La riqueza de las naciones: qué dice el libro de Adam Smith
La riqueza de las naciones (1776) es el libro con el que Adam Smith fundó la economía política. Son cinco libros en uno: la productividad del trabajo, el capital, la historia económica de Europa, la crítica al mercantilismo y las cuentas del Estado. Se publicó el 9 de marzo de 1776, cuatro meses antes de la independencia de Estados Unidos.
Última actualización: 2026-09-07
Contenido de esta página
- ¿De qué trata La riqueza de las naciones?
- Los cinco libros de La riqueza de las naciones: qué dice cada uno
- Qué pasaba en 1776, el año en que se publicó el libro
- Cómo llegó La riqueza de las naciones al español: la traducción de 1794
- Cómo recibieron el libro sus contemporáneos
- Qué se malinterpreta de La riqueza de las naciones
- Cómo leer La riqueza de las naciones hoy

El libro que fundó la economía política termina pidiéndole a Gran Bretaña que se despida de su imperio en América.
No es una lectura forzada: es el último párrafo. Smith escribe que ese imperio «no ha sido un imperio, sino el proyecto de un imperio; no una mina de oro, sino el proyecto de una mina de oro» (traducción propia), y le pide a los gobernantes británicos que despierten del sueño dorado o lo realicen de una vez [14]. La obra apareció en Londres el 9 de marzo de 1776 [15]. El 4 de julio de ese mismo año, el Congreso Continental resolvió el asunto por su cuenta [16].
Esta página trata del libro: cómo está armado, qué dice cada una de sus cinco partes, qué había alrededor cuando salió y qué se le atribuye sin haberlo leído. La vida de su autor vive en su ficha biográfica, dentro del hub de economistas clásicos.
¿De qué trata La riqueza de las naciones?
La riqueza de las naciones investiga por qué unas naciones disponen cada año de más bienes que otras. Smith abre respondiendo que la riqueza de un país no es su oro almacenado, sino el trabajo anual de la nación: el fondo que le suministra cuanto consume en el año, sea producido en casa o comprado afuera con ese producto [1]. Riqueza es flujo, no tesoro.
De esa definición sale todo lo demás. Si la riqueza es el producto anual, entonces la pregunta útil no es cómo acumular metales sino de qué depende ese producto. Smith responde que de dos cosas: de la destreza con que se aplica el trabajo y de la proporción entre quienes trabajan produciendo y quienes no [1]. Los dos primeros libros desarrollan cada una de esas dos causas.
El título completo lo dice mejor que cualquier resumen: Una investigación sobre la naturaleza y las causas de la riqueza de las naciones. Es una investigación, no un manifiesto. Smith define la economía política como una rama de la ciencia del estadista o legislador, con dos objetos: procurar al pueblo un ingreso abundante —o más bien, permitirle procurárselo— y dotar al Estado de ingresos suficientes para los servicios públicos [9]. Enriquecer al pueblo y al soberano, en ese orden.
Los cinco libros de La riqueza de las naciones: qué dice cada uno
La obra está dividida en cinco libros y 32 capítulos, y Smith explica el plan de cada uno en la introducción [1]. Los dos primeros son teoría de la producción y del capital; el tercero es historia económica de Europa; el cuarto es la demolición de las doctrinas rivales; el quinto es hacienda pública. Leídos en orden, son un argumento continuo, no cinco ensayos sueltos.
| Libro | De qué trata | Capítulos | Lo que establece |
|---|---|---|---|
| I | Las causas de la mejora en las fuerzas productivas del trabajo y el orden en que su producto se reparte | 11 | La división del trabajo, el origen del intercambio, el dinero, el precio real y el nominal, y el reparto entre salarios, beneficio y renta |
| II | La naturaleza, acumulación y empleo del capital | 5 | El capital fijo y el circulante, el ahorro como fuente de la acumulación y el trabajo productivo frente al improductivo |
| III | El diferente progreso de la opulencia en distintas naciones | 4 | Por qué en Europa el campo se desarrolló después que las ciudades, contra el orden que Smith considera natural |
| IV | Los sistemas de economía política | 9 | La crítica al sistema mercantil y a los fisiócratas, las colonias y el «sistema sencillo y obvio de la libertad natural» |
| V | Los ingresos del soberano o del Estado | 3 | Los gastos públicos —defensa, justicia, obras e instituciones—, los impuestos que los pagan y la deuda pública |


El Libro I arranca con el taller de alfileres: diez trabajadores repartidos en unas dieciocho operaciones distintas producían más de 48.000 alfileres al día, cuando por separado ninguno habría hecho veinte [2]. El mecanismo detrás de esa cifra tiene su propia casa en división del trabajo. En el mismo libro aparecen el pasaje del carnicero, el cervecero y el panadero, con el que Smith explica el origen del intercambio [3] y que se desarrolla en interés propio y egoísmo, y el capítulo VII sobre el precio natural y el precio de mercado.
El Libro II es el menos citado y el que más ha envejecido en sus categorías. Ahí Smith divide el capital en fijo y circulante [6] y sostiene que el ahorro, no el consumo, es la causa inmediata de que el capital crezca [7]; la discusión completa está en acumulación de capital.
El Libro III es historia y suele saltarse. Es un error: es donde Smith explica que el orden natural del desarrollo —primero la agricultura, después la manufactura, al final el comercio exterior— se invirtió en Europa tras la caída de Roma, y que esa inversión fue obra de la política, no de la naturaleza [1] [8].
El Libro IV es el más largo y el más polémico, porque es contra alguien. Ahí desmonta el sistema mercantil, dedica un capítulo entero a las colonias y formula la conclusión que resume su posición: retirados todos los sistemas de preferencia o de restricción, «el sistema sencillo y obvio de la libertad natural se establece por sí solo» (traducción propia) [12]. En ese mismo libro, en el capítulo II, aparece la única mención de la mano invisible en toda la obra [10].
El Libro V es el que más sorprende a quien llega con la caricatura puesta: tres capítulos enteros sobre qué debe pagar el Estado, con qué impuestos y con qué deuda. Y no es un apéndice: la definición de economía política del Libro IV ya anunciaba que el soberano también entra en la cuenta [9].
Qué pasaba en 1776, el año en que se publicó el libro
La riqueza de las naciones salió el 9 de marzo de 1776 en Londres, en dos volúmenes en cuarto, a 36 chelines —una libra y 16 chelines—, un precio de biblioteca privada [15]. Smith llevaba doce años escribiéndolo, según su biógrafo John Rae, y probablemente otros doce rumiándolo antes [15]. Cuatro meses después, el 4 de julio, el Congreso Continental —que sesionaba en Filadelfia— adoptaba la Declaración de Independencia [16].
La coincidencia no es una anécdota de calendario, porque el libro habla de eso. El capítulo VII del Libro IV está dedicado a las colonias, y la conclusión de toda la obra es un cálculo frío: unas provincias que no aportan ni rentas ni fuerza militar al imperio no son provincias, sino «una especie de equipaje espléndido y vistoso» (traducción propia) que Gran Bretaña ya no puede costear [14]. Smith proponía soltarlas. Los colonos se soltaron solos.
El adversario del libro tampoco es abstracto. Es el sistema mercantil: la doctrina según la cual conviene restringir importaciones y estimular exportaciones para acumular metálico. Smith le dedica ocho de los nueve capítulos del Libro IV y le opone un principio de una línea: «El consumo es el único fin y propósito de toda producción» (traducción propia), de modo que el interés del productor solo debe atenderse en cuanto sirva al del consumidor [11]. Ese es el eje de lo que después se llamó economía clásica.
Conviene desactivar aquí un anacronismo frecuente. No es un libro sobre la Revolución Industrial: la máquina de vapor aparece una sola vez en toda la obra, y de refilón, en la historia del muchacho encargado de abrir y cerrar la válvula de una de las primeras «fire engines», que ató una cuerda para que la máquina lo hiciera sola y poder irse a jugar [2]. El mundo que Smith describe es de talleres, puertos, gremios y compañías privilegiadas, no de fábricas mecanizadas.
Cómo llegó La riqueza de las naciones al español: la traducción de 1794
La primera traducción castellana prácticamente completa la publicó el licenciado Josef Alonso Ortiz en Valladolid, en 1794, en cuatro tomos impresos en la Oficina de la Viuda e Hijos de Santander [17] [18]. Ortiz dedicó la obra a Manuel Godoy y aplicó «ciertas prevenciones» para sortear la doble censura, civil y eclesiástica: la traducción francesa de la obra figuraba en el Index librorum prohibitorum [17].
Ese detalle explica por qué el Smith que leyó el mundo hispanohablante llegó tarde y filtrado. Al alemán se tradujo en 1776, el mismo año del original; al francés entre 1779 y 1780; al italiano en 1780 [17]. En español hubo que esperar dieciocho años, con un traductor que además añadió notas y apéndices aplicados a España —tablas de precios del grano, una noticia sobre el Banco Nacional de San Carlos— y que retocó el capítulo sobre la usura [17].
Y ahí se quedó. La versión de Alonso Ortiz fue prácticamente la única disponible en castellano durante siglo y medio, hasta la nueva traducción de 1956 [17]. Quien en la América hispana del siglo XIX quisiera leer a Smith en su propio idioma tenía esa única puerta: una traducción hecha para pasar por la censura de Carlos IV. Esa edición está hoy escaneada y es de acceso libre [18].
Cómo recibieron el libro sus contemporáneos
Bien, pero sin estruendo. La primera edición se agotó en seis meses —aunque, advierte Rae, no sabemos de cuántos ejemplares constaba— y para la segunda el precio subió de 36 chelines a dos guineas [15]. No fue el éxito editorial del año: el Gentleman’s Magazine ni siquiera lo reseñó, y en el Annual Register le dieron dos páginas, mientras el mismo número dedicaba dieciséis a la History of Philip de Watson [15].
El primer lector que importa fue David Hume, que recibió un ejemplar de regalo y respondió desde Edimburgo el 1 de abril de 1776: «Estoy muy complacido con su obra, y su lectura me ha sacado de un estado de gran ansiedad» (traducción propia) [15]. En la misma carta Hume anuncia que discutiría algunos de sus principios junto a la chimenea, y duda de que un libro que exige tanta atención vaya a ser popular de entrada [15]. Acertó en lo segundo y se equivocó en el plazo.
La obra que Smith publicó en 1776 tampoco era, para él, un libro terminado. La Advertencia de la última edición de La teoría de los sentimientos morales deja ver que La riqueza de las naciones cumplía solo en parte el sistema de filosofía política que había prometido en 1759; lo que quedó sin escribir fue la teoría de la justicia [19]. La relación entre sus dos libros se trata en La teoría de los sentimientos morales.
Qué se malinterpreta de La riqueza de las naciones
La caricatura dice que es un libro a favor de los empresarios y en contra del Estado. El texto dice otra cosa en sus propias páginas. Sobre los comerciantes y fabricantes, Smith advierte que toda propuesta de ley que venga de ellos debe examinarse «no solo con la más escrupulosa, sino con la más suspicaz atención», porque proviene de un orden de hombres cuyo interés nunca coincide exactamente con el del público y que «tienen generalmente interés en engañar e incluso en oprimir al público» (traducción propia) [5].
De ahí también la frase que los gremios prefieren no citar: «Rara vez se reúne gente del mismo oficio, aunque sea para divertirse, sin que la conversación termine en una conspiración contra el público, o en alguna maquinación para subir los precios» (traducción propia) [4]. Smith añade, con realismo, que ninguna ley podría impedir esas reuniones sin violar la libertad y la justicia [4].
Sobre el Estado, el Libro IV le asigna al soberano tres deberes, importantes pero —dice Smith— sencillos e inteligibles para cualquiera: defender la sociedad de la violencia externa, administrar justicia protegiendo a cada miembro de la injusticia de los demás, y erigir y mantener aquellas obras e instituciones públicas que a ningún particular le convendría costear, aunque le rindan mucho a la sociedad entera [12]. La Parte III del primer capítulo del Libro V desarrolla ese tercer deber y llega hasta la educación popular, donde Smith describe cómo el trabajador atado a una sola operación repetida «se vuelve tan estúpido e ignorante como es posible que llegue a ser una criatura humana» (traducción propia) [13]. El libro que celebra la división del trabajo contiene su crítica más dura.
En la discusión latinoamericana la caricatura tiene un uso concreto. El economista Guillermo Maya-Muñoz, de la Universidad Nacional de Colombia, escribió en 2024 que «los economistas ortodoxos usan su autoridad para impulsar e imponer las políticas de libre comercio», sobre la base de que todos los países ganan con un comercio abierto [20]. Invocar el nombre de Smith es más cómodo que citar sus capítulos: el Libro IV argumenta contra los monopolios comerciales de su época, no a favor de cualquier tratado de la nuestra.
Cómo leer La riqueza de las naciones hoy
Con orden y sin culpa. Son cinco libros y 32 capítulos escritos para un lector del siglo XVIII, y leerlos de corrido no es un requisito moral. Mi recomendación, y la marco como opinión: empiece por la introducción y el plan de la obra, donde Smith explica en pocas páginas para qué sirve cada libro [1]; siga con los tres primeros capítulos del Libro I; salte al Libro IV, capítulos I, II y VII; y cierre con el capítulo I del Libro V.
Ese recorrido deja fuera casi todo el Libro II y las digresiones sobre el precio de la plata, que son el tramo donde la mayoría abandona. A cambio, entrega lo que hace falta para discutir el libro con conocimiento: qué pregunta se hace, cómo responde, contra quién argumenta y qué le pide al Estado.
Sobre la edición: el texto completo en inglés está en dominio público y se descarga gratis desde Project Gutenberg [1]. En español, la traducción de 1794 está escaneada íntegra y fue durante siglo y medio la única disponible, aunque su castellano cuesta y su capítulo sobre la usura trae variantes del traductor [17] [18]. Para leer y entender, conviene una edición crítica moderna con notas; para citar con precisión, el original inglés. Y una advertencia de método: casi todo lo que se atribuye a Smith en redes sociales no está en el libro, o está con un matiz que lo cambia de signo.
Preguntas frecuentes
¿Cuántas páginas tiene La riqueza de las naciones?
Depende de la edición, la tipografía y las notas. Como referencia histórica, la traducción castellana de 1794 se publicó en cuatro tomos, y el primero de ellos, digitalizado por Internet Archive, tiene 464 páginas [18]. No hay una cifra única: lo que sí es fijo es la arquitectura, cinco libros y 32 capítulos, tal como Smith la anuncia en la introducción [1].
¿Dónde se puede descargar La riqueza de las naciones gratis y de forma legal?
La obra está en dominio público. El texto íntegro en inglés se descarga desde Project Gutenberg en varios formatos [1], y la traducción castellana de 1794 está escaneada en Internet Archive [18]. No hace falta pagar por un PDF de un libro de 1776.
¿En qué orden conviene leer los cinco libros?
Depende del interés. Para entender el argumento económico basta con los libros I y IV; para entender la posición política de Smith hay que leer el V, donde define qué debe hacer el Estado y cómo se paga [12] [13]. El Libro III es el más entretenido para quien venga de la historia.
¿La riqueza de las naciones trata sobre la Revolución Industrial?
No. El mundo que describe es el de talleres, gremios, puertos y compañías comerciales privilegiadas. La máquina de vapor aparece una sola vez en toda la obra, dentro de una anécdota sobre un muchacho que ató una cuerda a una válvula para no tener que operarla a mano [2].
¿Por qué se dice que Smith se contradice con su otro libro?
Porque en 1759 había publicado un libro sobre la simpatía y en 1776 uno sobre el interés propio. La erudición actual lo lee como un solo proyecto inconcluso: La riqueza de las naciones cumple en parte el sistema de filosofía política prometido en la obra anterior, y lo que faltó fue la teoría de la justicia [19].
Referencias
- Smith, Adam. An Inquiry into the Nature and Causes of the Wealth of Nations, 1776, «Introduction and Plan of the Work» — la riqueza como trabajo anual de la nación; las dos circunstancias que regulan el producto anual; el plan y el contenido anunciado de cada uno de los cinco libros. Texto íntegro en dominio público. Project Gutenberg: Wealth of Nations, introducción y plan de la obra — Consultada: 2026-09-07.
- Smith, Adam. An Inquiry into the Nature and Causes of the Wealth of Nations, 1776, Libro I, capítulo I — el taller de alfileres con diez trabajadores y unas dieciocho operaciones distintas, y las «upwards of forty-eight thousand pins in a day»; el muchacho de la válvula en las primeras «fire engines». Project Gutenberg: Wealth of Nations, Libro I capítulo I — Consultada: 2026-09-07.
- Smith, Adam. An Inquiry into the Nature and Causes of the Wealth of Nations, 1776, Libro I, capítulo II — el origen del intercambio y el pasaje del carnicero, el cervecero y el panadero. Project Gutenberg: Wealth of Nations, Libro I capítulo II — Consultada: 2026-09-07.
- Smith, Adam. An Inquiry into the Nature and Causes of the Wealth of Nations, 1776, Libro I, capítulo X — «People of the same trade seldom meet together… but the conversation ends in a conspiracy against the public, or in some contrivance to raise prices», y la advertencia de que ninguna ley podría impedir esas reuniones sin violar la libertad y la justicia. Project Gutenberg: Wealth of Nations, Libro I capítulo X — Consultada: 2026-09-07.
- Smith, Adam. An Inquiry into the Nature and Causes of the Wealth of Nations, 1776, Libro I, capítulo XI (conclusión) — las propuestas de ley que vienen de comerciantes y fabricantes deben examinarse «not only with the most scrupulous, but with the most suspicious attention», porque proceden de un orden de hombres que «have generally an interest to deceive and even to oppress the public». Project Gutenberg: Wealth of Nations, Libro I capítulo XI — Consultada: 2026-09-07.
- Smith, Adam. An Inquiry into the Nature and Causes of the Wealth of Nations, 1776, Libro II, capítulo I — la división del capital según el modo en que rinde: los que solo dan beneficio cambiando de manos «may very properly be called circulating capitals» y los empleados en la mejora de la tierra, en máquinas e instrumentos «may very properly be called fixed capitals». Project Gutenberg: Wealth of Nations, Libro II capítulo I — Consultada: 2026-09-07.
- Smith, Adam. An Inquiry into the Nature and Causes of the Wealth of Nations, 1776, Libro II, capítulo III — «Capitals are increased by parsimony, and diminished by prodigality and misconduct»: lo que una persona ahorra de su renta lo añade a su capital. Project Gutenberg: Wealth of Nations, Libro II capítulo III — Consultada: 2026-09-07.
- Smith, Adam. An Inquiry into the Nature and Causes of the Wealth of Nations, 1776, Libro III, capítulo I — el orden natural del progreso de la opulencia, en el que el capital se dirige «first, directed to agriculture, afterwards to manufactures, and, last of all, to foreign commerce», y su inversión: ese orden «has, in all the modern states of Europe, been in many respects entirely inverted», forzada por «the manners and customs which the nature of their original government introduced». Project Gutenberg: Wealth of Nations, Libro III capítulo I — Consultada: 2026-09-07.
- Smith, Adam. An Inquiry into the Nature and Causes of the Wealth of Nations, 1776, Libro IV, introducción — la economía política como rama de la ciencia del estadista o legislador, con dos objetos: procurar ingreso abundante al pueblo y dotar de rentas suficientes al Estado. Project Gutenberg: Wealth of Nations, Libro IV introducción — Consultada: 2026-09-07.
- Smith, Adam. An Inquiry into the Nature and Causes of the Wealth of Nations, 1776, Libro IV, capítulo II — única aparición de la expresión «invisible hand» en el texto íntegro publicado por Project Gutenberg. Project Gutenberg: Wealth of Nations, Libro IV capítulo II — Consultada: 2026-09-07.
- Smith, Adam. An Inquiry into the Nature and Causes of the Wealth of Nations, 1776, Libro IV, capítulo VIII — «Consumption is the sole end and purpose of all production» y la crítica al sistema mercantil por sacrificar el interés del consumidor al del productor. Project Gutenberg: Wealth of Nations, Libro IV capítulo VIII — Consultada: 2026-09-07.
- Smith, Adam. An Inquiry into the Nature and Causes of the Wealth of Nations, 1776, Libro IV, capítulo IX — «the obvious and simple system of natural liberty establishes itself of its own accord» y los tres deberes del soberano: defensa, administración de justicia y obras e instituciones públicas. Project Gutenberg: Wealth of Nations, Libro IV capítulo IX — Consultada: 2026-09-07.
- Smith, Adam. An Inquiry into the Nature and Causes of the Wealth of Nations, 1776, Libro V, capítulo I — los gastos del soberano y el pasaje sobre educación popular en el que el trabajador atado a una operación repetida «becomes as stupid and ignorant as it is possible for a human creature to become». Project Gutenberg: Wealth of Nations, Libro V capítulo I — Consultada: 2026-09-07.
- Smith, Adam. An Inquiry into the Nature and Causes of the Wealth of Nations, 1776, Libro V, capítulo III (largo párrafo final de la obra) — las provincias que no aportan rentas ni fuerza militar como «a sort of splendid and shewy equipage of the empire»; «not an empire, but the project of an empire; not a gold mine, but the project of a gold mine»; la petición a los gobernantes británicos de despertar del sueño dorado. Project Gutenberg: Wealth of Nations, Libro V capítulo III — Consultada: 2026-09-07.
- Rae, John. Life of Adam Smith, Londres: Macmillan, 1895, capítulo XVIII — la obra «was at length published on the 9th of March 1776»; los doce años de escritura; la primera edición agotada en seis meses, sin que se conozca su tiraje; el precio de 1 libra y 16 chelines elevado a dos guineas en la segunda edición, en dos volúmenes en cuarto; la ausencia de reseña en el Gentleman’s Magazine y las dos páginas del Annual Register frente a las dieciséis de la History of Philip de Watson en el mismo número; la carta de David Hume fechada en Edimburgo el 1 de abril de 1776. Project Gutenberg: Rae, Life of Adam Smith — Consultada: 2026-09-07.
- National Archives (Estados Unidos). The Declaration of Independence: A History — el Congreso Continental sesionando en Filadelfia el 7 de junio de 1776, «in session in the Pennsylvania State House (later Independence Hall)», y la adopción del texto el 4 de julio: «The process of revision continued through all of July 3 and into the late morning of July 4. The Declaration had been officially adopted». National Archives: The Declaration of Independence, A History — Consultada: 2026-09-07.
- Universidad de Valladolid, Biblioteca Histórica. Adam Smith en su 300 aniversario — la traducción de Josef Alonso Ortiz publicada en Valladolid en 1794 en cuatro volúmenes por la Oficina de la Viuda e Hijos de Santander, con dedicatoria a Godoy para eludir la censura; la doble censura civil y eclesiástica; la traducción francesa incluida en el Index librorum prohibitorum; las notas y apéndices aplicados a España y la variante en el capítulo de la usura; las traducciones al alemán (1776), al francés (1779-1780) y al italiano (1780); y la vigencia de la versión de Ortiz durante unos 150 años, hasta la nueva traducción de 1956. Universidad de Valladolid: Biblioteca Histórica, Adam Smith — Consultada: 2026-09-07.
- Smith, Adam. Investigación de la naturaleza y causas de la riqueza de las naciones, traducción de Josef Alonso Ortiz, Valladolid: Viuda é Hijos de Santander, 1794, tomo I (464 páginas) — ejemplar digitalizado que acredita la edición y su paginación. Internet Archive: Riqueza de las naciones, edición de 1794, tomo I — Consultada: 2026-09-07.
- Stanford Encyclopedia of Philosophy. Adam Smith’s Moral and Political Philosophy — La riqueza de las naciones como cumplimiento parcial del sistema de filosofía política anunciado en La teoría de los sentimientos morales, y la teoría sistemática de la justicia como lo que quedó fuera; la crítica del libro a las políticas mercantilistas y su defensa de la libertad natural. Stanford Encyclopedia of Philosophy: Adam Smith — Consultada: 2026-09-07.
- Maya-Muñoz, Guillermo. «La Riqueza de las Naciones en Castellano». Ensayos de Economía, Universidad Nacional de Colombia, vol. 34, núm. 64, 2024 — «los economistas ortodoxos usan su autoridad para impulsar e imponer las políticas de libre comercio sobre la base que todos los países se benefician de un comercio abierto». Universidad Nacional de Colombia: Ensayos de Economía, La Riqueza de las Naciones en Castellano — Consultada: 2026-09-07.
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- Pregunta que responde: Qué dice La riqueza de las naciones, cómo está estructurada y qué ocurría en 1776
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