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Escuela keynesiana: el tronco, las ramas y quién heredó qué

La escuela keynesiana no es un cuerpo único sino un tronco y tres ramas que se disputan la herencia: la síntesis neoclásica de Hicks y Samuelson, los postkeynesianos de Cambridge y los nuevos keynesianos, con la teoría monetaria moderna como brote reciente de la segunda. Aquí están las tres, qué las separa, y las 17 fichas de este hub.

Por Jhon Mosquera3 sep 202612 min de lectura

Última actualización: 2026-09-03

Contenido de esta página
Vista aérea de un río que se ramifica en varios brazos, imagen de la escuela keynesiana y sus ramas

Un italiano que huía del fascismo llegó a Cambridge en 1927, dio clase tres años y descubrió que no servía para eso.

Piero Sraffa había nacido en Turín, era catedrático de Economía Política en Cagliari y donaba su sueldo al mantenimiento de la biblioteca. Criticar a los fascistas desde Italia se le volvió peligroso, así que aceptó una plaza de profesor en Inglaterra. Duró poco: se sentía, dice el catálogo de sus papeles en el Trinity College, «unfit for the duties of lecturing», no apto para las tareas de dar clase [1]. La solución la puso Keynes. Por intervención suya se creó un cargo a la medida —bibliotecario Marshall— para que Sraffa pudiera dedicarse a investigar [1].

Ese mismo Sraffa fue uno de los organizadores del círculo que se sentó a desarmar el libro anterior de Keynes, el Tratado del dinero, en las discusiones de las que salieron las ideas de la Teoría general [1].

Ahí está el gen de esta escuela. Nació de un grupo que le discutía al maestro, y nunca dejó de discutir: primero con él, después entre sus herederos.

¿Qué es la escuela keynesiana o keynesianismo?

La escuela keynesiana agrupa a los economistas que sostienen que una economía de mercado puede quedarse atascada en un nivel de producción y empleo bajo, sin fuerza propia para salir, porque lo que gobierna el corto plazo es la demanda agregada y no la capacidad instalada. De ahí se sigue que el resultado del mercado no es necesariamente el mejor disponible y que la política económica tiene algo que hacer.

El punto de partida es un libro: la Teoría general de la ocupación, el interés y el dinero, que Keynes publicó en 1936 y cuyo capítulo final abre nombrando lo que quería corregir, «su incapacidad para procurar el pleno empleo y su arbitraria y desigual distribución de la riqueza y los ingresos» [2] (traducción propia). La obra y su autor tienen ficha propia: John Maynard Keynes.

Lo que vino después no fue una doctrina, fue un pleito. Este hub es una de las ocho escuelas del mapa de economistas por escuelas de este sitio, y probablemente la más fragmentada de todas.

La síntesis neoclásica: qué fue y por qué se llama así

La síntesis neoclásica es el intento, hecho en las dos décadas siguientes a 1936, de meter a Keynes dentro de la teoría económica anterior en vez de reemplazarla: el corto plazo se explica con Keynes, el largo plazo con los precios y los mercados de siempre, y los dos relatos conviven.

El vehículo apareció rápido. En 1937, apenas un año después del libro, John Hicks publicó en Econometrica «Mr. Keynes and the “Classics”: A Suggested Interpretation», el artículo que tradujo la Teoría general a un diagrama [3] y con el que la visión keynesiana terminó identificándose [4]. Ese diagrama tiene página propia y aquí no se explica: vaya a modelo IS-LM.

Un detalle que dice mucho: cuando la Real Academia Sueca premió a Hicks en 1972, junto con Kenneth Arrow, lo hizo «por sus contribuciones pioneras a la teoría del equilibrio económico general y a la teoría del bienestar» [5] (traducción propia). Ni una palabra sobre el artículo de 1937.

El nombre lo puso Paul Samuelson en la tercera edición de su manual Economics, en 1955: una síntesis, escribió, «de (1) el núcleo válido de la determinación moderna del ingreso con (2) los principios económicos clásicos» [4] (traducción propia, citado por De Vroey y Duarte). Esta rama no ganó un debate: ganó un mercado. Ese manual, que Samuelson escribió —según la ficha de su premio— para poder mantener a sus seis hijos, se convirtió en el libro de texto de economía más vendido del mundo [6]. Toda una generación aprendió a Keynes por ahí.

Samuelson recibió el premio del Banco de Suecia en 1970, sin compartirlo, «por el trabajo científico mediante el cual ha desarrollado la teoría económica estática y dinámica y ha contribuido activamente a elevar el nivel de análisis en la ciencia económica» [6] (traducción propia). Tampoco ahí aparece Keynes.

Los postkeynesianos de Cambridge: qué le discutieron a la síntesis

Los postkeynesianos son los discípulos directos de Keynes que rechazaron la síntesis por considerarla una domesticación: para ellos no se trataba de añadirle un capítulo a la teoría anterior, sino de sustituirla. Joan Robinson le puso el adjetivo que se pegó y no se despegó nunca, keynesianismo «bastardo» [4].

La disputa era de fondo. Luigi Pasinetti, que perteneció al grupo, la resumió décadas después con una pregunta que da título a la parte central de su balance de 2005 en el Cambridge Journal of Economics: ¿por qué la revolución keynesiana no logró convertirse en un paradigma ganador permanente? Su respuesta incluye errores de comportamiento de los propios miembros de la escuela, aunque solo hasta cierto punto [7].

El grupo era pequeño y peleador. Sraffa publicó en 1960 Production of Commodities by means of Commodities, subtitulado «preludio a una crítica de la teoría económica», que recibió críticas encontradas [1]; de ahí sale la controversia del capital, que se trata en la ficha de Joan Robinson. Nicholas Kaldor, húngaro de Budapest, llegó a King’s College en 1949, fue profesor desde 1966 y asesoró a Naciones Unidas, al gobierno laborista británico y a varios otros gobiernos, con trabajos sobre tributación, crecimiento, reconstrucción de posguerra y monetarismo [8].

Y estaba Michał Kalecki, que había llegado a la formulación del principio de la demanda efectiva por su cuenta. En 1943 publicó un artículo de diez páginas, «Political Aspects of Full Employment», que sostenía algo incómodo: el pleno empleo sostenido es técnicamente posible, pero encontraría resistencia política del mundo empresarial, porque «el instinto de clase [de los capitalistas] les dice que el pleno empleo duradero no es sano desde su punto de vista» [9] (traducción propia, citado por Sawyer). Keynes le escribió a mano que era un artículo excelente y muy agudo [9]. Pero no despertó interés amplio hasta mediados de los años setenta, tras las reediciones de 1971-1973, según el registro de Osiatyński que recoge Sawyer [9].

De la rama estadounidense de esta familia salió Hyman Minsky, que llevó el argumento a las finanzas. Su hipótesis de la inestabilidad financiera, publicada en 1992, clasifica a los deudores en tres tipos —cobertura, especulativo y Ponzi— y enuncia dos teoremas; el segundo dice que «en períodos de prosperidad prolongada, la economía transita de relaciones financieras que hacen estable al sistema a relaciones financieras que lo hacen inestable» [10] (traducción propia). Es decir: la calma produce la crisis. En 2008 el mundo recordó su nombre.

Los nuevos keynesianos: qué conservaron y qué cedieron

Los nuevos keynesianos aceptaron las armas del adversario. Después del asalto de Robert Lucas contra la síntesis [4], decidieron que si el rigor exigía microfundamentos y expectativas racionales, entonces había que demostrar dentro de esas reglas que los precios y los salarios no se ajustan solos.

La jugada fundacional es de 1985. George Akerlof y Janet Yellen publicaron en el Quarterly Journal of Economics un modelo donde un comportamiento «insignificantemente subóptimo» de los agentes hace que los choques de demanda agregada tengan efectos reales significativos: la pérdida individual de no ajustar el precio es de segundo orden, mientras el efecto sobre las variables reales es de primer orden [11]. Traducido: basta con que a cada empresa le dé casi lo mismo mover el precio para que a la economía entera no le dé lo mismo.

Lo que conservaron fue la conclusión de Keynes. Lo que cedieron fue el método —y con él, buena parte de la agenda. James Tobin, premiado en 1981 «por su análisis de los mercados financieros y sus relaciones con las decisiones de gasto, el empleo, la producción y los precios» [12] (traducción propia), venía de la generación anterior y fue de los que se resistió: el comunicado de su premio registra que criticó con dureza la teoría de las expectativas racionales, justamente la que los nuevos keynesianos terminaron aceptando como terreno de juego [12]. Robert Solow, premiado en 1987 «por sus contribuciones a la teoría del crecimiento económico» [13] (traducción propia), hizo de padrino del grupo, que presentó su trabajo como una rehabilitación de la síntesis neoclásica sin advertir del todo que le había cambiado el contenido [4].

Los otros dos nombres de la rama en este hub llegaron por caminos laterales. Paul Krugman fue premiado en 2008, sin compartirlo, «por su análisis de los patrones de comercio y la localización de la actividad económica» [14] (traducción propia). Christopher Pissarides lo recibió en 2010, repartido en partes iguales con Peter Diamond y Dale Mortensen, «por su análisis de los mercados con fricciones de búsqueda» [15] (traducción propia).

Sume las motivaciones. Cinco de las 17 fichas de este hub tienen el premio del Banco de Suecia —Samuelson, Tobin, Solow, Krugman, Pissarides— y en ninguna de las cinco motivaciones aparece la palabra Keynes [6][12][13][14][15]. La escuela más influyente del siglo XX en política económica no tiene un solo premio otorgado por ser keynesiana. Sraffa, que jamás lo recibió, sí obtuvo en 1961 la medalla de oro Söderström de la Academia de Ciencias de Estocolmo [1].

Diagrama de ramificación de la escuela keynesiana: la Teoría general de 1936 como tronco y las ramas de la síntesis neoclásica, los postkeynesianos y los nuevos keynesianos

La teoría monetaria moderna: dónde encaja y dónde no

La teoría monetaria moderna (TMM) es el brote más reciente de la rama postkeynesiana y su tesis operativa es contable, no ideológica: un gobierno que emite su propia moneda no se financia con impuestos ni con bonos, sino creando dinero de alto poder, y los impuestos y los bonos cumplen otra función.

El argumento está publicado desde 1998, cuando Stephanie Bell —hoy Stephanie Kelton— firmó en el Levy Economics Institute un documento cuyo resumen sostiene que los ingresos por tributación y por venta de bonos son «técnicamente incapaces» de financiar el gasto público, y que los gobiernos modernos financian todo su gasto mediante la creación directa de dinero de alto poder [16] (traducción propia). El fondo del asunto, con sus implicaciones y sus críticas, está en la ficha de Stephanie Kelton; lo que hace la política fiscal con esa plata se trata en política fiscal y gasto público.

Dónde encaja: en la genealogía de esta escuela, sin discusión. Dónde no, y esto lo digo como lectura mía: el documento fundacional analiza la contabilidad de reservas de un banco central que emite la moneda en que está denominada la deuda [16]. Una economía que coloca parte de su deuda en dólares no es el caso que ese texto examina, y para quien lee desde Bogotá o Bucaramanga esa diferencia no es un detalle técnico. Ahí es donde la TMM deja de ser una tesis contable y se vuelve una apuesta.

La estanflación de los setenta: por qué fue una crisis de la corriente

La estanflación —inflación alta con desempleo alto al mismo tiempo— quebró la promesa práctica del keynesianismo de posguerra, que era poder elegir entre las dos cosas. En el Reino Unido, el índice de precios minoristas de la serie larga oficial pasó de 108,5 en 1974 a 134,8 en 1975, con base enero de 1974 igual a 100: un 24 % en doce meses, calculado sobre esos dos valores [17]. Y el desempleo no bajaba.

El golpe teórico ya estaba dado. Durante los años cincuenta y sesenta se había establecido la idea de un canje estable entre inflación y desempleo —la curva de Phillips—, según la cual el precio de reducir el desempleo era un aumento de la inflación por una sola vez; Edmund Phelps, premiado en 2006, cuestionó esa visión con un análisis de la determinación de salarios y precios que incorporaba las expectativas, del que se sigue que la tasa de desempleo de largo plazo no depende de la inflación [18].

La consecuencia para la corriente fue de autoridad más que de argumento: dejó de ser el marco por defecto de ministerios y bancos centrales. Los nuevos keynesianos reaccionaron yendo a reconstruir la casa con los ladrillos del vecino.

Las ideas que comparten todas las ramas

Cuatro ideas atraviesan la escuela entera, con independencia de la pelea.

La primera: la demanda manda en el corto plazo. Lo que determina cuánto se produce y cuánta gente trabaja hoy no es la capacidad instalada sino cuánto se gasta [2]. La segunda: el desempleo puede ser un equilibrio, no una anomalía pasajera que se corrige sola bajando salarios [11][12]. La tercera: el futuro es incierto de una manera que no se deja meter en una distribución de probabilidad, y por eso la inversión depende de estados de ánimo y no solo de tasas. La cuarta: el dinero y las finanzas no son un velo sobre la economía real, la mueven [10][16].

Síntesis neoclásicaPostkeynesianosNuevos keynesianos
Acto fundacionalHicks, 1937 [3] · el nombre, Samuelson, 1955 [4]El círculo de Cambridge en torno a Keynes [1]Akerlof y Yellen, 1985 [11]
Qué hicieron con la teoría anteriorIntegrarla: Keynes para el corto plazo, lo clásico para el largo [4]Rechazarla: había que sustituirla, no completarla [4][7]Aceptar su método y demostrar el resultado keynesiano dentro de él [11]
De dónde sale el desempleoPrecios y salarios rígidos en el corto plazo [12]Incertidumbre, distribución del ingreso y fragilidad financiera [9][10]Costos pequeños de ajustar precios, con efectos agregados grandes [11]
Herramienta característicaModelos agregados de equilibrio [3]Historia, clases sociales, dinámica estructural [7][9]Microfundamentos y optimización [11]
Fichas con premio del Banco de SueciaSamuelson [6], Tobin [12], Solow [13]NingunaKrugman [14], Pissarides [15]

Dos cosas que esta escuela toca y no se desarrollan aquí: el debate entre mercado e intervención, planteado en Adam Smith o Keynes, y el Estado de bienestar como régimen concreto.

Mapa de las 17 fichas de este hub

De la escuela keynesiana cuelgan aquí 17 economistas. La cifra está verificada contra el mapa del sitio; si en algún lado lee 18, esa cuenta está desactualizada.

GrupoFichas
El troncoJohn Maynard Keynes
Síntesis neoclásicaPaul Samuelson · James Tobin · Robert Solow · Roy Harrod
PostkeynesianosJoan Robinson · Nicholas Kaldor · Piero Sraffa · Luigi Pasinetti · Michal Kalecki · Hyman Minsky
Nuevos keynesianosPaul Krugman · Christopher Pissarides · Janet Yellen
Teoría monetaria modernaStephanie Kelton
Los dos discutiblesJohn Kenneth Galbraith · Yanis Varoufakis

Sobre los dos últimos conviene ser franco, porque un mapa que esconde sus costuras engaña.

Galbraith no está fuera de lugar por sus credenciales: fue presidente de la American Economic Association en 1972, entre James Tobin en 1971 y Kenneth Arrow en 1973 [19]. Estaba en el centro de la profesión, no en su periferia. Pero su método —el poder de las grandes corporaciones, las instituciones, la persuasión— se parece bastante más al de la escuela institucionalista que al de cualquiera de las tres ramas de arriba. Está aquí por afinidad de política económica, no de aparato analítico.

Varoufakis es el caso más claro de decisión editorial. Lo dijo él mismo, en un ensayo firmado en 2015: «Even my non-Marxist economics was guided by a mindset influenced by Marx» —incluso mi economía no marxista estuvo guiada por una mentalidad influida por Marx— y se describió como marxista, aunque errático [20]. Quien se reclama de Marx no es keynesiano en el sentido doctrinal de esta página. Está en esta carpeta porque el árbol del sitio lo agrupó por su posición frente a la austeridad europea, y mover páginas publicadas rompe enlaces y posiciones ganadas.

Si viene de otra escuela: los economistas clásicos son el «clásicos» del título de Hicks, la economía del desarrollo es el linaje propio de América Latina y donde vive Prebisch, y varios de los nombres recientes de aquí reaparecen, ordenados por la pregunta que trabajan, entre los economistas contemporáneos y los de la economía del comportamiento.

Preguntas frecuentes

¿Keynesianismo y escuela keynesiana son lo mismo? En el uso corriente sí, y esta página responde a las dos consultas: «keynesianismo» suele nombrar la doctrina, «escuela keynesiana» al conjunto de autores. La confusión práctica está en el adjetivo. Decir «keynesiano» sin especificar la rama puede significar cosas opuestas, porque un postkeynesiano de Cambridge y un nuevo keynesiano discrepan en el método casi por completo [4][7].

¿Qué diferencia hay entre keynesianos y postkeynesianos? Los postkeynesianos consideran que la síntesis neoclásica traicionó el libro de 1936 al reconciliarlo con la teoría de precios anterior, y de ahí el epíteto de keynesianismo «bastardo» que le colgó Joan Robinson [4]. Los postkeynesianos no quieren un capítulo dentro de la teoría convencional: quieren otra teoría, con la incertidumbre y la distribución del ingreso en el centro [7].

¿Sigue viva la escuela keynesiana? Sí, pero repartida y sin la etiqueta. Las herramientas de los nuevos keynesianos son hoy material corriente de los modelos de bancos centrales; los postkeynesianos mantienen sus propias revistas y programas de posgrado; la TMM es la única rama que discute en la plaza pública. Mi lectura es que a una escuela le pasa lo mismo que a una tecnología que triunfa: deja de tener nombre porque se volvió parte del oficio.

¿Por qué en este hub hay autores que no son keynesianos? Porque el árbol de páginas del sitio se armó por afinidad temática antes que por doctrina, y quedaron adentro Galbraith, más cercano al institucionalismo por método [19], y Varoufakis, que se declara marxista [20]. Reordenar páginas ya publicadas rompe enlaces y posiciones, así que se optó por declarar la costura en el mapa de arriba en vez de disimularla.

¿Cuál es el mejor punto de entrada para leer esta escuela? Dos textos cortos y gratuitos, en este orden: el artículo de Kalecki de 1943 sobre los aspectos políticos del pleno empleo, diez páginas sobre por qué una idea correcta puede no aplicarse nunca [9], y el documento de Minsky de 1992 sobre la inestabilidad financiera, que a mi juicio es el mejor texto corto para entender por qué una crisis de deuda se cocina en la bonanza [10].

Referencias

  1. Trinity College, Cambridge. Papers of Piero Sraffa (fondo SRAF) — nota biográfica del catálogo archivístico. Contiene el nacimiento en Turín en 1898, la cátedra de Economía Política en Cagliari desde 1926 con donación del salario a la biblioteca, la salida por su condición de crítico de los fascistas, la plaza de profesor en Cambridge en 1927 sostenida solo tres años por sentirse «unfit for the duties of lecturing», la intervención de Keynes para crear el puesto de bibliotecario Marshall, el papel de Sraffa como «one of the organisers of the circus that discussed Keynes’ Treatise on Money which was to lead to the views propounded in the General Theory», la medalla de oro Söderström de la Academia de Ciencias de Estocolmo en 1961, y la publicación en 1960 de Production of Commodities by means of Commodities: prelude to a critique of economic theory, que «received mixed reviews». Trinity College Cambridge: papeles de Piero Sraffa — Consultada: 2026-09-03.
  2. Keynes, John Maynard. The General Theory of Employment, Interest and Money — edición digital completa de dominio público. Contiene la apertura del capítulo 24: «The outstanding faults of the economic society in which we live are its failure to provide for full employment and its arbitrary and inequitable distribution of wealth and incomes». Project Gutenberg Australia: Keynes, Teoría general — Consultada: 2026-09-03.
  3. Hicks, John R. Mr. Keynes and the “Classics”: A Suggested InterpretationEconometrica, vol. 5, núm. 2, abril de 1937, pp. 147-159. Registro editorial del artículo con el que Hicks propuso su interpretación de la Teoría general. JSTOR: Hicks, Mr. Keynes and the Classics, 1937 — Consultada: 2026-09-03.
  4. De Vroey, Michel y Duarte, Pedro Garcia. In Search of Lost Time: the Neoclassical Synthesis — IRES Discussion Paper 2012-26, Université catholique de Louvain (versión publicada en The B.E. Journal of Macroeconomics, 2013, DOI 10.1515/bejm-2012-0078). Contiene la atribución a Samuelson de la acuñación del término en la tercera edición de Economics (1955), la cita literal «a synthesis of (1) the valid core of modern income determination with (2) the classical economic principles» (Samuelson 1955, VI), el registro de que Joan Robinson (1971, 90) calificó de «bastard» ese keynesianismo, la caracterización de la visión keynesiana como la vinculada a la macroeconomía del modelo de Hicks, el asalto de Lucas al programa, y la observación de que bajo la tutoría de Robert Solow los nuevos keynesianos presentaron su trabajo como una rehabilitación de la síntesis neoclásica sin advertir del todo que le habían cambiado el contenido. UCLouvain IRES: De Vroey y Duarte, In Search of Lost Time (PDF) — Consultada: 2026-09-03.
  5. Real Academia Sueca de Ciencias. Comunicado de prensa del Premio de Ciencias Económicas 1972 (25 de octubre de 1972) — premio conjunto a John R. Hicks y Kenneth Arrow «for their pioneering contributions to general economic equilibrium theory and welfare theory». El comunicado desarrolla Value and Capital (1939) como la obra más conocida de Hicks y menciona sus aportes a la teoría monetaria y del ciclo económico solo en una línea final, sin referirse al artículo de 1937. NobelPrize.org: comunicado del premio de economía 1972 — Consultada: 2026-09-03.
  6. Nobel Prize Outreach. Paul A. Samuelson – Facts — ficha oficial del Premio de Ciencias Económicas 1970. Contiene la motivación literal «for the scientific work through which he has developed static and dynamic economic theory and actively contributed to raising the level of analysis in economic science», la cuota de premio 1/1, y la nota de que su obra de 1948, Economics, escrita para ayudar a mantener a sus seis hijos, se convirtió en el libro de texto de economía más vendido del mundo. NobelPrize.org: ficha de Paul A. Samuelson, 1970 — Consultada: 2026-09-03.
  7. Pasinetti, Luigi L. The Cambridge School of Keynesian EconomicsCambridge Journal of Economics, vol. 29, núm. 6, 2005, pp. 837-848. El resumen oficial plantea la pregunta crítica «why didn’t the ‘Keynesian revolution’ succeed in becoming a permanent winning paradigm?», atribuye parte de la explicación a errores de comportamiento de los miembros de la escuela «but only to a certain extent», y describe el legado como un conjunto de ocho bloques analíticos alternativos a la corriente principal. RePEc: Pasinetti, The Cambridge School of Keynesian Economics — Consultada: 2026-09-03.
  8. King’s College, Cambridge. The Papers of Nicholas Kaldor — nota biográfica del catálogo archivístico. Contiene el nacimiento en Budapest el 12 de mayo de 1908, los estudios en Berlín y la London School of Economics, el traslado a Cambridge, la elección como fellow de King’s y el ofrecimiento de una lectureship en 1949, el puesto de Reader en 1952 y la cátedra en 1966, la frase «Kaldor advised the United Nations, the British Labour government and several other governments on economic policy» y la enumeración de sus campos de trabajo (tributación, crecimiento, guerra y reconstrucción, monetarismo, teoría del equilibrio). Archive Search, Universidad de Cambridge: papeles de Nicholas Kaldor — Consultada: 2026-09-03.
  9. Sawyer, Malcolm. Political Aspects of Full Employment: Eight Decades OnReview of Political Economy, vol. 35, núm. 4, 2023, pp. 1109-1123, acceso abierto (DOI 10.1080/09538259.2023.2248027). Reproduce y sitúa el artículo de Kalecki de 1943 en The Political Quarterly: su extensión de diez páginas, la nota manuscrita de Keynes recogida por Osiatyński («an exceedingly good article and very acute»), la tesis de la resistencia empresarial y financiera al pleno empleo prolongado, la cita literal «class instinct [of capitalists] tells them that lasting full employment is unsound from their point of view» (Kalecki 1943a, p. 326), y el registro que Sawyer toma de Osiatyński (1990, p. 573) de que el artículo «did not arouse wider interest for a long time» y de que el interés creciente por él «did not appear until the mid-1970s», tras las reediciones de 1971-73. White Rose Research Online, Universidad de Leeds: Sawyer, Political Aspects of Full Employment (PDF) — Consultada: 2026-09-03.
  10. Minsky, Hyman P. The Financial Instability Hypothesis — Working Paper núm. 74, Levy Economics Institute of Bard College, mayo de 1992. Contiene la caracterización de la hipótesis como interpretación de la sustancia de la Teoría general, la clasificación de las unidades en hedge, especulativas y Ponzi, y el segundo teorema: «over periods of prolonged prosperity, the economy transits from financial relations that make for a stable system to financial relations that make for an unstable system». Levy Economics Institute: Minsky, The Financial Instability Hypothesis (PDF) — Consultada: 2026-09-03.
  11. Akerlof, George A. y Yellen, Janet L. A Near-Rational Model of the Business Cycle, with Wage and Price InertiaThe Quarterly Journal of Economics, vol. 100, suplemento, 1985, pp. 823-838. El resumen oficial contiene «This paper presents a model in which insignificantly suboptimal behavior causes aggregate demand shocks to have significant real effects» y la asimetría entre la pérdida individual, de segundo orden, y el efecto sobre las variables reales, de primer orden. EconPapers (RePEc): Akerlof y Yellen, A Near-Rational Model of the Business Cycle — Consultada: 2026-09-03.
  12. Real Academia Sueca de Ciencias. Comunicado de prensa del Premio de Ciencias Económicas 1981 (13 de octubre de 1981) — premio a James Tobin, sin compartir, «for his analysis of financial markets and their relations to expenditure decisions, employment, production and prices». Contiene el pasaje sobre la rigidez de los salarios en el corto plazo («Owing to rigid wages in the short run, changes in demand on the commodity and labor markets lead to variations in employment rather than changes in price level and the inflation rate») y el registro de que la teoría de las expectativas racionales «has been highly criticized by Tobin». NobelPrize.org: comunicado del premio de economía 1981 — Consultada: 2026-09-03.
  13. Real Academia Sueca de Ciencias. Comunicado de prensa del Premio de Ciencias Económicas 1987 (21 de octubre de 1987) — premio a Robert M. Solow, sin compartir, «for his contributions to the theory of economic growth», con referencia a su artículo de 1956 A Contribution to the Theory of Economic Growth. NobelPrize.org: comunicado del premio de economía 1987 — Consultada: 2026-09-03.
  14. Real Academia Sueca de Ciencias. Comunicado de prensa del Premio de Ciencias Económicas 2008 (13 de octubre de 2008) — premio a Paul Krugman, sin compartir, «for his analysis of trade patterns and location of economic activity», por integrar comercio internacional y geografía económica. NobelPrize.org: comunicado del premio de economía 2008 — Consultada: 2026-09-03.
  15. Real Academia Sueca de Ciencias. Comunicado de prensa del Premio de Ciencias Económicas 2010 (11 de octubre de 2010) — premio a Peter A. Diamond, Dale T. Mortensen y Christopher A. Pissarides «for their analysis of markets with search frictions», con reparto por partes iguales entre los tres. NobelPrize.org: comunicado del premio de economía 2010 — Consultada: 2026-09-03.
  16. Bell, Stephanie. Can Taxes and Bonds Finance Government Spending? — Working Paper núm. 244, Jerome Levy Economics Institute, julio de 1998 (la autora firma hoy como Stephanie Kelton). El resumen contiene «the proceeds from taxation and bond sales are technically incapable of financing government spending and that modern governments actually finance all of their spending through the direct creation of high-powered money», y el cuerpo desarrolla el argumento sobre la contabilidad de reservas del banco central. Levy Economics Institute: Bell, Can Taxes and Bonds Finance Government Spending (PDF) — Consultada: 2026-09-03.
  17. Office for National Statistics (Reino Unido). Retail Prices Index: Long run series: 1800 to 2024 (serie CDKO, base enero de 1974 = 100) — serie oficial anual. Valores de la serie: 108,5 en 1974 y 134,8 en 1975. El 24 % citado en el texto es el cálculo propio entre esos dos valores. ONS: serie CDKO del índice de precios minoristas, serie larga — Consultada: 2026-09-03.
  18. Real Academia Sueca de Ciencias. Comunicado de prensa del Premio de Ciencias Económicas 2006 (9 de octubre de 2006) — premio a Edmund S. Phelps, sin compartir, «for his analysis of intertemporal tradeoffs in macroeconomic policy». Contiene el pasaje sobre el consenso de los años cincuenta y sesenta en torno a un canje estable entre inflación y desempleo («the so-called Phillips curve»), el desafío de Phelps mediante un análisis de la determinación de salarios y precios con expectativas, y la conclusión de que la tasa de desempleo de largo plazo no se ve afectada por la inflación. NobelPrize.org: comunicado del premio de economía 2006 — Consultada: 2026-09-03.
  19. American Economic Association. Past Presidents — listado oficial de presidentes de la asociación. Registra a James Tobin (Yale) en 1971, John Kenneth Galbraith (Harvard) en 1972 y Kenneth J. Arrow (Harvard) en 1973. American Economic Association: presidentes anteriores — Consultada: 2026-09-03.
  20. Varoufakis, Yanis. How I became an erratic Marxist — ensayo firmado por el autor, The Guardian, 18 de febrero de 2015. Contiene su autodescripción como «an unapologetic Marxist» que considera importante «to be, in other words, erratic in one’s Marxism», y la frase «Even my non-Marxist economics was guided by a mindset influenced by Marx». The Guardian: Varoufakis, How I became an erratic Marxist — Consultada: 2026-09-03.
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  • Pregunta que responde: qué es la escuela keynesiana y en qué ramas se dividió después de 1936
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  • Criterios de inclusión: solo Nivel A (premios oficiales, archivos universitarios, papers con DOI, estadística pública, archivo canónico); una excepción de prensa justificada; cero enciclopedias
  • Fecha de corte de los datos: 2026-09-03
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