895) — Consultada: 2026-09-25.
- McCulloch, John Ramsay. The Principles of Political Economy: with a Sketch of the Rise and Progress of the Science, Edimburgo: William and Charles Tait, 1825 — prefacio fechado en Edimburgo, noviembre de 1825 (el artículo del suplemento de la Britannica como base; «in most respects, an entirely New Work»); índice: parte I, «Rise and Progress of the Science», y «Case supposed by Mr Ricardo, with respect to Machinery, possible, but exceedingly unlikely ever to occur»; p. 1, «the science of the laws which regulate the production, distribution, and consumption»; p. 2, «not valuable because it is useful; but it is valuable because it can only be procured by the intervention of labour»; p. 56, nota que remite al Discourse para la historia posterior; pp. 59-60, estadístico y economista, «He is to the statistician what the physical astronomer is to the mere observer»; pp. 313-316, Ricardo «was inclined to modify his grand principle», el barril de 50 libras que vale 55 a los doce meses, «Time cannot of itself produce any effect; it merely affords space for really efficient causes to operate», y el ejemplo del vino y los zapatos («perhaps L. 1,100»). Internet Archive: McCulloch, The Principles of Political Economy (1825) — Consultada: 2026-09-25.
- Lee, Sidney (ed.). Dictionary of National Biography, vol. 35 (MacCarwell-Maltby), Londres: Smith, Elder & Co., 1893, entrada «McCulloch, John Ramsay (1789-1864)» — nacimiento en Whithorn el 1 de marzo de 1789; padre muerto en su niñez; Leslie y Brown en Edimburgo, sin título; la oficina de un writer to the signet abandonada «in disgust»; ensayo de 1816 sobre la deuda; Scotsman 1817-27 y editor 1818-20; Ricardo Memorial Lectures de 1824; Principles de 1825 y sus ediciones (1830, 1843, 1849; reimpresiones hasta 1886); comité sobre Irlanda de junio de 1825 y la falacia del absentismo; cátedra de 1828; ensayo de 1826 y la «wages’ fund theory», «surrendered by the next almost without a struggle»; edición de The Wealth of Nations de 1828; diccionario de comercio de 1832, «his most important work»; Statistical Account de 1837; comptroller de la Stationery Office desde 1838; Taxation y Literature de 1845, «an excellent bibliography, marred by a somewhat inadequate treatment of foreign writers»; Works of David Ricardo de 1846; compilaciones de 1856-1859 y el Political Economy Club; biblioteca de más de diez mil volúmenes a lord Overstone; Instituto de Francia (1843); matrimonio el 11 de noviembre de 1811 con Isabella Stewart; muerte en la Stationery Office el 11 de noviembre de 1864; Brompton; retrato de Macnee; «McCulloch’s place is rather among statisticians than economists»; «a sort of manual of politico-economical orthodoxy»; «Mordecai Mullion» (1826) y «The Stot»; folleto de 1841 sobre las leyes de granos y un derecho fijo moderado. Internet Archive: Dictionary of National Biography, vol. 35 (1893) — Consultada: 2026-09-25.
- O’Brien, D. P. «McCulloch, John Ramsay (1789-1864)», en The New Palgrave Dictionary of Economics, 2.ª ed., Palgrave Macmillan, 2008 — resumen: educación en Edimburgo y empleo como «lawyer’s clerk»; dos ensayos sobre la deuda nacional en 1816; editor de The Scotsman 1817-21 y colaborador hasta 1827; Edinburgh Review de 1818 a 1837, «nearly 80 articles»; prolífico; «a noted bibliophile», con la biblioteca comprada por lord Overstone y llegada a la Universidad de Reading. DOI 10.1057/978-1-349-95121-5_1228-2: O’Brien, New Palgrave — Consultada: 2026-09-25.
- University College London, Department of Economics. About the Department — «The Chair of Political Economy at UCL was created in 1828 with the help of funds raised in memory of David Ricardo»; «the appointment of John Ramsey [sic] McCulloch to the chair of Political Economy at UCL in 1828… established the first Department of Economics in England». UCL Economics: About the Department — Consultada: 2026-09-25.
- McCulloch, J. R. (ed.). The Works of David Ricardo, with a Notice of the Life and Writings of the Author, Londres: John Murray (advertencia fechada en abril de 1846; el escaneo es la reimpresión de 1888) — la «Life» registra la muerte de Ricardo «on the 11th September, in his 52d year». Internet Archive: McCulloch, The Works of David Ricardo — Consultada: 2026-09-25.
- McCulloch, J. R. A Discourse on the Rise, Progress, Peculiar Objects, and Importance, of Political Economy: containing an Outline of a Course of Lectures on the Principles and Doctrines of that Science, Edimburgo: Archibald Constable, 1824 — portada de 1824; el prefacio menciona el curso dictado en Edimburgo y en Londres. Internet Archive: McCulloch, A Discourse on the Rise of Political Economy (1824) — Consultada: 2026-09-25.
- Marx, Karl. Theories of Surplus-Value, parte III, cap. XX, sección 4, «McCulloch» (manuscritos de 1861-1863; traducción inglesa de Progress Publishers) — «McCulloch, the vulgariser of Ricardian political economy and simultaneously the most pitiful embodiment of its decline»; «after labour itself has been reduced to the words “operation” or “action”». Marxists Internet Archive: Marx, Theories of Surplus-Value, cap. XX — Consultada: 2026-09-25.
- McCulloch, J. R. A Treatise on the Circumstances which Determine the Rate of Wages and the Condition of the Labouring Classes, Londres: Trübner, 1868 (nota fechada en noviembre de 1851) — p. 5: «the rate of wages, depends on the proportion which the whole capital bears to the whole labouring population»; cap. VII, pp. 74-79: ley contra las combinaciones derogada en 1824, «in no ordinary degree partial and unjust», comité de 1824 y proyecto del presidente del comité, huelgas y violencia sin que sean razón «for its revival», «a voluntary combination among workmen is certainly in no respect injurious to any of the rights of their masters». Internet Archive: McCulloch, Treatise on the Rate of Wages (1868) — Consultada: 2026-09-25.
- McCulloch, J. R. The Principles of Political Economy, 4.ª ed., Edimburgo: Adam and Charles Black, 1849 — p. 185: informes de 1832 y de la comisión posterior, «some revolting abuses», la ley 3 & 4 Will. IV c. 103 (menores de nueve años, jornada de los jóvenes, inspectores), «its operation has been, on the whole, highly beneficial»; pp. 427-428: doce horas por 3 & 4 Will. IV c. 103 y 7 & 8 Vict. c. 15, dudas sobre la ley 10 & 11 Vict. c. 29 de las diez horas, «Parliament can do many things, but it cannot take a fifth or a sixth part from the time during which day-labourers are employed, and secure for them their former wages». Internet Archive: McCulloch, Principles of Political Economy, 4.ª ed. (1849) — Consultada: 2026-09-25.
- McCulloch, J. R. A Dictionary, Practical, Theoretical, and Historical, of Commerce and Commercial Navigation, 2.ª ed., Londres: Longman, 1834 — prefacio: primer tiraje de 2.000 ejemplares agotado «in less than nine months»; cuestionario enviado a los cónsules por intervención de Poulett Thomson ante lord Palmerston; falta de «authentic details» sobre el comercio y las manufacturas de Gran Bretaña, ausencia de cuentas del comercio con Irlanda, y artículos de manufacturas sin «official returns», que obligan a recurrir a «private and irresponsible individuals»; «Statistical science in Great Britain is, indeed, at a very low ebb»; entrada «Fustic»: de 6.335 toneladas importadas en 1831, 510 de Colombia; el de Cuba «fetches full 35 per cent. more in the London market than that of Jamaica or Colombia». Internet Archive: McCulloch, Dictionary of Commerce, 2.ª ed. (1834) — Consultada: 2026-09-25.
- McCulloch, J. R. The Literature of Political Economy: a Classified Catalogue of Select Publications in the Different Departments of that Science, with Historical, Critical, and Biographical Notices, Londres: Longman, Brown, Green, and Longmans, 1845 — prefacio: «Every abuse, and every inexpedient or unjust institution or regulation, operates as a bounty on the production of false theories and sophistical publications»; «No attempt, that we are aware of, has hitherto been made to supply English readers with this knowledge»; «this work will be in some measure a history of Political Economy». Internet Archive: McCulloch, The Literature of Political Economy (1845) — Consultada: 2026-09-25.
- University of Reading, Special Collections. Overstone Library — colección fundacional de la biblioteca universitaria; su núcleo lo reunió McCulloch «from at least as early as 1821»; comprada a su muerte por lord Overstone, conservada en Overstone Park (Northamptonshire) y legada por lady Wantage al University College Reading en 1920. University of Reading: Overstone Library — Consultada: 2026-09-25.
- Library of Congress. Registro LCCN 78575714: O’Brien, D. P. (Denis Patrick), J.R. McCulloch: a study in classical economics, Londres: Allen & Unwin, 1970; bibliografía, pp. 406-441. Library of Congress: LCCN 78575714 — Consultada: 2026-09-25.
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- Pregunta que responde: Quién fue John Ramsay McCulloch, qué escribió, qué relación tuvo con Ricardo y qué quedó de su obra
- Fuentes: identificadas 271 → incluidas 14
- Criterios de inclusión: Obras del propio McCulloch en ediciones de época, cartas de Ricardo, el DNB de 1893, registros con DOI e instituciones; cero enciclopedias
- Fecha de corte de los datos: 2026-09-25