Escuela clásica

David Hume: economía, dinero y su amistad con Adam Smith

David Hume (1711-1776) hizo su economía en los Political Discourses de 1752: el dinero es el aceite del comercio y no su motor, el interés depende de la industria y no del oro, y los metales se reparten entre naciones como el agua que busca su nivel. Adam Smith, su amigo durante unos veinticinco años, lo citó en 1776 y le discutió puntos concretos.

Por Jhon Mosquera18 sep 202615 min de lectura

Última actualización: 2026-09-18

Contenido de esta página
Dos recipientes de vidrio unidos por un tubo, como vasos comunicantes, junto a una ventana que da a un puerto escocés del siglo XVIII con barcos de vela: imagen que evoca la idea de David Hume de que el dinero tiende a nivelarse entre naciones

A comienzos de 1750, David Hume le mandó a James Oswald, un diputado escocés amigo suyo, el manuscrito de un ensayo sobre la balanza comercial y le pidió críticas. Oswald le contestó el 10 de octubre con una carta larga [1]. Hume vivía entonces en la casa de campo de su hermano, en Berwickshire, adonde se había retirado en 1749; allí escribió, en dos años, la segunda parte de sus ensayos, la que llamó Political Discourses [1][2]. Tenía 38 años y cargaba con un fracaso: su Tratado de la naturaleza humana, de finales de 1738, había salido, en sus palabras, «muerto de la imprenta» [2] (traducción propia).

El ensayo que leyó Oswald pedía un experimento que ningún gobierno se atrevería a hacer. Suponga que en una sola noche se aniquilan cuatro quintas partes de todo el dinero de Gran Bretaña. ¿Qué pasa? Los precios del trabajo y de las mercancías bajan en la misma proporción, ninguna nación puede competir con los británicos en los mercados extranjeros y el dinero perdido vuelve, hasta ponerlos al nivel de sus vecinos [3].

Nadie aniquila la plata de un país en una noche. La gracia del experimento es otra: si el dinero que falta vuelve solo, el miedo a perder el oro por comerciar no tiene fundamento.

Los Political Discourses salieron en Edimburgo en 1752. Hume escribió al final de su vida que fue «la única obra mía que tuvo éxito en su primera publicación» [2] (traducción propia).

¿Qué escribió David Hume sobre economía?

David Hume escribió su economía en ensayos cortos, no en un tratado. El núcleo son los Political Discourses (Edimburgo, 1752): doce discursos, siete de ellos sobre comercio, lujo, dinero, interés, balanza comercial, impuestos y crédito público. Tuvieron una segunda edición el mismo año y una tercera en 1754 [4][5].

Hume siguió corrigiéndolos en las ediciones siguientes. En 1758 los reunió con sus demás obras en los Essays and Treatises on Several Subjects, y la edición académica Hume Texts Online toma como texto base el de 1777, con las variantes de ediciones anteriores marcadas [6]. Algunos cambios no son de estilo. En «Of the Balance of Trade», la edición de 1752 hablaba de aniquilar «cuatro partes» del dinero y de multiplicarlo «por cuatro»; la de 1777 dice «cuatro quintas partes» y «cinco veces» [3][4].

EnsayoPrimera apariciónLa tesis, en una línea
«Of Commerce»1752El poder del Estado y la felicidad de sus súbditos van unidos en lo que toca al comercio; todo se compra con trabajo [4][7]
«Of Money»1752El dinero no es una de las ruedas del comercio sino el aceite que las hace girar; lo que estimula la industria es el tiempo que tardan los precios en ajustarse [4][8]
«Of Interest»1752El interés depende de cuánto se pide prestado, de cuánta riqueza hay para prestar y de los beneficios del comercio, no de la cantidad de oro [4][9]
«Of the Balance of Trade»1752Entre naciones que comercian, el dinero se reparte en proporción a su trabajo e industria, como el agua que se comunica [3][4]
«Of Public Credit»1752«O la nación destruye el crédito público, o el crédito público destruirá a la nación» [4] (traducción propia)
«Of the Jealousy of Trade»1758-1760La prosperidad de los vecinos favorece el comercio propio, no lo amenaza [10][11]

El último no estaba en 1752. Es un añadido de entre 1758 y 1760: un ejemplar de los Essays and Treatises con pie de imprenta de 1758 lo trae en hojas intercaladas después de «Of Interest», como suplemento, y el índice de Hume Texts Online lo data en 1760 [11][12].

¿Qué es el mecanismo precio-flujo-especie de Hume?

El mecanismo precio-flujo-especie es el nombre que la historia del pensamiento económico le puso después al argumento de Hume en «Of the Balance of Trade» (1752). Si un país pierde dinero, sus precios bajan, vende más barato afuera y el dinero regresa; si lo acumula en exceso, sus precios suben, compra afuera y el dinero sale. El nombre no aparece en el ensayo [3][13].

El experimento tiene dos mitades. La primera es la de la apertura, que Hume cierra así: al llegar al nivel de sus vecinos, el país pierde la ventaja de lo barato y el dinero deja de entrar «por nuestra plenitud y saciedad» [3] (traducción propia). La segunda es la inversa: si todo el dinero se multiplicara en una noche, los precios subirían tanto que ningún vecino podría comprar, las mercancías extranjeras entrarían pese a todas las leyes que se dictaran y el dinero saldría hasta caer al nivel de los demás [3].

Esquema del experimento de David Hume en Of the Balance of Trade: si desaparecen cuatro quintas partes del dinero, bajan los precios y el dinero vuelve; si se multiplica por cinco, suben los precios y el dinero sale; en ambos casos queda al nivel de las naciones vecinas, como el agua

De ahí saca Hume la regla, y la dice con una imagen de física: «Toda agua, dondequiera que se comunique, permanece siempre a nivel» [3] (traducción propia). Y aclara que no hace falta una atracción física para explicarlo: basta «una atracción moral, que nace de los intereses y las pasiones de los hombres» [3] (traducción propia).

Hay una precisión que se pierde en los resúmenes. El nivel del que habla no es la misma cantidad de dinero en todas partes: en una nota advierte que se refiere siempre a su nivel proporcional a las mercancías, el trabajo, la industria y la habilidad de cada Estado. Donde esas ventajas son el doble o el triple, el dinero también lo será [3][4]. Y reconoce dos maneras de romper el nivel: el papel moneda y el crédito de los bancos, que lo hunden por debajo, y el atesoramiento de grandes sumas en un tesoro público, que lo eleva por encima mientras el dinero no circule [3].

¿Fue el primero? La Stanford Encyclopedia of Philosophy recuerda que autores anteriores, como Thomas Mun, ya sostenían que el dinero sigue al comercio, y que Hume llevó ese argumento de una nación al mundo entero [13]. Ariadna Cazenave, en la revista argentina Enfoques, lo llama, con más cuidado, «una de las primeras versiones» del mecanismo [14].

¿Qué tiene que ver la filosofía de Hume con este argumento?

El experimento de 1752 es el método del filósofo aplicado al dinero. Hume había escrito sobre cómo inferimos causas a partir de la experiencia, y su ensayo razona igual: no suma exportaciones e importaciones partida por partida, sino que propone un caso extremo y pregunta qué efecto seguiría [3]. Cazenave sostiene que el mecanismo «evoca problemas a los que se había enfrentado Hume al reflexionar sobre la naturaleza y el origen de la noción de ley causal», y reconoce que Hume nunca hace explícita esa conexión en sus ensayos económicos [14]. Hasta ahí llega la filosofía en esta página.

¿Qué dice Hume de la plata que llegaba de América?

Hume usó la plata americana como prueba de su regla. «¿Puede alguien imaginar que habría sido posible, con leyes o incluso con arte o industria, retener en España todo el dinero que los galeones trajeron de las Indias?», pregunta en el mismo ensayo [3] (traducción propia). Para él, la razón de que todas las naciones ganaran en su comercio con España y Portugal era que el dinero no se amontona más allá de su nivel, igual que un fluido [3].

En «Of Money» lleva el argumento más lejos: desde el descubrimiento de las minas de América la industria creció en todas las naciones de Europa, «excepto en los poseedores de esas minas» [4][8] (traducción propia). Y ofrece una cifra que atribuye a «los cálculos más exactos» hechos en Europa: desde el descubrimiento de las Indias Occidentales los precios solo se habían multiplicado por tres o, como mucho, por cuatro, cuando el dinero había crecido mucho más [4][8]. Hume no dice de dónde salen esos cálculos, y no los he verificado.

Para un lector latinoamericano, el pasaje tiene una ironía difícil de ignorar. El metal salía de minas americanas en manos de españoles y portugueses y, según Hume, terminaba animando la industria de otras naciones europeas, no la de sus dueños [8]. Hume no lo cuenta como una tragedia de las colonias, que no es su tema, sino como la prueba de que ningún decreto retiene el dinero donde no hay industria que lo sostenga.

¿Qué dijo David Hume sobre el dinero y los precios?

Para Hume, el dinero no es riqueza sino un instrumento acordado para facilitar el cambio. «No es una de las ruedas del comercio: es el aceite que hace más suave y fácil el movimiento de las ruedas», escribe al abrir «Of Money» [8] (traducción propia). Dentro de un país aislado, tener más o menos dinero no importa, porque los precios se ajustan a su cantidad [8].

Lo interesante viene después. Hume observa que el dinero nuevo no sube todos los precios a la vez: primero llega a los cofres de unos pocos, los fabricantes contratan más obreros, los trabajadores comen mejor y solo poco a poco los precios suben, uno tras otro. Y concluye: «solo en este intervalo o situación intermedia, entre la adquisición de dinero y el alza de los precios, la cantidad creciente de oro y plata favorece a la industria» [8] (traducción propia). El intervalo corre en ambas direcciones, así que un país cuyo dinero disminuye está, mientras dura, peor que otro que no tiene más dinero pero va en aumento [8].

De ahí una recomendación que se ha leído de muchas maneras: la buena política del magistrado consiste solo en mantener el dinero, si es posible, aumentando [8]. Durante mucho tiempo se tomó como un consejo de inflación suave. Carl Wennerlind, en el Journal of Political Economy de 2005, propuso otra lectura: Hume hacía una distinción analítica entre dinero endógeno y dinero exógeno, y solo el primero tiene el efecto favorable sobre la producción; si se acepta, cae el consenso de que Hume aconsejaba al gobierno usar la política monetaria o comercial para fabricar un aumento gradual del dinero [15]. Qué es la inflación y cómo se mide hoy está en la página de inflación.

¿Por qué, según Hume, el interés no depende de la cantidad de dinero?

Hume sostuvo en «Of Interest» (1752) que el tipo de interés no baja porque haya más oro y plata. «El interés alto nace de tres circunstancias: una gran demanda de préstamos, poca riqueza para atender esa demanda y grandes beneficios del comercio» [9] (traducción propia). El interés bajo nace de las tres contrarias, y las tres dependen de la industria y el comercio, no de los metales [9].

El argumento es aritmético. Si hay más dinero, un préstamo del 5 % sigue dando la misma proporción de trabajo y mercancías, solo que representados con más monedas [9]. Por eso Hume llamó al interés «el barómetro del Estado»: su baja es, escribe, una señal casi infalible de que un pueblo prospera [9] (traducción propia). En 1752 la frase decía «el verdadero barómetro» [4].

Este es el punto en que la huella de Hume en Smith es explícita. En La riqueza de las naciones, Smith discute a quienes atribuían la baja del interés en Europa al aumento del oro y la plata tras el descubrimiento de las Indias Occidentales españolas, y escribe que esa idea «ha sido expuesta tan a fondo por el señor Hume que quizá no haga falta decir nada más» [16] (traducción propia). Cómo se entiende hoy la tasa de interés está en la página de tasa de interés.

¿Qué defendía Hume sobre el comercio entre naciones?

Hume defendía que el comercio enriquece a quienes lo practican y a sus vecinos a la vez. En «Of Commerce» (1752) sostiene que la grandeza del Estado y la felicidad de los súbditos van unidas en lo que toca al comercio y las manufacturas, y en «Of the Jealousy of Trade» (añadido entre 1758 y 1760) que la prosperidad de las naciones vecinas favorece la propia [7][10].

«Todo en el mundo se compra con trabajo, y nuestras pasiones son las únicas causas del trabajo», escribe en «Of Commerce» [7] (traducción propia). Las manufacturas le dan al campesino algo por lo cual producir más de lo que come. En el mismo ensayo aparece una frase que no suele citarse: una igualdad que permita a cada persona gozar del fruto de su trabajo es la más adecuada a la naturaleza humana, y quita mucho menos a la felicidad del rico de lo que añade a la del pobre [4][7].

«Of the Jealousy of Trade» remata el argumento con una confesión que el propio Hume introduce con un «me atreveré a reconocer»: «no solo como hombre, sino como súbdito británico, ruego por el comercio floreciente de Alemania, España, Italia e incluso de la misma Francia» [10] (traducción propia). La doctrina contra la que escribía, el mercantilismo, queda fuera de esta página; los fundamentos actuales del intercambio están en la página de comercio internacional.

Smith le reconoció a Hume otra idea, con una frase de prioridad. Al explicar cómo el comercio de las ciudades llevó orden, buen gobierno, libertad y seguridad a los habitantes del campo, escribe que ese efecto es el más importante de todos y que «el señor Hume es el único escritor que, hasta donde sé, lo ha señalado» [16] (traducción propia). La afirmación es de Smith, con su «hasta donde sé».

¿Qué relación tuvieron David Hume y Adam Smith?

David Hume y Adam Smith fueron amigos desde comienzos de la década de 1750 hasta la muerte de Hume, en 1776. Hume era doce años mayor y desde 1752 ya consultaba a Smith sobre sus obras. Según la Stanford Encyclopedia of Philosophy, intercambiaron ideas durante más de veinticinco años, y Smith les debía mucho a sus predecesores inmediatos, ante todo a Hume [1][13].

La biografía de Smith está en la página de Adam Smith; aquí interesa lo que pasó entre los dos.

FechaHechoRef.
1750Hume envía a Oswald el manuscrito sobre la balanza comercial[1]
24 sep. 1752Carta de Hume a Smith sobre su proyecto de historia de Inglaterra; ya lo consultaba como consejero literario[1]
1752Salen los Political Discourses[4]
1763Un estudiante anota en Glasgow las lecciones de Smith, que resumen el argumento de la balanza de Hume[17]
16 abr. 1773Smith nombra a Hume su albacea literario antes de viajar a Londres[1]
9 mar. 1776Sale La riqueza de las naciones[1]
1 abr. 1776Hume le escribe a Smith: le gusta el libro y le discute la renta y el señoreaje[1]
25 ago. 1776Muere Hume en Edimburgo, a los 65 años[2]
9 nov. 1776Smith escribe a William Strahan su relato de la muerte de Hume[2]

¿Qué hay de Hume en La riqueza de las naciones?

La riqueza de las naciones nombra a Hume cinco veces en el texto de Project Gutenberg: por el interés, por el efecto del comercio sobre la libertad, por la subida de precios de 1751 y 1752 en Escocia, por el valor del vellón en tiempos sajones y por los reyes ingleses que no podían sostener guerras largas en el extranjero [16]. Una sexta vez lo cita sin nombrarlo, como «con mucho, el más ilustre filósofo e historiador de la época actual» [16][18] (traducción propia).

Lo que no aparece es el experimento de la balanza. En ninguna de esas cinco menciones habla Smith del ajuste entre precios y flujos de metal [16], y sin embargo lo conocía bien. En las lecciones de Glasgow anotadas en 1763, Smith lo resume paso a paso y lo juzga así: «el razonamiento del señor Hume es sumamente ingenioso» [17] (traducción propia). Enseguida le pone un reparo: Hume, dice, se deja llevar un poco por la idea de que la opulencia pública consiste en dinero [17]. Frank Petrella tituló en 1968 un artículo sobre el tema «Adam Smith’s Rejection of Hume’s Price-Specie-Flow Mechanism: A Minor Mystery Resolved»; ese «misterio menor» es por qué un argumento que Smith enseñó con aprobación no pasó al libro [19].

TemaHumeSmith
Dinero entre nacionesSe reparte como el agua, en proporción a la industria de cada país [3]Lo enseñó en Glasgow con aprobación y un reparo [17]; en la Riqueza no usa el experimento [16]
InterésDepende de la industria, no de la cantidad de metales [9]Da el punto por demostrado por Hume [16]
Celos entre nacionesLa prosperidad de los vecinos favorece la propia [10]El comercio debería ser entre naciones «un lazo de unión y amistad» y se volvió fuente de discordia [16]
La renta en el precioLa renta no entra en el precio del producto [1]El precio se descompone en salarios, beneficio y renta; la renta entra de otra manera, como efecto [16]

¿En qué no estuvo de acuerdo Hume con Smith?

La carta del 1 de abril de 1776 lo dice sin rodeos. Hume le avisa que, si lo tuviera en su casa, le discutiría algunos principios: «No puedo pensar que la renta de las granjas forme parte del precio del producto, sino que el precio se determina enteramente por la cantidad y la demanda» [1] (traducción propia). Smith había escrito que el precio de toda mercancía se descompone en salarios, beneficio y renta, aunque aclaraba que la renta entra en el precio de otra manera: es su efecto, no su causa [16]. El detalle de esa teoría está en la página del precio natural y el precio de mercado.

La segunda objeción era de números. Smith afirmaba que en Francia se cobraba un señoreaje de cerca del 8 % sobre la acuñación [16]; a Hume le parecía imposible, porque nadie llevaría metal a la casa de moneda francesa si podía acuñarlo en Holanda o Inglaterra por menos del 2 %, y citaba a Necker en ese sentido [1]. Cómo se leyó el resto del libro en 1776 lo cuenta la página de La riqueza de las naciones, y la diferencia entre la simpatía de Hume y la de Smith, la de la Teoría de los sentimientos morales.

¿Cómo terminó la amistad?

En 1773, antes de irse a Londres, Smith le dejó a Hume el cuidado de todos sus papeles literarios [1]. Tres años después los papeles se invirtieron: el enfermo era Hume, que quería asegurar la publicación de sus Diálogos sobre la religión natural, y Smith, según su biógrafo John Rae, se resistía a editarlos por el escándalo que traerían [1]. Hume terminó confiando el manuscrito a su editor, William Strahan, y en un codicilo del 7 de agosto le pidió publicarlo en dos años y dispuso que, si no salía en dos años y medio, la propiedad volviera a su sobrino; los Diálogos salieron en 1779 [1][5].

Hume murió el domingo 25 de agosto de 1776, por la tarde, según la carta que el médico Joseph Black le envió a Smith al día siguiente [2]. Smith contó sus últimos meses en una carta a Strahan, publicada en 1777 junto a la autobiografía de Hume, y la cerró así: siempre lo consideró alguien que se acercaba «tanto a la idea de un hombre perfectamente sabio y virtuoso como quizá lo permita la naturaleza de la fragilidad humana» [2] (traducción propia).

¿Qué queda hoy de la economía de David Hume?

Mi lectura, y la marco como opinión: el Hume economista vale más por el método que por las conclusiones. Su experimento no mide nada. Obliga a seguir la cadena de causas hasta el final en lugar de quedarse en el primer eslabón, el que asusta: el oro que sale.

Esa disciplina le hace falta al debate económico latinoamericano, que conoce bien la tentación de retener por decreto lo que la industria no sostiene. Hume le hizo esa pregunta a España con los galeones y dejó la respuesta escrita en 1752. Quien paga el error no es el que firma el decreto, sino el trabajador que, en el intervalo de «Of Money», tiene menos empleo y paga lo mismo en el mercado mientras los precios no se acomodan [8].

La pregunta para usted, si enseña o decide sobre economía en la región, es cuál de los dos Hume necesita más: el del agua que busca su nivel o el que escribió, en el mismo libro, que una igualdad razonable quita poco al rico y da mucho al pobre [7].

Hume aparece como precursor en el hub de los economistas clásicos, la escuela está explicada en economía clásica y las ocho escuelas del sitio están en el índice de economistas.

Preguntas frecuentes

¿David Hume era mercantilista?

No. Hume atacó el «deseo exorbitante de amasar dinero» que veía detrás de las trabas al comercio, llamó «aprensión infundada», «casi en todos los casos», al temor de que todo el oro y la plata de un país se fueran por comerciar, y dedicó un ensayo entero a los celos entre naciones que comercian [3][10] (traducción propia).

¿Hume inventó el mecanismo precio-flujo-especie?

Formuló una de sus primeras versiones, no la idea de que el dinero sigue al comercio, que ya estaba en autores anteriores como Thomas Mun. Lo nuevo fue extenderla a todas las naciones a la vez y plantearla como experimento mental. Ni siquiera la imagen de los vasos comunicantes era nueva: Cazenave recuerda que Geminiano Montanari la usó en 1687. Hume ya había enviado su manuscrito a Oswald en 1750 y lo publicó en 1752 [1][13][14].

¿Hume defendía la inflación?

Depende de a qué se llame inflación. Hume creía que un aumento del dinero estimula la actividad solo mientras los precios no terminan de ajustarse, y escribió que la buena política es mantener la cantidad de dinero en aumento. Wennerlind argumenta que el efecto favorable se limita al dinero endógeno y que Hume no aconsejaba al gobierno fabricar ese aumento [8][15].

¿Dónde se pueden leer los ensayos económicos de Hume?

La primera edición de los Political Discourses (Edimburgo, 1752) está digitalizada completa en Internet Archive, a partir del ejemplar de la Universidad McGill. El texto de 1777 con las variantes de ediciones anteriores está en Hume Texts Online, la edición académica en línea, ensayo por ensayo [4][8].

Referencias

  1. Rae, John. Life of Adam Smith, Londres: Macmillan, 1895 — «Early in 1750 David Hume sent Oswald the manuscript of his well-known essay on the Balance of Trade… and Oswald replied on the 10th of October in a long letter»; Hume en Ninewells, «his father’s place in Berwickshire», tras dejar su puesto en 1749; «In 1752 Hume had already taken Smith as one of his literary counsellors», carta del 24 de septiembre de 1752 sobre la historia de Inglaterra; carta de Smith a Hume, Edimburgo, 16 de abril de 1773, «As I have left the care of all my literary papers to you»; Wealth of Nations «published on the 9th of March 1776»; carta de Hume, Edimburgo, 1 de abril de 1776: «If you were here at my fireside, I should dispute some of your principles. I cannot think that the rent of farms makes any part of the price of the produce, but that the price is determined altogether by the quantity and the demand», y la objeción al señoreaje francés del 8 % con la referencia a Necker; la resistencia de Smith a editar los Dialogues; el codicilo del 7 de agosto de 1776: Strahan debía publicarlos «within two years» y, si no salían «in two years and a half», la propiedad volvía al sobrino; las cartas de agosto de 1776 sobre el manuscrito. Project Gutenberg: Rae, Life of Adam Smith — Consultada: 2026-09-18.
  2. Hume, David. The Life of David Hume, Esq. Written by Himself, Londres: W. Strahan y T. Cadell, 1777, con la carta de Adam Smith a William Strahan (Kirkaldy, 9 de noviembre de 1776) — «I was born the 26th of April 1711, old style, at Edinburgh»; el Treatise «fell dead-born from the press»; «I went down in 1749… two years with my brother at his country-house… I there composed the second part of my Essays, which I called Political Discourses»; «In 1752, were published at Edinburgh… my Political Discourses, the only work of mine that was successful on the first publication»; carta de Joseph Black, Edimburgo, lunes 26 de agosto de 1776: «Yesterday about four o’clock afternoon, Mr. Hume expired»; cierre de Smith: «approaching as nearly to the idea of a perfectly wise and virtuous man, as perhaps the nature of human frailty will permit». Ejemplar de la Universidad McGill. Internet Archive: The Life of David Hume, Esq., 1777 — Consultada: 2026-09-18.
  3. Hume, David. «Of the Balance of Trade» (1752; texto de 1777), en Essays, Moral, Political, and Literary, parte 2, edición de Hume Texts Online (Amyas Merivale y Peter Millican) — BT 4: «a groundless apprehension»; BT 9-10: «Suppose four-fifths of all the money in Great Britain to be annihilated in one night» y «multiplied fivefold in a night»; «our fulness and repletion»; BT 11: «All water, wherever it communicates, remains always at a level»; BT 12: «Can one imagine, that it had ever been possible, by any laws, or even by any art or industry, to have kept all the money in Spain, which the galleons have brought from the Indies?» y el comercio con España y Portugal; BT 13: «a moral attraction, arising from the interests and passions of men»; BT 20 y 28: «banks, funds, and paper-credit» y el atesoramiento en un tesoro público; BT 35: «an exorbitant desire of amassing money»; nota al BT 15 sobre el nivel proporcional. Hume Texts Online: Of the Balance of Trade — Consultada: 2026-09-18.
  4. Hume, David. Political Discourses, Edimburgo: impreso por R. Fleming para A. Kincaid y A. Donaldson, 1752 — índice de doce discursos (I. Of Commerce; II. Of Luxury; III. Of Money; IV. Of Interest; V. Of the Balance of Trade; VI. Of the Balance of Power; VII. Of Taxes; VIII. Of Public Credit; IX-XII); en «Of the Balance of Trade», «Suppose four parts of all the money in Britain to be annihilated in one night» y «multiply’d four-fold», con la nota sobre el «proportional level to the commodities, labour, industry, and skill»; «’Tis none of the wheels of trade: ‘Tis the oil»; «since the discovery of the mines in America, industry has encreas’d in all the nations of Europe, except in the possessors of those mines»; precios que han subido «three, or at most four times since the discovery of the West Indies»; «High interest arises from three circumstances»; «interest is the true barometer of the state»; «such an equality is most suitable to human nature»; «either the nation must destroy public credit, or public credit will destroy the nation». Ejemplar de la Universidad McGill. Internet Archive: Hume, Political Discourses, 1752 — Consultada: 2026-09-18.
  5. Qu, Hsueh, y Radcliffe, Elizabeth S. David Hume, Stanford Encyclopedia of Philosophy, publicada el 16 de junio de 2026 — David Hume (1711-1776); «In 1752, Hume published the Political Discourses, which was so successful that a second edition was published in the same year, with a third following in 1754»; los Dialogues concerning Natural Religion aparecieron en 1779. Stanford Encyclopedia of Philosophy: David Hume — Consultada: 2026-09-18.
  6. Merivale, Amyas, y Millican, Peter (eds.). Hume Texts Online, notas editoriales de Essays, Moral, Political, and Literary, parte 2 — los Political Discourses de 1752 «so successful that a second edition was brought out in the very same year. A third edition was printed in 1754»; «In 1758, Hume collected all of his late works together in a collection of Essays and Treatises on Several Subjects»; «The texts of all of the essays on this site are taken from the 1777 edition of the Essays and Treatises on Several Subjects», salvo excepciones que no afectan a los ensayos económicos. Hume Texts Online: notas editoriales de los Essays, parte 2 — Consultada: 2026-09-18.
  7. Hume, David. «Of Commerce» (1752; texto de 1777), en Essays, Moral, Political, and Literary, parte 2, edición de Hume Texts Online — Co 4 y Co 12: la grandeza del Estado y la felicidad de los súbditos «united with regard to trade and manufactures»; Co 11: «Every thing in the world is purchased by labour; and our passions are the only causes of labour»; Co 17: «such an equality is most suitable to human nature, and diminishes much less from the happiness of the rich than it adds to that of the poor». Hume Texts Online: Of Commerce — Consultada: 2026-09-18.
  8. Hume, David. «Of Money» (1752; texto de 1777), en Essays, Moral, Political, and Literary, parte 2, edición de Hume Texts Online, con notas editoriales sobre las ediciones de 1752, 1754, 1758 y 1777 — Mo 1: «MONEY is not, properly speaking, one of the subjects of commerce… It is none of the wheels of trade: It is the oil which renders the motion of the wheels more smooth and easy»; Mo 7: «it is only in this interval or intermediate situation, between the acquisition of money and rise of prices, that the encreasing quantity of gold and silver is favourable to industry»; Mo 9: «The good policy of the magistrate consists only in keeping it, if possible, still encreasing»; Mo 6: las minas de América «except in the possessors of those mines»; Mo 17: «the prices of all things have only risen three, or at most, four times, since the discovery of the West Indies». Hume Texts Online: Of Money — Consultada: 2026-09-18.
  9. Hume, David. «Of Interest» (1752; texto de 1777), en Essays, Moral, Political, and Literary, parte 2, edición de Hume Texts Online — In 6: «High interest arises from three circumstances: A great demand for borrowing; little riches to supply that demand; and great profits arising from commerce», y las tres contrarias para el interés bajo; In 5: «by receiving five per cent. you always receive proportional labour and commodities»; In 14: «interest is the barometer of the state, and its lowness is a sign almost infallible of the flourishing condition of a people». Hume Texts Online: Of Interest — Consultada: 2026-09-18.
  10. Hume, David. «Of the Jealousy of Trade», en Essays, Moral, Political, and Literary, parte 2, edición de Hume Texts Online (texto de 1777) — la prosperidad de los vecinos «commonly promotes the riches and commerce of all its neighbours»; «not only as a man, but as a British subject, I pray for the flourishing commerce of Germany, Spain, Italy, and even France itself». Hume Texts Online: Of the Jealousy of Trade — Consultada: 2026-09-18.
  11. Hume, David. Essays and Treatises on Several Subjects, nueva edición, Londres: A. Millar; Edimburgo: A. Kincaid y A. Donaldson, 1758 — el ejemplar digitalizado, con pie de imprenta M.DCC.LVIII, trae «Of the Jealousy of Trade» en hojas intercaladas tras «Of Interest» (p. 188 y ss., signatura «*2»; «Of the Coalition of Parties» aparece fuera de orden en la p. 266), es decir, como suplemento añadido a ejemplares de esa edición, con el pasaje «I pray for the flourishing commerce of Germany, Spain, Italy, and even France itself». Internet Archive: Hume, Essays and Treatises on Several Subjects, 1758 — Consultada: 2026-09-18.
  12. Merivale, Amyas, y Millican, Peter (eds.). Hume Texts Online, índice de Essays, Moral, Political, and Literary, parte 2 — fechas de primera y última edición de cada ensayo: «Of Commerce (1752, 1777)», «Of Money (1752, 1777)», «Of Interest (1752, 1777)», «Of the Balance of Trade (1752, 1777)», «Of the Jealousy of Trade (1760, 1777)», «Of Public Credit (1752, 1777)». Hume Texts Online: Essays, Moral, Political, and Literary, parte 2 — Consultada: 2026-09-18.
  13. Schabas, Margaret. Economics in Early Modern Philosophy, Stanford Encyclopedia of Philosophy, publicada el 10 de enero de 2022, revisión sustancial del 1 de marzo de 2026 — los experimentos mentales de Hume sobre el dinero y «what came to be known as the specie-flow mechanism»; «Earlier contributors, such as Mun, had already argued that money would follow trade… Hume extrapolated from Mun’s one nation to the entire globe»; Smith «owed a sizable debt to his immediate predecessors, above all to his close friend Hume with whom he exchanged ideas for over twenty-five years»; «Of Refinement in the Arts» «originally titled “Of Luxury”». Stanford Encyclopedia of Philosophy: Economics in Early Modern Philosophy — Consultada: 2026-09-18.
  14. Cazenave, Ariadna. «Reason and Experience in David Hume’s Specie-flow Mechanism», Enfoques (Universidad Adventista del Plata), vol. XXXII, n.º 2, 2020, pp. 71-85 — resumen en español: Hume desarrolló «una de las primeras versiones del “mecanismo especie-flujo”»; el trabajo estudia en qué sentido el mecanismo «evoca problemas a los que se había enfrentado Hume al reflexionar sobre la naturaleza y el origen de la noción de ley causal»; en el texto: «Hume does not explicitly refer to his philosophical disquisitions on the idea of causality in his economic writings»; «In 1687, Montanari… Like Hume, also resorted to the metaphor of communicating vessels». DOI 10.56487/v66hj941: Cazenave, Reason and Experience in David Hume’s Specie-flow Mechanism, 2020 — Consultada: 2026-09-18.
  15. Wennerlind, Carl. «David Hume’s Monetary Theory Revisited: Was He Really a Quantity Theorist and an Inflationist?», Journal of Political Economy, vol. 113, n.º 1, febrero de 2005, pp. 223-237 — Hume distinguió analíticamente entre dinero endógeno y exógeno; solo el primero tiene efecto favorable sobre la producción, lo que obliga a revisar el consenso de que Hume aconsejaba al gobierno usar la política monetaria o comercial para lograr un aumento gradual del dinero. Leído en el resumen del editor (el texto completo es de acceso restringido). DOI 10.1086/426037: Wennerlind, David Hume’s Monetary Theory Revisited, 2005 — Consultada: 2026-09-18.
  16. Smith, Adam. An Inquiry into the Nature and Causes of the Wealth of Nations, 1776, edición de Project Gutenberg (eBook n.º 3300) — cinco menciones de Hume por su nombre: libro I, cap. XI (el vellón en tiempos sajones); libro II, cap. II («In 1751 and 1752, when Mr Hume published his Political Discourses»); libro II, cap. IV («has been so fully exposed by Mr Hume, that it is, perhaps, unnecessary to say any thing more about it»); libro III, cap. IV («Mr Hume is the only writer who, so far as I know, has hitherto taken notice of it»); libro IV, cap. I (los reyes ingleses y las guerras largas); libro V, cap. I: «says by far the most illustrious philosopher and historian of the present age», sin nombre; libro I, cap. VI: el precio «finally resolves itself into some one or other, or all of those three parts»; libro I, cap. XI: la renta «enters into the composition of the price of commodities in a different way from wages and profit… high or low rent is the effect of it»; libro I, cap. V: «In France, a seignorage of about eight per cent. is imposed upon the coinage»; libro IV, cap. III, parte II: «Commerce, which ought naturally to be, among nations as among individuals, a bond of union and friendship, has become the most fertile source of discord and animosity». Project Gutenberg: Smith, The Wealth of Nations — Consultada: 2026-09-18.
  17. Smith, Adam. Lectures on Justice, Police, Revenue and Arms, Delivered in the University of Glasgow by Adam Smith, Reported by a Student in 1763, edición de Edwin Cannan, Oxford: Clarendon Press, 1896 — pp. 197-198: «Mr. Hume published some essays showing the absurdity of these and other such doctrines. He proves very ingeniously that money must always bear a certain proportion to the quantity of commodities in every country… Thus money and goods will keep near about a certain level in every country. Mr. Hume’s reasoning is exceedingly ingenious. He seems, however, to have gone a little into the notion that public opulence consists in money»; introducción del editor sobre la fecha probable de las lecciones (sesiones de 1762-63 o 1763-64). Ejemplar de la Universidad de Toronto. Internet Archive: Smith, Lectures on Justice, Police, Revenue and Arms, 1896 — Consultada: 2026-09-18.
  18. Hume, David. The History of England, cap. XXIX (Enrique VIII), edición de Project Gutenberg (eBook n.º 19213) — origen del pasaje que Smith cita sin nombrar al autor en el libro V de la Riqueza: «Most of the arts and professions in a state are of such a nature, that, while they promote the interests of the society, they are also useful or agreeable to some individuals». Project Gutenberg: Hume, The History of England, de Enrique VII a María — Consultada: 2026-09-18.
  19. Petrella, Frank. «Adam Smith’s Rejection of Hume’s Price-Specie-Flow Mechanism: A Minor Mystery Resolved», Southern Economic Journal, vol. 34, n.º 3, enero de 1968, p. 365 y ss. — el título y el planteamiento del artículo: por qué Smith, que conocía a Hume y sus escritos y había resumido su análisis con aprobación en las lecciones, no usa el mecanismo en La riqueza de las naciones. Leído en el registro bibliográfico y el párrafo inicial indexado (texto completo de acceso restringido). DOI 10.2307/1055499: Petrella, Adam Smith’s Rejection of Hume’s Price-Specie-Flow Mechanism, 1968 — Consultada: 2026-09-18.
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  • Pregunta que responde: Qué dicen los ensayos económicos de David Hume de 1752 y qué tomó, enseñó y le discutió Adam Smith.
  • Fuentes: identificadas 32 → incluidas 19
  • Criterios de inclusión: textos primarios de dominio público, edición académica de Hume, artículos con DOI y la Stanford Encyclopedia; cero enciclopedias generales.
  • Fecha de corte de los datos: 2026-09-18
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