Escuela neoclásica

Alfred Marshall: biografía, obra y legado

Alfred Marshall (1842-1924) fue el economista de Cambridge que escribió los Principios de economía de 1890, el manual con el que se formaron generaciones, y que en 1903 consiguió que la universidad le diera a la economía un grado propio. Su método —aislar un mercado y dejar que el tiempo organice el análisis— sigue siendo el esqueleto de la microeconomía.

Por Jhon Mosquera15 sep 202611 min de lectura

Última actualización: 2026-09-15

Contenido de esta página
Escritorio de estudio victoriano con volúmenes encuadernados, pruebas de imprenta corregidas a mano, plumilla y un reloj de bolsillo abierto, iluminados por una lámpara de pantalla azul: la obra y el tiempo en Alfred Marshall

El 5 de junio de 1903, un profesor de sesenta años hizo circular una octavilla en la Universidad de Cambridge. Era la víspera de la votación [6].

Llevaba catorce meses peleando. En abril de 1902 había impreso un alegato —A Plea for the Creation of a Curriculum in Economics— y el 1.º de octubre de ese año había mandado a los miembros de la comisión (Syndicate) de Economía una carta abierta con cartas de empresarios que lo respaldaban [6]. Enfrente tenía a colegas de peso: el archivo de la Biblioteca Marshall conserva la nota en la que él mismo resumió la posición de William Cunningham, para quien un Tripos de economía «no solo es innecesario, sino que sería positivamente perjudicial para el estudio económico de Cambridge» [6] (traducción propia).

Marshall ganó, y lo dejó anotado en su propio libro: aquella sección, dice una nota a pie de página de los Principios, se reproduce de un alegato «dirigido a la Universidad de Cambridge en 1902, y concedido al año siguiente» [3] (traducción propia).

Esa pelea explica al personaje mejor que cualquier resumen de sus teorías. No solo escribió el libro de texto de su época: construyó la institución que lo seguiría enseñando cuando él ya no estuviera.

¿Quién fue Alfred Marshall y de dónde venía?

Alfred Marshall nació el 26 de julio de 1842, hijo de William Marshall, cajero del Banco de Inglaterra, y de Rebeccah Oliver [4]. Estudió en la escuela Merchant Taylors, se graduó en Cambridge como Second Wrangler en 1865 —el segundo mejor puesto del Tripos de Matemáticas, el año en que el primero fue Lord Rayleigh— y fue elegido fellow de St John’s College de inmediato [4]. No llegó a la economía por vocación temprana: llegó por las matemáticas, y a las matemáticas llegó escapándose.

Hay un desacuerdo menor sobre el lugar de nacimiento que conviene dejar dicho. La biografía canónica, el obituario que John Maynard Keynes publicó en el Economic Journal en septiembre de 1924, dice que nació en Clapham [4]. La propia Facultad de Economía de Cambridge, en la exposición del centenario de su biblioteca, dice que nació en Bermondsey y creció en Clapham [7]. Es la versión que hoy sostiene la institución que custodia sus papeles.

El padre era un evangélico severo que lo hacía estudiar hebreo hasta las once de la noche y le prohibía los libros de matemáticas. Keynes cuenta que el muchacho llevaba escondido en el bolsillo un ejemplar del Euclides de Potts camino de la escuela: leía una proposición y la resolvía mentalmente mientras caminaba, parándose en seco cada tanto [4]. En 1861 le ofrecieron una beca a Oxford que lo habría encaminado al sacerdocio. La rechazó.

AñoHecho
1842Nace el 26 de julio; su padre es cajero del Banco de Inglaterra [4]
1865Second Wrangler en el Tripos de Matemáticas; fellow de St John’s College [4]
1877Se casa con Mary Paley; los estatutos de la época le hacen perder el fellowship [4]
1877Primer rector del University College de Bristol y profesor de economía política [4]
1879Publica The Economics of Industry con Mary Paley Marshall [4]
1883Fellow de Balliol, Oxford, tras la muerte de Arnold Toynbee [4]
1885Vuelve a Cambridge como profesor de economía política [4]
1890Publica el volumen I de los Principles of Economics (Macmillan) [1]
1890Impulsa la British Economic Association, futura Royal Economic Society [8]
1903Cambridge aprueba el Tripos de Economía [3][5]
1908Renuncia a la cátedra; lo sucede Arthur Cecil Pigou [4]
1919Publica Industry and Trade; en 1923, Money, Credit and Commerce [4]
1924Muere el 13 de julio, trece días antes de cumplir 82 años [4]

El detalle del matrimonio no es anecdótico. Mary Paley fue alumna suya antes que esposa, y economista por derecho propio: el primer libro que lleva la firma de Marshall, The Economics of Industry (1879), «había sido, al principio, el libro de ella y no el de él», escribe Keynes [4] (traducción propia), porque se lo habían encargado a ella unos profesores de extensión universitaria.

¿Qué son los Principios de economía de 1890 y por qué nunca llegó el segundo tomo?

Los Principles of Economics que Macmillan publicó en 1890 salieron marcados como «Vol. I» y con una promesa implícita: habría un segundo volumen que completaría el tratado [1][2]. Nunca apareció. El libro que hoy se cita como la síntesis mayor de la economía victoriana es, técnicamente, la primera mitad de una obra inconclusa.

Marshall explicó él mismo por qué, en el prefacio a la quinta edición, en 1907. Había planeado a escala demasiado grande; el alcance se le ensanchaba con cada pulso de la revolución industrial de su generación; hacia 1895 empezó a perder la esperanza de caber en dos tomos, apartó las funciones económicas del Estado para un tercero y acabó calculando que necesitaría cuatro volúmenes gruesos. Ahí paró. «Esto obligó a un alto: porque la vida es corta», escribió [2] (traducción propia).

La rendición quedó impresa en la portada. La sexta edición, de 1910, es la primera en la que desaparece el sufijo «Vol. I» [5]. Y el prefacio de la octava, en 1920, abre reconociendo que «hace ya treinta años» que la primera edición había implicado aquella promesa [3] (traducción propia). Treinta años sosteniendo la deuda en público.

EdiciónAñoTiradaQué pasó
1.ª18902.000Sale como «Vol. I»; 754 páginas más prólogos [5]
2.ª18913.000— [5]
3.ª18952.000Una de las dos revisiones de fondo [5]
4.ª18985.000— [5]
5.ª19075.000La otra revisión de fondo; prefacio que explica el tomo ausente [2][5]
6.ª19105.000Desaparece el «Vol. I» de la portada [5]
7.ª19165.000Casi reimpresión de la sexta [3][5]
8.ª19205.000Reimpresión estereotipada de la séptima; es la edición canónica [3][5]

Treinta años y ocho ediciones. El libro compitió menos con un tratado rival que con su propia edición anterior, y esa revisión continua, sostenida hasta cuatro años antes de morir, explica buena parte de su influencia.

¿Cómo organizó Marshall su tratado? El equilibrio parcial y el tiempo

El armazón de los Principios son seis libros, y el tiempo es lo que los atraviesa. Libro I, examen preliminar; Libro II, nociones fundamentales; Libro III, las necesidades y su satisfacción; Libro IV, los agentes de la producción; Libro V, las relaciones generales entre demanda, oferta y valor; Libro VI, la distribución del ingreso nacional [2]. El Libro V es el corazón: ahí se encuentran las dos fuerzas.

Esquema de la arquitectura de los Principios de economía de Alfred Marshall: los seis libros del tratado apilados, con el Libro V destacado como centro y el elemento Tiempo como eje que los atraviesa

Marshall dijo dónde estaba la dificultad. En el prefacio de la primera edición escribió que «el elemento Tiempo, que es el centro de la principal dificultad de casi todo problema económico, es en sí mismo absolutamente continuo» [1] (traducción propia). La naturaleza, añade, no conoce ninguna partición absoluta del tiempo en períodos largos y cortos: lo que es corto para un problema es largo para otro [1].

De ahí sale su método. Si el tiempo es continuo y todo depende de todo, la salida práctica es congelar una parte del cuadro, mirar un mercado a la vez y declarar el horizonte que se está suponiendo. Eso es el equilibrio parcial: no una simplificación por pereza, sino una decisión sobre qué se puede saber. Es la lógica con la que trabaja hoy cualquier regulador sectorial, que estudia el mercado de gas o el de datos móviles sin pretender modelar el país entero.

Las herramientas que colgó de ese armazón se enseñan hoy en primer semestre y cada una tiene aquí su propia página. La definición de elasticidad de la demanda es suya, y Keynes precisa que la referencia más temprana no está en el tratado sino en la contribución que Marshall escribió en 1885 para el volumen del jubileo de la Royal Statistical Society [5]. El diagrama estándar de curvas cruzadas de oferta y demanda se lo atribuye a Marshall la propia Facultad de Economía de Cambridge [7]. Y la imagen de las dos hojas de la tijera está en el Libro V, capítulo III, §7 del tratado [3]; se cuenta en teoría del valor. Lo que importa aquí es que las tres viven dentro del mismo edificio, y que el edificio lo sostiene el tiempo.

¿Qué hizo Marshall en Cambridge? La fundación del Tripos de economía

Antes de 1903, en Cambridge la economía era un apéndice: se estudiaba dentro del Tripos de Ciencias Morales y del de Historia [5]. Marshall pasó años trabajando desde ahí hasta que en 1903 consiguió la creación de una Escuela y un Tripos separados de economía y ramas asociadas de la ciencia política [5]. Pigou, que fue quien lo contó en el obituario institucional, dice que le dedicó a organizarlo «una cantidad inmensa de pensamiento y de tiempo» [5] (traducción propia).

No era un capricho administrativo. Al volver a Cambridge como profesor en 1885, Marshall había cerrado su lección inaugural diciendo que su ambición más querida era aumentar el número de aquellos a quienes Cambridge manda al mundo «con cabezas frías pero corazones cálidos», dispuestos a dedicar al menos parte de sus mejores fuerzas al sufrimiento social que los rodea [5] (traducción propia). El Tripos era el instrumento de esa frase.

La otra mitad del trabajo la hizo en su casa. Los Marshall vivían en Balliol Croft, sobre Madingley Road, y las visitas de los viernes por la tarde terminaban en té y en préstamo de libros: se esperaba que el estudiante se llevara tantos volúmenes como pudiera cargar de vuelta [7]. En 1895 Marshall y Henry Sidgwick habían montado la Biblioteca de Ciencias Morales; en 1909 ya existía una Biblioteca Departamental de Economía cuyo primer bibliotecario fue John Maynard Keynes [7].

De esa casa salieron sus dos herederos: Arthur Cecil Pigou, «el discípulo favorito y sucesor» de Marshall en palabras de Keynes [4] (traducción propia), que tomó la cátedra cuando él renunció en 1908; y John Maynard Keynes, el alumno que acabaría escribiendo su obituario.

En julio de 1922, por sus ochenta años, los miembros de la Royal Economic Society le mandaron un mensaje de felicitación firmado por Edgeworth, Cassel, Fisher, Taussig, Beveridge, Schumpeter, Pigou y una veintena más de catedráticos de Europa y de Estados Unidos. Una línea lo resume: «La Escuela de Economía de Cambridge es hija suya» [5] (traducción propia).

Marshall contestó al día siguiente. Si había ayudado a poner a algunos estudiantes jóvenes en el camino de lidiar con los problemas económicos de la era que venía, escribió, «eso es mucho más importante que cualquier cosa que yo mismo haya podido hacer» [5] (traducción propia).

¿Por qué se le llama «padre de la microeconomía» y qué tiene de inexacto?

La etiqueta funciona como atajo y falla como historia. Marshall no usó la palabra «microeconomía» en los Principios: el término no aparece ni una vez en las tres ediciones digitalizadas en Internet Archive que consulté para esta página —la primera de 1890, la quinta de 1907 y la octava de 1920 [1][2][3]—. El barrido llega hasta ahí: no cubre sus dos libros tardíos, Industry and Trade (1919) y Money, Credit and Commerce (1923), que no revisé.

El par micro/macro llega al vocabulario bastante después. La primera aparición que pude verificar es el título de un artículo del Economic Journal de abril de 1941 —diecisiete años después de la muerte de Marshall—, donde P. de Wolff cruzó las dos escalas: Income Elasticity of Demand, a Micro-Economic and a Macro-Economic Interpretation [9]. No comprobé si alguien lo había usado antes. Sí que la revista donde apareció es la que Marshall ayudó a fundar en 1890 [8].

Él tampoco se veía como fundador de una rama, sino como el hombre que le arreglaba el nombre a toda la disciplina. La primera frase de su libro dice: «La economía política, o economía, es un estudio de la humanidad en los asuntos ordinarios de la vida» [3] (traducción propia); y el §4 del capítulo IV de ese mismo libro cierra argumentando que la materia «se describe mejor con el término amplio “Economics” que con el término más estrecho “Political Economy”» [3] (traducción propia). Quería un nombre más ancho, no dos nombres. Y el descubrimiento fundacional de su escuela —la utilidad de la última unidad— no es suyo ni salió de Cambridge: viene de los tres libros que Jevons, Menger y Walras publicaron entre 1871 y 1874, un episodio que el hub de la escuela neoclásica documenta con sus fuentes.

Entonces, ¿qué sí justifica la etiqueta? Que su libro se convirtió durante muchos años en el texto de referencia en Cambridge y en buena parte del mundo de habla inglesa [7], y que el oficio de profesor de microeconomía existe porque él peleó para que existiera un grado que lo contratara. Es paternidad pedagógica e institucional, no conceptual. La diferencia importa.

¿Qué queda hoy de Alfred Marshall? El legado

De Alfred Marshall quedan una biblioteca, una revista y una idea que viajó bien. La Biblioteca Marshall de Economía la fundó en 1924 su viuda, Mary Paley Marshall, con el apoyo de Keynes, para cumplir el deseo de Alfred de que los estudiantes de economía tuvieran libros a la mano [7]. Es una herencia distinta de la de casi cualquier otro nombre del índice de economistas: ladrillo y presupuesto, no solo doctrina. La British Economic Association —hoy Royal Economic Society— se fundó en el University College de Londres en noviembre de 1890, con Marshall entre los tres promotores que habían explorado la idea de una revista propia; el primer número del Economic Journal salió en marzo de 1891, con Edgeworth como editor [8].

La idea que viajó es menos famosa y, para América Latina, más útil. En el Libro IV de los Principios, Marshall estudió por qué ciertas industrias se concentran en un lugar: la cuchillería de Sheffield por la calidad de la piedra de afilar, la destreza mecánica de Lancashire por causas que se remontaban siglos atrás [3]. De ahí salió la noción de distrito industrial, que la CEPAL reconoce como el origen del campo: las economías externas que produce la aglomeración espacial de empresas «se remonta[n] a los estudios pioneros realizados por Alfred Marshall a fines del siglo XIX sobre los distritos industriales ingleses de Sheffield y Lancashire» [10].

La misma CEPAL le pone el reparo que corresponde. Marshall no planteó la necesidad de políticas públicas para promover los distritos: pensaba que surgirían y crecerían por las ventajas naturales de localización de un territorio [10]. Cuando América Latina tradujo esa confianza en políticas de polos de crecimiento, los resultados quedaron por debajo de lo esperado, y hoy se le exige a esas economías externas lo que Marshall daba por espontáneo: aprendizaje, innovación y un sector público que haga de catalizador [10].

Mi lectura, y la marco como opinión: lo más vigente de Marshall no es ninguna curva, es la disciplina de declarar el horizonte temporal antes de opinar. Cuando alguien afirma que un subsidio «no funcionó» a los ocho meses, o que un clúster textil «ya despegó» porque exportó dos trimestres seguidos, está cometiendo el error que Marshall pasó treinta años corrigiendo en ocho ediciones: confundir el período de mercado con el largo plazo. Él no resolvió ese problema. Pero lo dejó escrito en el prefacio, con todas las letras, como el centro de la dificultad; y ahí sigue.

Preguntas frecuentes

¿Cuál fue la obra más importante de Alfred Marshall?

Los Principles of Economics, publicados por Macmillan en 1890 y reeditados ocho veces hasta 1920. La octava edición de 1920, que lleva el subtítulo An introductory volume, es la que se cita como texto canónico, porque a partir de la séptima los cambios fueron de detalle. Marshall publicó después Industry and Trade (1919) y Money, Credit and Commerce (1923), pero es el de 1890 el que la Facultad de Economía de Cambridge describe como texto de referencia durante muchos años en Cambridge y en buena parte del mundo de habla inglesa [7].

¿Alfred Marshall inventó la microeconomía?

No en el sentido literal. La palabra no aparece en las tres ediciones digitalizadas de su tratado que revisé —1890, 1907 y 1920—, y la primera aparición del par micro/macro que pude verificar es el título de un artículo del Economic Journal de abril de 1941 firmado por P. de Wolff [9]. Lo que sí hizo fue reunir en un solo manual el aparato con el que se analizan mercados individuales, y crear en Cambridge el grado que lo enseñaba.

¿Quiénes fueron los discípulos de Alfred Marshall?

Los dos más influyentes fueron Arthur Cecil Pigou, a quien Keynes llamó su discípulo favorito y que lo sucedió en la cátedra tras su renuncia en 1908, y el propio John Maynard Keynes, que fue el primer bibliotecario de la biblioteca departamental de economía en 1909 y escribió su obituario en 1924. Mary Paley Marshall, su esposa, fue alumna suya y coautora de su primer libro.

¿Por qué Marshall nunca escribió el segundo tomo de los Principios de economía?

Porque el plan se le desbordó. En el prefacio de la quinta edición contó que había apartado las funciones económicas del Estado para un tercer volumen y que después calculó que la obra completa pediría cuatro tomos gruesos. Ahí decidió detenerse. En 1910, la sexta edición eliminó de la portada el sufijo que anunciaba un segundo volumen.

¿Qué relación tiene Marshall con los clústeres y los distritos industriales?

En el Libro IV de los Principios estudió por qué ciertas industrias se concentran en territorios específicos y describió las ventajas que eso genera para las empresas del grupo. La CEPAL sitúa ahí el origen del análisis de aglomeraciones productivas, y al mismo tiempo advierte que Marshall los creía espontáneos, sin política pública de por medio, una confianza que en América Latina resultó cara.

Referencias

  1. Marshall, Alfred. Principles of Economics, vol. I, 1.ª edición, Londres: Macmillan, 1890 — prefacio a la primera edición: «the element of Time, which is the centre of the chief difficulty of almost every economic problem, is itself absolutely continuous» y «Nature knows no absolute partition of time into long periods and short»; portada marcada «Vol. I». Internet Archive: Marshall, Principles of Economics, primera edición de 1890 — Consultada: 2026-09-15.
  2. Marshall, Alfred. Principles of Economics, vol. I, 5.ª edición, Londres: Macmillan, 1907 — prefacio a la quinta edición sobre el volumen segundo que no llegó: «I had laid my plan on too large a scale», el tercer volumen apartado para las funciones económicas del Estado, los cuatro tomos necesarios y «This called a halt: for life is short»; índice general con los seis libros del tratado. Internet Archive: Marshall, Principles of Economics, quinta edición de 1907 — Consultada: 2026-09-15.
  3. Marshall, Alfred. Principles of Economics. An introductory volume, 8.ª edición, Londres: Macmillan, 1920 — prefacio de la octava edición («It is now thirty years since the first edition…»; reimpresión de la séptima, estereotipada); Libro I, cap. I, §1: «Political Economy or Economics is a study of mankind in the ordinary business of life»; Libro I, cap. IV («The order and aims of economic studies»), cierre del §4, inmediatamente antes del §5: «it is better described by the broad term “Economics” than by the narrower term “Political Economy”»; Libro V, cap. III, §7, encabezado «Equilibrium of normal demand and supply»: la metáfora de las dos hojas de la tijera; nota al pie sobre el alegato de 1902 «addressed to the University of Cambridge in 1902, and conceded in the following year»; Libro IV sobre Sheffield y Lancashire. Búsqueda sobre el texto completo digitalizado: cero apariciones de «micro-economic» o «macro-economic». Internet Archive: Marshall, Principles of Economics, octava edición de 1920 — Consultada: 2026-09-15.
  4. Keynes, John Maynard. «Alfred Marshall, 1842-1924», The Economic Journal, septiembre de 1924, reproducido en Pigou, A. C. (ed.), Memorials of Alfred Marshall, Londres: Macmillan, 1925, pp. 1-65 — nacimiento el 26 de julio de 1842, padre cajero del Banco de Inglaterra, el Euclides de Potts en el bolsillo, Second Wrangler en 1865, matrimonio de 1877 y pérdida del fellowship, rectoría de Bristol, Balliol en 1883, cátedra de Cambridge en enero de 1885, renuncia en 1908, muerte el 13 de julio de 1924, The Economics of Industry como libro de Mary Paley, y Pigou como «favourite pupil and successor». Internet Archive: Memorials of Alfred Marshall, 1925 — Consultada: 2026-09-15.
  5. Pigou, A. C. (ed.). Memorials of Alfred Marshall, Londres: Macmillan, 1925 — «In Memoriam» de Pigou: establecimiento del Tripos de Economía en 1903 y cita de la lección inaugural de 1885 («cool heads but warm hearts»); mensaje de felicitación de los miembros de la Royal Economic Society del 26 de julio de 1922 («The School of Economics at Cambridge is your child») y respuesta de Marshall del 27 de julio; lista bibliográfica de Keynes con las ocho ediciones de los Principles (años, tiradas, y la nota de que la sexta es la primera sin el sufijo «Vol. I»), y su nota de que la referencia más temprana a la elasticidad está en «On the Graphic Method of Statistics», Jubilee Volume de la Royal Statistical Society, 1885, p. 260, donde «the definition of elasticity of demand… appears here for the first time». Internet Archive: Memorials of Alfred Marshall, mensaje de 1922 y lista bibliográfica — Consultada: 2026-09-15.
  6. Marshall Library of Economics, University of Cambridge. Marshall Papers, Section 8: Papers on economics tripos of 1903 — catálogo archivístico: carta abierta de Marshall del 1 de octubre de 1902 a la comisión (Syndicate) de Economía, A Plea for the Creation of a Curriculum in Economics (abril de 1902), oposición de William Cunningham y James Ellis McTaggart, y la octavilla de Marshall «of 5 June, the day before the vote»; nota de Marshall sobre la posición de Cunningham: «Economic Tripos not only is unnecessary, but would be positively injurious to Cambridge economic study». Marshall Library: catálogo de los papeles sobre el Tripos de 1903 — Consultada: 2026-09-15.
  7. University of Cambridge, Faculty of Economics. The Use of a Library: Marshall Library Centenary, 20 de marzo de 2024 — nacido en Bermondsey en 1842 y criado en Clapham; el segundo volumen nunca publicado; Mary Paley y Keynes entre sus discípulos; Balliol Croft y los tés de los viernes con préstamo de libros; Biblioteca de Ciencias Morales con Sidgwick en 1895; Biblioteca Departamental de Economía en 1909 con Keynes como primer bibliotecario; fundación de la Biblioteca Marshall en 1924 por Mary Paley Marshall con apoyo de Keynes. Faculty of Economics, Cambridge: centenario de la Biblioteca Marshall — Consultada: 2026-09-15.
  8. Royal Economic Society. About the Economic Journal — fundación de la British Economic Association en el University College de Londres en noviembre de 1890 (Royal Economic Society desde 1902), papel de Marshall entre quienes exploraron la creación de la revista, primer número del Economic Journal en marzo de 1891 y Francis Ysidro Edgeworth como primer editor. Royal Economic Society: historia del Economic Journal — Consultada: 2026-09-15.
  9. De Wolff, P. «Income Elasticity of Demand, a Micro-Economic and a Macro-Economic Interpretation», The Economic Journal, vol. 51, n.º 201, abril de 1941, p. 140 y ss. — el par micro/macro en el título de un artículo de la revista, diecisiete años después de la muerte de Marshall. Crossref solo registra la página inicial; el rango completo no se verificó. DOI 10.2307/2225666: De Wolff, Economic Journal 1941 — Consultada: 2026-09-15.
  10. Teixeira, Francisco y Ferraro, Carlo. Aglomeraciones productivas locales en Brasil, formación de recursos humanos y resultados de la experiencia CEPAL-SEBRAE, Serie Desarrollo Productivo n.º 186, Santiago de Chile: CEPAL, 2009 — el origen del análisis de economías externas por aglomeración en los estudios de Marshall sobre Sheffield y Lancashire descritos en los Principios; la ausencia en Marshall de políticas públicas de promoción de distritos; y el balance de las políticas de polos de crecimiento en América Latina. CEPAL: Aglomeraciones productivas locales en Brasil, Serie Desarrollo Productivo 186 — Consultada: 2026-09-15.
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